Algo muy importante para que los estudiantes se concentren de verdad es la necesidad de desconectarnos de internet y del móvil. Realmente es algo que actualmente a algunas personas les puede resultar muy, muy difícil, dada la verdadera adicción que existe a las redes sociales y otras aplicaciones. Si ya es difícil concentrarse en el tema a trabajar y estudiar, si dividimos nuestra atención y estamos pendientes de la llegada de un mensaje o llamada, no estaremos plenamente centrados en el libro o apuntes. Además, una vez leído el mensaje o hablado con alguien seguiremos pensando en los temas tratados, y estaremos centrados en nuestros pensamientos e imaginación, no en el tema estudiado.
Hay muchos alumnos que argumentan estudiar mejor con la tele, música, o que no se despistan en una biblioteca con los amigos. Excepto en contados casos en que puede ser una realidad (siendo mejor generalmente música clásica o tranquila, sin letra), y por supuesto algunas tareas como pintar pueden hacerse con música, la mayoría de las personas verán disminuida su atención, al dividirla entre varias cosas (leer un tema y escuchar una letra de canción requiere una atención dividida entre dos tareas).
Los estímulos distractores (móvil, tele, música ver gente pasar…), cuando encima son más divertidos y atractivos, siempre ganan. Recuerde que su hijo puede decirle que ha estado una hora estudiando solo en su habitación, pero puede haber estado ensimismado y “pensando en sus cosas”.
Junto a la activa vida que ya hemos comentado todos tenemos en los tiempos actuales, está la gestión que cada uno hace de su tiempo, la planificación del horario de estudio, y sobre todo, su cumplimiento.
Aunque se acepte con resignación que los alumnos dejan todo para el final, muchos de ellos evitan esta tendencia cuando se les ayuda a reflexionar sobre el hecho de que es más inteligente y cómodo trabajar un poco cada día, dado que evita discusiones, malestar por bajos resultados y los sentimientos de agobio y nervios que supone dejar todo para el final. La gestión del tiempo debe ser a corto plazo (horario semanal) y a largo plazo (calendario trimestral y anual):
Planificar un horario semanal que incluya tiempo de ocio y estudio requiere un esfuerzo si quiere hacerse bien. Ha de ser realista y adecuadamente presentado, estableciendo prioridades y metas. Y sobre todo, ser regular. Es frecuente decir “alguna vez puede no cumplirse por situaciones excepcionales”, pero siendo sinceros, siempre encontraremos situaciones más interesantes que antepongamos a estudiar. Excepto en casos de enfermedad o algo verdaderamente especial, deberíamos cumplir los horarios de estudio con rutina y firmeza, para conseguir un hábito y que nuestro estudio sea un proceso exitoso.
Enseñar a los jóvenes a hacer sacrificios es importantísimo para su educación, y ya que de todos modos será algo que tendrán que aprender algún día, mejor que sea a las buenas (y por una causa tan beneficiosa para ellos) que a las malas (perdiéndose un verano libre, teniendo que repetir curso o no poder alcanzar notas medias o beneficios esperados). El alumno comprobará en la práctica, tras un tiempo “cumpliendo el plan”, que si es firme y mantiene el hábito, cada día le costará menos ponerse a trabajar, acabará menos cansado y aburrido, tendrá más tiempo para divertirse con otras actividades y su concentración y resultados serán mejores.
Ejemplo de organización horaria de las tardes de un alumno de 15 años
En la explicada competencia de aprender a aprender, se incluye un concepto que debe tenerse en cuenta al planificar el estudio, como es conocer y controlar el rendimiento y logros de cada día. Una sencilla técnica es colocar, en el cuadrado de cada momento, un pequeño espacio para colorear. Pueden servir los colores del semáforo: verde para bien, naranja para regular y rojo para el no cumplimiento del tiempo y tareas planificadas, o cualquier otro dibujo que él elija para felicitarse. Que el alumno se refuerce a sí mismo cada día por el esfuerzo con este pequeño gesto puede ayudarle, comprobando visualmente que en un mes ha cumplido con responsabilidad. Incluso aunque los resultados no sean del todo positivos, esta tranquilidad evitará sentimientos negativos respecto a su autoestima, asegurando el esfuerzo realizado.
La planificación a medio plazo (trimestre) y a largo plazo (curso escolar) es algo que los alumnos no saben hacer solos, y en lo que podemos ayudarles con unas sencillas pautas. A principio de curso revisaremos con ellos un calendario escolar,
donde pueden marcar con rotulador las fiestas escolares, comienzo y fin de curso. Después pasaremos a ver cuándo empieza y acaba cada trimestre, entregándoles una tabla en cada uno de ellos.
Generalmente los alumnos no tienen la estructuración temporal consolidada, y se agobian pensando que el curso es muy largo. Una experiencia que suele funcionar es contar con ellos los días de clase al año y los días de fiesta. Será algo que les sorprenda, y suelen ponerse contentos al ver que en realidad tienen bastantes vacaciones. Esto les hace aumentar su aceptación de que hay que aprovechar el periodo de trabajo escolar. Este sencillo acto de reflexión ayuda a que se den cuenta de que el tiempo pasa rápido, que el curso tiene una estructura y proceso, y que empezar desde el principio a trabajar facilitará el resultado exitoso.
Calendario escolar y ejemplo tabla trimestral de organización
Al comienzo de cada trimestre, el alumno tendrá entre su material a mano o puesto en la pared su tabla y su agenda. Además de apuntar en ésta los deberes y fechas importantes, la tabla-calendario facilitará que de un golpe de vista recuerde cuántos días quedan para terminar el trimestre, fechas de exámenes o entrega de trabajos.
Se trata, en definitiva, de trabajar de forma aplicada la estructuración temporal, que fomenta la responsabilidad y gestión de los estudios.
Un buen plan de estudio debe ser operativo: decir qué cosas concretas se va a hacer cada momento, pensando en tiempo aproximado que necesitamos para ello.
No poner: estudiar lengua como concepto genérico, sino concretar: deberes de verbos de lenguaje, esquema del tema 5 de ciencias, trabajo de vocabulario de inglés, memorización y repaso de los esquemas de organización de la empresa en sociales, etc.…