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L as cabezas de las diosas

El rostro m onstruoso de Gorgo sólo nos ha llega­ do a través de leyendas m itológicas y representaciones figurativas. Medusa no fue objeto de culto alguno, fuese para honrarla o conjurarla. Sin embargo, en la religión griega existen algunas Potencias temibles, em­ parentadas con Gorgo en el sentido de que sólo se re­ presentan sus cabezas. Esas cabezas de diosas, Praxi-

díkai, cumplen la misión de ejecutar venganzas y ase­

gurar los juramentos durante los ritos. Dice Esiquio que Praxidiké es un daímón cuya misión es consumar, llevar las cosas —sean palabras o acciones a término; por eso sus imágenes son cabezas, com o lo son tam­ bién los sacrificios que se le ofrecen. Photius y Souda confirman que a esta diosa sólo se le erigen cabezas.107

Un himno órfico destaca los aspectos ctónicos o infernales de Praxidiké.108 Asimilada a Perséfone, ma­ dre de las Euménides (cu yos “ rostros aterradores” ,

phobera prosópa, al decir de Esquilo,109 muestran a

107 A cerca de la cabeza c o m o co n su m a ció n , vé$se P latón:

G orgias, 5 0 5 d, T im e o , 6 9 a.

108 O rph ei H y m n i, 2 9 , 5-6 (ed . Q u an dt). 109 E sq u ilo: Las E u m én id es, 9 8 9 -9 9 0 .

las claras cuál es su rol en la ciudad: encarnar el Es­ panto y lo aterrador, P h óbos y to deinón), Praxidiké es honrada co m o “ soberana de lo subterráneo” , ka-

tachthoníon basileía\ en el verso 19 se dice que ella

brinda los frutos de la tierra (a con dición , desde lue­ go, que la tierra esté libre de toda mancha y no haya sido condenada por la diosa a la esterilidad).

¿Qué se puede decir de su cu lto? Pausanias afir­ ma que, tras la destrucción de Troya, Menelao hizo erigir en el lugar donde Paris y Helena habían consu­ m ado su unión adúltera un ágalma a Tetis (en acción de gracias por haberle perm itido retornar sano y salvo a su hogar) y a Praxidiké para agradecerle el castigo de los culpables,110 En Hallarte de la Beocia, jun to al m onte Tilfousios y la fuente Tilfousa, existe un san­ tuario al aire libre donde se presta juram ento a las Praxidikai, pero no a la ligera, ouk epíd rom on ton

hórkon. 111 Para aclarar el sentido de esta precisión

cabe señalar la proxim idad del santuario de las Eu- ménides, fundado por Orestes en Keryneia, cu yo ac­ ceso no está perm itido a tod os, ni a los ex epidrom és: ello se debe a que quienquiera que se acerque man­ chado de sangre o de alguna impureza pierde de inme- diatp su espíritu y queda som etido al im perio de los terrores, autíka . . . deímasin ek to s ton phrenon gínes-

thai.112 El insensato que se aventura a prestar jura­

m ento “ a la ligera” en el santuario de las Praxidikai o en el de las Euménides, sin asegurarse previamente de su perfecta pureza religiosa, queda sumido de inm e­ diato en una furiosa crisis de pavor, semejante a la

110 Pausanias, III, 2 2 , 2. 111 Pausanias, IX , 3 3 , 3. 112 Pausanias, V II, 2 5 , 7.

que sufrió Orestes en el lugar llamado Maníai (D eli­ rios), nom bre que, según Pausanias, designa a las Eu- m énides.113 En Arcadia existe otro santuario donde se prestan juramentos solemnes referidos a los asuntos más importantes: es el de Demeter eleusiana, en Fe- n e o .114 A llí se jura p or el pétróm a, la piedra. Se trata de dos bloques de piedra yuxtapuestos (debajo de e- llos se ocultan escritos referidos a los misterios, que son leídos por los iniciados cada dos años) sobre los cuales hay una esfera que contiene una máscara de Demeter Kidaria. Durante los Grandes R itos el sacer­ d ote se co lo ca la máscara y con sus varillas golpea el m undo subterráneo, toús h u pochthoníou s p a íei (es decir, el pueblo de los muertos cuya soberana es Pra- jfidiké). El a p od o de esta Demeter enmascarada, vincu­ lada con el m undo infernal, depositaría de los jura­ m entos solemnes, recuerda el térm ino kídaris, que posee dos sentidos: el de toca o máscara (Esiquio), y también el de una danza de Arcadia que A ten eo compara al alétér (danza del vagabundo) de los sicio- n ios.115

Las Praxidikai, cabezas de diosas, y Demeter K i­ daria, diosa enmascarada, garantizan la inviolabilidad de un juramento que debe inspirar en los hom bres el mismo terror sagrado que provoca el agua primordial del Estigia, ogúgion húdor, en el m undo infernal, por la cual juran los dioses; agua que castiga al Inmortal culpable de prestar falso juram ento con una especie de muerte temporaria. Ogúgios es un adjetivo form a­ d o a partir del nom bre de Ogugos, ser m ítico y pri­

113 Pausanias, V III, 3 4 , 1 . 114 I b id e m , 1 5 ,1 - 3 . 115 A te n e o , 1 4 , 6 3 1 d.

mordial, el doble de Okeanos que de acuerdo con algunas tradiciones habría sido el primer rey de los dioses. En su época se habría produ cido el primer diluvio, anterior al de Deucalión: las aguas subterrá­ neas, mezcladas con las celestes, habrían anegado la tierra. Ogugos es co n o cid o principalmente en Beo- cia,116 donde se lo relaciona con las Praxididai.117 Se­ gún Photius, las hijas de Ogugos son Alalkomene, Phelxinoé y Aulis, “ llamadas luego Praxidikai” . Se­ gún Esteban de Bizancio, Paniassis habla de la ninfa ogugiana a la cual llaman Praxidiké.

Las Praxidikai de Beocia no sólo se asocian, c o ­ m o el agua del Estigia, a Ogugos. Se las relaciona con una fuente que mana del subsuelo, cu yo nom bre es Tilfousa y cuya agua, com o la del Estigia, es fatal para los humanos: Tiresias, cuya tumba se encuentra cerca, entregó su alma por haberla bebido. A la fuente m or­ tal de Tifousa responde la fuente de Ares, que dio ori­ gen a la fundación de Tebas y que alimenta al río Dir- ke. La serpiente (drákon) que impedía el acceso a la fuente era según algunos hija de Ares y Gea, pero de acuerdo con un escolio de la A ntígona de Sófocles era retoño de Ares y Erinis Tilfossa. Calimaco refiere una tradición distinta.118 Erinis Tilfossa (o Telfossa) tom ó la form a de una yegua para unirse con Poseidón y parió al caballo Areion, así co m o Medusa, con el mismo dios, parió a Crisaor y al caballo Pegaso, cu yo nom bre recuerda al de una fuente, p ég é o , según

116 Pausanias, IX , 1 9 , 6 y 3 3 , 5.

117 Véase V ia n , F .: L es O rigines de T h e b e s , París, págs. 2 3 0 y sigs.

118 E scolios de S ó fo c le s : A n tíg o n a 1 2 6 . Fr. 6 5 2 P feiffer.

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H esíodo, a las aguas corrientes de Okeanos, frontera del m undo, pegai.

A q u í cabe hacer una serie de observaciones. 1. Desde los lugares donde nació, más allá del O céano, donde reside la N oche, Pegaso v oló al cielo para vivir con Zeus. Sin embargo, en virtud de su ta­ rea de transportar (ph érón) el rayo y el trueno, cir­ cula constantemente entre el éter donde reside y la zona ctónica (ch to n ) a la que pertenece.119

2. Estigia es esa hija de Océano cuya agua se hunde hasta lo más profundo de la tierra, morada de la N oche, donde brotan, contiguas y com o mezcladas entre sí, las fuentes, pégaí, de la Tierra, el Tártaro, el Mar y el C ielo:120 lugares hórridos y pútridos (chásma

mega), que “ hasta los dioses los maldicen” , tá te stugéousi th eo í.121 Las aguas del Estigia representan

esta boca original, donde el m undo organizado hunde sus raíces, no sólo mediante el kóma que envuelve a los dioses perjuros o la muerte que castiga a los vivos, sino también mediante el panorama del lugar por don­ de fluyen. En la obra de H esíodo, Estigia reside en el país tenebroso de la casa de Hades, en la noche negra, y al mismo tiem po en una morada “ con techo de enormes rocas; por todas partes se encuentra apoyado sobre plateadas columnas que llegan hasta el cie­ l o ” . 122

Por su carácter “ primordial” Estigia se sitúa en lo más alto y lo más bajo, com o si uniera eñ sí los dos

119 H e s ío d o : T e o g o n ia , 2 8 4 -2 8 6 . 120 Ib id e m , 7 3 6 -7 3 8 y 8 0 7 -8 0 9 . 121 Ib id e m , 7 3 9 .

122 I b id em , 7 7 5 -7 7 9 .

extrem os, así co m o las Greas conjuran lo joven y lo viejo, las Gorgonas lo mortal y lo inmortal. H erod oto y Pausanias describen el Estigia arcadiano en los mis­ m os térm inos.123 El agua del Estigia, agua de las p ro­ fundidades infernales, que lleva la muerte a to d o s los seres vivos y que ningún recipiente ni materia —ni si­ quiera el oro— puede contener (salvo, claro está, un cu en co de casco de caballo), baja de un acantilado r o ­ c o s o tan elevado que, según Pausanias, “ ningún otro se alza a semejante altura” . A sí, el agua de las profun­ didades se derrama desde lo alto, desde el cielo.

3. J. H. Croon observa, en el estudio antes men­ c io n a d o ,124 que en la m ayoría de los lugares donde manan aguas termales se encuentran representaciones del gorgonéion. A sí, de las veintinueve ciudades anti­ guas, cuyas m onedas llevaban la efigie de G orgo, por lo m enos on ce se encontraban en proxim idad de di­ chas fuentes. Tal es el caso especial de Serifos, isla r o ­ cosa que, c o m o señala J. H. C roon , aparte de la fuente termal donde aún h oy se celebran fiestas anuales, no se observa nada que justifique el papel central que se le atribuye en la leyenda de Perseo y Medusa.

4. La fuente Tilfoussa, de agua mortales, vincu­ lada con las Praxidikai y co n Erinis Tilfossa ( o Tel- fossa), que con la form a de una yegua se unió a Poseí- don para parir el caballo A reion, posee un d ob le exacto en Arcadia. Se trata de Demeter Erinis, instalada en Telpoussa, sobre las márgenes del Ladón, cuyas aguas surgen de varias fuentes.125 Demeter to m ó la fo r­

123 H e r o d o to , 6 , 7 4 ; Pausanias, V III, 1 8 , 4.

124 C r o o n , J. H .: o p . c it ., págs. 11 y sigs.; véase antes, n o ta 6 0 .

125 Pausanias, V III, 2 5 ,4 - 8 .

ma de una yegua para unirse a Poseidón, convertido en caballo, y parir al p otro Areion y una hija de nom bre secreto, en la cual se recon oce el equivalente de Coré, dividida entre la Tiniebla del m undo infernal y la vida a la luz del sol. La Demeter de Telpoussa tiene dos ca­ ras y dos nombres. A su aspecto “ fu rioso” de Erinis responde un aspecto “ sereno” , una vez apaciguada su cólera después de bañarse en las aguas del L adón : es Dem eter L ou sía , la Purificada, la Lavada.

La misma polaridad entre una Potencia de Furia qufe provoca una crisis de delirio y una Potencia de Apaciguam iento que devuelve la calma, el estado natu­ ral, aparece en la form a arcadiana de la Demeter fu ­ riosa y equina. En Figalia hay una gruta consagrada a Demeter M elaína, la Negra.126 Sus habitantes coin ci­ den co n los de Telpoussa en cuanto a la unión de De- meter co n Poseidón; pero el fruto n o fue el caballo A reion sino D éspoina, la Señora. La Melaína, com o la Erinis, pasa del espado de furia al de serenidad. El nom bre de la Negra recuerda al de esas divinidades de Maniai que se le aparecieron sucesivamente a Ores- tes en dos form as: negras, mientras estuvo despojado de su espíritu y librado al Espanto; blancas, a partir de que, tras amputarse un dedo en expiación de su im pu­ reza criminal, recuperó su espíritu en el lugar llamado

Ake> R em ed ios.127 Se representa a la Demeter M elaí­ na co n su form a furiosa, sentada sobre una piedra. Su

cuerpo es de mujer, con cabeza y crin de caballo. De esa máscara equina brotan serpientes y fieras, a la ma­ nera de G orgo.

D éspoina, hija de Demeter yegua y Poseidón

126 I b id e m , 4 2 , 1 - 7 . 127 I b id e m , 3 4 , 2 -4 .

Hippios tenia su tem plo en Lykosura, cuyos habitan­ tes la reverenciaban más que a cualquier otra divini­ dad. Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz fragmentos de la estatua del culto, principalmente de sus ropajes. En ellos aparecen once personajes fe ­ meninos con cabezas de animales, principalmente ca­ ballos, que danzan y tocan instrumentos musicales. También se han hallado estatuillas votivas de barro c o cid o : mujeres con cabeza de animal, vestidas con túnicas. Un último detalle del santuario de la Déspoi-

na: en el m uro cerca de la salida del tem plo había un

espejo. Quien se miraba en él no se veía. Ese espejo no reflejaba los rostros humanos; co m o una ventana abierta al más allá, sólo mostraba claramente en su su­ perficie las estatuas de los dioses y el trono ocupado por la Señora con el cortejo de máscaras en su ropaje.

5. A la polaridad de esas diosas que libran al hom bre al extravío de la locura y luego lo serenan c o ­ rresponde la polaridad de las fuentes y las aguas aso­ ciadas a ellas. Arriba de Nonacris, en la región del Es­ tigia arcadiano, se encuentra la gruta donde se oculta­ ron las hijas de Proito cuando erraban en estado de trance, presas del delirio. A llí las halló Melampo y, con ritos secretos y purificaciones, las llevó hacia Clei- tor, a un lugar llamado L ou soí, cu yo nom bre recuer­ da a la Demeter Lousía. A llí fueron curadas y tran­ quilizadas en el santuario de Artemisa Hémerasía, la Apaciguadora.128 Pausanias había observado un p o co antes129 que, partiendo de Feneo hacia el oeste, se en­ cuentran dos caminos: el de la derecha conduce a Cleitor, donde se encuentra L o u so í; el de la izquierda

128 I b id e m , 1 8 , 7-8. 129 I b id e m , 1 7 , 6 .

se dirige a Nonacris y el Estigia. Más adelante el texto precisa que en el territorio de los cíñeteos, que linda con el de lo feneos, hay una fuente de agua fría llama­ da Alussos que cura la locura furiosa, lússa, y sana al hom bre m ordido por un perro rabioso. El Periégeta con clu ye: “ Los arcadianos tienen en el agua cercana a Feneo llamada Estigia algo que trae desgracia a los hom bres y en la fuente de los cíñeteos un rem edio, que existe para contrapesar la calamidad del otro lugar” . 130

130 Ib id e m , 1 9 , 2 -4 . A cerca de la lússa, véase L in coln , B .:

“ H om eric lussa, W olfish R a ge” , In d ogerm a n isch e F orsch u n -

g e n , 8 0 ,1 9 7 5 , págs. 9 8 -1 9 5 .

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