• No se han encontrado resultados

Parte IV: Teoría de la economía y de la historia: el camino hacia el estado servil

Capítulo 8. Bases teóricas del análisis de Belloc Interpretación histórica

8.7. Consecuencias económicas de la Reforma Protestante

La idea del predominio de factores culturales, y singularmente religiosos, en el desarrollo del capitalismo en Europa ha sido tratada ampliamente por Max Weber, singularmente en su conocida obra de 1904 La ética protestante y el espíritu del capitalismo. Weber, en contra de la corriente en auge del materialismo histórico, observó que los factores materiales tenían una influencia relativamente menor en ciertos procesos económicos, como el surgimiento del capitalismo occidental. Así, para él “ni el crecimiento demográfico ni la afluencia de metales preciosos produjeron el capitalismo occidental”346. Habrían de ser factores culturales y

343 Negro Pavón (2007), p. 109. 344 Negro Pavón (2009), p. 133. 345 Woods (2012), p. 5.

religiosos, en concreto la configuración de una mentalidad específica hacia los asuntos económicos basada en la ética y la filosofía del calvinismo, los que explicasen, para Weber, la revolución económica que se produjo en Europa en aquellos siglos.

El enfoque de Belloc coincide con el de Weber a la hora de apuntar, en contra de la corriente del materialismo histórico que ambos rechazaban, a factores de tipo religioso en el origen del capitalismo. Sin embargo las explicaciones que ofrecen difieren, pues Weber señala factores relacionados con la cultura y el efecto de la religión en la psicología de las personas en tanto que Belloc pone el énfasis en su narración sobre los efectos del cisma religioso en la distribución de la propiedad. Sin embargo Belloc no desdeña los efectos de los cambios en la cultura y en la religión en la mentalidad de las personas, pues de hecho atribuye la razón última de estas transformaciones a “la pérdida de un pensamiento libre”347. Los cambios religiosos tendrían también para Belloc buena parte de la responsabilidad en dicha pérdida.

George O´Brien348, en su obra The Economic Effects of the Reformation (1923), llega a la

conclusión, tan weberiana como bellociana, de que el capitalismo y el socialismo, siendo antagónicos, tienen un origen común: la Reforma Protestante349. Al igual que Weber, al que cita recurrentemente en su obra, O´Brien ve en el calvinismo el origen de la mentalidad peculiar que da lugar al comportamiento económico que propicia el desarrollo del capitalismo. Al igual que Belloc, vincula el origen de la ideología comunista con la proliferación de sectas heréticas en los siglos precedentes y con la negación del pecado original. O´Brien entiende, como Belloc, que la motivación original de los reformadores era estrictamente religiosa, por lo que las enormes consecuencias sociales y económicas que según él tuvo la Reforma no fueron ni previstas ni deseadas por éstos350. Belloc ve también una disociación entre las motivaciones de las reformas y sus consecuencias en cuestiones como la usura, denostada por los reformadores pero que lentamente acaba imponiéndose en la práctica351.

O´Brien observa que allí donde se impuso la Reforma Protestante “tuvo el resultado de aniquilar el lado institucional del cristianismo”352. Del mismo modo que las concepciones económicas y sociales de la Edad Media “fueron el reflejo de la aceptación universal de la

347 Belloc [1912] (2010), p. 10.

348 George O´Brien (1892-1973), economista y político irlandés que fue referido por Schumpeter, amén de por su análisis del pensamiento de J. S. Mill, por su condición de estudioso del pensamiento económico escolástico (Schumpeter, [1954] 2006, p. 79).

349 O´Brien [1923] (2003), p. 125. 350 Ibíd., p. 33.

351 Belloc (1937), p. 143. 352 O´Brien [1923] (2003), p. 49.

Iglesia Católica”353, las de la Europa moderna son el reflejo de su rechazo. Si las concepciones

medievales estaban, de acuerdo con O´Brien, basadas en el reconocimiento de la autoridad moral de la Iglesia Católica, el debilitamiento de esta autoridad trajo consigo la aparición de nuevas ideas sobre la naturaleza de la economía y las ciencias sociales. La disparidad de estas ideas, a menudo contradictorias entre sí, trajo consigo alternativas tan dispares como el capitalismo y el socialismo, que pese a ello tienen, de acuerdo con O´Brien, un origen común: la Reforma Protestante. Si bien Belloc es más específico al respecto, su análisis coincide bastante con el de O´Brien. La principal diferencia es que Belloc no presenta capitalismo y comunismo como alternativas simultáneas, sino que ve más bien al segundo como el desarrollo consecuente del primero debido al predominio de una “falsa filosofía” que tiene su raíz en el protestantismo. Así, el capitalismo liberal daría paso al capitalismo de Estado, a causa del esfuerzo de éste para mitigar las consecuencias sociales del laissez-faire, y éste al comunismo, que no sería el tipo de régimen que sus promotores imaginan sino que consistiría más bien en la eliminación de la libertad individual o, en términos bellocianos, el estado servil.

Por el contrario, muchos otros autores describen los efectos económicos de la Reforma Protestante en términos positivos o neutrales en relación a su influencia en el desarrollo de la sociedad moderna. Para Mises sería la Ilustración, más que la Reforma Protestante, la que, siguiendo el espíritu del Renacimiento, promovió el individualismo moral y político354. Ni el medievalismo católico ni, en contra de las teorías de Weber, el protestantismo calvinista jugaron, para Mises, un papel tan relevante como la filosofía social de la Ilustración de cara al ulterior conflicto entre individualismo y colectivismo.

8.8. Síntesis

La teoría de la historia planteada en El estado servil constituye el fundamento teórico sobre el que Belloc justificaría las conclusiones principales de su ensayo. Belloc parte de la idea de una sociedad precristiana caracterizada por el predominio de la institución servil, que sería

353 Ibíd., p. 60.

revertida en un largo proceso que se completaría a finales de la Edad Media por la influencia de la Iglesia Católica. Eliminada esta influencia en algunos países europeos tras la Reforma Protestante, la institución servil se iría reestableciendo también de manera paulatina.

Si bien la importancia de la esclavitud en la economía del mundo pagano, así como la aceptación de esta institución como algo natural, parece una conclusión más o menos generalizada, no es éste el caso de las razones por las que la institución servil fue desmantelada en la práctica. Este desmantelamiento daría lugar a una estructura productiva caracterizada, al contrario que en el mundo pagano o en otras civilizaciones, por la mano de obra libre, cuya organización, según Weber, sería la causa de la aparición del racionalismo económico. No obstante, muchos autores, entre los cuales citamos a Mises, defenderían, en contra del argumento de Belloc, que fueron causas de tipo exclusivamente económico y no moral las que trajeron consigo el fin de la esclavitud.

La descripción que Belloc hace de la sociedad medieval en El estado servil ha sido a menudo vista como una exaltación de un periodo generalmente percibido como oscuro. Sin embargo, en este sentido es preciso matizar que Belloc se refiere específicamente a la Baja Edad Media y a Europa Occidental, particularmente a Inglaterra donde, al igual que en la España de la Reconquista, el feudalismo no se desarrolló en la misma medida que en el resto del continente. Lo que Belloc apreciaba del medievo se circunscribe a aspectos filosóficos y religiosos. Belloc vio en este época el origen de la “tradición de libertad” de Europa, al igual que lo hicieron otros muchos autores.

Belloc señaló a la Reforma Protestante, en sus manifestaciones materiales y espirituales, como el detonante del cambio que dio lugar a la disolución de la sociedad de propietarios que según él se había dado en la Europa de finales de la Edad Media. Existen opiniones diversas sobre los efectos económicos del advenimiento del protestantismo, pero resultaría poco controvertido afirmar que fue un periodo crucial para la configuración económica y social posterior de Europa y que, más allá de las cuestiones materiales, el cambio de mentalidad al que dio lugar influyó en la aparición de las ideologías modernas, entre otras del comunismo.

El análisis de estas bases históricas y su comparación con las opiniones de otros autores, si bien no puede ser exhaustiva por cuestiones de énfasis y espacio, sirven para introducir los elementos teóricos que nos permitirán, en el siguiente capítulo, una descripción más detallada de la teoría de Belloc en El estado servil.