• No se han encontrado resultados

C AMINATAS EN ORACIÓN SINCRONIZADAS

In document C Peter Wagner 1993 Iglesias Que Oran (página 88-90)

Caminatas en oración

C AMINATAS EN ORACIÓN SINCRONIZADAS

Hasta ahora la mayoría de las caminatas en oración han sido espontaneas. El ministerio y sus re- sultados han sido buenos. Pero suponga que fuéramos más allá. Suponga que una véase a la se- mana cada cuadra de cada calle en su ciudad fuera cubierta por una caminata en oración. ¿Acaso puede creer que al año sería una ciudad diferente? Creo que así sería, pero tomaría más que es- fuerzo, más liderazgo y más coordinación.

Mi amigo John Huffman ha comenzado la clase de caminata en oración, a nivel de todos los ve- cindarios de la ciudad, que podría ofrecernos las pistas en cuanto a cómo hacerlo en la suya. Sus experimentos iniciales, llamados «Cristo por la ciudad» se realizaron en Medellín, Colombia.

Debido a que este es un esfuerzo a nivel de toda la ciudad, los pastores y los líderes cristianos de ella deben estar unidos hasta donde sea posible para apoyarlo. Necesitan animar a los miem- bros de sus iglesias para que participen en la iniciativa de oración de su vecindario. Algunos de los que conocen bien la ciudad deben establecer las fronteras de los vecindarios que puedan trabajar- se. Entonces debe reclutarse a los coordinadores en la mayor cantidad posible.

[p 192] Oración por la evangelización

Aunque no todas las caminatas en oración sincronizadas tienen que ser de esta manera, el plan de John Huffman es explícitamente evangelístico. Pero la oración no debe percibirse como otro méto- do evangelístico. La comunidad cristiana ya tiene muchos excelentes métodos evangelísticos esta- blecidos y tiene creyentes entrenados en su aplicación. Huffman dice: «Nuestra idea básica es aplicar los principios básicos de la guerra espiritual mediante la oración antes de comenzar a evan- gelizar».10 Una vez que se libre bien la batalla espiritual, nosotros «incapacitaremos o ataremos al príncipe de este mundo por suficiente tiempo como para que muchos escuchen de forma adecuada el evangelio»,11 y entonces podemos aplicar la mayoría de la metodología evangelística para cose- char lo que Dios desea darnos.

La idea general es movilizar la cantidad más grande posible de oración intercesora por el vecin- dario por catorce días antes de un evento evangelístico. Mientras más enfocada sea la oración me- jor, así que cada vecindario es cartografiado cuadra por cuadra. Se utiliza una hoja de papel para identificar cada cuadra. Casas, tiendas, parques, escuelas, lotes vacíos, edificios de apartamentos y cualquiera otro se localizan en los cuatro lados de cada cuadra. Para cada casa se ofrece el nú- mero, el nombre de la familia, el color de la casa y otras características que sirvan para identificar- la. Cuando los mapas estén listos, se le dan copias a los miembros de los equipos de oración del lugar, y también se envían a cualquier cantidad de intercesores en otras partes de la ciudad o la nación, así como a otras naciones que han accedido a unirse durante esas dos semanas.

Huffman ha bosquejado un programa sugerido de oración para las dos semanas, pero cualquier variación que [p 193] indique el Señor es bienvenida. El itinerario incluye, entre otras cosas, la pre- paración de los intercesores, oraciones de bendición, oración de guerra, ayuno y oración por gru- pos especiales. En el sitio, los equipos caminan en oración por el vecindario al menos 2 de los 14 días, deteniéndose para visitar lugares indicados anteriormente mediante palabras que el Señor haya dado a intercesores cercanos y lejanos.

Cómo descubrir una maldición

En un esfuerzo de dos semanas de oración en Medellín, un grupo de oración de la Conferencia General Bautista de Dakota del Norte había acordado orar. Como muchos evangélicos tradiciona-

10

John C. Huffman, Christ for the City Manual of Participatory Prayer [Manual para la oración corporativa de Cristo para la ciudad], Christ for the City, P.O. Box 52–7900, Miami, Florida 33152–7900, 1992, p. 3.

11

les, no tenían mucha experiencia en escuchar a Dios mediante la oración recíproca, pero lo hicie- ron. Dios les dijo claramente que tenían que ocuparse de cierta fuerza maligna en cierto terreno vacío de uno de los mapas. La palabra fue tan fuerte que enviaron la información a través de un fax a Colombia.

El equipo del vecindario en Colombia visitó el terreno y le pidieron a Dios que les mostrara qué era lo que estaba mal. Les mostró que unas brujas habían enterrado cinco objetos ocultistas allí para maldecir la iniciativa de Cristo por la ciudad. Ellos desenterraron los objetos, los destruyeron, rompieron la maldición y oraron por la bendición de Dios en el vecindario y sobre los que enterra- ron los objetos. Muchas personas fueron salvadas.

Los resultados

John Huffman mantiene registros, hasta donde es posible, de lo que sucede con Cristo por la ciu- dad. Durante cuatro años orando por los vecindarios en Medellín, que de paso es el centro de la mafia narcotraficante colombiana, la cantidad de las iglesias evangélicas aumentó de 93 a 140 y la cantidad de creyentes aumentó un 133% de 4.434 a 10.350.

Mientras Cristo estaba en operación por la ciudad, el equipo de «Cruzada a cada hogar» tam- bién estaba laborando [p 194] distribuyendo literatura cristiana de forma sistemática a cada hogar de la ciudad. Reclutaron todos los que pudieron para un curso de estudio bíblico e invitaron a los que lo terminaron a recibir a Cristo, además a firmar una tarjeta declarando que así lo habían hecho. Las dos actividades se apoyaron pero no estaban explícitamente coordinadas entre sí.

Surgió un hecho sorprendente. Cuando el personal de «Cruzada a cada hogar» iba a un vecin- dario que todavía no tenía el equipo que caminaba en oración por el vecindario, sólo 10% de lo que aceptaron el primer estudio bíblico terminó la serie y firmó la tarjeta. ¡Pero en los vecindarios que habían sido cubiertos por la oración, el 10% subió a 55%!

Queda poca duda de que caminar en oración puede cambiar la atmósfera espiritual de un ve- cindario y permitir que el evangelio de la gloria de Cristo brille fulgurantemente.

P

REGUNTAS DE REFLEXIÓN

1. Luego de caminar en oración, la iglesia de Uruguay experimentó una pérdida drástica de miem- bros. ¿Cree que esto fue obra de Satanás o del Espíritu Santo? ¿Por qué?

2. Uno de los puntos más radicales de este capítulo es el concepto de la relación de la territoriali- dad con la autoridad espiritual. Discuta su opinión en cuanto a esto, especialmente haciendo refe- rencia a la decisión de Bob y Susan Beckett de quedarse en Hemet, California.

3. ¿Qué piensa usted de la manera en la que los anglicanos en Inglaterra caminaron noventa calles? ¿Le parece que esto interesaría a las personas de su iglesia?

4. ¿Le ha mencionado su pastor las caminatas en oración en alguna ocasión a la congregación? De no ser así, ¿cree [p 195] usted que él o ella estaría dispuesto a leer este capítulo y considerar la promoción de este ministerio en la comunidad?

5. La oración no es evangelización. Pero hable acerca de la función que ella tuvo en la evangeliza- ción de Medellín, Colombia, bajo Cristo por la ciudad.

[p 197]

In document C Peter Wagner 1993 Iglesias Que Oran (página 88-90)