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Esta segunda parte aborda la historia de las relaciones del movimiento campesino huancavelicano y la izquierda marxista peruana durante los años de la dictadura militar (1968-1980). Nos enfocamos en el caso de la Federación de Comunidades y Campesinos de Huancavelica (FEDECCH) y nos detenemos en la trayectoria de algunos activistas de la izquierda local para acercarnos a las redes sociales y a los vínculos políticos que definieron sus opciones por el compromiso o por la ruptura y la guerra. En particular seguimos la carrera política de Justo Gutiérrez Poma, un destacado dirigente del Frente de Defensa del Pueblo de Huancavelica (FDP) y de la FEDECCH cuando ambas instancias surgieron como protagonistas de la lucha social en ese Departamento. Su búsqueda de un camino revolucionario condensa las diversas sendas políticas que expresó el radicalismo izquierdista de la época. ¿Qué factores contribuyeron en el devenir de la experiencia y de las ideas de Justo Gutiérrez Poma?

La cercanía de Gutiérrez y otros dirigentes con el sector radical de la CCP convergió finalmente con el inicio de la lucha armada en 1980. Exploramos entonces en el proceso que fue conduciendo a un importante grupo de líderes huancavelicanos en el camino del extremismo político y del empoderamiento ideológico que le dio sustento. En Huancavelica, un radicalismo político, cargado de apelaciones ideológicas maoístas, se expandió en una parte significativa de la generación joven del campo y la ciudad, generando algunas expresiones singulares de ruptura con el marco de juego político impuesto por la dictadura velasquista y finalmente con la propuesta constitucional de 1979. Ese extremismo también fue reflejo de una cultura política local que no pudo encontrar una solución de continuidad institucional a demandas históricas por tierra y ciudadanía, heredando de una tradición radical,164 una íntima desconfianza y ansiedad

por los cambios institucionales y políticos de nivel nacional sobre los cuales no tenía influencia alguna.

164 Rénique, J. L., 2007. “Una larga marcha andina: tradición radical y organización revolucionaria”. En:

El comunismo: otras miradas desde América Latina. Concheiro, Modonesi y Crespo (coodinadores), UNAM, México.

Un universo social de pobreza y marginalidad pero también de acelerado desarrollo de capital social y político, urbano y rural, contextualiza los albores de una lucha armada que no emerge disociada de los acontecimientos y procesos de radicalidad campesina.165

Ese caldo de cultivo social huancavelicano, rápidamente politizado, muestra analogías con el vecino escenario ayacuchano, pero también diferencias. Una de estas últimas fue la presencia de un predominante sindicalismo local -en 1974 existían por ejemplo 26 sindicatos sólo en la provincia de Huancavelica-, especialmente el minero, inexistente en Ayacucho. El sindicalismo, como se ha señalado, propició el encuentro con discursos políticos que destacaban el protagonismo histórico del obrero en un medio en donde muchos de los trabajadores mineros vivían tal condición a medias, compartida con la más tradicional y antigua vida comunera y campesina. La influencia de la politización sindical se sentirá en la esfera social campesina donde, como hemos visto, se movieron algunos cuadros del Partido Comunista Peruano. No obstante esa influencia no tuvo un alcance masivo.

Quizás la más destacable diferencia entre ambos departamentos en relación a los orígenes de la lucha armada del PCP-Sendero Luminoso, sea la presencia de la universidad ayacuchana y su estrecho vínculo con el sindicato de profesores. Como se sabe, esta universidad -particularmente a través de su facultad de educación-, sirvió de matriz para la ideologización y construcción de una voluntad política subversiva que encarnará en el PCP-Sendero Luminoso.166

Al amparo de la retórica de corte socialista del régimen reformista, la universidad sirvió de caja de resonancia de un discurso crítico de la historia del país, ofreciendo un diagnóstico práctico de los conflictos e injusticias cuyos matices y honduras se perdían en la memoria.167 La universidad contribuyó a fomentar en las periferias rurales la

165 Sobre los cambios demográficos desde 1940 en Huancavelica ver INEI-DESCO, 2009. Y sobre sus diversas características departamentales ver: Barreda y Rubina, 2000.

166 El Partido Comunista del Perú liderado por Abimael Guzmán fue una escisión del Partido Comunista del Perú-Bandera Roja el año 1970. El grupo de Guzmán terminó identificado con el lema de su facción en el Frente Estudiantil Revolucionario: “Por el sendero luminoso de Mariátegui”, que los grupos rivales y finalmente la opinión pública emplearon para distinguirlos de las otras variantes del acrónimo “PCP”. 167 Portocarrero y Oliart, 1989.

ideología revolucionaria, sea a través de sus maestros o de sus estudiantes oriundos de las comunidades campesinas. Los maestros a su vez promovieron la politización ideológica de los estudiantes secundarios, en el contexto de sus luchas sindicales, donde contaron a su vez con el apoyo de extensas redes de pobladores vinculados al plantel escolar, espacio simbólico y real de una ansiada y valorada movilización social.

En cambio, Huancavelica carecía de universidad. La educación superior estaba limitada al magisterio, por lo que muchos jóvenes migraban a seguir otras carreras en las universidades públicas de Huamanga, Ica, Huancayo o Lima. En el clima políticamente excitante de los años del reformismo, muchos estudiantes se sumaron a la participación en las organizaciones de izquierda.168 El influjo que los universitarios emigrados

trajeron a su vuelta a Huancavelica alimentó la disidencia, los discursos y prácticas impugnadoras contra el orden existente que, como hemos visto, ya se encontraban presentes en las huelgas magisteriales, sindicales y en la movilización escolar. Fue la época dorada del proselitismo aplicado a través de la difusión de los manuales ideológicos propalados por China y la URSS principalmente169. El desarrollo de las

huelgas del magisterio ofrecerá concomitantemente una oportunidad excepcional para expandir la politización organizada de la juventud en la ciudad y el campo, abriendo aún más el espacio para la aparición de grupos y facciones en el seno de la cultura política local. Como en Ayacucho y tantos lugares, el proselitismo Senderista de aquellos años tuvo su espacio natural en el aula escolar y universitaria, pero a Huancavelica llegó tarde o demasiado pronto como para ejercer una influencia ganadora, sus rivales Bandera Roja y Patria Roja se lo impedirán por buen tiempo.

Por su parte, la politización campesina de los años sesentas se hizo sin la preeminencia de universitarios o profesores como sí ocurrió en Ayacucho, pero en cambio sí fue objeto de la influencia del Partido Comunista pro-soviético y de Bandera Roja, que controlaba por entonces la Confederación Campesina del Perú. Así mismo, como queda dicho, a diferencia del caso ayacuchano, en Huancavelica había surgido en la década de 1960 una federación campesina departamental bajo la tutela del Partido Comunista

168 Lynch, 1990.

Peruano. Con su acompañamiento antes que con su guía, la Federación de Comunidades y Campesinos de Huancavelica (FEDECCH) se había consolidado en medio de los avatares de la política nacional y los conflictos locales, forjando una capa de líderes que, irónicamente, se plegó al nuevo régimen militar en aras de un reconocimiento finalmente negado. Pero en el crisol social de aquellos años, la federación campesina terminará incorporando a una nueva clase de dirigente, más apertrechado ideológicamente y encarnando una voluntad política de cambio con la que emulará las prácticas y perspectivas de sus predecesores, encaramándose en el movimiento social. Sin una presencia significativa entre los sindicatos mineros, ni en el magisterio o en la federación campesina, ni en otros gremios locales, el comienzo del PCP-Sendero Luminoso en Huancavelica no sugiere la misma trayectoria que tuvo en Ayacucho. No obstante el empeño del PCP-Sendero Luminoso por ganarse simpatizantes y adeptos fue persistente entre aquellos activistas sociales que comenzaron a contemplar con rechazo el último viraje de Bandera Roja y la trayectoria ambigua hacia la legalidad del resto de la izquierda marxista.170

170 El PC Bandera Roja fue perdiendo sus alas más radicales formadas por facciones universitarias que a su vez formaron nuevas agrupaciones maoístas. Tras su ruptura con China Comunista, Bandera Roja se pondrá bajo la influencia del Partido del Trabajo de la República Popular de Albania. Albania pasó a ser regida por el líder comunista Enver Hoxha en 1944. Tras la apertura del régimen de Velasco hacia los países del bloque soviéticos, Albania desarrollará un especial vínculo con Bandera Roja hasta 1990.

CAPITULO 4

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