2 B ENFOCAR IDEODINAMICO INDIRECTO
9 C APOSICION DE OPUESTOS
Otra forma indirecta de sugestión compuesta es la que podemos describir como el balance o la aposición de opuestos. Un balance de sistemas que se oponen es un proceso biológico básico que está incorporado a la estructura de nuestro sistema nervioso (Kinsbourne, 1974). La mayoría de los sistemas biológicos pueden conceptualizarse como un balance homeostático de procesos que impiden que el sistema global se aparte de la gama relativamente no muy amplia requerida para el funcionamiento óptimo. Para dar cuenta de algunos de los fenómenos de la hipno- sis, se ha propuesto que hay alternativas en varios de los sistemas que se oponen, tales como el sistema simpático y parasimpático, los hemisferios cerebrales iz- quierdo y derecho, los procesos corticales, los subcorticales, el primer y el segundo sistema de comunicación por signos (Platonov, 1959).
Este balance o aposición de procesos opuestos es evidente también en los niveles psicológico y social. Hay tensión y relajación, motivación e inhibición, consciente e inconsciente, eros y logos, tesis y antítesis. Una mera aprehensión y entendimiento de la dinámica de tales procesos opuestos es de gran significatividad en cualquiera de las formas de la psicoterapia. En esta sección podemos ofrecer únicamente unos pocos ejemplos de cómo podemos balancear los procesos que se oponen por medio de la sugestión verbal. En el proceso de la inducción hipnótica, por ejemplo, tenemos los siguientes:
Como el puño está más apretado y más tenso, el resto del cuerpo se relaja. Como la mano derecha se eleva, la mano izquierda baja.
Como ese brazo se siente más liviano y se eleva, sus párpados pueden sentirse
más pesados y bajar hasta que estén cerrados.
Pueden formularse sugestiones similares virtualmente para cualquiera de los pro- cesos opuestos, en la esfera sensorial, perceptual, afectiva y cognitiva.
Como la frente se pone más fría, las manos pueden ponerse más calientes. Como la mandíbula se pone más y más entumecida e insensible, note cómo la mano izquierda se vuelve más y más sensible.
Puede experimentar todos sus sentimientos acerca de algo que ocurrió en una edad x sin ser capaz de recordar justo qué causó esos sentimientos.
Cuando, inmediatamente, abra sus ojos, tendrá un recuerdo extraordinariamente claro de todo eso, pero sin los sentimientos que tuvo entonces.
Como está revisándolo, usted puede experimentar ahora un balance apropiado de
pensamiento y sentimiento acerca del hecho en su integridad.
Como puede verse a partir de los últimos tres ejemplos, puede utilizarse un proceso de disociación primero para ayudar al paciente a experimentar verdaderamente en forma completa las dos caras de un sistema de opuestos, antes de reunirlos en un adecuado nivel de integración.
9 D. LA NEGATIVA
Estrechamente asociado con la aposición de opuestos está el énfasis que el mayor de los autores pone sobre la importancia de descargar la negatividad o la resisten- cia que se va acumulando siempre que un paciente sigue una serie de sugestiones. En la vida cotidiana podemos reconocer cómo la gente que es negativa o resistente normalmente tiene una historia en la que sienten que se los ha engañado demasia- do. A causa de esto, ahora quieren ‘‘¡hacer lo que les dé la gana!’’. Se resisten, siendo los que más son dirigidos, y verdaderamente con mucha frecuencia hacen lo opuesto de lo que creen que los otros quieren que hagan. Esta tendencia a la oposición, por supuesto, es en realidad una compensación saludable respecto de sus historias tempranas. La naturaleza aparentemente quiere que seamos indivi- duales, y muchos creen que la cultura y el desarrollo psicológico del hombre han sido un esfuerzo para lograr aún - más - abarcantes grados de libertad, concéntricos y destrabados, y una genuina auto-expresión.
En la investigación experimental los psicólogos han desarrollado el concepto de inhibición reactiva para dar cuenta de fenómenos de conducta similares (Woodworth y Schlosberg, 1954). Después de repetir cierta tarea (recorrer un laberinto, resol- ver ciertos problemas de naturaleza similar) el sujeto - ya sea una rata o un hombre - parece que quiere cada vez menos seguir adelante, y acepta más fácilmente vías alternativas y otros modelos de conducta. Esta inhibición aparentemente tiene la función adaptativa de obstruir la conducta previa en favor de la expresión de nue- vas respuestas capaces de llevar hacia nuevas posibilidades.
En su trabajo práctico con los pacientes el mayor de los autores ha explorado varios medios para enfrentar y, en realidad, utilizar esta tendencia inhibitoria u opositora. El cree que la simple expresión de una negativa por parte del terapeuta puede con frecuencia servir como un pararayo para descargar automáticamente cualquier inhibición y resistencia menor que se haya ido acumulando en el pacien- te. De este modo, usará frases como las siguientes:
Y usted puede, ¿ puede, no? Puede intentarlo, ¿no puede?
No puede pararlo, ¿puede?
Usted quiere, ¿no quiere? Usted lo hace, ¿no lo hace? ¿Por qué no deja que suceda?
La investigación ha demostrado otro valor de esta cerrada yuxtaposición de lo positivo y la negativa. Se ha encontrado que es un 30% más difícil comprender una negativa que algo positivo (Donaldson, 1959). De este modo, el uso de negativas puede producir una confusión que tiende a despotenciar el aparato consciente - limitado - del paciente, de modo que pueda hacerse el trabajo interno.
El uso de la negativa está además relacionado con otra forma indirecta - no saber y no actuar -. Este uso de la negativa puede ser verdaderamente muy útil y casual- mente introducido en sugestiones contingentes tales como las siguientes, que utili- zan el conectivo ‘‘hasta que’’.
No tiene que entrar en trance hasta que esté realmente listo.
No tomará una respiración realmente profunda hasta que esa mano toque su
cara.
Realmente no sabrá exactamente cuán confortable puede estar en el trance hasta
Realmente no tiene que hacer (la respuesta terapéutica), hasta que (una conduc- ta inevitable en el futuro cercano del paciente).
No lo hará, hasta que su inconsciente esté preparado.
Este último uso de la negativa es, en realidad, una forma de doble vínculo cons- ciente - inconsciente, que discutiremos en una sección ulterior.