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1.1 ORIGEN DE LAS PREGUNTAS: EL TEXTO Y SU IDENTIDAD

1.2.2 LOS CAPÍTULOS 13 AL 17 COMO DISCURSO DE ADIÓS

1.2.2.1 Características Generales

Después de haber clasificado los capítulos 13-17 como "Discursos de Adiós", evidenciando los elementos que los constituyen, conviene entonces, enunciar algunas de las características más so- bresalientes de estos discursos, en sí mismos, y en relación con los Sinópticos:

En sí mismo y a primera vista, el conjunto aparece como un discurso en el que no se ve un hilo lógico coherente, donde se dan sucesivas repeticiones y retornos sobre los mismos temas; da

106 Cfr. 14,3.18-20.28; 16,16s; 17,24.

107 Y por esto no podía llamarlos; pero al mismo tiempo que Juan no encuentra dificultades para hacerlos salir dos veces (14,31; 18,1), del mismo modo, no tenía tampoco razones para omitir la llamada en 13,1.31; 15,1 o 17,1 (idem.).

108 Al respecto, Adinolfi M., ofrece un estudio sobre los distintos paralelos existentes entre los capítulos 13-17 y textos del AT y de la literatura pseudoepigráfica del AT, en Il Paraclito nel Quarto Vangelo, 168.

67 incluso la impresión de ser una yuxtaposición de pequeñas unidades109; además, unas veces, el vocabulario parece muy concreto, y otras, por el contrario, muy abstracto y misterioso.

En relación con los Sinópticos, sólo Lucas consigna una colección extensa de sentencias con ocasión de la Última Cena (cfr. Lc 22,24-34), aunque en la tradición sinóptica, el mayor equivalente del discurso de adiós joánico, es el discurso escatológico de Jesús110, donde él también mira hacia el futuro, solo que allí lo hace expresándose en lenguaje apocalíptico111. Dada esta identidad escatológica, se ha sugerido112, que el discurso final de Juan viene a sustituir el discurso escatológico de los Sinópticos, a partir de una serie de afinidades (cfr. Jn 14,29: "Os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda tengáis fe" y Mc 13,23: "Vosotros estad sobre aviso, os he prevenido de todo"), en las que sobresale el tema del retorno de Jesús.

En todo caso, la sección joánica aparece bastante original:

 Los dos discursos, la oración de la "hora", y el gesto de lavar los pies, son ignorados completamente por los Sinópticos.

 En los elementos esenciales concuerda con ellos: eventos desarrollados la víspera del inicio de la pasión, durante la última cena, en la intimidad del grupo de los discípulos, en una casa dentro de Jerusalén, y en cercanías de la fiesta de la pascua113; igualmente, se hace la denuncia del traidor114.

 En los Evangelios Sinópticos, las instrucciones privadas a grupos más bien reducidos, se

109 Como lo anotan casi todos los comentaristas, una serie de indicios, resaltan la falta de coherencia: 1) Según 14,30-31 Jesús debería terminar aquí su coloquio con los discípulos en el cenáculo, sin embargo, pareciera que continúa hablando con ellos en el mismo lugar, hasta 17,26 (cfr. 18,1); 2) En 13,36 Pedro pregunta a Jesús: ¿Dónde vas?, y en 16,5 Jesús reprende a los discípulos porque no le preguntan: ¿Dónde vas?; 3) 16,4b-33 parece ser un duplicado de 13,31-14,31, etc.

110 Cfr. Mc 13; Mt 24-25 y Lc 21.

111 Cfr. Mc 13,26-27; Mt 24,45-51 y Mt 25,31-46. 112 Cfr. Brown, El Evangelio según san Juan II, 917. 113 Cfr. Jn 13,4.12.23.28.30 = Mc 14,22s y par. 114 Cfr. Jn 13,18.21s = Mc 14,18s y par.

68 alternan con las enseñanzas públicas a lo largo de todo el ministerio; en san Juan, en la primera parte del Evangelio (excepto el diálogo con Nicodemo y con la Samaritana, en los capítulos 3 y 4), Jesús dirige sus enseñanzas a las multitudes, mientras que en los capítulos 13-17, se dirige exclusivamente a sus discípulos.

Más allá de los temas comunes con los Sinópticos, o con la tradición evangélica anterior, los discursos de adiós recogen una serie de temas ya enunciados en las partes precedentes del Cuarto Evangelio115: Especialmente el tema de "la gloria divina" (prólogo; 7,39; 11,4; 12,23), y "el conocimiento de Dios"116, lo cual, se puede resumir diciendo que la relación entre el Padre y el Hijo, propuesta en el libro de los signos, como cumplimiento último de la relación entre Dios y el hombre, mediada por el Verbo encarnado, en los discursos de adiós, viene presentada como realizada en los discípulos.

Esta relación entre el Padre y el Hijo, cobra pleno sentido en la así llamada a)ga/ph divina, que en Cristo se realiza como donación de sí mismo, y en los discípulos, como exigencia de caridad recíproca117, como la mutua inhabitación en la a)ga/ph118.

115 Entre los temas importantes, es particularmente notorio, el paralelismo existente no solo entre el desarrollo de Dt 1-30 y Jn 13-17, sino también entre las figuras de Moisés y Jesús: así como Moisés, antes de morir exhortó a los israelitas a la fidelidad a la alianza, recordándoles el amor y la fidelidad del mismo Dios (Dt 1-30), de igual manera, Jesús con sus discípulos; este paralelismo entre Moisés y Jesús, "ley y gracia", hacen que Jesús en su testamento se presente como el nuevo Moisés, y por tanto, como el mediador perfecto de la revelación escatológica (cfr. Lacomara, Deuteronomy and the farewell discourse,66s. 82s).

116 Cfr. 1,18; 6,46; 8,38; 8,28.32.38; 10,38.

117 Cfr. 13,34-35; 14,21-23.31; 15,9-10.12-13; 17,23-26; y 15,1-17 y 17,20-26.

118 Según esto, es posible afirmar la centralidad que encuentra la a)ga/ph en los capítulos 13-17 contrariamente a como aparece en los capítulos 1-12, donde los términos dominantes son zwh/ y fw½j (cfr. Dodd, Interpretación del Cuarto Evangelio, 485-487):

Término Cap. 1-12 Cap. 13-17

zwh 32 4

fw½j 23 0

a)ga/ph 1 6

69 Si bien es cierto que los discursos se ubican históricamente en "la noche en la que Jesús fue traicionado" (13,21s), es Cristo Resucitado y Glorificado, el que está hablando: el Padre ha puesto todo en sus manos (13,3), le ha dado autoridad sobre toda carne (17,2; la cual según Mt 28,18 es prerrogativa del resucitado que está a la derecha del Padre), es "el Hijo del Hombre" que ha sido glorificado (13,31), quien ha vencido el mundo (16,33), y ha cumplido su obra (17,4). "Lo que se da por venidero y futuro es objeto ya de vivencia comunitaria, así, la intención del evangelista estará orientada a presentar la existencia cristiana postpascual como profecía y promesa de Jesús a sus amigos"119.

En cuanto a la composición de los discursos, las opiniones al respecto, se pueden reducir a tres120:

1. Algunos autores han pensado que al interior de los capítulos 13-17 se dio un desorden en los materiales, por lo que la tarea de la exégesis, es precisamente la de ordenarlos de manera lógica, con el fin de devolver el orden perdido (entre ellos J.H. Bernard y R. Bultmann);

2. La opinión actual más común, ve en los capítulos 15-17 una adición posterior, siguiendo el plan del capítulo 14, que precedía inicialmente, la oración sacerdotal y el relato de la pasión121;

3. Los discursos de adiós son de una naturaleza compuesta, siendo el resultado de una serie de instrucciones y homilías independientes, adaptadas a la situación de la cena (entre ellos R. E. Brown, B. Lindars y M. J. Lagrange).

119 Bartolomé, Cuarto Evangelio Cartas de Juan, 293. 120 Cfr. Niccacci, Esame letterario di Gv 14, 209-210.

121 Cfr. Boismard, L'Evangile de Jean, 344 y Simoens, Selon Jean III, 601, junto a una amplia opinión representada por Brown, Zimmermann, Becker, Schnackenburg, Painter, etc., referida por Kaefer, Les discours d'adieux en Jn 13,31-17,26. Rédaction et théologie, 264-265.

70 El problema literario y redaccional de estos capítulos, es extremamente delicado122, pues las dificultades mayores se concentran en la determinación de lo que hipotéticamente sería el orden primitivo de los capítulos 13-17, y el carácter secundario de los capítulos 15-17: ¿Habrían sido añadidos posteriormente? ¿Son realmente un duplicado de 13,31-14,31?123.

De otra parte, respecto a la intencionalidad en la composición de los discursos por parte del evangelista, C.H. Dodd, quien ve el movimiento narrativo a lo largo de todo el Evangelio, desde el punto de vista didáctico, propone dos motivos fundamentales124: Interpretar la muerte y la resurrección de Jesús, como el verdadero evento escatológico, y describir la naturaleza de la nueva vida, en la cual los discípulos (y todos los cristianos), son introducidos por la muerte y resurrección de Cristo, y al parecer, la primera afirmación de Dodd, puede hallar su sentido, en el hecho de que en la primera parte del Evangelio (capítulos 1-12), los discursos de Jesús seguían el cumplimiento de un milagro o "signo", mientras que en 13,31-17,26 los discursos de Jesús sirven como introducción a la comprensión de un evento posterior (capítulos 18-20: muerte y resurrección)125.