CAPÍTULO 2: ESTADO DEL ARTE
2.1. El hombro
2.1.2. Biomecánica de hombro
Para comprender la biomecánica del hombro, es necesario analizar y estudiar los movimientos que se producen en la articulación, los cuales son el producto de la acción armónica y organizada de todo su complejo articular. El hombro o articulación glenohumeral es una enartrosis formada por dos superficies articulares, una cóncava (cavidad glenoidea de la escápula) y otra convexa (cabeza del húmero), cuya característica más destacable es su gran movilidad en los tres ejes del espacio. La adaptación de las superficies articulares y el movimiento del hombro está constituido, prioritariamente, por músculos y tendones, ya que la cápsula y los ligamentos son demasiado laxos para mantener la unión articular.
2.1.2.2.Movimientos articulares
Los movimientos de la articulación del hombro se desarrollan en tres sentidos, permitiendo la orientación del miembro superior en relación con los tres planos del espacio. En la Tabla 2.2 se puede identificar los movimientos en función de los planos o ejes.
Tabla 2.2. Movimientos en función de los planos o ejes
Extensión
En torno a un eje transversal y plano sagital. Consiste en el desplazamiento del brazo hacia atrás y tiene una amplitud de 45-50°. Para que tenga lugar esta amplitud tiene que actuar la articulación escapulotorácica con rotación hacia abajo. En este movimiento los músculos activos son el dorsal ancho y el redondo mayor; y los pasivos el redondo menor, el deltoides posterior y el tríceps (Rodríguez González, 2017).
Movimientos efectuados en un plano frontal •El eje anteroposterior dirige
los movimientos de
abducción. El miembro
superior se aleja del plano de simetría del cuerpo y se eleva hasta 180°; a este movimiento de 0° a 90° se le conoce como abducción y
de 90º a 180° como elevación. Ambos movimientos son efectuados en un plano frontal. Movimientos efectuados en un plano sagital •El eje transversal dirige los
movimientos de flexión o antepulsión (llevar el miembro superior hacia delante entre 0º y 90º corresponde a la articulación
escapulohumeral), y de extensión o retropulsión (llevar el miembro superior hacia atrás, alcanzando una amplitud de 45° a 50°). Ambos movimientos son efectuados en un plano sagital.
Movimientos realizados sobre el eje longitudinal o
de rotación del húmero •El eje longitudinal dirige los
movimientos de rotación externa (amplitud de 80° y
es realizado por el
supraespinoso, redondo
menor y infraespinoso) y rotación interna (amplitud de 95°, es realizado por el subescapular y el redondo
mayor). Para medir su
amplitud es obligatoria la flexión del codo a 90°, de este modo el antebrazo está inserto en un plano sagital y en rotación 0°.
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Flexión
En torno a un eje transversal y plano sagital. El movimiento de flexión es el desplazamiento del brazo hacia delante del tronco, la amplitud máxima es de 180° y para alcanzar esta amplitud intervienen diferentes estructuras anatómicas. Los músculos activos en flexión de hombro son deltoides y coracobraquial. También, actúan como pasivos el pectoral mayor, supraespinoso y bíceps.
De 0 hasta 90°, o flexión hasta el plano horizontal. Actúa la articulación escapulohumeral, el fascículo anterior del deltoides, el fascículo superior del pectoral mayor y el coracobraquial. De 90° hasta 120/150° actúan las articulaciones escapulohumeral y escapulotorácica; el fascículo acromial e inferior del trapecio y el fascículo inferior del serrato anterior. De 120/150° flexión hasta plano vertical (180°) actúan las articulaciones escapulohumeral y escapulotorácica, y se presenta una hiperlordosis del tronco. Los músculos que actúan para conseguir esta amplitud son el espinoso del dorso, el dorsal largo y el iliocostal (Kapandji A. I., 2012; Rodríguez González, 2017).
Abducción
En torno a un eje anteroposterior y plano frontal. Partiendo de bipedestación, llega a la vertical. Amplitud total de 180°. Los músculos activos en abducción de hombro son el deltoides y supraespinoso. También actúan serrato mayor y bíceps como pasivos.
De 0 a 60/90° de amplitud actúa la articulación escapulohumeral, y los músculos, supraespinoso y el fascículo medio del deltoides. De 60/90° hasta 120/150° se presenta la articulación escapulotorácica y actúan los músculos trapecio y serrato anterior. De 120/150° hasta la vertical (180°) actúan las articulaciones escapulohumeral y escapulotorácica; se presenta una inclinación del tronco hacia el lado opuesto del brazo que está en abducción. Actúan en esta posición la cabeza larga del bíceps, trapecio, elevador de la escapula, y del lado opuesto al movimiento el dorsal largo y el iliocostal (Kapandji A. I., 2012; Rodríguez González, 2017).
Aducción
En torno a un eje anteroposterior y plano frontal. Tenemos una aducción absoluta que es amplitud cero (la que coincide con la posición anatómica) y otra relativa partiendo de la separación volver a la posición de reposo cuya amplitud será la de la partida. Como el cuerpo impide este movimiento se realiza una aproximación relativa en diagonal, de 30/45° partiendo de extensión y 30/45° partiendo de flexión (Kapandji A. I., 2012).
Aducción diagonal con movimiento de flexión actúan el fascículo anterior del deltoides y el pectoral mayor como activos; y como pasivos la cabeza corta del bíceps y el coracobraquial. Aducción diagonal con movimiento de extensión la hacen el dorsal ancho y el redondo mayor; y los que llevan el brazo a la línea media son el romboide mayor, el fascículo medio del trapecio, el redondo menor y el infraespinoso (Kapandji A. I., 2012; Rodríguez González, 2017).
Rotación
Este movimiento se produce en torno a un eje vertical y plano horizontal, el brazo debe estar pegado al cuerpo, codo en flexión de 90° y la palma de la mano mirando a la línea media. La rotación externa se da cuando se aleja la palma de la mano del cuerpo unos 80/85°, se le suma el ángulo fisiológico de 30° y da una amplitud entre 110/115°. Actúan el infraespinoso, el redondo menor y el deltoides (Kapandji A. I., 2012; Rodríguez González, 2017).
La rotación interna es la combinación de la aproximación con flexión de la articulación escapulohumeral, una separación de la articulación escapulohumeral y una extensión con aproximación; si se suma el ángulo fisiológico de 30° da una amplitud entre 115/120° (Hislop & Montgomery, 2002). Para alcanzar la máxima amplitud en este movimiento, pasa por varias fases fisiológicas, en la primera actúan la porción anterior del pectoral mayor y el deltoides su porción clavicular. La segunda fase el subescapular; y en la tercera fase el dorsal ancho y el redondo mayor (Kapandji A. I., 2012).
Circunducción
Este movimiento se realiza con la suma de los movimientos anteriores alrededor de sus tres ejes, excepto el movimiento de rotación. Para alcanzar la amplitud máxima de los movimientos de la articulación escapulohumeral se realizan también con la participación de la articulación escapulotorácica (Kapandji A. I., 2012; Rodríguez González, 2017).
2.1.2.3.Cinemática del conjunto articular del hombro Ritmo escápulo-humeral (EH)
El movimiento de la articulación GH combinado con el movimiento de la articulación ET producen la elevación del brazo, así: el movimiento de 1° de la ET produce 2° en la articulación. Este fenómeno se conoce como ritmo escápulo-humeral (EH). En la Tabla 2.3 se identifican los propósitos cinemáticos del ritmo EH (Kapandji A. I., 2012).
Tabla 2.3. Propósitos cinemáticos del ritmo EH (Kapandji A. I., 2012).
Distribuir el movimiento entre dos articulaciones permitiendo un gran rango de movimiento con menor compromiso de estabilidad del que pudiese recibir una sola articulación.
Mantener la fosa glenoidea en una posición óptima para recibir la cabeza del húmero incrementando la congruencia articular mientras de disminuye las fuerzas de cizallamiento. Permitir que los músculos actúen sobre el húmero para mantener una buena longitud de tensión y
prevenir una insuficiencia de los músculos GH.
Durante el movimiento, sin importar el plano, se presentan diferentes centros de rotación. Durante la abducción del hombro, la articulación glenohumeral presenta rotación, rodamiento y
traslación. Es posible determinar la trayectoria de los CIR tomando radiografías en diferentes grados de abducción.
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Estabilidad
La estabilidad de una articulación la proporcionan tanto los elementos óseos como las partes blandas (ligamentos, músculos y tendones). En el hombro, la estabilidad ósea es muy escasa debido a que la cabeza humeral es redondeada y la glenoides casi plana y de superficie mucho más pequeña. Así, su estabilidad articular es proporcionada, sobre todo, por la fuerza de las estructuras músculo-tendinosas y ligamentosas. Tiene dos tipos de estabilizadores principales: el complejo osteo-cápsula-ligamentos y el manguito de los rotadores.
La estabilidad del complejo el hombro está dada por diferentes estructuras que garantizan su estabilidad. En la Tabla 2.4 se identifican las estructuras que garantizan la estabilidad de la articulación del hombro (Kapandji A. I., 2012).
Tabla 2.4. Estructuras que garantizan la estabilidad de la articulación del hombro (Kapandji A. I., 2012).