• No se han encontrado resultados

En el 1678 el padre francés Ricardo Simón publica su Histoire Critique du

Vieux Testament (Historia Crítica del Antiguo Testamento). Inmediatamente es excluído de su congregación. Muy en la línea de Espinoza, Simón se dirige hacia la cuestión que fascinará el próximo siglo y medio a una gran parte de los científicos veterotestamentarios: el orígen, la génesis y la actual composición del Pentateuco.

En su obra dos conceptos claves ocupan un lugar predominante:tradición y ‗fuentes‘.

Simon pone gran énfasis en el rol de la tradición en la génesis del pentateuco. Se opone a la percepción de ciertos exégetas protestantes de la génesis de la Biblia, en la cual no hay mucha simpatía por el concepto (católico) de tradición.

Gran interés hay en el origen y la prehistoria del pentateuco. Simon está de acuerdo con Espinoza que Moisés no puede ser el (solo) autor del pentateuco. Más bien debe considerarse el proceso de su confección como obra comunitaria. En Israel han habido escribas (oficiales) desde la época de Solomón, así sostiene Simón, que coleccionaron los. Ellos le dieron instrucciones u orientaciones al pueblo (Torot), que después del segundo cautiverio fueron coleccionadas. El conjunto de ellas llegó a ser el Pentateuco.

Cuando leemos a Simón vemos que usa los criterios que después van a ser clásicos para las llamadas hipótesis de las ‗fuentes‘. Lo que para Simón son motivos como para asumir que el pentateuco es obra de origen variado son:

 repeticiones (innecesarias)  inconsistencias

 diferencias en estilo literario  secuencia narrativa illogica

Para R. Simon ver H.- J. Kraus, o.c. 65ss

E. Breuer, The Limits of Enlightenment. Jews, Germans and the Eighteenth- Century Study of Scripture, Cambridge etc. (Harvard Judaic Monographs 7) 1996 En el 1678 el padre francés Ricardo Simón publica su Histoire Critique du Vieux Testament (Historia Crítica del Antiguo Testamento).

De la misma manera como después el médico francés Jean Astruc, también Simón quiere dar una explicación aceptable para los problemas con que la doctrina católica sobre la Escritura era confrontada en aquellos años. Con razón se ha dicho que en Simón el concepto critique llega a tener un gran pathos. Con gran fuerza se promueve ésta manera de leer. Llega a ser todo un programa. En las palabras de Simón:

‗Aquellos, cuya profesión es ‗criticar‘, no deben ocuparse sino de representar el sentido literal de los autores. Deben evitar todo aquello que no sirva esta meta‘

Es este el programa que se impone. Sobre la confiabilidad y autenticidad del texto bíblico deciden solamente la ‗pura crítica‘ de ‗la pura razón‘. Está clara que estamos frente a un momento muy decisivo en la historia de la ciencia bíblica. Hay pérdida y hay ganancia, para decirlo así. La ganancia es enorme. Los textos están siendo analizados ahora como sistemas literarios y gramaticales. El interés por el contexto histórico aumenta de una manera incomparable el conocimiento histórico. Crece enormemente nuestro conocimiento acerca de la génesis del pentateuco y toda la Biblia. La crítica textual gana en peso como nunca antes. Todos los intérpretes subrayan ahora la importancia de una lectura controlable, crítica, científica.

Por supuesto que este nuevo programa no debe ser visto como un llamado para practicar un literalismo esclavizante. Sin embargo existe ahora una opinio comunis que toda exégesis estaba sujeta al control de lenguaje, texto y razón.

Y aquí topamos con la pérdida. Con mucha rigidez y amargura se proclaman las exigencias racionales como único método legítimo de interpretación. No es por nada que el científico veterotestamentario H.-J. Kraus exclame: ‗¡de hecho, aquí estamos presenciando el nacimiento de la nueva crítica histórica!‘. Dicho de otra manera: la rígida conexión entre lógica e interpretación, historia y confiabilidad, verdad y desarrollo histórico hace perder aspectos que también son parte de textos literarios: el texto como juego literario, el mundo oriental, las relecturas dentro de la Biblia, la capacidad del texto de iluminar nuevas situaciones no vistas por el autor, el fenómeno de la intertextualidad, etc. El método que ahora prevalece es el método de la duda, de la sospecha. Como lo propio del texto se comienza considerar en qué medida el texto revela historia realmente ocurrida.

En el curso de los siglos 17 y 18 el análisis del Texto Masóretico se profundiza y amplía mucho. Se descubre que también el texto del A.T. pasó por todas las vicisitudes por las que pasaron todos los textos orientales. Nace la desconfianza en el Texto Masorético. Resulta que, al menos en un comienzo, se quiere volver al ‗texto original‘ del A.T. Se quiere encontrar ‗la versión hebrea original de la Escritura‘, restaurar la Escritura ‗en su pureza primitiva‘. En la segunda mitad del siglo 18 los intérpretes tienen la idea de tener que reinventar todo, rehacer todo. Se

E. Breuer: „…But whatever the preferred mode of interpretation, there was a distinct sense that all exegesis was subject to the rigorous test of lenguage, text and reason‟

„…To recover the original Hebrew version of Scripture‟

Unidad 4 62

critica todo. Mucho de lo que fue hecho en los siglos anteriores ahora

parece primitivo, ingenuo, superficial.

¡De hecho, un nuevo movimiento ha comenzado! En Alemania, un poco atrasada al comienzo, J. Eichhorn formulará su famosa hipótesis mayor de los documentos entre los años 1780-1783.

¿Cómo era la relación entre exégetas cristianos y judíos en estos días? Al comienzo, en el siglo 16 y los primeros decenios del siglo 17 no cambia mucho. Las polémicas son amargas y contínuas. Hay más enfrentamiento que intercambio y aprendizaje. Se discute mucho sobre el valor y la confiabilidad del Texto Masorético. Para nuevos intérpretes como Simón el Talmud — en la edad media rechazada por su interpretación literal —no tiene mucho valor. Los talmudistas deben ser considerados como

alegoristas y su interpretación carece de un fundamento sólido, opina

Simon.

Es evidente que después de las primeras escaramuzas y batallas entre judíos y cristianos, la nueva metodología comienza a arrastrar a sus adeptos también dentro del judaismo (liberal). Ciertas grandes obras judías hechas en el curso del siglo 18, ciertas traducciones hechas por judíos, muestran claramente tanto el aspecto de la lucha como el de la influencia de la Iluminación en ciertos círculos del judaismo contemporáneo.

¿Cómo era la relación entre exégetas cristianos y judíos en estos días? Nuevas traducciones del pentateuco en alemán: M. Mendelssohn, Die Fünf Bücher Mose, zum Gebrauch der Jüdischdeutschen Nation, Berlin 1780 (Los cinco libros de Moisés, para uso de la nación judía- alemana)

La culminación de la crítica literaria: Julius