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Calidad visual del paisaje

2. INVENTARIO AMBIENTAL

2.8 Calidad visual del paisaje

Esta variable ambiental está desarrollada con detalle en el apartado 3.9 de la Memoria de Información Ambiental del presente Plan General, incluida en el Tomo I del Documento de Información.

El análisis de esta variable se fundamenta en los valores estéticos que se perciben en el paisaje. La elevada carga de subjetividad que conlleva su estimación queda matizada mediante la utilización de procedimientos metodológicos diseñados al efecto.

 Aspectos metodológicos

Se ha establecido, mediante la utilización de tecnologías de información geográfica, una propuesta metodológica de valoración indirecta, cuya aplicación resulta válida en el territorio que aborda este documento, y con la que se pretende agilizar el proceso de evaluación de la calidad visual.

Esta metodología requiere establecer previamente la delimitación de unidades homogéneas de paisaje, en las que se considera, por un lado, la calidad visual intrínseca del paisaje de cada unidad, considerando el grado de integración de las actuaciones humanas en el territorio y, por otro, la calidad visual extrínseca del paisaje de cada unidad, que considera el fondo escénico; esto es, de qué modo el valor del paisaje de cada unidad se ve influido por el circundante.

Las unidades delimitadas conforman tres grandes grupos:

- Unidades del espacio edificado, en las que confluyen las actividades urbanas. Cuentan con una morfología física y una funcionalidad propia.

- Unidades del espacio agrícola. Incluyen las áreas agrícolas en explotación y en abandono. - Unidades con predominio de elementos naturales. Son unidades escasamente transformadas,

en contraposición al entorno urbano.

Con la valoración de la calidad visual del paisaje se cuantifica la incidencia visual de los elementos territoriales. Con el propósito de objetivizar los resultados se han establecido fórmulas de valoración ponderada, para luego aplicarlas a las unidades de paisaje:

 Exposición de resultados

Tras analizar las unidades conforme a su tipología se concluye que, con respecto a las correspondientes al espacio edificado, el 17,2% de su superficie posee un valor bajo. Afecta a unidades que han sufrido un cambio de tipología constructiva que conduce con frecuencia a incrementar el aspecto caótico del conjunto edificado. El 58,6% de la superficie de las unidades del espacio edificado muestra un valor moderado, que resulta predominante a lo largo del entorno edificado del lecho del Barranco de Agaete. El 16,3% cuenta con un valor alto, especialmente en los núcleos rurales del interior. El valor muy bajo, que representa el 7,9% de la superficie de este tipo de unidades, afecta exclusivamente al entorno que conforman las viviendas unifamiliares emplazada en Las Hoyillas, donde los solares abandonados, los desmontes y los vertidos de residuos sólidos generan un muy evidente impacto visual.

Una amplia superficie de las unidades que conforman el espacio agrícola (el 38,5%) posee una calidad visual moderada. Se trata de espacios conformados por parcelas que ocupan los lechos de los principales barrancos que surcan la superficie municipal, e incluyen algunas edificaciones. Las unidades que cuentan con un valor bajo ocupan el 32,8% de las incluidas en la tipología agrícola. Engloba unidades que albergan parcelas abandonadas que fueron explotadas de forma extensiva y que en la actualidad constituyen eriales. Al 17,9% de la superficie de las unidades agrícolas se les ha asignado un valor muy bajo. Son parcelas emplazadas en la franja costera, entre los llanos del Turmán y El Goteo, que en el pasado fueron destinadas a sostener cultivos intensivos (tomate, fundamentalmente). El 10,8% de la superficie de las unidades agrícolas posee un valor alto. Su localización se circunscribe al entorno de Los Berrazales, fundamentalmente, donde las parcelas,

armoniosamente integradas en el entorno que las circunda, están destinadas al autoconsumo y al abastecimiento del mercado local.

Los valores de la calidad visual de las unidades con predominio de elementos naturales resultan notablemente desiguales. Predomina el valor muy alto, que corresponde al 37,6% de la superficie de este tipo de unidades, especialmente en las emplazadas en el pinar de Tamadaba. El valor alto se extiende sobre el 32,5% de la superficie de estas unidades e incluye espacios que muestran cierto grado de antropización que merma levemente su calidad visual. La superficie de las unidades que cuentan con calidades visuales moderada y baja representan el 15,9 y el 14%, respectivamente. Conforman espacios degradados, que adolecen de una adecuada integración visual.

 Áreas prioritarias para su ordenación paisajística

En cumplimiento de la directriz 113.1, correspondiente a las Directrices de Ordenación General de Canarias, la determinación de las áreas prioritarias para su ordenación paisajística se ha llevado a cabo tras el análisis de la calidad visual del paisaje y el inventario de los impactos detectados en el territorio municipal.

De este modo, se han cartografiado como áreas prioritarias para su ordenación paisajística (Plano

IA.12 “Áreas Prioritarias para su Ordenación Paisajística”), las que cuentan con calidades visuales baja

y muy baja y las afectadas por impactos significativos y visibles desde los enclaves más transitados.

Zonas con alta prioridad para su ordenación paisajística

 Áreas agrícolas.

Cuando a través de la Autovía del Norte de Gran Canaria (GC-2) se accede al municipio, en el entorno de Las Moriscas y El Turmán, se observan extensas parcelas de cultivo abandonadas que sostuvieron tomateros hasta hace algunas décadas, e instalaciones agropecuarias que se encuentran en estado ruinoso. El conjunto genera un impacto visual de signo negativo y de intensidad significativa.

 Soporte natural.

Montaña Blanca, sobre cuyo flanco suroccidental se asienta la villa de Agaete, se encuentra intensamente antropizada. La presencia de pequeñas canteras y de numerosos desmontes, visibles desde la Autovía del Norte de Gran Canaria (GC-2), incide en la pérdida de calidad paisajística.

 Espacio edificado.

Las urbanizaciones de El Turmán y Las Hoyillas demandan una eficaz integración paisajística, a causa de la escasa calidad visual que exhiben, agravada por la existencia de notables impactos derivados de la edificación y del deterioro del espacio no urbanizado.

Zonas con moderada prioridad para su ordenación paisajística

 Áreas agrícolas.

Entre Las Nieves y Las Torres, en el último tramo del Barranco de Agaete, se extienden algunas parcelas de cultivo abandonadas, de notables dimensiones, que incluyen infraestructuras y edificaciones vinculadas con la pasada actividad agrícola, que se encuentran con frecuencia en estado ruinoso y generan, en consecuencia, un relativo impacto visual. Se les asigna una prioridad moderada, por encontrarse en un entorno territorial que mantiene cierta capacidad para absorber cambios que se integren de manera positiva desde una óptica paisajística.

 Soporte natural.

Ocupa la vertiente meridional del Barranco de Agaete, desde la Hoya de La Palmita, en la desembocadura, hasta El Toscón, aguas arriba, junto a la localidad de Vecindad de Enfrente. A pesar

del predominio de los elementos naturales, se consigna la presencia dispersa de movimientos de tierra, de algún vertedero incontrolado y de infraestructuras de carácter urbano, inadecuadamente integradas. Sin embargo, estos impactos no impiden que este sector del municipio constituya un espacio integral de calidad paisajística moderada.

 Espacio edificado.

La urbanización “La Suerte”, emplazada en la vertiente septentrional del Barranco de Agaete, muestra evidencias visuales de un progresivo deterioro y de la aparición de impactos generados por la implantación de infraestructuras, que debieran conducirla a su ordenación paisajística, con una prioridad moderada.

Zonas con baja prioridad para su ordenación paisajística

 Áreas agrícolas.

El paisaje agrícola que se extiende sobre los Llanos de Agaete, entre las localidades de Piletas y Troya, cuenta con una calidad visual aun estimable, a pesar de que el proceso de abandono de los cultivos se encuentra muy avanzado y se han implantado algunas infraestructuras que adolecen de una adecuada integración paisajística. La visibilidad de este sector desde el espacio circundante es escasa.

 Soporte natural.

En el tramo superior de la vertiente meridional del Barranco de Agaete, entre El Laderón y El Cañón, algunas edificaciones dispersas, mal integradas desde una óptica paisajística, quiebran la armonía de un espacio en el que predominan los elementos naturales. Se le asigna una prioridad baja a causa de la escasa visibilidad del enclave.

 Espacio edificado.

Las edificaciones emplazadas en el entorno de Los Berrazales son susceptibles de una mejora paisajística que las integre visualmente en el entorno circundante, especialmente el hotel Princesa Guayarmina que, en la actualidad, presenta un evidente deterioro.

El reflejo cartográfico de esta variable ambiental se encuentra en los planos IA. 11 “Calidad visual del paisaje” y IA.12 “Áreas Prioritarias para su Ordenación Paisajística” de este Documento.