Los equipos de biorretroalimentación miden los estados físicos internos. Como esos estados son indicadores de los mentales, la biorretroalimentación ha adquirido popularidad dada su capacidad de poder medir y confirmar el momento en que los cambios mentales han tenido lugar. Con la biorretroalimentación, por ejemplo, puede confirmar si se encuentra en el nivel correcto de relajación para aliviar el estrés.
Un termómetro, por ejemplo, es un aparato de biorretroalimentación. No mide el nivel de relajación, pero da información útil sobre la temperatura corporal. La relajación se puede medir con dos aparatos de biorretroalimentación. Uno de ellos mide la resistencia eléctrica de la piel y el otro las frecuencias cerebrales.
Yo hago este tipo de instrumentos para que los puedan usar los graduados del Método Silva que lo deseen. Pueden emplear un medidor de la resistencia galvánica de la piel para ayudarse en sus ejercicios de relajación. Se colocan dos dedos en una pequeña almohadilla conductora de la electricidad, se conecta el aparato y se ajusta la señal sonora a un punto entre lento y rápido. Así pueden relajarse y tener una información (retroalimentación) inmediata sobre sus éxitos. Aunque el aparato no mide las frecuencias cerebrales y la in-formación que suministra es más cualitativa que cuantitativa, lo he calibrado de manera que los pitidos sean muy lentos cuando el sujeto está profundamente relajado.
Un electroencefalógrafo es imprescindible para medir correctamente la producción de ondas alfa. Se trata de un aparato de retroalimentación más elaborado y más caro. En el caso del electroencefalógrafo, se conectan los
electrodos directamente a la cabeza del usuario y se emplea una señal sonora o visual como retroalimentación para que indique cuando se alianza la producción de ondas alfa.
Con estos aparatos, los estudiantes pueden saber si las técnicas que emplean relajan en verdad el cuerpo y la mente.
Cuando realizan cuentas descendentes, pueden observar si resulta más eficaz representar visualmente los números o decirlos mentalmente. Pueden asimismo saber qué escena apacible resulta ser para ellos más efectiva, ese maravilloso lago 0 un paseo por el bosque. Y pueden también decidir qué método les resulta más eficaz para conseguir la relajación pro- gresiva. ¿Es mejor ordenar a los hombros que se relajen o moverlos un poco para que encuentren una posición relajada? Este tipo de cuestiones se responde de inmediato según la cantidad de pitidos o el movimiento de una aguja en un reloj, De esta forma, los usuarios saben a ciencia cierta qué les relaja.
Tal vez lo que resulte aún más importante de estos apara-tos es su capacidad para convencer a los que comienzan a practicar de que algo sucede en verdad cuando se relajan y empiezan a contar hacia atrás. Con esta confianza, los estudiantes practican la relajación con una actitud más relajada. Si se siente preocupado con la idea de si está relajado o no, no lo está. Al tranquilizar a los estudiantes respecto a sus progresos en la relajación, la biorretroalimentación contribuye a ese progreso.
Contribuir a la relajación es contribuir al manejo del estrés, pero no a su eliminación. La limitación de los aparatos de biorretroalimentación es que, aunque pueden ayudarle a aliviar el estrés, no pueden evitar que éste se desarrolle. Para eso necesita usar su nivel 1 para tomar decisiones y hacer las correcciones dichas anteriormente.
Sesión 15
Corrija los pensamientos destructivos 1. Cierre los ojos y vuélvalos ligeramente hacia arriba.
2. Los pasos 2A, 3A, 3B y 3C son opcionales. Cuente lentamente del 50 al 1. Hágalo en silencio. Deje un segundo entre los números.
A. Dirija su atención a su cuero cabelludo y relájelo. Siga luego por las diferentes partes de su cuerpo hasta los dedos de los pies.
3. Cuando llegue al 1, tenga una imagen de usted joven, radiante, saludable y atractivo.
A. Pregúntese mentalmente: "¿Por qué tengo este problema?" Deje vagar su mente.
B. Si se da cuenta de que está pensado en alguien, haga una imagen de esa persona.
C. Represente el perdón mutuo. Imagine un abrazo, un cordial apretón de manos, sonrisas y gestos de asentimiento. Siéntase bien.
4. Dígase mentalmente: "Siempre mantendré mi cuerpo y mi mente sanos."
5. Dígase mentalmente: "Voy a contar del 1 al 5 y a la cuenta de 5 abriré mis ojos y estaré bien despierto, en perfecto estado de salud, sintiéndome mucho mejor que antes."
6. Cuando llegue al 3 repita. "A la cuenta de 5 abriré mis ojos y estaré bien despierto, en perfecto estado de salud, sintiéndome mucho mejor que antes."
7. Continúe contando 4 y 5. A la cuenta de 5 abra los ojos y afirme mentalmente: "Estoy bien despierto, muy a gusto, bien descansado y me siento mucho mejor que antes. Y así será."
Se ha descubierto que la depresión aguda produce una mayor propensión al cáncer y a las infecciones víricas, como los herpes. Cuando la depresión termina, el sistema inmunitario se libera y empieza a funcionar con normalidad y estos riesgos parecen remitir.
El mecanismo de este proceso está siendo objeto de investigaciones por parte de bioquímicos e inmunólogos. Estos investigadores están detectando reacciones en cadena que muestran las conexiones entre el cerebro y el sistema inmunitario. En el Método Silva no tomamos parte en esas investigaciones. Pero no se trata de que nos quedemos simplemente observando. A partir del supuesto de que todo lo que hay en el cuerpo está controlado por la mente, nosotros nos dedicamos a buscar el control de la mente para así lograr controlar el sistema inmunitario, los órganos vitales y los niveles generales de la buena salud.
Sí, se puede combatir la enfermedad controlando nuestros estados de ánimo. Que los científicos busquen los caminos que conectan el cerebro
con las defensas corporales: no es preciso aguardar a que hagan sus descubrimientos. Podemos empezar ahora mismo a emplear nuestro nivel 1 para modificar nuestros estados de ánimo y hacerlos más positivos... y conseguir, de este modo, vivir más tiempo y más plenamente.
Mi filosofía es que el Creador nos recompensa cuando ayudamos a corregir los problemas de la creación. Estamos aquí para ayudar a Dios en este mundo manifiesto. Somos las únicas criaturas del mundo que pueden actuar como co-creadores. De nosotros depende que hagamos de este mundo un lugar mejor para vivir, tanto para los seres humanos como para las otras criaturas. A medida que avanzamos en esa dirección, mejora asimismo nuestra propia vida. Como cada uno de nosotros pensamos creativamente en vez de destructivamente, positivamente en vez de negativamente, somos los primeros en beneficiarnos viviendo vidas más largas y más saludables.
Por otra parte, si pensamos destructivamente, si estamos deprimidos, si despreciamos a los demás, somos los primeros que sufrimos como resultado de nuestra oposición a la creación. Perdemos nuestra inmunidad a la enfermedad y sucumbimos a minúsculos gérmenes y virus. ¡Y hablamos de castigo justo para algunos crímenes! Si pensamos destructivamente, nos destruimos a nosotros mismos.