RESULTADOS 4 ANÁLISIS DESCRIPTIVO
4.1. CATEGORÍAS EMERGENTES
En el estudio de las mujeres que estén viviendo la etapa de duelo del nido vacío:
4.1.1. DIMENSIÓN IDENTIDAD
4.1.2. DIMENSIÓN RELACIONAL
4.1.1. CATEGORÍA - DIMENSIÓN IDENTIDAD
Dentro de esta categoría, emergieron del análisis de los contenidos cuatro subcategorías significativas, con temáticas relevantes que buscan describir las vivencias de las mujeres en el duelo de nido vacío, en relación con la discusión bibliográfica establecida para este estudio:
4.1.1.1. Experiencias fundamentales
4.1.1.2. Autovaloración
4.1.1.3. Aprendizajes de la individualidad
Proceso de duelo del Nido vacío 4.1.1.1. Experiencias fundamentales 4.1.1.2. Autovaloración 4.1.1.3. Aprendizajes de la individualidad 4.1.1.4. Significación del nido vacío 4.1.1. CATEGORÍA DIMENSIÓN IDENTIDAD A. Duelos anteriores E. Cambios y prioridades B. Matrimonio- hijos A. Fortalezas - Debilidades C. Reconocer a otros A. Desafío e invitación A. a.No reconoce el nido vacío B. Desarrollo cognitivo C. El cuerpo D. Percepción de sí misma A. Gratificaciones B. Mirar Atrás B. Beneficios personales C. Perspectiva de desarrollo. D. Mayor madurez Subcategorías Temáticas
4.1.1.1. Subcategoría Experiencias Fundamentales A. Duelos anteriores
Desde la mirada evolutiva de la identidad, deben recogerse los antecedentes históricos de la vida de las personas. Con ello se puede situar la etapa que atraviesan, y enmarcar dentro del proceso vital las experiencias de pérdidas que marcaron sus vidas, experimentadas como crisis inesperadas: la viudez temprana, el accidente de un hijo y el proceso de rehabilitación de éste, el dejar la tierra natal.
Andrea se comprende a sí misma, significando las experiencias fundamentales como vivencias marcadoras, de manera que las constituye como parte del crecimiento de su identidad.
(-Por mi viudez... eso fue… eso fue marcador - Tener que sacar adelante a estos niños
- Tener al José sola… la responsabilidad que era criar a este niño sola
- El grave problema con José… su accidente y su rehabilitación… si… muy marcadores- (I-7))
Se establecen múltiples pérdidas y crisis de situaciones que le han permitido desarrollarse. Estos hechos son claves, ya que se conforman como verdaderos andamiajes en la construcción de la persona. Podemos rescatar que lograr tener conciencia de los hitos relevantes, favorece y es concordante con la reelaboración de la etapa de nido vacío. La posibilidad de relatar los recuerdos y hechos significativos son parte de la elaboración del duelo. Kübler-Ross y Kessler (2006) plantean que este mirar atrás, con una mayor madurez y profundidad, es una posibilidad de que emerjan las pérdidas anteriores, de manera de vivenciarlas e integrarlas sanamente.
(I-7) Experiencias de pérdidas que marcaron su vida y crisis inesperadas (II-10) Percepción del tiempo e historia.
Esto también se revela en el caso de Teresa (Sin ahondar en cosas que pude haber vivido cuando chica, porque no tengo una memoria consciente de eso (II-10)).A partir de este relato, se aprecia que la capacidad de conciencia ante los hechos significativos evidencia la posibilidad de no recordar las situaciones que marcaron las infancias, tanto positivas como negativas. El no poder acceder en forma consciente a los recuerdos de las dificultades que quedan registradas como heridas de la niñez, alude más bien a una capacidad bloqueada sobre la percepción del tiempo e historia de vida. Desde la psicología la respuesta evasiva es una conducta protectora (Bowlby, 2006), la cual cumple una función protectora. La capacidad de entrar en los recuerdos marcadores permite darse cuenta de cómo se han elaborado las pérdidas; sin embargo, este ejercicio requiere una base segura de madurez, para que sea un proceso de reconstrucción en la curación de heridas no trabajadas (Kübler-Ross y Kessler, 2006). La invitación en esta etapa es dar pasos a una integralidad mayor de la propia identidad, recogiendo y significando los acontecimientos experimentados a lo largo de la vida.
Teresa es consciente que al venirse a vivir a Chile joven y casada fue difícil, desde la perspectiva afectiva. Lo considera como una experiencia marcadora. Da un gran valor a la llegada de los hijos, y al lugar interno que tomaron ante la pérdida de los afectos significativos de su familia de origen (Pero la verdad es que tuve dificultades al haberme venido a vivir a Chile, joven, casada, me sentí muy sola, súper sola, yo siempre fui muy de familia, muy de piel y muy cercana a mis padres. Me empezó a cambiar la vida cuando tuve hijos, cuando nacieron mis hijos, a ellos yo les pude dar toda esa necesidad de piel que yo tenía, de dar y de que me dieran. Me cambió mucho la vida, sin ser infeliz, fue difícil pero no infeliz (II-10)). Además, se puede apreciar que para Teresa la vivencia de ser trasplantada de país marca una experiencia de pérdida como lo define Pangrazzi (2013). Las variadas pérdidas que se pueden presentar en la vida implican un trabajo del duelo y aceptación más consciente, una reelaboración y reorganización de la identidad ante la pérdidas de los lazos afectivos, la
cultura y el país natal que manifiesta Teresa. De alguna manera se percibe con el relato que es una pérdida no plenamente elaborada, ya que afloran sentimientos confusos de la pérdida vivida y que le acompañan hasta hoy. Se puede decir que reprime de modo inconsciente esta vivencia de duelo retardado. A su vez, es concordante con respecto a que los recuerdos de las pérdidas de nuestra historia nos acompañan a lo largo de la vida, comprendiéndose que cada pérdida nueva que atravesamos abre en el corazón tristezas y dolores almacenados en nuestro ser (Kübler-Ross & Kessler, 2006).
Las experiencias marcadoras son importantes en la construcción de la identidad, y en una manera u otra inciden en la reelaboración de la identidad de esta etapa vital. En pos de ayudar en el crecimiento, se hace necesario posibilitar el recorrido de elaboración de los microprocesos de duelo, mediante el acompañamiento. Reconocer las etapas significativas permite dar pasos en el desarrollo de la identidad durante la etapa de nido vacío, y por ende, en el proyecto personal y vincular (Montero 2005, citado en Undurraga 2011).