5. DISEÑO METODOLÓGICO
5.1. DEPARTAMENTO DE CUNDINAMARCA
5.1.2. Componente físico y ambiental
El departamento de Cundinamarca está localizado estratégicamente en el país, cuenta con variedad de pisos térmicos, suelos con alto potencial agrológico, productivo, hídrico y paisajístico; no obstante, presenta un desarrollo desigual de sus provincias, con desequilibrios funcionales e inequidad para la población y modelos de ocupación locales contrarios a las dinámicas de integración regional y al manejo y aprovechamiento inadecuado de sus recursos naturales; la desarticulación en la gestión ambiental y los procesos de educación ambiental no efectivos, han deteriorado los ecosistemas poniendo en riesgo la sostenibilidad del territorio y amenazando la calidad de vida de la población (PDD, 2012).
Sus principales ríos son el Magdalena, el Guavio, el Sumapaz, el Humaca y el Río Negro. Las principales lagunas son las lagunas de Guatavita, Chingaza, Fúquene, Neusa, Sisga, Chisacá, La Regadera y el Hato. Los principales embalses son Tominé, Guavio, Neusa, Sisga, Muña, Regadera y Chingaza. También se encuentran tres planicies andinas como son la sabana de Bogotá y los valles de Ubaté y Simijaca.
De acuerdo con el Plan Departamental de Desarrollo 2012 – 2016, hay presencia de zonas con disminución crítica de la oferta hídrica para el abastecimiento de agua para el consumo humano. De acuerdo con los Planes de Ordenamiento y Manejo de Cuencas - POMCAS formulados y revisados, Cundinamarca cuenta con 285.000 hectáreas de importancia hidrogeológica; no obstante, un alto porcentaje de dicha área se encuentra con una cobertura inadecuada, dado que deberían ser áreas de conservación y actualmente se encuentran transformadas.
De igual manera, hay afectación de ecosistemas estratégicos generada por prácticas antrópicas inadecuadas y carencia de cultura y responsabilidad ambiental, el departamento presenta altos niveles de transformación con solo 483.877 hectáreas de ecosistemas naturales correspondientes al 20% de su área.
El 56% de los municipios del departamento no cuenta con alternativas viables de manejo de residuos sólidos diferentes a la disposición final, debiendo recorrer en algunos casos distancias de entre 60 y 180 km para disponer técnicamente sus residuos.
En el Estudio de Uso Actual y Cobertura Vegetal de los Suelos, publicado en el 2003, los bosques plantados corresponden a 32.232 hectáreas sin diferenciar el carácter productor del protector, no obstante, según las estadísticas agropecuarias entregadas por la Oficina Asesora de Planifiación de Cundinamarca, existen 7.732 hectáreas de plantaciones forestales comerciales. La escasez y el desconocimiento de las ventajas de cultivos forestales y sistemas agroforestales con fines comerciales en el departamento, estimulan la tala ilegal de madera amenazando los bosques y la estabilidad climática del mismo.
Morfología
De acuerdo con el IGAC (2002), en el departamento su paisaje físico-geográfico es esencialmente andino, en el cual se distinguen cuatro grandes conjuntos morfológicos: el piedemonte Llanero, la cordillera Oriental, el altiplano Cundiboyacense y el valle del Magdalena.
30
El relieve, en líneas generales, explica las diferencias de altura y de pendiente, el paisaje físico y las grandes unidades de la superficie terrestre; la forma de este depende esencialmente de su génesis y de su estructura. Desde esta perspectiva se pueden identificar relieves estructurales y de erosión, en las siguientes unidades, según se describe en el Atlas de Cundinamarca del año 2007: - Relieve de Montaña. - Relieve de Lomerío. - Relieve de Piedemonte. - Relieve de Planicie. - Relieve de Valle. Cuencas Hidrográficas.
Según la Corporación Autónoma Regional, Cundinamarca posee gran número de ríos y quebradas que en su mayoría, mantienen caudal durante todo el año. Estos pertenecen a 10 cuencas hidrográficas de importancia por el aprovechamiento hidroeléctrico, de riego y abastecimiento de acueductos, mencionadas a continuación:
-
Cuenca del Río Bogotá.- Cuenca del Río Blanco.
- Cuenca del Río Guavio.
- Cuenca de los Ríos Guacavía Humea.
- Cuenca del Río Machetá.
- Cuenca del Río Magdalena.
- Cuenca del Río Minero.
- Cuenca del Río Negro.
- Cuenca del Río Suárez.
- Cuenca del Río Sumapaz.
Reservas Naturales
De acuerdo con el Atlas de Cundinamarca (2007), el departamento cuenta con los Parques Nacionales Naturales Chingaza y Sumapáz, de gran importancia por los servicios ecosistémicos que prestan y su papel en la regulación del ciclo hidrológico de la región.
Aptitud de uso del suelo
Según el “Estudio general de suelos y zonificación de tierras” del departamento de Cundinamarca, elaborado en el año 2000 entre la Gobernación del departamento y el IGAC, la clasificación de suelos por capacidad o aptitud de uso contempla 8 clases básicas, de las cuales la I es para los suelos de mayor capacidad agrológica y la VIII para aquellos que no tienen aptitud agropecuaria. Las clases se dividen en dos grandes grupos: las que pueden ser utilizadas en agricultura (I a IV) y las que no (V a VIII). El riesgo de erosión del suelo aumenta en forma progresiva de las clases I a la IV, reduciéndose la posibilidad de escoger cultivos e
31
incrementándose las prácticas de conservación y de manejo. La situación en la región es la siguiente:
Las clases de I – III se pueden considerar con capacidad para agricultura muy buena, buena y moderada respectivamente, con restricciones menores y, por lo general, son mecanizables. Ellas constituyen 255.505 Ha, equivalentes al 10,5 % del total de la región.
Las clases IV y V se consideran aptas para uso agropecuario con restricciones moderadas por pendiente y/o suelo. En general se pueden trabajar mediante laboreo con animales. La clase V no es apta para la agricultura por razones diferentes al riesgo de erosión, como por ejemplo inundaciones, la pedregosidad u otras, limitaciones que pueden ser removidos mediante inversiones de capital. Ellas suman 325.820 Ha, equivalentes al 13,4 % de la región.
La clase VI es apta solo para pastos, cultivos arbóreos o arbustivos de tipo permanente y bosques, debido a que presentan restricciones fuertes por relieve y otros limitantes al uso agropecuario. Suma 456.503 Ha, equivalentes al 18,7 % de la región.
La clase VII no se puede usar para fines agrícolas debido a la presencia de restricciones muy fuertes, en especial por clima (muy frío en algunos casos), la pendiente, que supera el 60%, así como por presencia de rocas, inundaciones, escasa profundidad u otras, que solo permiten un laboreo manual y localizado. Pueden ser aptas para usos mixtos de bosques, cultivos arbustivos o arbóreos permanentes, pastos de corte y cultivos de pancoger (usos agrosilvopastoriles). Tiene 303.607 Ha, que representan el 12,5 % de la región.
La clase VIII no tiene aptitud agropecuaria, ni forestal de producción; la vocación es conservación, protección de cuencas y reservas hídricas. Tiene una superficie de 1.040.170 Ha, que representan el 42,7 % de la superficie total de la región.
En el citado estudio se concluye que el departamento no es propiamente un territorio de alta capacidad de uso agrícola o pecuario. La mayor parte de sus tierras presentan un relieve quebrado a muy quebrado o tienen fuertes limitaciones climáticas al uso, como es el caso de los extensos páramos que ocupan gran parte del sector suroriental y centro-oriental.
Uso del suelo en el departamento
Según el “Mapa de uso actual y cobertura vegetal de los suelos” (2002), emitido por la Gobernación de Cundinamarca, en el departamento predominan las tierras de pasto equivalentes al 48,8%, le siguen en su orden las tierras de bosque, que aun cuando han sido duramente afectadas por la tala para la expansión de la frontera agropecuaria, principalmente para la implantación de pastos, todavía representan el 15,4% del total, incluido el bosque natural, el bosque secundario y el bosque plantado.
Posteriormente y con una menor extensión se presentan los rastrojos con 11,6%, indicando el grado de abandono de las tierras agropecuarias o el avance de la sucesión ecológica. La agricultura se hace presente en el 11,4% del territorio, el páramo en el 7,7% y a otros usos el porcentaje restante.
32
En resumen, la distribución del uso actual y cobertura vegetal de los suelos en el departamento, se agrupan en seis grandes categorías como son: uso agrícola con un 11,39%; área de pastos 48,42%; área de bosques 15,42%; área de vegetación natural arbustiva 19,25%; explotaciones agropecuarias confinadas 0,29%; y áreas sin uso agropecuario y/o forestal 3,19% con respecto al total de área del departamento.