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2 – Bolivia y el MAS a finales del siglo XX: la importancia del contexto

En las páginas anteriores insistimos en que la creación y futura evolución de los marcos políticos del MAS –o de cualquier otra organización con aspiraciones de poder– no pueden ser percibidas en toda su magnitud y complejidad sin tener en cuenta las condiciones bajo las cuales se procesa el enmarcamiento. Esas circunstancias se sitúan sin duda en la esfera institucional y política, como por ejemplo el sistema electoral, el grado de descentralización o las influencias externas, pero no solamente. También los ámbitos social, económico y cultural merecen nuestra atención: después de todo, la acción política del MAS se centraba en propuestas de reforma del modelo económico, denunciando la intersección entre pobreza y origen étnico y adoptando ciertos repertorios de movilización con antecedentes históricos. Sin olvidar, por supuesto, las vicisitudes proprias del desarrollo interno del movimiento político como paso previo a la participación en la arena pública.

Por esta razón, en los siguientes apartados nuestro objetivo no consistirá en elaborar una historia social, política y económica de Bolivia en las últimas décadas, sino en identificar los elementos a disposición del MAS para sus tareas de enmarcamiento, en especial aquellos que adquirieron o iban a adquirir una carga política y/o simbólica significativa. Es cierto que el contenido de los marcos no mantiene una relación lineal con las prioridades programáticas que el movimiento va desvelando en público. Aun así, podemos calcular, basándonos en las impresiones obtenidas a partir de los datos recolectados, cuáles fueron los fenómenos o acontecimientos que condicionaron, positiva o negativamente, la formación de los marcos del partido de Evo Morales. La función del presente capítulo consiste, así, en inventariar qué fenómenos, momentos y personajes el MAS seleccionó del panorama histórico nacional y qué ingredientes del contexto contemporáneo, a corto y medio plazo, pudieron determinar sus opciones de enmarcamiento.

Empezaremos por trazar los contornos de la situación política, institucional y electoral que el MAS enfrentaba a finales del siglo XX. Con esta finalidad, retrocederemos hasta mediados de siglo, a la Revolución de 1952, que ocupa un lugar importante tanto en la subsecuente evolución de la política boliviana como en la construcción ideológica del MAS, que analizaremos más adelante. Nos centraremos enseguida en el retorno a la democracia a comienzos de la década de 1980, en la experiencia fallida del gobierno de la UDP, en la merma de la capacidad contestataria de la izquierda y en la instauración de un período de relativa estabilidad política en torno a tres partidos, al que se ha llamado “democracia pactada”. Nos detendremos también en el sistema electoral y los cambios que propiciaron el surgimiento de nuevos actores políticos.

largo alcance y otro más reciente. Entre los primeros, se encuentran los cambios en el régimen de propiedad y explotación de tierras, fundamental en una economía de corte agrario como fue y sigue siendo la boliviana, así como la tenencia y el usufructo de los recursos naturales, de la plata al gas, pasando por el estaño y el petróleo. El tercero atañe al modelo económico neoliberal implementado por los sucesivos presidentes, sin distinción, desde mediados de los años 80. Estaremos atentos a las consecuencias que tuvieron las transformaciones en estos tres rubros para la parte de la población más sensible al discurso del MAS y que se convertiría, con el tiempo, en su electorado más fiel.

Este sector de la población más desfavorecido, según las estadísticas, era formado por aquellos ciudadanos pertenecientes a minorías étnicas. Minorías que, en pocos años, dejarían de verse como tales y empezarían a comportarse no sólo como una mayoría con poder de decisión sino como un verdadero sujeto político. Este cambio constituye uno de los principales rasgos del contexto cultural a finales del siglo XX. Buscaremos una respuesta para la complicada cuestión de determinar el papel que desempeñó el MAS en el proceso: ¿el MAS simplemente aprovechó una corriente favorable o, por lo contrario, la provocó y la fomentó? Asimismo, a fin de evaluar el potencial político del recurso a la identidad indígena, indagaremos en los proyectos de carácter nacionalista tras la independencia y el rol que se reservaba en ellos a las poblaciones no criollas. Por otro lado, conviene que nos fijemos en los primeros intentos de revalorización de las culturas originarias desde la década de 1960, que componen parte del sustrato histórico e ideológico del antiguo partido de los cocaleros, y el auge internacional de las teorías multiculturalistas.

El penúltimo ítem en nuestra panorámica contextual abordará la organización interna del MAS, de su arranque como simple brazo político de los productores de hoja de coca hasta el crecimiento de su presencia urbana y su apertura a militantes y candidatos de otras extracciones sociales. Estudiaremos también los resultados electorales del partido y reflexionaremos sobre la ampliación de su influencia y la relación con su estrategia política de rechazar alianzas partidarias y buscar apoyos en la sociedad civil. Proseguiremos con un resumen de las posiciones ideológicas del MAS, analizando las ventajas de su doble actuación dentro y fuera de las instituciones. Otro de los interrogantes que buscaremos responder será hasta qué punto el primer modelo organizativo e ideológico del MAS justifica la denominación de partido étnico. ¿Se trataba efectivamente de un partido indígena o más bien un partido de indígenas?

Por fin, en el capítulo 3, realizaremos un repaso de las movilizaciones sociales de gran calado que hayan podido afectar el comportamiento táctico del MAS, a partir de las primeras marchas indígenas de los años 90. Haremos hincapié en el ciclo de protestas que Bolivia vivió entre 2000 y 2005 (inaugurado por la Guerra del Agua de Cochabamba, en 2000, y concluido con la victoria de Evo Morales en diciembre de 2005), sus principales protagonistas, las respuestas gubernamentales y los juegos de alianzas y rivalidades entre movimientos sociales en ese intervalo temporal. A modo de

conclusión, examinaremos el papel creciente del MAS como articulador de los movimientos sociales de distinta naturaleza.