1.3. Clima escolar
1.3.4. Clima social de aula: concepto desde el criterio de varios autores y de
En términos generales, un Clima de Aula favorecedor del desarrollo personal de los niños y niñas, es aquel en que los estudiantes perciben apoyo y solidaridad de parte de sus pares y profesores, se sienten respetados en sus diferencias y falencias, así como identificados con el curso y su escuela. Además, sienten que lo que aprenden es útil y significativo (Ascorra, Arias y Graff, 2003); tienen percepción de productividad, de una atmósfera cooperativa y de preocupación, sienten que los profesores están centrados en sus necesidades y que hay una buena organización de la vida de aula (Johnson, Dickson y Johnson, 2009).
Flanders (1965) expresa que la palabra clima se identifica con “el conjunto de cualidades que predominan consistentemente en la mayoría de los contactos entre profesor y alumno y
entre éstos en presencia o ausencia del profesor”.
El clima social es resultado del estilo de vida que configuran los miembros del centro y del aula, según Moos, es una de las dimensiones esenciales del ambiente.
El clima social es un constructo formado por el conjunto de relaciones creadas entre miembros del aula y centro, que se evidencia en el uso que los mismos hacen del discurso. Un concepto más amplio de clima es el denominado clima de clase por Moos (1979), quien establece como factores determinantes del clima los siguientes:
El contexto de la escuela y de la clase. Las características físicas y arquitectónicas.
Los factores organizativos (sistema de agrupamiento).
Las características del profesor (interacción con los alumnos). Las características del estudiante.
No obstante, la vertiente interactiva es el núcleo fundamental ya que del tipo, nivel y grado de integración depende el conjunto de clima social que configuramos en la clase, aunque recíprocamente el proceso interactivo genera un tipo u otro de clima social. (Albert, 1988). También Anderson (1982), da a conocer que el clima social de aula es el ambiente construido por la relación que mantienen entre si las personas, involucra los procesos educativos, razón esencial de la escuela y la proyección que de ella se hace, configuran en su conjunto la atmosfera envolvente del aula y este clima es el resultante de las actuaciones y percepciones de todos sus miembros.
Por otro lado, Sink (2005) plantea que el concepto de clima de aula está relacionado con la calidad de vida en el aula, inferida por las percepciones de los estudiantes acerca del sistema social de aula.
Así mismo, Moos (1973) se refiere al clima social como las relaciones entre estudiantes y profesor, desarrollo personal y orientación a la meta y el grado de mantenimiento y cambio del sistema. Además, en su concepción implica la estructura relacional configurada por la interacción de todo el conjunto de factores que intervienen en el proceso de aprendizaje. Así, el contexto de la escuela y de la clase, las características físicas y arquitectónicas, los factores organizativos, las características del profesor y las características del estudiante, son determinantes del clima de clase.
(Cassasus y otros, 2009), plantea que el Clima de Aula sería la variable individual que demuestra el mayor efecto sobre el rendimiento en lenguaje y en matemáticas. Así mismo, se demostró que si se suman todos los factores extra-escuela, con los materiales, los
recursos humanos y los factores psicológicos, esta suma es inferior a la importancia que tiene el clima logrado dentro del aula.
Mientras tanto, Rodríguez, N. (2007) aborda el clima escolar con una mirada sociológica y lo define como un conjunto de características psicosociales de un centro educativo determinado por aquellos factores o elementos estructurales, personales y funcionales de la Institución; esta dinámica relacional asegura que el clima resulte específico para cada entidad.
Más adelante, Klem M., Levin L, Bloom, S. & Connel J. (2004) incluyen en su lectura sobre este constructo el rol del docente como agente facilitador de los procesos comunicacionales y de aprendizaje para los educandos; el clima escolar resulta directamente proporcional al grado en el que los estudiantes perciben que sus docentes les apoyan, con expectativas claras y justas frente a sus individualidades.
Luego, Noam G. & Fiore N. (2004) señalan cómo las relaciones interpersonales contribuyen al crecimiento, aprendizaje y hasta la mejora en el desarrollo de procesos terapéuticos; hablan de escuelas exitosas y las definen como aquellas donde los estudiantes se sienten respetados por sus profesores, y cuyos niveles de pertenencia e identidad cohesiva son altos; los docentes se constituyen en otros significativos o interlocutores válidos que contribuyen a la formación del auto concepto de los estudiantes sobre su desempeño académico si bien, su origen se ubica en una dimensión familiar.
Relaciones.
Para Moos, R. H. (2005) relaciones, es la dimensión que evalúa el grado de comunicación y libre expresión dentro de la familia y el grado de interacción conflictiva que la caracteriza. Está integrado por 3 subescalas: cohesión, expresividad y conflicto.
La comunicación afecta más a padres e hijos, crea el verdadero clima de una familia. No puede existir amistad, unidad o armonía familiar, sino existe una sana comunicación entre los miembros del hogar.
Desarrollo.
Para Moos, R.H. (1985) el desarrollo evalúa la importancia que tienen dentro de la familia ciertos procesos de desarrollo personal, que pueden ser permitidos o no por la vida en común. Esta dimensión comprende las subescalas de autonomía, actuación, intelectual- cultural, social-recreativa y moralidad-religiosidad.
Estabilidad.
Para Moos, R.H. (1985), la estabilidad proporciona informaciones sobre la estructura y organización de la familia y sobre el grado de control que normalmente ejercen unos miembros de la familia sobre otros. Lo forman dos sub-escalas: organización y control. De acuerdo a los autores antes mencionados su objetivo es lograr que el clima social sea una de los más importantes conceptualizaciones en el estudio de la conducta humana, contextos sociales desde diferentes perspectivas como la calidad de las interacciones entre los adultos y niños de una escuela logrando sea un espacio emotivo que determinen el clima acogedor de la escuela y el clima del aula a través de la comunicación, desarrollo personal, organización, y sobre todo el apoyo de los integrantes de la familia respetando la diversidad de opinión, evitando conflictos y más que todo brindando cariño y comprensión a los niños, niñas, jóvenes adolescentes.
1.3.5. Caracterización de las variables del clima de aula, propuestas por Moos