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Carlos Mesters: El Triángulo Hermenéutico

La lectura hermenéutica

7.2. Carlos Mesters: El Triángulo Hermenéutico

Es difícil sobreestimar la influencia que ha tenido las últimas décadas el exégeta brasileño de origen holandés Carlos Mesters. Mesters, trabajando por largo período en Brasil (desde 1963), ha sido una de las figuras de más impacto e importancia en el campo de la lectura bíblica en América Latina. Mesters ha contribuido mucho al desarrollo del movimiento bíblico en América Latina. Mesters ha contribuido mucho también a la reflexión sobre lo que se suele llamar ´lectura popular´.

El tema central de la obra de Mesters es la pregunta por la relación entre lectura científica y lectura popular del texto bíblico. ¿Cómo pueden llegar a constituir una agenda para la exégesis los problemas de vida que el pueblo lleva al texto bíblico? Pues, hay una gran discrepancia o desequilibrio entre la inmensa oferta de lecturas científicas y las preguntas urgentes que el

pueblo hace a la Biblia.

Las tesis más importantes de Mesters se dejan resumir de la siguiente manera. La exégesis está siendo confrontada con un nuevo sujeto: el pueblo de los pobres de América Latina. El pueblo pobre es un destinatario nuevo de los textos bíblicos que exige un lugar propio en el proceso de interpretación. Entre exégesis científica y lectura popular hay, sin embargo, un abismo profundo. La exégesis no respeta al pueblo como destinatario. Los exégetas deben aprender de nuevo ser fieles a las preguntas del pueblo, antes de que puedan ser fieles a las respuestas de su propia ciencia. ‗De nuevo‘, así sostiene Mesters, porque, en comparación con la interpretación patrística, así como con los principios de los autores bíblicos mismos, se puede decir que la exégesis se ha alienado de sus principios en intereses clásicos. Frente a los resultados de la exégesis moderna, el pueblo guarda un silencia que puede ser considerado como la más fuerte crítica a su quehacer y orientación. La exégesis se queda en el pasado, las preguntas del pueblo pobre se están generando en el presente. La exégesis debe aprender acompañarle al pueblo en su movimiento y sus preguntas y preocupaciones. La exégesis debe aprender a participar en la lucha que se exige para que haya futuro y vida (en abundancia) también para los pobres. La exégesis debe aprender a moverse, junto con el pueblo, ‗desde la vida hacia la Biblia‘ y vice versa. Así como Croatto, también Mesters es de la opinión que la exégesis debe estar al servicio de ‗la lectura de los signos de los tiempos‘ y las directrices que emanen de tal lectura. La escritura, o mejor dicho la voz de Dios, que es más que la escritura, debe comprenderse de nuevo hoy y bien desde el triángulo hermenéutico dentro del cual pre-texto (la realidad socio-histórica actual), texto (texto bíblico en relación con su contexto histórico) y contexto (comunidad de fe) están interconectados orgánicamente.

Para Mesters ‗el pueblo‘ constituye una categoría hermenéutica de primer rango. La relación entre ‗pueblo‘ y ‗Biblia‘ tiene un carácter mixto. Por un lado, la lectura popular pone de manifiesto, que se trata de una relación muy creativa, sorpendentemente fecunda. El pueblo lee la Biblia con familiaridad y considera la Biblia como su libro. ‗Somos Abrahan‘, dice el pueblo, o, ‗Isaías y los profetas son nuestro padre‘. ‗La Biblia ha sido escrita para nosotros‘, dice el pueblo. Las circunstancias duras en que el pueblo vive lleva a producirse una especie de connaturalidad entre el

C. Mesters, El Misterioso Mundo de la Biblia. Estudio sobre la puerta de entrada al mundo de la Bibla, Buenos Aires 1977 63

C. Mesters, Deus, Onde Estás?, Belo Horizonte 19765

C. Mesters, Flor sin Defensa, Una explicación de la Biblia a partir del pueblo, Bogotá 1984

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pueblo actual y el pueblo de la Biblia. Es por eso que muchas veces el pueblo puede comprender plenamente lo que el texto bíblico dice. La lectura popular se caracteriza por aquella connaturalidad y familiaridad, pero también por libertad y fidelidad. La lectura popular, hecha desde los sotanos de la huminidad, descubre en el texto bíblico dimensiones que muchas veces quedan escondidas para los exégetas profesionales. ¡La Biblia llega a ser un libro nuevo! ‗La exégesis tiene una nueva visión que hace de la Biblia un libro viejo, la lectura popular tiene una visión antigua que hace de la Biblia un libro nuevo‘, dice Mesters.

Por otro lado hay que reconocer, sostiene Mesters, que la lectura popular también tiene o puede tener sus lados negativos. Las modalidades de ‗fidelidad‘, libertad y familiaridad no siempre están presentes. Muchas veces la Biblia resulta ser un libro sumamente difícil de comprender. La Biblia no solamente confirma al pueblo en su fe, sino también siembra duda, confunde, evoca problemas, no da claridad o certidumbre, complica la comprensión. La lectura popular muchas veces es también demasiado espiritualista, o también fundamentalista. Sin embargo, y a pesar de las dificultades, es menester considerar al pueblo como perteneciente a la categoría de los pequeños de que se habla en los evangelios (Mt.11:25-26).

En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: “Te alabo, Padre, Señor del delo y de la tierra, porque escondiste estas cosas

de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños”.

A pesar del hecho de que Mesters, así como Croatto, expone frecuentemente su crítica a la exégesis clásica, no es muy preciso en sus formulaciones. Muchas veces no está muy claro a qué tipo de exégesis se refiere. Seguramente su crítica se dirige a aquellos métodos que realizan su trabajo abstrahidos y fuera de la ‗vida‘. La gran presuposición de Mesters es que en la vida del pueblo que vive en cautiverio está la llave que no solamente da acceso a la comprensión auténtica de la Escritura, sino también podría dar un nuevo impulso a la ciencia exegética.

En su visión de lo que es buena exégesis, Mesters comparte mucho con Croatto. Mesters opina que en el proceso de interpretación debemos seguir dos rutas. El primer paso, desde el cual emana todo lo demás, es la investigación del sentido histórico literal del texto bíblico. Pero no es suficiente limitar la explicación (exégesis) del texto a su dimensión histórica y explorar solamente lo que el texto ha dicho en el pasado. En un segundo paso la significación del texto debe ser llevada hacia el presente. Para tal proceso la interpretación patrística puede servir como modelo. La hermenéutica de los padres había desarrollado gran sensibilidad para discernir los distintos aspectos del texto. Así se distinguía entre el aspecto histórico (sensus literalis), el aspecto ético del texto (sensus anagógica), su capacidad de proyectarse hacia adelante (sensus alegórica, sensus spiritualis), etc. La distincción básica era entre sensus literalis y sensus spiritualis. Es notable, sostiene Mesters, cómo los padres, en su interpretación de la Escritura sistemáticamente rehusaron buscar solamente el sentido histórico y

literal (sensus literalis) del texto o fijarse solamente en su sentido espiritual C. Mesters, Biblia y

Comunidades

Cristianas Populares, in: Solidaridad 30 (1981) 29-39 (= The use of the Bible in Christian

Communities of the Common People, en: S. Torres/J. Eagleson (eds.), The Challenge

of Basic

Communities, New York 1981 197-210. También en: N.K. Gottwald (ed.) The Bible and Liberation, New York 1983 119- 133.

(léase: actual). Los padres hacían dos cosas: exploraban el significado histórico y el significado que el texto tenía para su propia situación. La exégesis moderna, así escribe Mesters, anda con sus espaldas vueltas hacia el presente. Se ha concentrado enteramente en el pasado, porque cree que allí, en el pasado, se puede encontrar el significado verdadero del texto. El significado verdadero debe ser considerado, en la visión del exégeta clásico, como un depositum fidei, como un objeto de fe, depuesto y anclado en el pasado. Pero mientras la exégesis está orientada totalmente hacia el pasado, el pueblo pregunta si Abrahan vivía antes o después de Cristo. Si la exégesis no quiere continuar responder a preguntas que nadia haya hecho, debe cambiar su orientación, según Mesters. Si no cambia su mirada, el cortocircuito entre exégesis y pregunta del pueblo sencillamente se agravará hasta llegar a ser irreconciable. Es la necesidad del pueblo, la situación en que vive, las preguntas que hace, lo que determina el marco y el espacio dentro del cual la exégesis debe llevarse a cabo.

Ya nos hemos referido al modelo hermenéutico de Mesters. Se puede graficar de la siguiente manera:

texto

escuchar a Dios hoy

con-texto pre-texto

La actualización correcta del texto bíblico ocurre, y solamente ocurre, cuando los tres componentes comunidad de fe, texto bíblico (como reacción a su propio contexto histórico) y situación social e histórica actual están siendo validados como componentes orientadores del proceso de interpretación. La lectura de la Biblia practicada en las Comunidades Cristianas de Base (CEBs) constituye para Mesters un modelo del proceso de interpretación correcto e ideal. Aquella lectura es descrita por Mesters de la manera siguiente: a) los pobres introducen en su manera de leer la Biblia problemas que están relacionados con la vida. Ellos leen la Biblia desde una perspectiva de lucha y su realidad. B) La lectura es comunitaria. Es ante todo un acto de fe, una paráctica de oración, una actividad comunitaria. c) Su lectura es una lectura obediente. Los pobres respetan el texto, porque quieren escuchar lo que Dios hoy les dice, dispuestos para cambiar si El lo exige.

La apropiación o actualización del texto puede hacerse cuando se realizan tres procesos. Los tres procesos se cubren con los términos usados más arriba: contexto, pretexto, texto.

C. Mesters, Biblia, El Libro del Pueblo de Dios, La Paz 1983 (= La Biblia: Libro del pueblo de Dios, Managua s.a. = Bíblia, Livro feito em mutirâo. Uma introduçâo à leitura de Bíblia, Sâo Paulo 1982).

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Por pre-texto debe entenderse, así repetimos, la construcción del horizonte de comprensión del pueblo sufriente que ahora escucha el texto y lo quiere comprender. ¿Cuál es la situación socio-económica en que vive? ¿Cuáles son los problemas mayores? ¿Cuáles son los conflictos?

Por cont-texto se entiende la experiencia y la praxis de fe de la comunidad de creyentes, la comunidad de base. Allí se escucha la palabra de Dios comunitariamente, dentro de un compromiso comunitario. Pre-texto y con-texto determinan el lugar desde el cual se lee el texto bíblico y se trata de entender cómo reacciona ese texto frente a su propio contexto conflictivo en que se originó.

Sin explicitarlo mucho — Mesters habla preferentemente un idioma de fácil comprensión, en parábolas y ejemplos elocuentes — Mesters basa su modelo hermenéutico en nociones fundamentales de la hermenéutica moderna. Así como Croatto, también Mesters busca ansiosamente establecer un puente entre ciencia exégetica y lectura popular, que mucho se necesitan mutuamente. Otro argumento, importante para legitimar y constuir su modelo, saca Mesters de la Biblia. El triángulo no solamente es producto de la hermenéutica moderna, sino es profundamente bíblico. Se encuentra en la Biblia misma. La famosa historia de los caminantes de Emaús (Luc.24:13ss) tiene todas las características del triángulo, dice Mesters. Hay una conversación sobre la realidad conflictiva en que viven los caminantes. Hay una pequeña lectura comunitaria de los tres (el viaje de Jerusalén a Emaús se parece a un viaje por el A.T. hacia el N.T. y la figura de Cristo mismo) y el texto del pasado (ley y profetas, A.T.) comienza a iluminar el presente dentro de una circulación hermenéutica. Vemos en el texto de Lucas que los tres componentes del triángulo son constitutivos no solamente de nuestro uso y relectura del texto, sino también para la formación del texto bíblico mismo. Dicho de otra manera: relectura no es solamente un fenómeno fuera o ‗después‘ de la Biblia, sino relectura es un fenómeno a través del cual la Biblia misma se formó. La Biblia, así dice Mesters, debe ser considerada como una gran reserva de relecturas. Para poder comprender mejor el presente se quería sacar lecciones del pasado. El interés en el pasado se daba sino por la urgente necesidad de comprender bien el presente. Especialmente en momentos de desintegración y desesperanza se necesitaba una nueva interpretación del pasado para poder comprender de una manera constructiva el presente. Con gran libertad, creatividad y fidelidad, y tomando en cuenta la nueva situación, los autores bíblicos construían cada vez de nuevo sus marcos de referencia y sus espacios de interpretación. La Biblia es la expresión literaria de este revisionismo. A través de este revisionismo la

palabra hablada llegaba a ser nuevamente palabra hablante.

El fenómeno de la relectura en la Biblia nos enseña, que pasado y presente eran conectados dinámicamente por los autores de la Biblia sencillamente porque había una gran necesidad de encontrar modelos de acción capaces de animar el viaje del pueblo hacia el futuro. Esto significa que en la Biblia el pasado se veía como una experiencia modelo que era interpretada por los autores bíblicos de una manera actualizante y en términos de una praxis a realizar ahora.