Inmediatamente después de una pérdida del balón, los jugadores han de buscar a
Durante el triunfo de la Eurocopa de fútbol de 1996 y a continuación, la selección nacional checa practicó una defensa al hombre orientada a la zona, lo que signifi- caba, entre otras cosas, que el jugador Ebbe Sand era marcado sobre todo por Kadle, como se muestra en la ilustración, durante un partido amistoso contra los checos en 1998.
Marcar
El marcaje (en este caso la distancia de separación hasta el contrario directo) sigue los principios generales del procedimiento de marcarje (véase página 7).
Abandonar el marcaje
Si un jugador es sobrepasado, los compañeros más próximos tienen que abando- nar su posición de marcadores e intentar marcar al contrario que ahora se encuen- tra libre. De forma alternativa, el contrario ha de ser cubierto por el defensa libre (véase más abajo). Si un jugador en defensa abandona el marcaje debería avisar a sus compañeros para que ocupen sus posiciones desde las cuales tienen la posi- bilidad de apoyar a su compañero. Si el jugador sobrepasado ocupa de nuevo su posición, los jugadores volverán a orientarse hacia su contrario directo.
Defensa libre
Si un compañero es sobrepasado en la propia mitad del campo, el defensa libre puede venir al encuentro del jugador que conduce el balón. El defensa libre tiene como tarea principal hacer retardar al jugador que lleva el balón en su acción de avanzar. El resto de los jugadores ha de intentar en este caso no alejarse demasia- do del contrario directo, especialmente cuando el jugador en posesión del balón tiene la posibilidad de tirar a portería.
Retroceder
Un jugador sobrepasado debe retroceder al instante y entretanto, de forma even- tual, hacerse cargo del contrario directo de uno de sus compañeros.
Ejercicios
Los ejercicios que se encuentran más adelante pueden ser de aplicación tanto para
Terreno de juego: Aproximadamente 1/3 del terreno de juego dividido en dos zonas (1 y 2) y una portería grande.
Jugadores: 6 - 3:3. El equipo negro está compuesto por un portero (1)
y dos jugadores en defensa (3 y 4); el equipo blanco se compone de dos atacantes (10 y 11) y un jugador centro- campista (8).
Organización: Al comienzo del ejercicio se encuentran todos los jugado-
res en la zona 1, excepto el jugador 8, que permanece en la zona 2. Éste comienza con el balón en la zona 2.
Descripción del juego: Juego normal.
Condiciones del juego: Los jugadores no pueden cambiar a la otra zona. Se jue-
ga con “un metro de fuera de juego” es decir, que los ata- cantes tienen que situarse a más de un metro del fuera de juego antes de que sea pitado. Si se conquista el balón en la zona 1, el equipo negro deberá lanzar el balón al juga- dor 8.
Goles: El equipo blanco lanza a la portería grande. Por cada gol
recibe cinco puntos. El equipo negro obtiene un punto si consigue el balón, es decir, si dos jugadores negros han tocado el balón uno tras el otro.
Desarrollo: a) En el equipo defensor se añade un defensa libre (5).
b) Se añade un jugador en defensa (6) que marca al juga- dor 8. Los jugadores 6 y 8 pueden permanecer en ambas zonas.
c) Se añade otro jugador en defensa que sólo puede mo- verse en la zona 2.
d) El jugador 7 puede estar en ambas zonas.
Consejos de aplicación: Este ejercicio aclara los requisitos básicos necesarios en
cuanto a la acción de marcar al hombre. Se puede prestar especial atención a la distancia de separación de los ju- gadores 3 y 4 con respecto a su contrario directo. Ade- más, el defensa libre tiene que estar preparado en caso de que su compañero sea sobrepasado. Es importante que los jugadores 3 y 4 no intervengan si el balón es lan- zado a la zona que cubre un compañero.
La modalidad de desarrollo a) requiere la colaboración en el juego por parte de los jugadores 3, 4 y 5. Si 3 ó 4 son sobrepasados, entonces el otro jugador ha de va- lorar si abandona a su contrario directo o si pasa a cubrir al contrario que se en- cuentra libre.
La modalidad b) limita las posibilidades de saque para el equipo blanco, lo que permite a los jugadores en defensa concentrarse mejor en la acción de marcar de forma exacta a su contrario directo.
La modalidad c) hace que aumenten las exigencias para los jugadores en defensa. Las situaciones son cada vez más complejas y los jugadores se han de orientar to-
EL JUEGO EN DEFENSA 127
Terreno de juego: 1/2 terreno de juego dividido en dos zonas (1 y 2) y una portería grande.
Jugadores: 9 - 4:4 y un portero en el equipo negro que defiende la
portería grande.
Organización: Al comienzo del ejercicio se encuentran todos los jugado-
res del equipo negro en la zona 1, así como los del equi- po blanco en la zona 2. El equipo blanco empieza con el balón en la zona 2.
Descripción del juego: Juego normal. Ante una interrupción del juego comienzan
todos los jugadores blancos con el balón en la zona 2. Los jugadores del equipo negro tienen que cubrir a un contra- rio durante toda la fase de defensa.
Condiciones del juego: Los jugadores negros han de permanecer todo el tiempo
en la zona 1. Si los jugadores blancos invaden una vez la zona 1, no pueden retroceder a la zona 2 antes de que los negros hayan recuperado el balón o que los blancos hayan marcado un gol. Se juega con “un metro de fuera de juego” es decir, que los atacantes tienen que estar si- tuados a más de un metro del fuera de juego antes de que sea pitado.
Goles: El equipo blanco lanza a la portería grande. Por cada gol
consigue cinco puntos. El equipo negro consigue un punto si llega a lanzar el balón desde la zona 1 hasta el círculo central.
Desarrollo: a) Se juega sin zonas, es decir, el equipo negro puede
atacar al equipo blanco a lo largo de todo el campo. b) Los jugadores pueden tocar el balón tres veces como máximo.
c) Los jugadores han de tocar el balón tres veces como mí- nimo.
d) Se añade un defensa libre en el equipo negro.
Consejos de aplicación: Si los jugadores del equipo blanco avanzan a la zona 1,
los jugadores del equipo negro tienen que buscar con ra- pidez un contrario. En una defensa fija al hombre, cada jugador negro debe escoger a un jugador en concreto al que marcar. En este caso, los jugadores en defensa tienen que moverse todo el tiempo hacia la otra zona para poder alcanzar a su contrario directo si éste corre en la zona 1.
Durante una acción de defensa al hombre orientada a la zona, los jugadores ne- gros conservan su posición original hasta que un contrario corre hacia su zona pa- ra así cubrirlo. Después, el jugador en defensa ha de seguir a su contrario directo hasta que se concluya el ataque. Es importante que quede claro a los jugadores que el contrario directo ha de ser marcado estrechamente si se encuentra cerca del balón, así como que el jugador en defensa ha de estar preparado para permutar si un jugador es sobrepasado.
Con la modalidad de desarrollo a), los jugadores han de decidir cuándo quieren atacar a los jugadores del equipo blanco.
La modalidad b) exige de los atacantes un gran movimiento, lo que obligará a los defensores a moverse.
EL JUEGO EN DEFENSA 129
Terreno de juego: Aproximadamente 1/3 del terreno de juego y cuatro por- terías pequeñas en ambas mitades del campo.
Jugadores: 10 - 5:5.
Descripción del juego: Juego normal.
Condiciones del juego: Los dos equipos tienen que jugar practicando la defensa
al hombre.
Goles: Un equipo consigue un tanto si juega el balón a través de
una de las porterías del enemigo.
Variantes: a) Sólo en la propia mitad se juega marcando al hombre.
b) Los equipos juegan alternando con defensa al hombre. c) Las porterías son desplazadas en dirección a la mitad del terreno de juego. Los equipos obtienen un punto si lan- zan el balón a un compañero a través de una de las por- terías.
Consejos de aplicación: Este juego muestra los pasos básicos de la acción de mar-
car al hombre, especialmente cuando un defensa ha de abandonar el marcaje si un compañero es sobrepasado por un contrario o si ha sido driblado.
Como el juego es físicamente muy agotador, los jugadores deberían hacer de vez en cuando pausas de 1 a 2 minu- tos. De forma alternativa, puede jugarse a ratos sin mar- car al hombre.
A través de la variante a) los jugadores pueden retroceder a su mitad del campo y volver a organizarse antes de rea- lizar de nuevo la acción de marcar al hombre. Esta va- riante reduce el esfuerzo físico de los jugadores.
La variante b) reduce la intensidad para uno de los dos equipos, y puede hacer el juego más visible.
La variante c) puede acostumbrar a los jugadores del equipo que marca al hombre a orientarse de forma rápi- da hacia atrás si son sobrepasados o driblados.
EL JUEGO EN DEFENSA 131
Terreno de juego: 1/2 del terreno de juego con tres zonas (1-3) y dos porte- rías grandes.
Jugadores: 16 – 8:8, entre ellos dos jugadores en defensa, tres juga-
dores centrocampistas y dos atacantes, así como un porte- ro en cada equipo.
Organización: Dos jugadores en defensa y dos atacantes de cada equipo
se encuentran en las zonas 1 y 3, mientras que los seis ju- gadores centrocampistas permanecen en la zona central.
Descripción del juego: Juego normal. Es siempre uno de los equipos el que prac-
tica la acción de marcar al hombre.
Condiciones del juego: Ningún jugador puede abandonar su zona.
Goles: Cuentan los goles normales a puerta.
Variantes: a) Los seis jugadores centrocampistas pueden moverse a
lo largo de todo el terreno de juego.
b) Los jugadores situados en las zonas 1 y 3 pueden estar también en la zona 2.
c) Todos los jugadores pueden moverse libremente por to- do el terreno de juego.
d) Ambos equipos juegan a la vez marcando al hombre.
Consejos de aplicación: El juego muestra de forma visible la colaboración entre ju-
gadores en defensa, centrocampistas y atacantes. Los ju- gadores del equipo que practica la defensa al hombre acostumbran a escoger rápidamente a un contrario una vez que han perdido el balón.
Si los jugadores han entendido los principios básicos de la acción de marcar al hombre, puede introducirse la va- riante a). Esta modalidad exige una visión de juego y con ello en gran manera se exige a los jugadores que se orienten con rapidez y que estén preparados para atacar en caso de que un compañero sea sobrepasado.
Con la variante b) aumentan las exigencias en cuanto a visión de juego y colaboración entre los jugadores en de- fensa y los jugadores centrocampistas. Asimismo, a través de la variante c) vuelven a aumentar estas exigencias. Por medio de la variante d) se refuerzan las exigencias fí- sicas con respecto a los jugadores, de manera que deben incluirse pausas constantemente.
Terreno de juego: Aproximadamente 1/3 del terreno de juego y dos porte- rías grandes.
Jugadores: 18 – 9:9, entre ellos un defensa libre (3) y un portero en
cada equipo.
Descripción del juego: Juego normal. Los equipos practican de forma alternativa
la defensa al hombre. Se juega con fuera de juego.
Condiciones del juego: El jugador 3 no puede permanecer en la mitad contraria.
Goles: Cuentan los goles normales a portería contraria.
Variantes: a) Ambos equipos practican la acción de marcar al hombre.
b) Tras un ataque cerrado o una pérdida del balón el equipo retrocede a la propia mitad del campo.
c) Se añade un jugador en los dos equipos.
d) El jugador 3 se puede mover a lo largo de todo el terre- no de juego.
Consejos de aplicación: Este juego se acerca mucho a una situación de juego com-
pleta en la que los jugadores cumplen su papel de la for- ma más amplia posible. La elección del número de juga- dores así como su posición debe depender del sistema que practica un equipo. La ilustración muestra un equipo con cuatro jugadores en la línea posterior, de los que uno es defensa libre y por lo menos tres son jugadores centro- campistas. Si la línea posterior está formada por tres ju- gadores, deben jugar sólo dos de ellos marcando al hom- bre; en la línea central debe haber cuatro jugadores. También pueden insertarse en el equipo de forma eventual jugadores en defensa y jugadores centrocampistas que jueguen todo el tiempo marcando al hombre. El otro equi- po puede estar formado principalmente por jugadores centrocampistas y atacantes, así como por un portero. De esta manera se ejercita el juego de formaciones que ade- más, son también practicadas en un juego auténtico. La variante a) entrena a los jugadores de ambos equipos, aunque también puede llegar a ser bastante compleja si los jugadores se concentran en gran medida en su contra- rio directo. Éstos deben acostumbrarse a situarse según su contrario directo y el resto de jugadores. El juego puede también plantear dificultades si los dos equipos juegan con personas que marcan y si cada uno de los jugadores no ha elegido el mismo contrario.
La variante b) puede ser aplicada si la situación de juego se vuelve demasiado compleja en la fase de transición entre ataque y defensa.
A través de esta variante los jugadores deben tener suficiente tiempo para organi- zar su defensa. Si un equipo practica a menudo rápidos contraataques, se puede entonces establecer que los jugadores han de realizar tres pases en la propia mitad del terreno de juego antes de que el balón pueda ser lanzado más allá de la línea de centro.
A través de la variante c) se llega muy de cerca a una situación de juego completa.
EL JUEGO EN DEFENSA 135 Fig. 70