E. Comercio, crecimiento, productividad y pobreza
2. Comercio y productividad
Aunque la mayoría de los países de la región abrieron sus economías al comercio internacional, no han logrado aumentar la productividad como se esperaba. En el contexto actual, con una crisis mundial que afecta a las economías desarrolladas y a las emergentes, y con niveles de productividad agregados por debajo de lo que se esperaba en la región tras la apertura comercial, el tema del comercio y la productividad vuelve al centro de la discusión. Es necesario comprender los canales de transmisión del comercio a la productividad para poder diseñar políticas que impulsen los aumentos de productividad y la disminución de brechas en la región.
En teoría, existen tres canales mediante los cuales el comercio internacional afecta los niveles de productividad. El primero es el efecto de disciplina de las importaciones y plantea que la disminución de las barreras al comercio expone a la economía a una mayor competencia, con lo que las empresas nacionales se ven obligadas a realizar esfuerzos para mejorar sus procesos productivos, reduciendo así la disparidad entre su productividad real y la de las empresas en la frontera. El segundo canal tiene que ver con los insumos y bienes de capital provenientes del extranjero que sirven en la producción de bienes finales y provocan un aumento de la productividad del trabajo, suponiendo que el proceso de aprendizaje importado es mejor que el proceso nacional. La 13 Véase “Crecimiento del producto per cápita: 25 años de evidencia empírica y el rol de la
CEPAL Comercio internacional y desarrollo inclusivo: construyendo sinergias
reducción de los costos gracias a los bienes intermedios extranjeros permite a las empresas nacionales adoptar nuevos procesos u optimizar la tecnología ya existente. El tercer canal tiene que ver con la IED y la transferencia de tecnologías que producen externalidades positivas para la economía interna.
En los estudios realizados a nivel nacional y sectorial se constatan resultados
ambivalentes. López-Córdova y Mesquita (2004) concluyen que en el período 1993-1999 México registró una reducción de 10 puntos en los aranceles y ello provocó un aumento de entre el 5% y el 9% en la tasa de crecimiento de
la productividad. Paus, Reinhardt y Robinson (2003) sostienen que el efecto de la liberalización comercial es significativo y positivo para un grupo de
países de América Latina y el Caribe en el período 1970-1998, al explicar la
productividad en las industrias manufactureras (crecimiento de exportaciones e importaciones, e índice de reforma comercial como variables de comercio). Mulder, Faúndez y Carpentier (2011), que analizan la relación entre comercio y
productividad en industrias manufactureras entre 1990 y 2008 en cinco países
(la Argentina, el Brasil, Chile, Colombia y México), afirman que las reducciones tarifarias y no tarifarias y el acceso al crédito interno para la inversión productiva aumentan la productividad de las industrias manufactureras (reformas financieras y comerciales). La intensidad de las exportaciones también impulsa la productividad y su efecto es mayor en el caso de las industrias con uso intensivo de mano de obra (en cambio, no es significativo en las industrias con uso intensivo de recursos naturales). El aumento del comercio intraindustrial también tiene un efecto positivo en la productividad, al fomentar los encadenamientos y las transferencias de tecnología entre distintos sectores. Sin embargo, existen otros estudios en los que no se logra establecer una causalidad entre comercio
y productividad (Weiss, 1992; Tybout y Westbrook, 1995).
Algunos estudios realizados a nivel de las empresas son más concluyentes y
encuentran efectos positivos del comercio en la productividad (López-Córdova
y Mesquita, 2004; Pavnick, 2002; BID, 2010). La idea detrás de este aumento de la productividad es que la presión de las importaciones lleva a algunas empresas ineficientes a salir del mercado interno (efecto schumpeteriano). Pavnick (2002) sostiene que, en promedio, las empresas que salen del mercado presentan niveles de productividad menores que el promedio de las empresas que permanecen.
El efecto de reasignación de los recursos en la economía plantea que al disminuir los costos asociados al comercio internacional, la productividad agregada aumenta gracias a la salida del mercado de empresas menos productivas y a la expansión de las más productivas (reasignación de recursos según productividad). El BID (2010) presenta evidencia para el Brasil y Chile de que las plantas menos eficientes de las industrias que tienen la mayor disminución de los costos asociados al comercio tienen más probabilidades de salir del mercado (efecto de reasignación del comercio). Por ejemplo, una disminución de 10 puntos porcentuales en los costos del comercio provoca un
Colección "La hora de la igualdad"
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caso de Colombia, Eslava y otros (2009) establecen que una disminución de 35
puntos porcentuales en los aranceles produjo un aumento del 10% en la tasa de salida. En el documento del BID se enfatiza la relación entre la productividad y los costos de transporte (a nivel nacional e internacional), ya que estos representan gran parte del costo de exportación de bienes de la región (recursos naturales o productos agrícolas) y, por lo mismo, son muy relevantes para la productividad (efecto de reasignación). En Chile, una disminución de 10 puntos porcentuales en los aranceles aumenta un 2,1% la probabilidad de salida, mientras que una rebaja de 10 puntos porcentuales en el flete incrementa un 1,5% la probabilidad de salida. Los elevados costos de transporte también se traducen en una menor probabilidad de exportar, o sea que estos altos costos protegen a las empresas ineficientes del comercio exterior y limitan la posibilidad de expansión de las empresas eficientes.