• No se han encontrado resultados

Parte III: Fuentes del pensamiento de Hilaire Belloc: el camino hacia El estado servil

Capítulo 5. La tradición liberal inglesa

5.8. Belloc y Cobbett

De acuerdo con G. K. Chesterton, que escribió una biografía sobre Cobbett y que conocía bien a Belloc, éste último tenía “exactamente el aspecto que un campesino inglés debería tener” y era “un mejor retrato de Cobbett que el propio Cobbett”201. Las similitudes entre Belloc y

Cobbett no terminan en su común amor por la campiña inglesa o determinadas semejanzas biográficas202. Belloc compartía con Cobbett la idea de una idílica “vieja Inglaterra” que fue lentamente socavada por el creciente poder de una oligarquía acaparadora, en un proceso que comenzó con la Reforma Protestante203.

Si bien en su ensayo The Liberal Tradition Belloc rinde tributo al pensamiento de otros miembros de la tradición liberal radical como Fox, Bright y Cobden, su verdadera inspiración proviene de la figura de William Cobbett204. Para Belloc la posición tradicional de los liberales implicaría el libre comercio sobre la tierra, considerada en su tiempo aún el principal medio de producción, que debería estar libre de restricciones establecidas en beneficio de un grupo pequeño. Pero la idea liberal del libre comercio sobre la tierra y sus productos tendría un corolario aún más noble: recrearía en Inglaterra el tipo de campesino libre en el que se basaba en el pasado su fuerza y que dos siglos de autocracia terrateniente habrían destruido, tal vez para siempre205.

201 Pearce (2015), p. 178.

202 Cobbett vivió en Surrey y Belloc en la cercana West Sussex (aunque falleció en un precario hospital en Surrey). Ambos se dedicaron al periodismo crítico con el poder mediante publicaciones independientes (Weekly Political Register en el caso de Cobbett, The Eye Witness- New Witness- G. K.´s Weekly- The Weekly Review en el de Belloc) que sacaron adelante con pocos medios y tuvieron buena aceptación. Como aspecto negativo también en común, ambos fueron acusados, generalmente a título póstumo y sobre todo con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, de antisemitismo por el talante de algunos de sus escritos. Junto con las similitudes señaladas, es preciso destacar las diferencias de estilo, siendo, de acuerdo con John P. McCarthy, las ideas de Belloc “mucho más sistemáticas y razonadas frente a la impulsividad y brusquedad de Cobbett” (McCarthy, 1978, p. 322).

203 Villis (2006), p. 27. 204 Ibíd.

Este campesinado inglés poseería, además de la propiedad de la tierra sobre la que trabaja, las virtudes propias del “ideal civil” sobre el que Belloc resume la esencia de la tradición liberal inglesa: “industrioso, austero, acumulador de recursos para periodos de emergencia nacional, y aportando a la comunidad de la que forman parte una fuerza y una permanencia que la mera agregación industrial no podría aportar”206. El deseo honesto de propiedad y estabilidad, de los

que Cobbett era, según Belloc, “el último y más humano exponente”207, no habría muerto aún

en la época de éste y tanto él como los demás liberales radicales confiaban en que esta fuerza típicamente inglesa pudiera reaparecer en la vida nacional208.

Sin embargo, advierte Belloc en las postrimerías del siglo XIX, el tiempo para una reforma del campo al estilo de Cobbett podría haber pasado ya. La industrialización había acabado con el predominio del sector agrario, y los precios habían caído tanto que los comienzos de un nuevo campesinado propietario serían precarios. La necesaria acumulación de capital sería “extremadamente lenta”209. El tiempo del predominio de la agricultura en la

actividad económica estaba pasando, pero los principios de propiedad y responsabilidad y los ideales civiles sobre los que, de acuerdo con la interpretación que Belloc hacía de la tradición liberal, se forjaba una sociedad sana, no eran exclusivos del sector agrario. Así, con el tiempo, Belloc, como veremos más adelante, desarrollaría una teoría basada en estos principios y aplicable a todos los sectores de la economía.

Otro punto en común entre Belloc y Cobbett es el temor al “estatalismo”. Para Belloc los grandes enemigos de la tradición liberal eran el imperialismo militarista y el peligro, aun lejanamente difuso en las sociedades industrializadas, del colectivismo. Sobre el primero, Belloc lo define como antagónico a la tradición liberal y como un “sueño de mera conquista separada del honor y de gloria del simple imperio, separado del poder respetable”210. De similar manera se expresó Cobbett en contra de lo que consideraba excesivo gasto militar en tiempo de paz211.

206 Ibíd., p. 19. 207 Ibíd..

208 No solo Belloc compartió la visión de Cobbett sobre las consecuencias de la reforma agraria inglesa basada en los cercamientos (el famoso “Enclosures Act”), otro de los estudiantes de Oxford que participaron en el libro “Essays in Liberalism by 6 Oxford men”, J.L. Hammond (1872-1949) escribió, junto a su mujer B. Hammond (1873-1961) criticando las consecuencias económicas y sociales de esta reforma que, a su juicio, “eliminó las oportunidades para el hombre común” (Hammond y Hammond, 1917, p. 8).

209 Belloc (1897), p. 22. 210 Ibíd., p. 4.

211 Así, en referencia a los que critican que el Estado con sus impuestos estaba arruinando a los terratenientes debido a lo que consideraban excesivo gasto en combatir la pobreza, afirmaba: “Have they been ruined by the poor-rates ; or by the expense of the standing army in time of peace ;(…)?” (Cobbett, 1835, p. 13).

Belloc alertó sobre el peligro que suponía para los ideales cívicos de la tradición liberal, que consideraba los suyos propios, la mentalidad “estatalista” que, en su opinión, implicaba “un ataque sobre la producción personal, la acumulación personal, y consecuentemente contra la posesión personal: una teoría que minimiza la importancia del individuo y de todas las virtudes individuales para enfatizar las difusas cualidades del Estado”212.

El hincapié de Belloc en la importancia para la comunidad de los valores individuales le llevaba a desear la extensión del sufragio, pero no por la vía de otorgarlo a los desposeídos, creando votantes dóciles “que no poseen ni el techo bajo el que viven” y “cuyos intereses más inmediatos son económicos más que políticos”213, sino más bien por la extensión de la

condición de propietario a la mayor cantidad posible de personas.

Cobbett también compartía el ideal cívico identificado por Belloc, y deseaba que todas las personas, también las más humildes, se guiaran ante todo por el sentido del honor214. Si bien

el interés de Cobbett se centraba en la descripción de las condiciones sociales del campesinado, que habían sufrido un serio deterioro215, no dejó de advertir que dicho deterioro tenía sus raíces

ante todo en una cuestión de tipo moral.

5.9. Síntesis

Hilaire Belloc, al término de su formación académica en Oxford, reivindicó la tradición de los liberales radicales ingleses de los siglos XVIII y XIX, en contra de la tendencia hacia el pragmatismo político que ya en su tiempo comenzaba a representar el Partido Liberal. En su ensayo “La tradición liberal” resume los que considera principios fundamentales de esa

212 “It involves and attack upon personal production, personal accumulation, and consequent personal possession: a theory which makes the individual and all the individual virtues of small account, and desires to emphasise rather the vague qualitites of a State.” (Belloc, 1897, p. 4).

213 Ibíd., p. 29.

214 “Cobbett, always so eccentric and paradoxical, did really desire peasants and working-men to have a sense of honour.” (Chesterton, 1925, p. 15).

215 “His whole life was a resistance to the degradation of the poor; to their degradation in the literal sense of the loss of a step, of a standing, of a status. There lay on his mind, like a nightmare of machinery crushing and crunching millions of bones, all the detailed destruction of the private property and domestic traditions of destitute families; all the selling up and breaking up of furniture, all the pawning of heirlooms and keepsakes; all that is meant by the awful sacrifice of the weddingring.” (Ibíd.).

tradición y los sintetiza en la defensa de un “ideal civil” de ciudadano libre, honorable y responsable como base de la comunidad.

La tradición liberal a la que Belloc alude asienta sus bases en una filosofía política que enfatiza la libertad individual frente al poder de los gobernantes y la necesidad de representación y participación de éstos en los asuntos públicos. Pero al mismo tiempo, de acuerdo con el “ideal civil” descrito por Belloc, enfatiza cuestiones como la moral o el honor, anteponiéndolas a las necesidades prácticas del Estado o de la nación.

La filosofía política de Suárez, que combina asimismo elementos que hacen referencia a la teoría del consentimiento con un fundamento moral en la línea de los filósofos clásicos, la patrística y los escolásticos y con una visión orgánica de la comunidad, tuvo amplia difusión en la Inglaterra del siglo XVII.

El pensamiento de Belloc, como se refleja en su ensayo, recibió influencias de liberales radicales ingleses como Fox, Bright o Cobden, pero fue particularmente William Cobbett, posiblemente el autor más peculiar de esta heterogénea corriente de pensamiento político, el que más le influyó.

Cobbett, que debió conocer la filosofía de Suárez, coincide con las ideas de éste en las líneas generales de su visión del poder político y la necesidad de contrapesos de carácter moral (como la autoridad del Papa) al ejercicio del mismo. Cobbett es el primer autor no católico inglés en aportar una visión crítica sobre el cisma religioso que vivió su país a partir del siglo XVI y sus consecuencias económicas y sociales, particularmente sobre el campesinado. Belloc partiría de esta idea para su análisis histórico posterior.

La idea de Belloc sobre la estrecha interrelación entre la libertad política de las personas y su libertad económica (la posibilidad de tener propiedades que no le hagan depender de otros para su sustento) tiene muy probablemente su origen en las ideas de los liberales radicales ingleses y concretamente en las de William Cobbett acerca de la situación social del campesinado inglés de su tiempo y la interrelación de ésta con cuestiones históricas, políticas y morales.

Capítulo 6. El pensamiento escolástico y la Doctrina