I- 2 ORIGEN Y EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL MODELO DE CASA DE CORREDOR La casa de corredor (en sus diferentes formas y denominaciones) es el resultado de la
2.6 LA CASA DE CORRAL EN CASTILLA
Durante el periodo visigótico y al igual que el resto de las artes, la arquitectura sufre un retroceso y estancamiento que durará siglos, aunque sin embargo mantendrá lo más esencial: la configuración de la vivienda en torno a un patio interior, heredada de la domus romana, que se convertirá en el elemento estructurador de la vivienda rural en toda Castilla, perfectamente representada por la casa de corral castellana, origen indiscutible de las casas de corredor en Madrid junto con la vivienda y adarve musulmanes.
En este modelo de vivienda rural, íntimamente ligado a la agricultura, las dependencias bajas (cuadras, pajares, gallineros, etc) y altas (dormitorios, salas, etc) se organizan en torno a un patio o corral abierto, normalmente porticado en dos plantas con un corredor perimetral [10]. La existencia de dicho corredor se explica por la incomunicación existente entre los locales contiguos y de la ausencia de escaleras interiores, que obliga a disponer de éste espacio como elemento comunicador de las estancias superiores, al igual que sucederá en las casas de corredor siglos más tarde. El corredor puede aparecer en 1, 2, 3 o en todos los flancos del corral.
Es característico que la edificación presente pocos huecos al exterior, siendo la fachada al patio o corral la única con iluminación y ventilación, pues normalmente se trata de una única crujía. Dado que se trata en muchos casos de edificaciones exentas, esto es de vital importancia para comprender la morfología de las viviendas interiores de las casas de corredor en las grandes ciudades, a cuyos primeros habitantes (normalmente emigrantes provenientes de Castilla) no debió costarles mucho adaptarse a ésta circunstancia, pues tales viviendas debieron parecerles muy semejantes a las utilizadas en sus lugares de origen. Toda la vida y la actividad doméstica se desarrollaban en torno al corral, el cual quedaba cerrado a la calle por la propia casa, y a veces a través de una tapia ciega perimetral, pero siempre quedando total o parcialmente rodeado de edificación.
De todas las variantes encontradas, el modelo predominante es el de corral interior [10], es decir, en el que todo el perímetro del patio está rodeado por edificación, que curiosamente coincide como veremos con el modelo predominante de casa de corredor en Madrid.
Fig. I-19: Casa de corral en Castilla [10]
Este tipo de edificación, que se difundió ampliamente por toda Castilla, dio origen al modelo de casa hidalga castellana, también característica por su patio interior de estructura adintelada rodeado de corredores abalconados, y cuyos alzados constituyen el origen formal
del aspecto interior de casi todas las casas de corredor existentes en toda la geografía española. Esta casa hidalga o casa de patio era típica de las familias más acomodadas [4]. En éstas cabe destacar el perfecto equilibrio entre la superficie del patio y el volumen edificado, algo que se presupone en las primeras casas de corredor en Madrid, y que desgraciadamente fue desapareciendo a partir de finales del s. XVIII y sobre todo a lo largo del s. XIX, hecho que es patente en la mayoría de las corralas que podemos observar hoy en día de altos y estrechos patios.
El término “corral”, en el sentido más utilizado, aparece en territorio cristiano en 975, sin embargo éste cayó en desuso, y los “corrales” y “corralillos” que más adelante perviven en Salamanca no hacen sino definir estructuras cerradas de casas que se distinguen netamente de la malla urbana.
Y es precisamente la forma y construcción de las fachadas interiores al corral, la que se utilizará en Madrid. Estas fachadas (que normalmente tenían menor altura que las fachadas al exterior) mostraban diversas soluciones combinando paredes, pórticos, cobertizos, corredores y tejados porticados [10].
En el caso de existir dos alturas (algo bastante frecuente), la solución más empleada es la del pórtico-corredor (muy semejante a la solución empleada en las casas de corredor de Madrid del s. XVIII y parte del XIX).
Este es el elemento más singular de la casa de corral, formado por una estructura entramada de pies derechos, zapatas y carreras, claramente diferente de los modelos de casa de patio propios del mundo musulmán.
Es evidente que el corredor porticado en la mayoría de las corralas es un fiel reflejo (tanto en forma como en su estructura) de los encontrados en las casas de corral castellanas.
Fig. I-20: Variantes formales en las fachadas al corral [10]
En ocasiones el entramado desaparece, quedando el corredor en voladizo por prolongación de las vigas del forjado interior que vuelan sobre el muro de fachada, aunque ésta solución es menos frecuente. En estos casos, el alero apoya bien sobre el voladizo (soportes cortos) o bien directamente sobre el terreno a través de soportes largos y esbeltos:
Fig. I-22: Entramados en voladizo [10]
Otros elementos característicos son los materiales y sistemas constructivos empleados, como es el caso de la cimentación a base de zanjas corridas de mampostería de canto rodado sentado con mortero de cal y barro, y la basa tronco piramidal de piedra bajo los pies derechos (Fig. I-23) [10].
La estructura de la cubierta es normalmente de par e hilera, o también resuelta con una cercha de tijera, pares y tirante (Fig. I-24).
Fig. I-23: Sección tipo por el corredor de una casa de corral [10]
A continuación se muestran dos ejemplos de casas de corral castellanas de dos plantas, que demuestran de forma evidente el origen de las casas de corredor, no solo madrileñas sino de toda la península ibérica, y por extensión de las canarias y americanas (Dibujos extraídos de: “La casa de corral: emblema de las construcciones agrarias tradicionales en castilla y león”, J. Ortiz Sanz, T. Rego Sanmartín, I. Cañas Guerrero) [10] (Figs. I-26 a I-30):
Fig. I-25: Plantas baja y alta de una casa de corral (ejemplo-1) [10]
Fig. I-26: Sección transversal [10]
Fig. I-28: Plantas baja y alta de una casa de corral (ejemplo-2) [10]
Fig. I-29: Sección longitudinal [10]
Fig. I-30: Sección transversal [10]
La estructura formal de los corredores de éste tipo de casa no solo se exportará a las casas de corredor en las grandes ciudades, sino que también será adoptada por muchas de las plazas de pueblos castellanos, que todavía podemos observar intactas hoy en día, algo que desgraciadamente, y salvo excepciones, no sucede con las casas de corredor: