1.1 ORIGEN DE LAS PREGUNTAS: EL TEXTO Y SU IDENTIDAD
1.2.3 LOS CAPÍTULOS 14 Y 16
El camino recorrido hasta aquí, tuvo su punto de partida en una serie de constataciones iniciales, según las cuales, en el Cuarto Evangelio hay dos tipos de textos alusivos a la Segunda Venida del Señor, que la refieren con lenguaje explícito o implícito, en forma verbal, sin utilizar el sustantivo
parousi¿a, muy común en la literatura neotestamentaria para proponer la esperanza cristiana en la vuelta del Señor. Dichas constataciones, inscritas en la segunda parte del Evangelio, guardan una estrecha relación con la Pasión de Jesús como su contexto amplio, y sobre todo con los acontecimientos previos a la misma, caracterizados por la larga despedida de Jesús a sus discípulos, como el contexto inmediato.
80 En la exégesis joánica se han dado cambios de acento que van desde una exagerada preocupación por identificar a su autor y la clasificación de los diversos documentos que estarían en la base del texto inicial, hasta una más reciente y moderada tendencia, interesada por la comprensión de la obra en su integralidad, su fisonomía literaria y teológica en relación con los Evangelios Sinópticos, un mejor conocimiento del vocabulario conducente a percibir mejor el mundo conceptual joánico, y especialmente, una mejor apreciación del ambiente eclesial subyacente. En relación a los capítulos 13-17, en la misma línea de evolución de la exégesis joánica, también se ha verificado un cambio de énfasis, explicitado en el debate en torno a la delimitación y estructura de este conjunto, de modo que un análisis más crítico de su género literario, ha dejado al descubierto tanto su carácter discursivo como la atmósfera de despedida que lo especifica. La estructura literaria de los capítulos 13-17 sugiere cierta unidad textual, en la que los capítulos 14- 16 constituyen propiamente, como ya se ha indicado, los discursos de adiós, el primero en el capítulo 14, y el segundo, especialmente en el capítulo 16, como un doblaje del primero, en cuanto que al referirse a la misma cuestión, la aborda de forma distinta.
En su forma más externa, por ejemplo, el capítulo 14 está constituido por una serie de diálogos de Jesús con sus discípulos, representados en algunos de ellos (Pedro en 13,36-14,4, Tomás en 14,5- 7, Felipe en 14,8-21 y Judas en 14,22-29). Este conjunto de intercambios estaría enmarcado por unas palabras iniciales de Jesús en el contexto previo del capítulo 14 (cfr. 13,31-35), y otras conclusivas al cierre de los diálogos (cfr. 14,30-31). En el capítulo 16, por su parte, los discípulos aparecen nuevamente como interlocutores de Jesús, pero en este caso, ya no se mencionan personas en particular, sino en plural, pues Jesús siempre se refiere a ellos con un "vosotros" genérico y la designación de "los discípulos" siempre es colectiva. Jesús expresa lo que los discípulos piensan (vv. 6 y 19; cfr. 1,47ss.; 2,24; 6,61.64 etc.), los discípulos mismos conversan entre ellos (vv. 17-19), y cuando hacen una especie de confesión (vv. 29-30), solo cabe hablar de malentendido155. Mientras que en el capítulo 14 Jesús habla mucho más en presente, en el
81 capítulo 16 Jesús habla en futuro y hace más la diferencia entre el tiempo actual, en el que él mismo habla, y un tiempo futuro, que aún debe tener lugar (cfr. 16,16-19.21.23.25.26). La palabra "tristeza" (lu/ph) aparece repetidas veces en el capítulo 16 (cfr. vv. 6.20.21ss.), emparentada con la "tribulación" (qli=yij) en el v. 33, mientras que el campo verbal de la tristeza falta totalmente en el capítulo 14; en la misma línea, la "alegría" (xara/), que aparece cuatro veces (cfr. vv. 20.21.22.24), además de dos veces el verbo xai/rw en contraste con el alegrarse del mundo (v. 20) y el entristecerse de los discípulos (v. 22), de lo cual sólo se había hablado muy tímidamente en 14,28156.
En fin, el contexto circunstancial de despedida de Jesús, pone en relación directa estos dos capítulos, aun cuando claramente, el capítulo 16 revelará el trasfondo de una situación eclesial diferente, y si bien es cierto que Jesús sigue consolando a sus discípulos, ahora ya no se trata sólo de exhortar a "permanecer y perseverar" sino también y sobre todo, de "fortalecer la fe" de los discípulos para el futuro, pasándose de un interés parenético a uno paraclético157.
Así pues, partiendo de una observación sincrónica de todo el conjunto, punto de partida necesario, la explicitación de las constataciones indicadas anteriormente, conducirá a preguntarse por la razón de ser de tales variaciones158, desembocando en el planteamiento de la hipótesis, según la cual, formulaciones distintas pueden ser la evidencia de circunstancias diferentes, sean de la comunidad en sentido amplio, o específicamente, del ambiente de donde el texto está surgiendo, de modo que el discurso del capítulo 16 sería la concepción de otro autor, bajo un ángulo distinto, en una cierta consonancia con el capítulo 14, como quedó dicho159.
156 Cfr. Schnackenburg, El Evangelio según san Juan III, 161-162.
157 Cfr. Mercier, El Evangelio según el discípulo a quien Jesús amaba II, 1995: 269.
158 Al hablar de la coherencia de los textos en su sintaxis, su semántica y su pragmática, las desigualdades en la forma lingüístico-estilística son un indicio de que se está ante dos o varios textos. En la nota 9 de la misma página, Egger afirma que cuando en el texto se comprueba que hay tensiones, entonces hay que suponer que las fuentes fueron reelaboradas (cfr. Egger, Lecturas del Nuevo Testamento, 36).
82 Una aproximación más detallada a estos dos capítulos, permitirá apreciar de forma explícita su estructura literaria y narrativa, especialmente, con el fin de establecer los puntos de encuentro a nivel estructural y temático, en orden a esclarecer la especificidad de la Parusía del Señor, sus diversas concepciones y por ende, sus niveles de evolución.
1.2.3.1 La Unidad Literaria 14,1-31
Para comenzar, la observación general de los discursos de adiós, dejaba una serie de conclusiones bien definidas, como para abordar por separado, el análisis de los respectivos capítulos; así, para el capítulo 14, se subrayan los siguientes aspectos160:
1. De acuerdo con el diálogo entre Jesús y Pedro (cfr. 13,36-38), y teniendo en cuenta que en medio de aquel diálogo se había suscitado la cuestión por la partida de Jesús (cfr. 13,33.36), en 14,1 Jesús se dirige a una audiencia más amplia161, tornándose el tono de las palabras de Jesús, más magisterial, y por ende, cargado de imperativos (cfr. v.1(3x), 9.11 (2x), 27(2x) y 31(2x)), al tiempo que los discípulos se muestran inquietos por el sentido de sus palabras y promesas (Tomás en el v. 5; Felipe en el v. 8 y Judas en el v. 22)162.
2. La enigmática expresión de 14,31: "Levantaos. Vámonos de aquí", parece constituir el límite del primer discurso.
3. El capítulo 14 se presenta como una unidad literaria perfectamente definida (14,1-31)163, cuyas dificultades están sobre todo, al nivel de la composición y de la secuencia del
160 Cfr. Niccacci, Esame letterario di Gv 14, 321-314.
161 Hay, sin embargo, quienes piensan que no debería dársele demasiada importancia a los cambios de singular a plural o viceversa, muy normales en Juan (de acuerdo con 13,36 Jesús está dialogando con Pedro, pero ahora en 14,1 Jesús pasa al plural “No se turbe vuestro corazón”; lo mismo ocurre en el diálogo con Natanael en 1,51, con Nicodemo en 3,11 o con la Samaritana en 4,21). Así, en el capítulo 14 estos cambios son una constante (en el diálogo con Tomás el plural y el singular se cambian un par de veces; Felipe habla en plural en 14,5 y en 14,22 Judas no el Iscariote) (cfr. Tilborg, Comentario al Evangelio de Juan, 282-283).
162 Cfr. Moloney, El Evangelio de Juan, 403-404.
83 pensamiento.
4. En general, se considera que la subunidad 13,31-38 está en estrecha relación con los discursos de adiós, como introducción164, bien sea al primer discurso (14,1-31)165 o a los dos discursos (14,1-16,33), pero formando una unidad mayor con todo el capítulo 13166.
5. La trama narrativa del capítulo, está constituida por el entrecruzamiento de breves diálogos de Jesús con sus discípulos y largos monólogos suyos, en los que habla sobre todo de su partida inminente, de su próximo retorno al Padre, mediante el cual Dios será glorificado en el Hijo, y éste en el Padre; tal temática conduce inmediatamente al problema de la vía para llegar a Dios, de tal manera que presentándose Jesús como vía para llegar al Padre, la atención se centra en las relaciones entre Jesús y el Padre y su mutua inmanencia; en este contexto entran el tema del Espíritu Paráclito y el tema del amor fraterno167.
6. Desde el punto de vista de su interpretación, la lectura clásica de este capítulo subraya el aspecto del aliento de frente a la crisis generada por el anuncio de la partida de Jesús, de manera que el discurso tendría la función pragmática de consolidar la fe de los discípulos. Diversas interpretaciones más recientes suponen circunstancias internas conflictivas, por lo que el discurso tendría intencionalidades más polémicas: a) el problema con el que se enfrenta el evangelista sería el de la sucesión del Maestro después de su desaparición, de modo que era necesario descalificar a los profetas que se sentían posesores del Espíritu, no teniendo ya a Jesús como punto de referencia; b) por la oposición que refleja el texto entre los discípulos y los judíos y los discípulos y el mundo, Juan aludiría a la incredulidad de la Sinagoga sobre el valor de la muerte de Jesús; c) el capítulo 14 sería la expresión del debate interno en torno a la escatología, donde Juan insistiría más en la
164 Cfr. Brown, El Evangelio según san Juan II, 608-609.
165 Cfr. Kaefer, Les discours d'adieux en Jn 13,31-17,26. Rédaction et théologie, 256. 166 Cfr. Niccacci, L'unità letteraria di Gv 13,1-38, 1-38.
84 escatología realizada en contra de la concepción tradicional del retorno de Cristo; d) por último, el contexto vital de este capítulo sería la reacción de la comunidad ante la pérdida, no de Jesús, sino del discípulo amado, de forma tal que el discurso indicaría que la superación del problema al subrayar el valor del escrito joánico para la fe. En fin, dado que estas diversas hipótesis quieren remontarse a la situación que produjo el texto, las dos últimas, es decir, las relacionadas con el debate escatológico y la superación de la ausencia del discípulo amado, son las que más refieren el sentir actual al respecto168.
1.2.3.1.1 Estructura Literaria
Una serie de constataciones básicas, pueden conducirnos en la identificación de la estructura literaria del capítulo 14169:
1. La existencia de varias inclusiones:
a. La primera, puede tener lugar al subrayar los imperativos presentes en el capítulo; así, el capítulo se abre con un "no se turbe vuestro corazón" (v. 1), y se cierra con "levantaos. Vámonos de aquí" (v. 31)170.
b. En segundo lugar, inclusiones más evidentes, se observan:
**** Entre el v. 1a y el v. 27171:
168 Cfr. Léon-Dufour, Lectura del Evangelio de Juan III, 64-65.
169 Cfr. Simoens, La gloire d'aimer; structures stilistiques et interpretatives dans le discourse de la Cène, (Jn 13-17), 105-129 y Selon Jean III, 615-639.
170 Se ve una cierta correspondencia entre las dos, aunque no sea del todo clara la segunda, como invitación a la confianza, sin embargo, la razón estaría en que Jesús no parte como un malhechor, sino que parte respondiendo así al mandato del Padre, y ésta es la máxima consolación para los discípulos.
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v. 1 No se turbe vuestro corazón (Mh\ tarasse/sqw u(mw½n h( kardi¿a); Creéis en Dios: creed también en mí.
v. 27 Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde (mh\ tarasse/sqw u(mw½n h( kardi¿a mhde\ deilia/tw).
**** Entre el v. 2c-3 y el v. 28:
v. 2c .... porque voy a prepararos un lugar (oÀti poreu/omai e(toima/sai to/pon u(miÍn). v.3 Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y (kaiìì e)a\n poreuqw½ kaiìì e(toima/sw to/pon u(miÍn, pa/lin eÃrxomai ...) os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros.
v. 28 Habéis oído que os he dicho: "Me voy y volveré a vosotros." ( ¸Upa/gw kaiìì eÃrxomai pro\j u(ma=j). Si me amarais, os alegraríais de que me vaya al Padre, porque el Padre es más grande que yo.
**** Entre el v. 1b y el v. 29b:
v. 1 No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios; creed también en mí (pisteu/ete ei¹j to\n qeo/n kaiìì ei¹j e)me\ pisteu/ete).
171 Esta constatación ha sido tenida en cuenta, ya desde Bultmann, para manifestarse sobre la unidad del capítulo 14 Se trata de dos afirmaciones idénticas que abren las secciones vv. 1-3 y 27-31 que se refieren explícitamente de la partida de Jesús (cfr. Bultmann, The Gospel of John, 599).
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v. 29 Y os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis (pisteu/shte).
Dichas inclusiones, llevan a considerar la existencia de dos secciones constitutivas de los extremos del capítulo 14: a) vv. 1-3172 (que desarrolla el tema de la partida), y b) vv. 27-31 (a manera de despedida, ofrece las palabras conclusivas del discurso, retomando y ampliando las de los vv. 1-3).
2. La mayor dificultad está relacionada con la identificación de la estructura del centro del capítulo, constituido por los vv. 4-26. Una primera alternativa, que es la orientadora del presente estudio, reconoce tres secciones a partir del cambio que se da del v. 14 al 15 y a la introducción del tema del Paráclito, así como a una inclusión entre los vv. 15 y 23-24 caracterizada por el tema de amar a Jesús y guardar sus mandamientos y palabras, quedando al final, los vv. 25-26173:
a) Los vv. 4-14, en su constitución interna, desarrollan tres temas, fundamentalmente: 1) Jesús que conduce al Padre, como camino (vv. 4-6).
2) Jesús revelador del Padre (vv. 7-12). 3) Oración en nombre de Jesús (vv. 13-14).
b) La unidad 15-24, estaría marcada por la presencia de las tres personas divinas: 1) vv. 15-17: Envío del Espíritu Paráclito
2) vv. 18-21: Regreso de Jesús a los discípulos
3) v. 22-24: Venida de Jesús y de su Padre y el amor a Jesús
172 La ruptura entre los vv. 3 y 4, se deja ver ante todo: a) por la relación existente entre los vv. 4 y 5 (¿Por qué en el v. 5, Tomás no sabe dónde va Jesús, si él ya ha hablado de ir a la casa del Padre, a preparar para ellos una morada? y además, no tiene sentido el saber cuál es el camino, puesto que Jesús mismo vendrá a llevarlos); b) de otra parte, el cambio de perspectiva del v. 2 (Jesús va al Padre), a los vv. 4-6 (Jesús es la ruta que permite el acceso al Padre). Estos dos elementos, hacen ver que las unidades 2-3 y 4-6, pertenecen a distintos contextos, o en palabras de Boismard, a distintos niveles de redacción (cfr. Boismard, L’Evangile de Jean, 347).
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c) Los vv. 25-26 conforman un nuevo pasaje concerniente al envío del Paráclito, por parte del Padre (donde el v. 25 se presenta como la fórmula de paso: "Os he dicho estas cosas estando entre vosotros "Tau=ta lela/lhka u(miÍn par' u(miÍn me/nwn 174").
De las otras dos alternativas estructurales básicas, una considera que la clave del desarrollo del capítulo se encuentra en 14,2-3 con los verbos “ir” y “venir”, de modo que el segundo volvería a aparecer en el v. 18 y posteriormente en el v. 28, de donde se deduce que después de la presentación inicial, se van tratando sucesivamente los dos temas, el de la marcha en los vv. 4-17 y el del regreso en los vv. 18-26, aun cuando con esta propuesta quedan una serie de vacíos; la otra, en la misma línea de Lagrange175, piensa que lo fundamental de este discurso es el reconocimiento de sus dos perspectivas temporales, marcadas por el tiempo de los verbos, pues de 13,33 a 14,11 la mayoría de los verbos están en presente, mientras que de 14,12 a 14,26 se encuentran en futuro o tienen valor de futuro, siendo mucho más enfática esta segunda perspectiva, puesto que más allá de sus destinatarios inmediatos, el texto afecta a todos los creyentes venideros 176.
3. Así pues, en el capítulo 14, el tema de la fe (vv. 1-14) y del amor (vv. 15-24), acompañados de un final que expresa sintéticamente el sentido de todo el capítulo, al tiempo que lo orienta hacia la pasión, enmarcando de esta forma el Discurso por el tema de la "marcha" de Jesús177. Es éste, por tanto, el contexto vital en el cual se desarrolla el anuncio de la partida y del re- greso de Jesús, verdadero centro temático de todo el Discurso de adiós, del cual se puede perfilar una estructura tripartita, en la que se anuncia la partida de Jesús, casi como un
174 Aunque estos dos versículos, precisamente por estar en relación temática con la sección 15-24, podrían ampliarla, conformando la sección 15-26, a la manera como lo proponen Mateos y Barreto, Juan. Texto y Comentario, 33ss; y configurando así: a) 1-14; b) 15-26; c) 27-31, a partir de las observaciones hechas con respecto a los vv. 27-31; o como se encuentra en Boismard, L’Evangile de Jean, 344ss.
175 Cfr. Évangile selon Saint Jean, 371.
176 Cfr. Léon-Dufour, Lectura del Evangelio de Juan III,67. Sin embargo, no dejan de ser llamativas otras estructuras, como la de Niccacci, en su examen literario de Jn 14, donde establece la estructura del capítulo (1-17; 18-27b; 27c-31), a partir de las tres frases de consolación que las abren (cfr. Niccacci, Esame letterario di Gv 14, 209-260; o la estructura de Charlier, en la que muestra cómo el capítulo se desarrolla en torno a cinco ciclos, compuesto por el conjunto: tesis - antítesis – síntesis (cfr. Charlier, La présence dans l'absence, 63-64).
177 Cfr. Brown, El Evangelio según san Juan I, 642-643; Bultmann, The Gospel of John, 473; Wikenhauser, El Evangelio según san Juan, 268; Simoens, Selon Jean III, 607.
88 midrash del Salmo 42-43, en los vv. 1-14; la triple promesa de la Venida de Jesús a la luz de la teología veterotestamentaria de la alianza, en los vv. 15-24; y finalmente, los dones escatológicos de Jesús en los vv. 25-31178:
A) 1-14: Unificada por una inclusión sobre pisteu/ein (vv. 1.10.11.12)
B) 15-24: Unificada por una inclusión sobre a)gapa=n (vv. 15.21.23.24)
C) 25-31: Conclusión que recoge los temas de 13,31-14,31179
A) 1-14: El tema de la fe:
a) 1-3: Anuncio de la Partida y el Regreso
b) 4-14: 4-6: Jesús camino
7-12: Jesús revelación
13-14: Oración en su nombre
B) 15-24: El tema del amor:
a) 15-17: Envío del Paráclito (Primera promesa sobre el Paráclito)
b) 18-21: Regreso de Jesús
c) 22-24: Venida de Jesús y de su Padre y el amor a Jesús
C) 25-31: Conclusión:
a) 25-26: Envío del Paráclito (Segunda promesa sobre el Paráclito)
b) 27a: Don de la paz
c) 27b-31: Conclusión - partida y cierre de los vv. 1-3
178 Cfr. Simoens, Selon Jean III, 617, n. 2.
179 El conjunto de los vv. 25-31 estaría caracterizada por la repetición de un tema similar: hablar (v. 25), enseñar (v. 26a), decir (v. 26c), decir (v. 28), contar (v. 29) y hablar (v. 30).
89 Los cambios de acento observados dentro del capítulo 14, la alternancia entre el lenguaje explícito y el implícito, o lo que es lo mismo, las distintas formas de expresión, llevaron a Marie Èmile Boismard a considerar diversos estratos o niveles literarios180, explicando de este modo la evolución del texto de Juan. En su momento, al analizar cada uno de los textos donde se presenta la Segunda Venida del Señor en sus distintas formas, se apreciará el valor de las intuiciones de Boismard, quien clasifica los materiales del capítulo 14, de la siguiente forma: Doc C: 1ab, 2ac, 3ab, 30b, 31b; Juan II-A: 4-12(-6b.12c), 18-19a, 20a, 21-23a, 24, 27-30a; Juan II-B: 1c, 2b, 3c, 6b, 13, 15-17, 19b, 20b, 23bc, 25s, 30c-31a; Juan III: 12c, 14.
1.2.3.2 La Unidad Literaria 16,4b-33
Para la determinación de la unidad 16,4b-33 se pueden considerar los siguientes elementos: 1. La unidad 16,4b-33 se presenta como la segunda parte del segundo discurso: 15,1-
16,33 tal como se ha distinguido ya desde Loisy, compuesta por 15,1-16,4a y 16,4b- 33181.
180 Ver la referencia explicativa de los niveles redaccionales del Cuarto Evangelio en Boismard y Lamouille,
L’Evangile de Jean, 16-44; y Brown, El Evangelio según san Juan I, 171-173, donde se proponen los cuatro estratos, de la siguiente manera, como ya se indicó anteriormente: 1) Juan I o Documento C, año 50: un Evangelio completo, sin discursos y con cinco milagros, escrito en Palestina, en lengua aramea, posiblemente por el discípulo amado e influenciado por el pensamiento samaritano, utilizado ampliamente por Lucas, y parcialmente por Marcos, donde Jesús es presentado como un profeta semejante a Moisés o al hijo del hombre del profeta Daniel, y en el que no se perciben hostilidades contra los judíos. 2) Juan II-A, años 60-65: En