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El cambio gradual desde el estudio de la identidad y las experiencias

¿Mujeres y cambio social? Un estado de la cuestión

CAPÍTULO 2. LA GRAN GUERRA COMO ACONTECIMIENTO

2.3. Historia feminista y la Primera Guerra Mundial: una necesidad histórica, historiográfica y política

2.3.3. El cambio gradual desde el estudio de la identidad y las experiencias

En el año 2006, la historiadora Laura Doan publica un artículo en Women’s History Review en el que analiza las últimas, por entonces, formas de aproximar- se al problema del cambio durante la Gran Guerra y la necesidad de traspasar ese paradigma científico explicativo del acontecimiento. Para esta autora, problemati- zar los conceptos de mujeres, clase, cultura, política o trabajo, evita homogeneizar experiencias y favorece el fenómeno del home front of war sin someterlo al tamiz del análisis basado en el modelo del cambio epocal. Eso no impide pensar en la guerra como un acontecimiento que produce múltiples y contradictorios efectos en las estructuras culturales y sociales occidentales. Es una muestra más de que, en la actualidad los debates sobre “lo bueno” o “lo malo” del cambio para las mujeres durante la Gran Guerra han perdido visibilidad e impacto en revistas, seminarios y publicaciones. Los historiadores e historiadoras profesionales están menos interesados en el estudio de la guerra como el instigador del cambio en la actividad pública de las mujeres sin comprender las características del mismo, y lo están más en estudiarla como un mecanismo que facilita reconfiguraciones cruciales del género en la categoría de lo público. El otrora persuasivo énfasis en la interpretación histórica a través del cambio epocal, da paso definitivamente a la graduación del cambio65.

El estudio de la construcción, representación y auto-representación de las identidades sexuales (y por lo tanto de su capacidad de acción política), dirigidas por parte de las instituciones con una serie de prácticas políticas muy concretas, mediatiza gran parte del análisis del impacto de la Guerra del 14. En esta direc- ción se mueven o los trabajos de Susan R. Grayzel, para quien las identidades de las mujeres deben ser atendidas comprobando el marco jurídico estatal y las iniciativas institucionales desde las que se desarrolla la experiencia. Grayzel se ocupa de las políticas de los gobiernos francés e inglés en relación con la materni- dad, la familia y “las madres patrióticas”, su actividad desde su consideración de fundamentales para el fortalecimiento de las sociedades en guerra y la ayuda que prestan al frente desde sus casas66. Y, si se regresa a la guía marcada por Behind the Lines, Jenny Gould alude al servicio militar y a la presencia de las mujeres en los frentes bélicos como soldados. El Women’s Army Auxiliary Corps del ejército británico se puso en marcha en 1917, y forma parte de una de las soluciones gu- bernamentales para la escasez de efectivos masculinos en el frente y en el marco de la legislación que vincula a la sociedad civil y militar. Esta situación novedosa, puesto que durante el verano de 1914 es impensable una disposición legal de esas características, provoca numerosas posibilidades de cambio de la percepción de las capacidades políticas de las mujeres. Asimismo, reacciones ante este nuevo proceso aconten en el frente, dese el rechazo hasta la asimilación más o menos

65Laura DOAN. A Challenge to ‘Change’? New Perspectives on Women and the Great War. Women’s

History Review 15, (2), pp. 339-340, 2006.

66Susan R. GRAYZEL. Women and the First World War. Harlow, Pearson Education, 2002; Susan R.

GRAYZEL. Women’s Identities at War: Gender, Motherhood, and Politics in Britain and France During the First World War. North Carolina, University of North Carolina Press Books, 1999.

agradecida. Se crea, por lo tanto, un marco jurídico nuevo emanado directamente de las circunstancias de la guerra y que provoca una desestabilización del sistema de género propio del frente67. Estas cuestiones también son tratadas, a través del estudio de experiencias individuales, por la historiadora británica Janet Lee68.

La historiadora Claire M. Tylee se preocupa por el análisis de la percepción de ciertas mujeres del feminismo y el militarismo durante la Gran Guerra, aun- que se puede decir que su estudio se extiende hacia otras áreas de interés. En concreto, la memoria y el recuerdo, la representación literaria y dramatizada de la experiencia de mujeres y los vínculos con el feminismo a lo largo del siglo XX. A mi modo de ver, este tipo de trabajos es bastante identificable con lo realiza- do por el estadounidense Jay Winter y el británico Paul Fussell, aunque el tamiz teórico que ilumina y vertebra la investigación sea diferente. La categoría de gé- nero en este caso se funde con las teorías del análisis literario y del recuerdo de las guerras con el objetivo de mostrar la agencia política de las mujeres, el re- cuerdo de su conciencia de su ser histórico durante la Primera Guerra Mundial. Tylee ofrece una descripción del alcance del impacto memorístico de la Guerra del 14 en la conciencia del que se puede desprender conocimiento vinculado a la representación de lo público por parte de las mujeres escritoras69.

La construcción de la identidad durante la Primera Guerra Mundial, y la pro- yección que esta circunstancia tiene para la elaboración de los espacios públicos y privados, no obstante, entiendo que debe ser analizada a través del estudio de factores que no sólo estén vinculados a la redacción y ejecución de la legis- lación. La erección de instituciones capaces de determinar lo hegemónico y que son ajenas a lo estatal durante la modernidad, obliga a centrar la mirada en ellas para comprender el fenómeno de «lo político70». En este sentido, Angela Woo- llacott se centra en el estudio de la evolución de la construcción de los espacios políticos a través de la introducción de las mujeres en diferentes profesiones la- borales. La dislocación de esa evolución que supuso la Gran Guerra, en cuanto a la percepción de la conciencia de la agencia política para las propias mujeres que protagonizan la aceleración de la actividad política, es analizada a través de la dislocación de la frontera de lo considerado público y privado, del tránsito de lo moral a lo profesional. Para esta autora es la generación de nuevas carreras profe- sionales durante la guerra, como la admisión de mujeres en la policía en el frente doméstico, lo que posibilita una autorrepresentación diferente. La adquisición de un puesto en el que se ejerce autoridad profesional en un espacio considerado mayoritariamente como público, ejerce una fuerza de dirección dispar puesto que

67Jenny GOULD. Military Services in First World War Britain. in Margaret R. HIGONNET, Jane

JENSON, Sonya MICHEL y Margaret COLLINS WEITZ, (eds.). Behind the Lines. Gender and the Two World Wars. New Haven, Yale University Press, 1987. pp. 114–115.

68

Véanse los capítulos 4, 5 y 6 en los que se habla de Sofía Casanova durante el periodo de 1914- 1918.

69

Claire M. TYLEE. The Great War and Women’s Consciousness: Images of Militarism and Feminism in Women’s Writings, 1914-64. Basingstoke: Macmillan, 1990; Claire M. TYLEE (ed.). Women, the First World War and the Dramatic Imagination: International Essays (1914-1999). Lewiston, EMellen Press, 2000.

CAPÍTULO 2. LA GRAN GUERRA COMO ACONTECIMIENTO

provoca negociaciones, contestaciones y aceptaciones de la situación nueva del sistema de relaciones de género. Woollacott afirma que este proceso viene de más atrás en el tiempo y que las posibilidades que abre la Primera Guerra Mundial son momentos del mismo proceso, si bien es cierto que fueron muy llamativas en ese tiempo concreto71”.

Las fronteras entre lo público y lo privado, su oscilación conceptual durante el tiempo que rodea a la Primera Guerra Mundial, son un asunto protagonista a debate. Sobre esa cuestión trabaja Nicoletta F. Gullace en un capítulo de su libro sobre la renegociación del concepto de ciudadanía británica durante la Guerra del 14. Titulado como “Redrawind the Boundaries of the Private Sphere”, en él Gullace construye su argumentación en torno al concepto de “guerra total” en el que la militarización de la sociedad y la difuminación conceptual y experiencial entre el frente doméstico y el de vanguardia militar, obliga a redefinir las capa- cidades políticas asumidas y pensadas por algunas mujeres. El hecho de haber sido un conflicto bélico definido en términos de seguridad de la casa y la familia, hace que se militarice la experiencia de lo cotidiano en todos los miembros de las familias, “the sacrifice of sons and lovers became a form of military service for women and a domestic dirty essential to the waging of war”. Este tipo de ideas tiene implicaciones directas en las formas en las que esas mujeres entienden su participación en la guerra. Hasta el hecho de ahorrar comida supone un paso más para la derrota del enemigo, que si bien no tan imprescindible, puede ser tan necesario como el combate en los frentes72.

Por otro lado, y retomando otra de las cuestiones tratadas por Jay Winter y que a través de un análisis de género adquiere una potencialidad explicati- va mayor, la historiadora neozelandesa Sandy Callister encara la representación fotográfica del duelo. La hasta entonces desconocida cantidad de muertes causa- das por las batallas y enfermedades de la Primera Guerra Mundial, en las que no siempre es posible recuperar el cuerpo, provoca una serie de adaptaciones culturales que Callister analiza a través de la descripción gráfica y las empresas periodísticas y fotográficas de Nueva Zelanda, como Kodak. Las fotografías y los álbumes fotográficos de los soldados ayudan a construir y preservar el recuer- do de la familia como una unidad social dentro del relato que forman con las colecciones en las que se incluyen las imágenes del frente. Muchas de estas co- lecciones fotográficas terminan con escenas domésticas en las que se representa el tránsito entre la vida de soldado y la vida de civil. Esas capturas incrustadas dentro de las recopilaciones muestran la forma en la que la experiencia bélica ha cambiado la vida y como se adecuan a la cotidianeidad de la vida que sigue, “the ordiariness of human life goes on”. Con esta perspectiva de Callister es posible escudriñar las fronteras entre los conceptos de lo público y lo privado, en esta ocasión tipificados como frente y ejército, y doméstico y ordinario73.

71

WOOLLACOTT. From Moral to Professional Authority. pp. 86-87.

72

Nicoletta F. GULLACE. The Blood of Our Sons: Men, Women, and the Renegotiation of British Citizens- hip During the Great War. Basingstoke, Palgrave Macmillan, 2002. p. 54. La cursiva es mía.

73Sandy CALLISTER. Picturing Loss: Family, Photographs, and the Great War. The Round Table: The

Commonwealth Journal of International Affairs 96, (393), pp. 665-667, 2007.

La construcción de las identidades masculinas y su proyección e impacto en la comprensión del acontecimiento, también vertebra buena parte de la produc- ción historiográfica de la Primera Guerra Mundial. Ya se ha citado la obra del referente historiográfico George L. Mosse en su labor de conceptualizar el acon- tecimiento, pero en esta ocasión es traído aquí para hablar de cómo es posible encajar su concepción de la imagen de la masculinidad ideal durante la moderni- dad y su discurrir durante la Guerra del 14. La investigación de Mosse propone una atractiva solución al impacto bélico para las relaciones de género mediadas siempre por la construcción de ideales sexuales. Para él, el ideal no cambia en su estructura significativa básica durante la guerra y, a su vez, se comporta co- mo un horizonte cultural que incluso justifica el esfuerzo sangriento. También es posible encontrar una serie de elementos desestabilizadores del ideal que lo empujan durante ese periodo hacia el choque de contradicciones y confrontacio- nes directas con problemas identificados tradicionalmente como pertenecientes al universo de las mujeres74. El caso de la histeria de guerra y la confusión ge- nerada por su conexión con el mundo femenino es nombrado habitualmente en este tipo de estudios, al igual que la existencia de una hermandad emanada de la vida en el frente que hundía sus raíces en la creación de ejércitos nacionales durante la época napoleónica. En una dirección similar se mueve Jessica Meyer en su estudio de caso de la masculinidad en Gran Bretaña durante la Primera Guerra Mundial75.