1.Cierre los ojos y vuélvalos ligeramente hacia arriba.
2.Cuente lentamente del 100 al 1. Hágalo en silencio. Deje un segundo entre los números.
A. Dirija su atención a su cuero cabelludo y relájelo. Siga luego por las diferentes partes de su cuerpo hasta los dedos de los pies.
3.Cuando llegue al 1, tenga una imagen de usted joven, radiante, saludable y atractivo.
A. Pregúntese mentalmente: "¿Por qué tengo este problema?" Deje vagar su mente.
B. Si se da cuenta de que está pensado en alguien, haga una imagen de esa persona.
C. Represente el perdón mutuo. Imagine un abrazo o un cordial apretón de manos, sonrisas y gestos de asentimiento. Siéntase bien al respecto.
4.Dígase mentalmente: "Siempre mantendré mi cuerpo y mi mente sanos."
5.Dígase mentalmente: "Voy a contar del 1 al 5 y a la cuenta de 5 abriré mis ojos y estaré bien despierto, en perfecto estado de salud,
sintiéndome mucho mejor que antes."
6.Cuando llegue al 3 repita. "A la cuenta de 5 abriré mis ojos y estaré bien despierto, en perfecto estado de salud, sintiéndome mucho mejor que antes."
7.Continúe contando 4 y 5. A la cuenta de 5 abra los ojos y afirme
mentalmente: "Estoy bien despierto, muy a gusto, bien descansado y me siento mucho mejor que antes. Y así será."
EL MÉTODO ESTÁNDAR DE SANACIÓN
Hace ya unos siglos, Mesmer daba pases con sus manos. Se los llamaba los pases mesmerizantes, magnéticos y sanadores. También los antiguos sanadores empleaban pases similares para limpiar el aura de impurezas. Hoy sabemos que en estos pases se da una transferencia de energía en la que intervienen tanto la mente como las manos. La mente es quien la controla y la dirige.
Señale con los dedos de su mano derecha a su mano izquierda. Mantenga los dedos a unos 30 centímetros de su palma, de modo que no pueda sentir el calor. Luego mueva lentamente los dedos de su mano derecha hacia arriba y hacia abajo mientras siguen apuntando a la otra mano.
Hágalo despacio, sin barrer el aire. Detectará algo que sube y baja en su palma abierta. Se siente como calor o aire, pero es energía del mismo tipo de la que interviene en el proceso de sanación. Muchos científicos están comenzando a llamarla energía psicotrónica.
El Método Estándar de Sanación implica el uso de esta energía que se aplica con pases que se hacen con las manos. Sin embargo, como la mente controla y dirige esta energía, debe estar en un estado de relajación y debe enfocarse en el problema con un deseo sincero de sanar.
El efecto más inmediato en el sujeto es anestésico: el dolor desaparece. Pero también se detecta otro fenómeno: se esteriliza el área y las heridas abiertas no se infectan.
Este es el procedimiento básico. El sujeto está sentado o en posición horizontal y tiene los ojos cerrados durante todo el proceso. El sanador entra a su nivel 1 y expresa mentalmente SU deseo de que el sujeto sane. El
sanador hace unos pases de barrido desde la cabeza del sujeto hasta los pies.
Cuando todo el cuerpo del sujeto ha recibido los pases, el sanador coloca sus manos a unos centímetros de la cabeza del sujeto, una mano sobre la frente y la otra sobre la parte posterior de la cabeza. Después de unos momentos, cambia la posición de sus manos y las sitúa a los dos lados de la cabeza. Luego las pone sobre el pecho y la espalda, dirigiendo mentalmente pensamientos sanadores al sistema inmunitario. Finalmente, si hay algún problema localizado, se colocan las manos sobre esa parte del cuerpo y se dirige mentalmente el deseo de curación hacia esa zona.
El PUNTO DE VISTA CIENTÍFICO
EN la edición de abril de 1984 de Science Digest aparecía un artículo
titulado "La mente como sanadora" en el que se planteaba la cuestión de si los pensamientos pueden sanar el cuerpo y presentaba trabajos de científicos e investigadores de organizaciones como el Instituto Nacional de la Salud, el Instituto para el Desarrollo de la Salud, la Universidad George
Washington y la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard. El trabajo pretendía favorecer la comprensión de la relación entre el estrés y el debilitamiento del sistema inmunitario y explorar el papel de las imágenes mentales positivas para activar la respuesta inmunitaria. Pero los trabajos presentados no eran del todo concluyentes. ¿Debemos esperar a que lo sean para usar técnicas mentales sencillas? Espero que no. Espero que todos los que lean este libro empezarán a usar su mente para sanar y mantenerse sanos sin exigir una comprensión total de los procesos ni la aceptación plena de esta idea por las comunidades científica y médica. Permítame ofrecerle mi propia explicación científica de por qué las imágenes mentales positivas benefician a la salud. Todos los objetos, incluido nuestro cuerpo, irradian y transmiten energía. Es más, todo lo objetivo tiene su contrapartida en la dimensión subjetiva, en la conciencia. La radiación de los objetos interactúa con la energía electromagnética y química en la dimensión subjetiva.
Cuando los seres humanos funcionan en la dimensión objetiva (con una frecuencia cerebral de 20 ciclos por segundo), los pensamientos humanos modulan únicamente la radiación objetiva. Pero cuando los seres humanos funcionan en la dimensión subjetiva (con una frecuencia cerebral de 10 ciclos por segundo), los pensamientos humanos modulan tanto las radiaciones objetivas como subjetivas.
Los objetos inanimados irradian un campo estático (fijo) que puede ser alterado por la radiación de la luz y por las auras humanas moduladas gracias al pensamiento. La modulación de un campo energético implica añadir o quitar algo de un campo estático. Esto significa que hay una cierta inteligencia contenida en la modulación del campo. La materia animada irradia un campo variable que puede ser alterado por la radiación de la luz y por las auras humanas.