Procedencia excepcional del recurso de casación y el certiorari a la peruana
133 ciones en las cuales este plazo puede ser mayor si es que, en opinión de los
magistrados, existan razones que lo justifiquen. En este caso, el plazo para el
writ puede extenderse hasta 60 días más(160).
Por otro lado, debemos señalar que la pretensión del peticionante, el orden en el que deberán exponerse los hechos y los fundamentos jurídicos, así como la extensión del writ están previstos en las Rules, principalmente en la Rule 14. “En primer lugar, el peticionario deberá indicar las cuestiones que solicita sean sometidas a revisión y a ellas limitará su consideración, en lo sucesivo, el Tribunal. El demandante, representado por abogado (counsel), debe hacer un depósito de 300 dólares en el momento de registrar su petición (R. 38)”(161).
La citada autora también precisa cómo se efectiviza el derecho de de- fensa del respondent: “Una vez se ha registrado la petition for certiorari se abre un plazo de treinta días para que el respondent deponga su brief in
opposition, esto es, un escrito en el que exponga las razones por las cuales
debe, en su opinión, denegarse el certiorari o se pongan de manifiesto los errores o inexactitudes en cuanto a los hechos o al derecho en que haya po- dido incurrir el demandante. El respondent puede renunciar a hacer uso del derecho a objetar la petición. Si presenta el brief in opposition, el demandan- te dispone de un nuevo plazo para efectuar su réplica mediante reply brief. A lo largo del procedimiento, cualquiera de las partes, mediante supplemen-
tal briefs puede dirigirse al Tribunal para poner en su conocimiento nuevos
casos, legislación u otras cuestiones de interés de las que no se tuvo noticia en el momento de elaborar los escritos anteriores (R. 15)”.
Ahora bien, con respecto a las atribuciones de la Corte Suprema para conocer las cuestiones y los hechos del proceso evaluados en los órganos inferiores, Ahumada Ruíz sostiene que “El Tribunal, mediante el certiorari,
(160) La profesora Ahumada Ruíz señala que además de los dos supuestos anotados, la petición de certiorari “puede plantearse respecto de una decisión interlocutoria (interlocutory order) sin necesidad de aguardar a la sentencia definitiva; normalmente esto jugará en contra de la concesión del certiorari, que, si es denegado en este momento, podrá volver a solicitarse una vez recaída sentencia sobre el asunto principal”. Además, agrega que procede “también que el certiorari se solicite antes de recaído pronunciamiento algu- no del tribunal de apelación [R. 11 y § 2101(e) 28 U.S.C]. En este caso, el writ solo será otorgado si se demuestra que la relevancia pública de la cuestión comprometida es tal que hace inadecuado seguir el proceso normal de la apelación y aconsejable el inme- diato pronunciamiento del Tribunal. Esta posibilidad es admitida en raras ocasiones por el Tribunal y está siempre sujeta a crítica de sus jueces, que consideran que la ayuda que supone contar con una decisión judicial previa para el acierto en la decisión final del caso justifica casi siempre el retraso que implica el paso por otra instancia de apelación . No obstante, el hecho de que esta posi- bilidad esté abierta ha sido uno de los argumentos de mayor peso a la hora de insistir en la eliminación del appeal ante el Tribunal frente a decisiones de tribunales de distrito, puesto que este tipo de certiorari, si se concede, tiene el mismo efecto. La petición de
certiorari previa a la sentencia en apelación obedece en otros casos a que, según le consta a la parte, un supuesto sustancialmente
igual está pendiente de decisión por el Tribunal Supremo” (AHUMADA RUÍZ, María Ángeles. Ob. cit., p. 113. (161) AHUMADA RUÍZ, María Ángeles. Ob. cit., pp.113-114.
MANUEL ALBERTO TORRES CARRASCO
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abre paso al ejercicio de una jurisdicción plenaria que no se limita a las cues- tiones de derecho discutidas en el proceso previo. Concedido el certiorari, el traslado de la causa para su revisión conlleva que el Tribunal puede, poten- cialmente, revisarlo todo. Dicho esto, hay que reconocer que la práctica del Tribunal revela que rara vez en este nivel de apelación entrará en considera- ciones sobre los hechos y son excepcionales las ocasiones en que el Tribunal conoce por primera vez de cuestiones no decididas previamente en la instan- cia de apelación intermedia. De conformidad con lo establecido en la Rule 14.1 (a), el Tribunal limitará su revisión a las cuestiones que el peticionario desea precisamente someter a su juicio, y estas deben estar claramente indi- cadas en la ‘petición’. Una vez presentada esta, el actor no podrá añadir nue- vas cuestiones ni variar las expuestas, salvo en supuestos excepcionales y siempre que lo admita el Tribunal. Asimismo, el respondent deberá atenerse a tales cuestiones y no puede llamar la atención sobre otras distintas con las que no guarden relación. Las questions presented for review en el escrito de petición de writ of certiorari fijan los contornos de la controversia. En aten- ción al principio de congruencia, un tribunal resuelve, también en apelación, sobre lo que se le demanda”(162).
No existe medio impugnatorio posible si la Supreme Court of the
United States deniega la concesión del certiorari, salvo el derecho de soli-
citar reconsideración mediante el mecanismo del petititon for the rehearing. Esta solicitud debe presentarse dentro de los 25 días siguientes a la negativa del rechazo del writ. Por el contrario, si se concede el recurso, el Tribunal Supremo debe notificar de ello al interesado y a la corte que ha expedido la resolución cuestionada, fijándose los plazos para presentar alegaciones y la convocatoria a juicio plenario.
III. ANÁLISIS DEL ARTÍCULO 392-A DEL CÓDIgO PROCESAL CIVIL. ¿EL CerTiorari A LA PERUANA?
Al analizarse el artículo 392-A del Código Procesal Civil, recientemen- te incorporado por la Ley Nº 29364, pueden advertirse las notables diferen- cias entre la regulación peruana sobre la procedencia excepcional del recurso de casación y el certiorari del Derecho norteamericano.
EL NUEVO RECURSO DE CASACIÓN CIVIL
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