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2– CARACTERÍSTICAS

In document LENGUA Y LIT ERAT (página 132-135)

 Queda sometido a la regla de las tres unidades: unidad de ac- ción —una única historia relevante—, unidad de lugar —ocurre en un solo lugar— y unidad de tiempo -toda la acción ocurre en un plazo máximo de un día.

 La obra se estructura en tres actos.

 Completa separación de géneros, para una mayor claridad de los hechos.

 Fin didáctico: los temas tratados serán de utilidad y práctica para la sociedad.

 Verosimilitud: el planteamiento y los hechos serán lo más acorde posible a la realidad.

Lee este ejemplo de El sí de las niñas de Moratín.

Lengua española 3º ESO – Literatura

Don Diego— Calle usted, por Dios, Doña Irene, y no me diga usted a mí lo que es natural. Lo que es natural es que la chica esté llena de miedo y no se atreva a decir una palabra que se oponga a lo que su madre quiere que diga [...].

Doña Francisca— No, señor; lo que dice su merced, eso digo yo; lo mismo. [...]

Don Diego— ¡Mandar, hija mía! En estas materias tan delicadas los padres que tienen juicio no mandan. Insinúan, proponen, aconsejan; eso sí, todo eso sí; ¡pero mandar!… ¿Y quién ha de evitar después las resultas funestas de lo que mandaron?… Pues, ¿cuántas veces vemos matrimonios infelices, uniones monstruosas, verificadas solamente porque un padre tonto se metió a mandar lo que no debiera?… ¿Cuántas veces una desdichada mujer halla anticipada la muerte en el encierro de un claustro, porque su madre o su tío se empeñaron en regalar a Dios lo que Dios no quería? ¡Eh! No, señor; eso no va bien… Mire usted, Doña Paquita, yo no soy de aquellos hombres que se disimulan los defectos. Yo sé que ni mi figura ni mi edad son para enamorar perdidamente a nadie; pero tam- poco he creído imposible que una muchacha de juicio y bien criada llegase a quererme con aquel amor tranqui- lo y constante que tanto se parece a la amistad, y es el único que puede hacer los matrimonios felices. Para con- seguirlo no he ido a buscar ninguna hija de familia de estas que viven en una decente libertad… [...] Y en Madrid, figúrese usted en un Madrid… Lleno de estas ideas me pare-ció que tal vez hallaría en usted todo cuanto desea- ba.

Doña Irene—Y puede usted creer, señor Don Diego, que…

Don Diego— Voy a acabar señora; déjeme usted acabar. Yo me hago cargo, querida Paquita, de lo que habrán influido en una niña tan bien inclinada como usted las santas costumbres que ha visto practicar [...]; pero si, a pe- sar de todo esto, la imaginación acalorada, las circunstancias imprevistas, la hubiesen hecho elegir sujeto más digno, sepa usted que yo no quiero nada con violencia. [...] Si usted no halla en mí prendas que la inclinen, si sien- te algún otro cuidadillo en su corazón, créame usted, la menor disimulación en esto nos daría a todos muchísimo que sentir.

Doña Irene— ¿Puedo hablar ya, señor?

Don Diego—Ella, ella debe hablar, y sin apuntador y sin intérprete. Doña Irene— Cuando yo se lo mande.

Don Diego— Pues ya puede usted mandárselo[...]. Con ella he de casarme, con usted no.

Lengua española 3º ESO – Literatura

SABER MÁS

Jovellanos. Cultiva una variante de la comedia a la que se le aña- de el calificativo “sentimental”, pues combina elementos có- micos y sentimentales, con un fi- nal feliz, y cuyo propósito era mo- ral y didáctico.

En El delincuente honrado. Mues-

tra dos maneras distintas de en- tender y aplicar la ley a manos de dos personajes: un concepto en el que los valores morales y el sen- timiento de humanidad está pre- sente y otro en el que la norma se aplica fríamente.

Lengua española 3º ESO – Literatura

ACTIVIDADES

1– Haz un esquema del tema

2– Lee atentamente los dos fragmentos de la comedia “El sí de las niñas” y haz un resumen.

3– Estos fragmentos representan un concepto general de lo que quiere transmitir Moratín con su obra. ¿Qué es lo que más te llama la atención de ellos? Explica con tus palabras el significado que te pro- porcionan las lecturas.

4– Tener una opinión personal y poder transmitirla es fundamental para la realización de la persona y del ciudadano. Prepara tus argumentos para debatir en clase sobre el tema.

5– Analiza la situación que se da entre los personajes y compárala con la actualidad. Plasma tus ideas en el papel creando un texto coherente en el que cuentes cómo ha evolucionado la socie- dad, en su mayoría, en este sentido.

Don Diego- Muy bien. Siéntese usted... Y no hay que asustarse ni alborotarse (Siéntanse los dos) por nada de lo que yo diga; [...] Su hija de usted está ena- morada…

Doña Irene- Pues ¿no lo he dicho ya mil veces? Sí, señor, que lo está; y bas- taba que yo lo dijese para que… Don Diego- ¡Este vicio maldito de inte- rrumpir [...]! Déjeme usted hablar. Doña Irene- Bien, vamos, hable usted. Don Diego- Está enamorada; pero no está enamorada de mí.

Doña Irene- ¿Qué dice usted? Don Diego- Lo que usted oye.

Doña Irene Pero ¿quién le ha contado a usted esos disparates?

Don Diego- Nadie. Yo lo sé, yo lo he visto, [...] Vaya, ¿qué llanto es ése? Doña Irene- (Llora) ¡Pobre de mí! Don Diego- ¿A qué viene eso?

Doña Irene- ¡Porque me ven sola y sin medios, y porque soy una pobre viu- da, parece que todos me desprecian y se conjuran contra mí!

Don Diego- Señora doña Irene… Doña Irene- Al cabo de mis años y de mis achaques, verme tratada de esta manera, [...] ¿Quién lo creyera de us- ted?... ¡Válgame Dios!... ¡Si vivieran mis tres difuntos!... Con el último difunto que me viviera, que tenía un genio como una serpiente…

Don Diego- Mire usted, señora, que se me acaba ya la paciencia.[...]

Don Diego- Pero ¿es posible que no ha de entender usted a lo que voy a decirle?

Doña Irene- ¡Ay, no, señor; que bien lo sé, que no tengo pelo de tonta [...] Usted ya no quiere a la niña, y busca pretextos para zafarse de la obliga- ción en que está... ¡Hija de mi alma y de mi corazón!

3– GÉNEROS

Comedia. La comedia dieciochesca alcanzará el éxito muy tardíamente y quedaría marcada por la inevitable influencia de Molière.

 Leandro Fernández de Moratín. Fue el máximo responsable del éxito de la comedia en el siglo de las luces con un dra- ma crítico en el que censura los malos hábitos y costumbres de la época y la mala educación de la nobleza. Toda su obra sigue un fin didáctico. Su comedia se caracteriza por el uso de un lenguaje sencillo, directo y adecuado a cada personaje. Cultiva el drama tanto en verso como en prosa. Obras representativas de Moratín:

- El sí de las niñas. Escrito en prosa y tres actos, denuncia el matrimonio forzado entre viejos y muchachas, tan habitual desde hacía siglos.

- El viejo y la niña. En verso y tres actos, sigue la línea de de- nuncia de casamientos concertados por intereses.

- La comedia nueva o el café. En prosa y dos actos. El tono burlesco envuelve este drama en el que satiriza la comedia barroca que tanto gustaba al público de la época y que tan difícil fue renovar y cambiar de rumbo.

- La mojigata. Representa la hipocresía religiosa y la mala educación de los jóvenes, a modo de crítica.

Tragedia. En la tragedia neoclásica se reflejan los intentos de adaptar el teatro sometido a reglas a la nueva escena espa- ñola. Los temas más tratados eran los históricos nacionales.  Nicolás Fernández de Moratín: (sin alcanzar gran éxito) Lu-

crecia, Guzmán el Bueno.

 José Cadalso: en verso, Sancho García.

 Vicente García de la Huerta: su obra, Raquel (con influen- cias de Lope), muestra cómo la judía, amante de Alfonso VIII, es asesinada por los nobles.

Sainete. Es la forma neoclásica del entremés. Consistía en una obra en un acto, de carácter cómico, que se representaba entre los actos de las obras mayores y su fin era entretener al público. A menudo incluía piezas de canto y baile y recreaba los cuadros de costumbres de la época.

 Ramón de la Cruz. En su obra retrata la sociedad madrileña de clase baja. Situaciones cómicas y costumbristas. Su fin no es tanto moral sino divertir. La mayor parte de su obra está escrita en verso y destaca por la sencillez y viveza que trans- miten sus diálogos. Algunas obras son El Rastro por la maña- na, El Prado por la noche, Las preciosas ridículas.

Libros Marea Verde 3º ESO. Lengua y literatura Pág. 134

TEXTOS DE LA UNIDAD 9

Monólogo de Segismundo. Caderón

¡Ay mísero de mí, y ay, infelice! Apurar, cielos, pretendo, ya que me tratáis así qué delito cometí

contra vosotros naciendo; aunque si nací, ya entiendo qué delito he cometido. Bastante causa ha tenido vuestra justicia y rigor; pues el delito mayor

del hombre es haber nacido. Sólo quisiera saber

para apurar mis desvelos (dejando a una parte, cielos, el delito de nacer),

qué más os pude ofender para castigarme más. ¿No nacieron los demás? Pues si los demás nacieron, ¿qué privilegios tuvieron qué yo no gocé jamás?

Nace el ave, y con las galas que le dan belleza suma, apenas es flor de pluma o ramillete con alas, cuando las etéreas salas corta con velocidad, negándose a la piedad del nido que deja en calma; ¿y teniendo yo más alma, tengo menos libertad? Nace el bruto, y con la piel que dibujan manchas bellas, apenas signo es de estrellas (gracias al docto pincel), cuando, atrevida y crüel la humana necesidad le enseña a tener crueldad, monstruo de su laberinto; ¿y yo, con mejor instinto, tengo menos libertad? Nace el pez, que no respira, aborto de ovas y lamas, y apenas, bajel de escamas,

sobre las ondas se mira, cuando a todas partes gira, midiendo la inmensidad de tanta capacidad como le da el centro frío; ¿y yo, con más albedrío, tengo menos libertad? Nace el arroyo, culebra que entre flores se desata, y apenas, sierpe de plata, entre las flores se quiebra, cuando músico celebra de las flores la piedad que le dan la majestad

del campo abierto a su huida; ¿y teniendo yo más vida tengo menos libertad? [...]¿Qué ley, justicia o razón, negar a los hombres sabe privilegio tan süave, excepción tan principal,

que Dios le ha dado a un cristal, a un pez, a un bruto y a un ave?

TEXTOS DE LA UNIDAD 8

Un caballerito en estos tiempos. Iriarte Levántome a las mil, como quien soy. Me lavo. Que me vengan a afeitar.

Traigan el chocolate, y a peinar. Un libro... ya leí. Basta por hoy. Si me buscan, que digan que no estoy...

Polvos... Venga el vestido verdemar... ¿Si estará ya la misa en el altar? ¿Han puesto la berlina? Pues me voy.

Hice ya tres visitas. A comer... Traigan barajas. Ya jugué. Perdí... Pongan el tiro. Al campo, y a correr...

Ya doña Eulalia esperará por mí... Dio la una. A cenar, y a recoger... "¿Y es éste un racional?" "Dicen que sí."

Carta LXXII Gazel a Ben Beley. Cartas Marruecas. José Cadalso

Hoy he asistido por mañana y tarde a una diversión propiamente nacional de los españoles, que es lo que ellos llaman fiesta o corrida de toros. Ha sido este día asunto de tanta especulación para mí, y tanto el tropel de ideas que me asaltaron a un tiempo, que no sé por cual empezar a hacerte la rela- ción de ellas. Nuño aumenta más mi confusión sobre este particular, asegurándome que no hay un autor extranjero que hable de este espectáculo, que no llame bárbara a la nación que aún se com- place en asistir a él. Cuando esté mi mente más en su equilibrio, sin la agitación que ahora experimen- to, te escribiré largamente sobre el asunto; sólo te diré que ya no me parecen extrañas las mortanda- des que sus historias dicen de abuelos nuestros en la batalla de Clavijo, Salado, Navas y otras, si las excitaron hombres ajenos de todo lujo moderno, austeros en sus costumbres, y que pagan dinero por ver derramar sangre, teniendo esto por diversión dignísima de los primeros nobles. Esta especie de bar- baridad los hacía sin duda feroces, pues desde niños se divertían con lo que suele causar desmayos a hombres de mucho valor la primera vez que asisten a este espectáculo.

Las moscas. Samaniego A un panal de rica miel dos mil moscas acudieron,

que por golosas murieron, presas de patas en él. Otras dentro de un pastel

enterró su golosina. Así, si bien se examina, los humanos corazones perecen en las prisiones del vicio que los domina.

Anexo de Comunicación

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