CÓMO CAMBIAR LAS TRAMPAS VITALES
Las trampas vitales son patrones de larga evolución. Están profundamente
enraizadas y, al igual que las adicciones o los malos hábitos, son difíciles de cambiar. Para ello se requiere una firme voluntad para aceptar el dolor, ya que se debe encarar la trampa vital; y entenderla. El cambio también precisa disciplina, ya que se tiene que observar el patrón sistemáticamente y modificar las conductas cada día. El cambio no se reduce a cambiar o perder, sino que requiere una práctica constante.
Pasos generales para el cambio de las trampas vitales
El caso de Danielle nos ilustrará los pasos que hay que seguir para conseguir el cambio. Danielle, de treinta y un años, tenía la trampa vital del abandono y mantenía una relación con Robert, un hombre que no se comprometía con ella. Llevaban juntos desde hacía once años y aunque ella se lo había pedido varias veces, él no accedía a casarse.
Cada cierto tiempo, Robert dejaba la relación y Danielle se sentía hundida. Durante una de estas rupturas ella empezó la terapia.
DANIELLE: Sólo quiero dejar de sentirme de esta manera. No puedo aguantarlo más. Sólo pienso en Robert. Estoy obsesionada con él. Le he pedido que vuelva.
Esta obsesión es característica de la trampa vital del abandono. Durante las rupturas, Danielle salió de forma puntual con otros hombres, pero nunca llegó a interesarse por ninguno más que por Robert. Las personas estables y regulares le aburrían.
A continuación detallamos los pasos que siguió Danielle para cambiar su patrón y que son los que recomendamos a nuestros pacientes:
1. Etiqueta e identifica las trampas vitales
El primer paso es reconocer cuáles son tus trampas vitales mediante el cuestionario de las trampas vitales del segundo capítulo.
Una vez que hayas identificado una trampa vital y observes como afecta a tu vida, estarás en mejor posición para cambiarla. Si le das un nombre a la trampa vital, como la imperfección o la dependencia, y lees a partir de la mitad de este libro, podrás comprenderte mejor y tu vida se clarificará un poco más. El
autoconocimiento es el primer paso.
Danielle reconoció el abandono como trampa vital en distintas costumbres que tenía. Cuando empezó la terapia, le dimos el cuestionario de las trampas vitales. Puntuó alto en los ítems de la sección del abandono.
DANIELLE: Supongo que, de alguna manera, siempre he sido consciente de que tengo un problema por el hecho de haber sido abandonada. Siempre he tenido mucho
miedo; siempre me ha preocupado que me dejaran. Estoy segura de que volverá a ocurrir.
Esta sensación, que se caracteriza por el hecho de que se hace evidente algo que ellos más o menos saben desde siempre, se da con frecuencia cuando los pacientes identifican una trampa vital.
Danielle comprendió con facilidad cómo funcionaba el abandono en su vida. Desde hacía tiempo mantenía una relación en la que esta trampa vital era el tema principal. El uso de las técnicas de imaginación para recordar su pasado también le ayudó a reconocer aspectos de su trampa vital. Cuando le pedíamos que cerrara los ojos y que permitiera que las imágenes de su infancia afloraran, el tema predominante era el abandono.
DANIELLE: Me veo a mí misma. Estoy en el sofá del salón intentando que mi madre se fije en mí, pero ella esta borracha. No puedo conseguir que me preste atención. Su madre era adicta al alcohol desde que Danielle era niña. Cuando tenía siete años, se padre abandonó a la familia para casarse con otra mujer. Se alejó
progresivamente a medida que tuvo hijos con su nueva esposa, dejando a Danielle y a su hermana con una madre que no podía cuidarlas adecuadamente.
Danielle fue abandonada por sus padres: su madre la desatendió por su adicción al alcohol y su padre la dejó a ella y a su familia. El abandono fue un hecho real y decisivo en su infancia.
Finalmente Danielle entendió que esta trampa vital se fue introduciendo en su Ǥ ×Dz× dzǤ
La trampa vital es su enemigo y nosotros deseamos que conozca a su enemigo.
2. Entiende los orígenes de la trampa vital de la infancia. Siente al niño herido de tu interior
El segundo paso es sentir la trampa vital. Hemos observado que es muy difícil cambiar el sufrimiento intenso sin revivirlo primero. No obstante, tenemos mecanismos que bloquean el sufrimiento y que impiden que estemos en contacto con nuestras trampas vitales.
Para sentir la trampa vital, tendrás que recordar tu infancia. Te pediremos que cierres los ojos y que permitas que afloren las imágenes. No fuerces los recuerdos; únicamente procura que salgan a la luz y vengan a tu pensamiento. Visualiza cada recuerdo lo mejor que puedas e intenta sentirlo de la manera más real posible. Silo pruebas algunas veces, empezarás a recordar lo que sentiste cuando eras niño. Sentirás el dolor o las emociones relacionadas con tu trampa vital.
Este tipo de visualización puede ser dolorosa. Si te agobia o te asusta la
experiencia, probablemente necesites terapia. Tu infancia fue tan dolorosa que no deberías recordarla solo: requieres a alguien que te guíe, un terapeuta que te pueda ayudar.
Una vez que te conectes con los sentimientos de la infancia, con aquel niño que fuiste, te pediremos que inicies un diálogo con él.*
Queremos que devuelvas a la vida este niño inmovilizado que está en tu interior para que la maduración y el cambio sean posibles: queremos que ese niño se cure. Te pediremos que hables con él en voz alta o que le escribas una carta con la mano dominante (la mano con la que habitualmente escribes), mientras que con la otra transcribes la respuesta de tu niño interior. (Hemos comprobado que el niño interior puede comunicarse a través de la escritura de la mano no dominante.)
Este método puede parecerte extraño, pero lo irás comprendiendo a medida que leas este libro. A continuación, tienes un ejemplo de Danielle comunicándose con su niño interior.
ȗ2± DzÓdz esquemas ha adaptado. Consiste en imaginar una escena de cuando uno era pequeño, para ayudar a ese niño a satisfacer las necesidades que no le fueron cumplidas. (N. del T.)
Este ejemplo es la continuación de la escena descrita anteriormente, cuando ella intentaba que su madre, ebria, le prestara atención.
TERAPEUTA: quiero que hables con tu niña interior. Ayúdale. DANIELLE: ǥȋȌÓ Ǥǣdz ǥ padres no son capaces de estar contigo de la forma que necesitas. Pero yo estaré allí, contigo. Te ayudaré a conseguir lo que te propones y seguro que dzǤ
Te pediremos que consueles a tu niño interior, ofreciéndole guía y consejo, para conectar con tus sentimientos. Aunque estos ejercicios pueden parecerte absurdos o incómodos, hemos observado que la mayoría de las personas se benefician enormemente con ellos.
3. El tercer paso es someter a juicio la trampa vital. Desaprueba su validez a nivel racional
Tu ser esta completamente convencido de la verdad de la trampa vital. Danielle creía firmemente que sería abandonada por la persona que amara, y aceptaba su trampa vital emocional e intelectualmente.
El inicio del cambio implica atacar a la trampa vital a nivel intelectual. Para hacerlo, debes probar que no es cierta o que al menos se puede modificar. Debes suscitar dudas acerca de su validez, ya que mientras te la creas, no podrás
cambiarla.
Para rebatirla, primero tienes que enumerar hechos objetivos de tu vida a favor y en contra de la trampa vital. Por ejemplo, si no te sientes aceptado
socialmente, primero deberás especificar todas las pruebas que apoyan la trampa vital de que no eres aceptado. Después elaborarás otra lista con todas las pruebas
En la mayoría de los casos, los datos objetivos te mostrarán que tu creencia es falsa. No eres imperfecto, incompetente o fracasado y no estás condenado a que abusen de ti, etc. sin embargo, en algunas ocasiones la trampa vital es verdad. Por ejemplo, a lo largo de tu vida puedes haber sido tan rechazado y esquivado que fracasaste en el desarrollo de las habilidades sociales, lo que provoca que no seas aceptado socialmente. O, en cambio, pudiste zafarte tanto de ir a la escuela y de los retos de la profesión que has fracasado al escoger un campo de trabajo concreto. Mira tú lista a favor de la trampa vital. ¿Hay alguna prueba que apoye que la trampa vital sea inherentemente verdadera o tu familia y compañeros de la
infancia te convencieron para que pensaras así? Por ejemplo, ¿Has nacido
incompetente o empezaste a creerlo porque tu padre fue muy crítico y te lo repetía constantemente (dependencia)? ¿De niño fuiste verdaderamente especial o tus padres te mimaron y consintieron a tal punto que te enseñaron que eras más especial que cualquiera (grandiosidad)? Pregúntate a ti mismo, ¿Hay alguna prueba de que esta creencia sea todavía verdad o sólo fue cierta en tu infancia? Si después de todo ese análisis todavía sientes que la trampa vital es verdad, pregúntaǣDzǬ×À ǫdzǤ podrías hacer para remediar la situación.
He aquí un ejemplo de la lista de datos objetivos que apoyaban el abandono como trampa vital de Danielle: