Caso 4. El barrio Marroquín I y II.
5 Análisis final
5.1. Caso No 1: Las “invasiones” barrio: Charco Azul y La Florida
Hemos adoptado la denominación “invasiones” – barrio para referirnos a un tipo de asentamiento configurado a partir de la ocupación de facto de un terreno y de su posterior
proceso de normalización sin reasentamiento. En este caso, como en los siguientes, se anticipan dos elementos importantes: los componentes de las coyunturas políticas interclase identificadas durante la interpretación de resultados, y las cuestiones emergentes, que surgen como nuevos núcleos temáticos que vienen a reforzar o alterar la implicación del conjunto de componentes de la CPI, en cada caso.
5.1.1.Caracterización
Coyuntura política interclase (componentes): Charco Azul: campo de poder, estrategia política y paradojas de una negociación - Barrios adyacentes e indicios de reproducción de prácticas de una cultura política - Una casona: símbolo histórico de capacidad organizativa y control del territorio - Liderazgos femeninos y violencia simbólica.
Cuestiones emergentes: Redes familiares, sistema de lugares y masa urbana heterogénea: la relativa eficacia simbólica del capital cultural del inmigrante - Monstruos en el Paraíso: sanciones sociales simbólicas - De fundadores y precios: valores de la solidaridad – Oscilaciones del afecto en Charco Azul y La Florida.
Caso No. 1. Las “invasiones” – barrio: Charco Azul y La Florida
Caso No.1 Charco Azul y La Florida. Actores sociales presentes
Sector popular
Betty: Mujer, blanca, 55 años, líder popular, modista, sector popular14
Esther: Mujer, blanca, 75 años, líder popular, maestra de escuela, sector popular Luis: Hombre, negro, 40 años, líder popular, albañil, sector popular
Oscar: Hombre, blanco, 81años, líder comunitario, sector popular, liberal Solita: Mujer, negra, 52 años, líder comunitaria, sector popular, conservadora Nidia: Mujer, mestiza, 63 años, líder popular, sector popular, conservadora
Carmen: Mujer, negra, 65 años, ama de casa, sector popular, habitante de Charco Azul Olivia: Mujer, blanca, 70 años, ama de casa, sector popular, habitante de Charco Azul Amanda: Mujer, blanca, 66 años, ama de casa, sector popular, habitante de Charco Azul. Don Chucho: Hombre, mestizo, 69 años, sector popular, tendero, conservador
Jhon Boris: Hombre, negro, 21 años, líder juvenil, sector popular, habitante de Charco Azul15
María: Mujer, negra, 45 años, sector popular, técnica comunitaria, independiente Sector
medio-
Clara: Mujer, mestiza, 52 años, sector medio, profesional, izquierda
Roberto: Hombre, mestizo, 54 años, sector medio, profesional, independiente
Periodista testigo 1: Hombre, blanco, 60 años, sector medio, informante clave, independiente Periodista testigo 2: Hombre, negro, 58 años, sector medio, profesional, independiente
Sector de elites
Vicente Borrero (citado) y Felipe Montaño (aludido): propietarios de tierras Octavio Sardi Zaiden: Político tradicional en proselitismo, liberal (aludido) Ingeniero P: Hombre, blanco, 59 años, sector de elite, profesional de elite, liberal Germán Villegas: Hombre, blanco, 65 años, sector de elite, Alcalde, conservador Ricardo Cobo: Hombre, blanco, 50 años, sector de elite, Alcalde, conservador (citado) Doctor R: Hombre, mestizo, 62 años, sector de elite, profesional de elite, conservador
Los resultados sobre Charco Azul y La Florida nos han llevado hasta 1971, casi diez años antes del comienzo de nuestro periodo de indagación. El Mapa No. 2 permite ubicar estos asentamientos, cuya caracterización general desarrollaremos en este aparte. Su proximidad a las lagunas de El Pondaje16 modeló la relación de los pobladores con el paisaje y con los restantes grupos sociales que a lo largo de 20 años intervinieron de formas diversas en la vida en estos barrios. El argumento inicial que condujo a la selección de este y todos los casos en estudio ha sido el de una configuración inicial específica de las
relaciones de fuerza, diferenciable del resto de casos. La aparición de los asentamientos de Charco Azul y La Florida (de los que sólo se reubicaron algunos sectores menores) habría sido resultado de una fallida negociación directa entre propietarios y nuevos ocupantes, quienes resultaron trenzados en una lucha por la tierra ocupada. Veinte años después los asentamientos estarían ya normalizados, mediante un proceso de sucesivas intervenciones
14 Los testimonios de Betty, Esther, Luis, Carmen, Olivia y Amanda fueron tomados del video documental
“Aguablanca: ciudad negada”. Director: Harold Marín, Universidad del Valle Televisión, 1996.
15 El testimonio de Jhon Boris fue tomado del video “Un Charco no tan azul”. Director: Carlos Pontón, Universidad del Valle Televisión, 1993.
16 Las lagunas de El Pondaje fueron construidas en 1969 como parte de un sistema de regulación de las aguas en la zona oriente de Cali, aledaña al río Cauca. Se trata de dos cuerpos de agua con capacidad aproximada a los 750.000 metros cúbicos, uno pequeño ubicado en el lado Norte, donde surgió Charco Azul. Y, junto a éste, el segundo, más grande, en el lado Sur, donde se ubicó La Florida. Adaptado de: Molina, C. A. y Victoria, I. (2000:40).
Caso No. 1. Las “invasiones” – barrio: Charco Azul y La Florida
Heterogeneidad cultural, social y política 17
Mujeres (9) Hombres (14) Total (23)
Etnia Negra 3 3 6 Mestiza 2 3 5 Mulata - - - Blanca 4 4 8 Sin determinar - 3 3 Clase Sectores de elite - 7 7 Sectores medios 1 3 4 Sectores populares 8 4 12 Tendencia Política Liberal - 2 2 Conservador 2 5 7 Izquierda 1 - 1 Independiente 1 3 4 Sin determinar 5 4 9 Rango de edad (1980 – 1995) 0 – 18 - - - 19 – 50 1 3 4 51 - 8 8 16 Sin determinar - 3 3
de carácter social y comunitario, por parte de autoridades municipales, universidades, entidades de carácter filantrópico y comunidades religiosas, en el que convergieron los partidos políticos. Una diferenciación es necesaria: mientras Charco Azul es considerado
oficialmente como un barrio, La Florida recibe aún la denominación de “asentamiento subnormal”, aunque posee el mínimo de 600 viviendas que dicta la norma para constituir
un barrio.
La primera información alude a esa coyuntura política interclase originaria y a sus correspondientes elementos simbólicos (un engaño, la casa grande, la reproducción de un esquema de luchas) protagonizada por los propietarios de los terrenos adyacentes a la laguna Norte, que ya era conocida como Charco Azul, y quienes ocuparon los terrenos con diversos propósitos y disposiciones que fueron evolucionando a lo largo del tiempo. En el caso de Charco Azul, como veremos, se infiere además una probable relación entre
17 El análisis sobre la heterogeneidad cultural, social y política de los 23 actores sociales presentes en el caso No. 1 confirma dicha heterogeneidad en el perfil del grupo seleccionado, las circunstancias del periodo de indagación y la variedad encontrada en las fuentes secundarias. Se consideran las versiones sobre los hechos de 9 mujeres y 12 hombres. Otros 2 hombres son aludidos. Hay equilibrio en la composición étnica entre hombres y mujeres, y un número levemente mayor de personas de etnia blanca (8), frente a un número mayor combinado de personas de etnia negra y mestiza (11). La mitad de los actores sociales pertenece a sectores populares (12), 5 de los cuales son blancos pobres, seguidos por los actores de elite (7). Nueve (9) individuos no declararon su tendencia política, mientras 7 se declararon conservadores y 4 independientes. Más de la mitad de los participantes (16) pasaron de adultos jóvenes a adultos maduros durante el periodo de indagación.
Caso No. 1. Las “invasiones” – barrio: Charco Azul y La Florida
procesos de ocupación de tierras y organización comunitaria que originaron los barrios adyacentes desde los años de 1950, y ciertos rasgos del proceso que nos ocupa, como la solidaridad interclase y las formas organizativas .generadas allí por los nuevos pobladores a partir de los años 70. En el Cuadro No.1 se muestra esquemáticamente la cronología del surgimiento de los asentamientos en Charco Azul y La Florida.
Caso No. 1. Las “invasiones” – barrio: Charco Azul y La Florida
Cuadro No. 8 Contexto y cronología del proceso de configuración del barrio Charco Azul Basado en Molina y Victoria (2000), Ulloa y Orrego (2011) y MAFUM – Charco Azul (sf.)
1960
Se construye un sistema de diques y canales para mejorar el nivel freático de tierras en la banda Occidental del río Cauca, contigua a Cali, para hacerlas tierras aptas para agricultura. La CVC, Corporación Autónoma del Valle del Cauca, ejecuta este proyecto.
1969 Son conformadas las lagunas de regulación Norte y Sur de El Pondaje. 1970 Comienza proceso de ocupación irregular de la zona a orillas de las lagunas.
1971
Se desarrollan en las Lagunas las competencias de regatas de los VI Juegos Panamericanos de 1971. El propietario del predio, Vicente Montaño, ofrece en venta a un grupo comunitario una franja a orillas de la Laguna Norte, en el sector denominado Charco Azul.
Un grupo de destechados construye “La Pajarera”, un tambo que alberga más de ochenta familias sin vivienda. Surge el asentamiento de Charco Azul en el extremo norte de la Laguna Norte.
1979
El Plan de Integral de Desarrollo de Cali, PIDECA, amplia el perímetro urbano. El DAB es definido como zona suburbana.
Inicia una dinámica convergente de intereses comunitarios, económicos y políticos que aceleró el proceso de ocupación irregular de terrenos, principalmente junto a canales y lagunas.
1980 Algunos líderes montan una primera línea de abastecimiento de agua potable, tomada de un barrio vecino, que surte lavaderos y grifos que solucionan temporalmente el problema del agua.
1984
Comienza el proceso de ocupación irregular de un sector contiguo a Charco Azul, asentamiento que se llamaría Cinta Sardi.
La “invasión” de La Florida ha adquirido un tamaño apreciable en el extremo sur a orillas de la
Laguna Sur.
1989 Emcali emprende transformación del sistema de regulación en uno de drenaje, y desarrolla obras de ampliación y mejoramiento del sistema de acueducto y alcantarillado del DAB.
1990
En septiembre el nuevo Alcalde Germán Villegas presenta al Concejo su Plan de Desarrollo, que incluye la ampliación de la zona urbanizable en el oriente de Cali, obteniendo opiniones divididas. La prensa local denuncia las condiciones infrahumanas en que viven pobladores de La Florida y otros asentamientos a orillas de las Lagunas de El Pondaje, desde hace 10 años.
1995 Fracasa el propósito de reasentamiento en algunos sectores de La Florida por obstáculos interpuestos por políticos que cambian las reglas de juego e incentivan el descontento de los pobladores.
1999 Se inicia el proceso de legalización de Charco Azul, vía comités comunitarios, con apoyo de Humberto Pava (MAS) y Gustavo Balcázar Monzón (liberal), y acuerdos con Invicali y los propietarios del terreno.
a. Charco Azul: campo de poder, estrategia política y paradojas de una negociación
Un video documental de 1996 y un testimonio individual que aborda importantes momentos de los movimientos sociales por la vivienda en Cali, proporcionan un nutrido material sobre los primeros compases de la ocupación de tierras en este caso. El conjunto de testimonios posee el sesgo de los actores sociales de un solo sector social: el popular, pero también el atributo de referirse a los orígenes sociales y políticos del proceso de formación del barrio Charco Azul, en la voz de algunos de sus protagonistas, lo cual incluye a los actores de los otros grupos sociales.
Por un lado aparece una madre (Esther) y su hija (Betty), dos mujeres blancas que actuaron como promotoras de la organización cooperativa de cierto grupo de inmigrantes y
Caso No. 1. Las “invasiones” – barrio: Charco Azul y La Florida asumieron la mediación con las familias propietarias de las tierras (Montaño y Borrero). Betty tuvo vínculos con un político liberal (Sardi Zaiden), mientras Esther encabezó la
posterior “invasión” al sector de Charco Azul. Junto a ellas aparece Luis, uno de los
integrantes del grupo inmigrante. Por otro lado, un antiguo líder comunitario que migró desde el Cauca en 1940 (Oscar), sintetiza una escena política del movimiento social y político por la vivienda en Cali de finales de los 50, cuyo escenario fueron los barrios que veinte años después quedarían adyacentes a Charco Azul (Siete de Agosto, Alfonso López I, II y III) y de donde habrían salido los primeros líderes comunitarios de la Cali normalizada que se abrieron a la comunicación con el contingente inmigrante.
Betty:“En 1971 mi mamá, para ayudarse, formó una escuela en Puerto Mallarino18, porque mi mamá siempre ha sido profesora. Y metió a todos los negritos, ellos iban a estudiar allá, porque mi mamá les
cobraba, es que ni les cobraba (…) La gente se quejaba por el arriendo. Entonces mi mamá dijo: ‘Vamos a hacer una cooperativa, a ahorrar todos, y cuando ya tengamos buscamos unos terrenos y los compramos.’ Se metieron más de 200 personas a ahorrar. Esa cooperativa empezó en 1974. Entonces
cuando Vicente Montaño veía la aglomeración de gentes que iban a ahorrar y a las reuniones, le dijo a
mi mamá: ‘Vos sabés que yo soy dueño de todos esos terrenos. Te los voy a vender.’ Y convidó a toda la gente y se fueron a ver los terrenos.”
Urrea y Murillo (1999):“Los invasores eran en su mayor parte oriundos de Tumaco y Buenaventura,
algunos de ellos migrantes que habían llegado a Cali después de 1965, o sea, se trataba de migrantes recientes para esa época, alojados transitoriamente en casas de familiares o paisanos en algunos barrios
cercanos, especialmente Puerto Mallarino, en donde una buena cantidad de ellos pagaban alquiler.” [p.
21].
Esther:“En esos días ya se vio que había fuerza, y vino don Vicente y me ofreció este terreno. Lo que era Charco Azul. Me mostró los linderos por encima de un lago que había aquí. Que el lago no
pertenecía a él sino a una señora viuda de Borrero. Que de ahí pa’ allá podía hacerlo (…) Al lado de
abajo había un plan y en ese plan fue que yo metí todos los inquilinos, y todos colaboraban y llevaban
madera y entre todos hicimos una casa grandota (La Pajarera).”
(…) “Invadieron lo de don Vicente e invadieron lo de pa’ allá también. Don Vicente mandó la autoridad. Y resulta que encontraron que lo de los Borrero también lo habían invadido. Como pues toda la gente venía atrás de mí, y había en toditicos ese ánimo de su rancho, cuando vi que venía la autoridad yo cogí y levanté la bandera alta y ahí mismo me cogieron (…) Y eso fue una trifulca terrible
(…) Cuando ya volví para acá entonces ya volví a porfiar y ya cogí a invadirles eso, que fue cuando ya
todos los inquilinos quedaron metidos en lo de don Vicente. Ahí fue cuando don Vicente tuvo que negociar, pero con Invicali. Pero ya tenía que aguantarse porque ya todos los que yo tenía en La
Pajarera… que La Pajarera no pertenecía a él, pero él era el atrevido porque me dijo que en ese plan
podía hacerlo y lo de él era al lado de acá. Entonces lo que fue de él, que ya supe qué era lo de él, que
medio entregó linderos, entonces sí mandé a los que había allí a que invadieran.”
Luis:“Yo hice el rancho ya después de que conseguí mujer y vino la familia entonces no tenía dónde
meter la cabeza entonces me tocó invadir porque solamente haciendo rancho que no era mío, yo así no
podía vivir (…) Y me fue bien porque nadie me sacó (…) Hace como dos años, o tres años que me
18 Un sector a orillas del río Cauca, donde estaba ubicado el principal embarcadero de la antigua ciudad desde dos siglos atrás, y donde en los 70 habría una incipiente comunidad conformada, entre otros, por inmigrantes negros.
Caso No. 1. Las “invasiones” – barrio: Charco Azul y La Florida
entregaron el lote (…) por la invasión que hice en Charco Azul (…) quisiera volver para invadir otra
vez (risas), para darle a cada hijo una casita para que ellos no vayan a invadir nunca como yo.”
Betty: “Felipe Borrero había comprado La Chumba, pero tenía el problema de las 20 familias (…)
Cuando se dio cuenta de que el doctor Octavio Sardi y yo estábamos acompañando la gente nos llamó
y dijo: ‘Vamos a hacer una cosa, yo tengo estas diez cuadras que me sobran aquí al pie de Charco Azul. Si ustedes se comprometen a sacarmen esta gente de La Chumba yo les cedo este pedazo de
terreno para que ustedes acomoden la gente. Ustedes verán cómo la acomodan (…) y para pagar, pues no se cómo ni cuándo.’ Entonces tiró un alambrado, y comenzamos a medirle a toda la gente que eran en ese momento como 35 familias. Pero como venían unas elecciones buenas, y nosotros no nos estábamos metiendo, ni invadiendo, sino con permiso del dueño, se le entregaron a las 35 familias el terreno, se midieron calles y carreras. Pero pues hubo un error del doctor Octavio, que por ganar unas elecciones, porque eso fue así, los primeros lotes se entregaron de 8 x 15. Pero a los otros hubo lotes que se les entregaron de 4 x 4, para meter familias, donde no debía haber sido así. En todo caso a todo el que llegaba con la cédula, se mandaba a inscribir la cédula y se le entregaba el lote. Y se repartieron
350 lotes…”
Urrea y Murillo (1999):“En 1973 aparece el personaje Octavio Sardi, político conservador y concejal de la ciudad, quien a cambio de votos logra retirar la represión policial y ofrece un plan de reubicación en el mismo espacio a un grupo de pobladores. Eso sí, sin servicios públicos y utilizando los anteriores espacios con el objetivo de poder ofrecer a otros pobladores, con los que él tenía compromisos electorales, un lote. La intervención del político conservador si bien permitió definitivamente consolidar la invasión, trajo como consecuencia un crecimiento significativo de ella a partir de 1973.” [p. 21]
Oscar: “En el barrio Alfonso López Etapa I, desde comienzos de los años 50, las invasiones
simbólicas se hacían para tratar de convencer a los propietarios de que negociaran las tierras para la gente que necesitaba vivienda. Ellos tenían cultivos y ganado allí (…) A la invasión se le dio el
sentido de que si no se negociaban las tierras pues había que tomárselas, como se había hecho en otros
barrios de Cali (…) Ahí conocimos a Alfonso Barberena, que había sido Personero de Cali y era de la clase alta. Él nos reunía a la gente que quería tener vivienda en una casa vieja grande que tenía. Él hacía campaña política también, pedía respaldo pero albergaba en el fondo un interés social, de ayudar
a la gente. (…) Se retiró porque él sí era comunista. Y también marginaron a Nicolás Buenaventura porque ya era de mucha extrema izquierda. Los líderes que se quedaron se fueron con el movimiento
de “Pacho” Eladio Ramírez, jefe liberal del Valle. El directorio lo integraban con Gustavo Balcázar
Monzón y Carlos Holmes Trujillo, padre. Entonces los líderes políticos que eran estrato pueblo se organizaron: Humberto Patiño, Jesús Giraldo, Antonio Urriago. Y gracias a la persistencia de ellos se
pudo hacer negocio con los propietarios (…) Como quien dice vámonos a quitárnoslos de encima y vendámosles eso de allá. Y la gente fue tan cumplida con los pagos que entonces los otros propietarios fueron cediendo y se hicieron los negocios para la segunda y la tercera etapa de Alfonso López y el barrio Siete de Agosto. La Central Provivienda fue la que se encargó de organizarnos y todo.”
Los datos sobre Charco Azul indican que inicialmente las relaciones sociales interclase se desarrollaron dentro de un proceso de ocupación de predios marcado por una confusa negociación entre propietarios de la tierra y el primer grupo invasor, con aquella fuerte mediación de actores de sectores populares que poseían ya una cierta vocación política de naturaleza reivindicativa, mezclada con una experiencia de relaciones con la clase política tradicional. Este último factor resulta confirmado por la presencia de un político dentro de la trama, y ciertamente coincide con la historia de la formación de la ciudad y de sus
Caso No. 1. Las “invasiones” – barrio: Charco Azul y La Florida sectores populares en el pasado. Las relaciones interclase asumen su carácter político en la solidaridad de dos mujeres líderes populares con las necesidades materiales de un sinnúmero de familias ubicadas precariamente en los márgenes de la ciudad. Por su parte, el propietario hace sus propios cálculos. Mientras, la figura del político Sardi Zaiden parece seguir los pasos de las elites liberales de épocas pasadas que ejercieron de manera directa y beligerante un liderazgo político y electoral.19 En efecto, a mediados de los 70 el elemento organizativo en Charco Azul, una cooperativa de ahorro de la que se sabe más bien poco, pareció reeditar un mecanismo de probada eficacia en el pasado de los barrios aledaños: ahorrar para presionar la venta de terrenos urbanizables y evitar invadir; una curiosa mezcla