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LAS FORMAS INDIRECTAS DE SUGESTION

In document Libro Hipnoterapia Milton Erickson (página 34-37)

1. SUGESTION DIRECTA E INDIRECTA

Una sugestión directa apela a la mente consciente y continúa iniciando una conducta cuando nosotros estamos de acuerdo con la sugestión y tenemos real- mente la capacidad de llevarla a cabo de manera voluntaria Si alguien sugiere, «Por favor, cierre la ventana», yo la cerraré si tengo la capacidad fisica de hacerlo, y si estoy de acuerdo en que es una buena sugestión Si la mente consciente tuviera una capacidad pareja para llevar a cabo todas las formas de sugestión hipnótica de una manera concordante y voluntaria, entonces la psicoterapia sería por cierto un asunto simple. El terapeuta sólo tendría que sugerir que el paciente venza tal o cual fobia o infelicidad y eso sería el final del asunto.

Obviamente, esto no sucede. Los problemas psicológicos existen precisamente porque la mente consciente no sabe cómo iniciar la experiencia psicológica y el cambio de conducta en el grado que uno quisiera. En muchas situaciones semejan- tes hay cierta capacidad para los modelos de conducta deseados pero ellos sólo pueden ser llevados a cabo con la ayuda de un proceso inconsciente, que tiene lugar a nivel involuntario Pero podemos hacer esfuerzos conscientes para recor- dar un nombre olvidado, por ejemplo, pero si no podemos hacerlo, dejaremos de intentarlo después de un rato de fútiles esfuerzos. Cinco minutos después el nom- bre puede aparecer espontáneamente en nuestras mentes. ¿Qué sucedió? Obvia- mente, se inició una búsqueda a nivel consciente, pero ésta sólo podía completarse por un proceso inconsciente que lo continuó a la vez que la conciencia abandonó sus esfuerzos. Sternberg (1975) ha revisado los datos experimentales que le sus- tentan el punto de vista de que la búsqueda inconsciente continúa, aproximada- mente, a razón de 30 ítems por segundo, aún después que la mente consciente ha seguido con otros asuntos.

Las formas indirectas de sugestión son aproximaciones para iniciar y facilitar tales búsquedas en un nivel inconsciente. Cuando descubrimos que la conciencia es incapaz de llevar a cabo una sugestión directa, podemos entonces hacer un esfuerzo terapéutico para iniciar una búsqueda inconsciente a fin de llegar a una solución por medio de la sugestión indirecta. El punto de vista ingenuo de la suges- tión directa que enfatiza el control, sostiene que el paciente hace relativamente

todo lo que el terapeuta le pide. En nuestro uso de la sugestión indirecta, sin embar- go, asumimos que la conducta sugerida es realmente una respuesta subjetiva sinte- tizada dentro del paciente. Es una respuesta subjetiva que utiliza el repertorio único de experiencias de vida y aprendizaje. No es lo que dice el terapeuta sino lo que hace el paciente, con lo que se le dice la esencia de la sugestión. En la hipnoterapia, las palabras del terapeuta evocan una serie compleja de respuestas internas dentro del paciente: esas respuestas internas son la base de la ‘‘sugestión’’. La sugestión indirecta no le dice al paciente qué hacer; antes que esto, explora y facilita qué sistema de respuestas del paciente puede actuar en un nivel autónomo sin hacer en realidad un esfuerzo consciente para dirigirse a sí mismo.

Las formas indirectas de sugestión son rodeos semánticos que facilitan la expe- riencia de nuevas posibilidades de respuesta. Ellas evocan automáticamen-te bús- quedas inconscientes y procesos dentro de nosotros independientemente de nues- tra voluntad consciente.

En este capitulo discutiremos cierto número de formas indirectas de sugestión que se ha encontrado que son de valor práctico con el objeto de facilitar la capaci- dad de respuesta hipnótica. La mayor parte de estas formas indirectas están en el uso común de la vida diaria. Ciertamente, cuando el mayor de los autores buscó medios más efectivos de facilitar el trabajo hipnótico, reconoció el valor de ellas.

Puesto que ya hemos discutido la mayoría de las formas indirectas desde un punto de vista teórico (Erickson y Rossi, 1976; Erickson, Rossi, y Rossi, 1976), nuestro énfasis en este capitulo será puesto sobre sus aplicaciones terapéuticas. Se verá que muchas de estas formas indirectas están estrechamente relacionadas con otras, de manera que pueden usarse distintas en la misma frase u oración, y es a veces dificultoso distinguir una de la otra. A causa de esto, puede ser válido para el lector reconocer que se está presentando una ‘‘actitud’’ o ‘‘aproximación’’ con este material antes que una ‘‘técnica’’ que se designa para alcanzar resultados definidos y predecibles (aunque limitados). Las ‘‘formas indirectas de sugestión son más útiles en la exploración de las potencialidades y en la facilitación de las tendencias de respuesta naturales del paciente antes que imponer un control sobre la conducta’’.

2- LA APROXIMACION DEL ESPARCIR

1966; Erickson y Rossi, 1976) junto con la de ‘‘no repetición’’ como sus contribu- ciones más importantes para la práctica de la sugestión (Nota: En una conversa- ción con Anisley Mears, Gordon Ambrose, y otros la tarde en que el mayor de los autores, a la edad de 74 años, fue galardonado con la medalla de oro Benjamin Franklin por sus contribuciones innovadoras a la hipnosis en el 7° Congreso Inter- nacional de Hipnosis de julio 2, 1976). Antes el hipnoterapeuta decía monótona- mente una tras otra las formas tradicionales de sugestión directa, normalmente repitiendo la misma sugestión una y otra vez. El esfuerzo se dirigía aparentemente a programar o imprimir profundamente a la mente con una idea fija. Con el adve- nimiento de la psicología psicodinámica, sin embargo, nosotros reconocemos que la mente es un estado de crecimiento y de cambio continuos; la conducta creativa está en un constante proceso de desarrollo. Mientras que la programación directa puede influir obviamente en la conducta, (por ejemplo, Coueismo, la publicidad), esto no nos ayuda a explorar los potenciales únicos del paciente y facilitarlos. La técnica del esparcir, por el contrario, es un medio aconsejable de presentar suges- tiones de una manera tal que posibilita que el propio inconsciente de los pacientes las utilice según su propio y único modo.

La aproximación de esparcir (o intercalación) puede operar en muchos niveles. Nosotros podemos esparcir en una frase simple una palabra simple que facilite las asociaciones del paciente:

Usted puede describir estas sensaciones tan libremente como quiera.

La palabra que se esparció en la oración, ‘‘libremente’’, asocia automáticamente una positiva valencia de libertad con sensaciones que los pacientes pueden haber suprimido. De esta manera se puede ayudar a los pacientes a liberar sensaciones que ellos realmente quieren que se les revelen. Todavía la individualidad de cada paciente se respeta, sin embargo, porque se admite la libre elección. El mayor de los autores (Erickson, 1966) ha ejemplificado cómo puede conducirse una sesión terapéutica entera esparciendo palabras y conceptos que sugieran comodidad, uti- lizando los modelos de referencia propios del paciente de manera tal que se alivie su dolor sin la inducción formal del trance. El caso 1 de este volumen brindará otro ejemplo claro de esta aproximación. En las secciones siguientes vamos a discutir y a ejemplificar el ‘‘enfocar asociativo indirecto’’ y el ‘‘enfocar ideodinámico indi- recto’’ como dos aspectos de la aproximación del esparcir.

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