7. LINEAMIENTOS DE ADAPTACIÓN
7.2. Lineamientos ambientales
7.2.6. Gestión integral del riesgo
Según investigaciones a diferentes escalas, el cambio climático traerá consigo una serie de eventos climáticos que a su vez generarían una situación de riesgo para los municipios de Cundinamarca, por lo que es transcendental que la gestión del riesgo esté presente en los instrumentos de planeación de los municipios con el fin de abordarlos de la mejor manera. Como bien lo cita Lavell (2000), se percibe que las modalidades de desarrollo, la degradación ambiental, la construcción del riesgo y su materialización en desastres, impulsaron la noción que el desarrollo sostenible solo podrá lograrse si la reducción y previsión del riesgo es un componente inherente de la planificación del desarrollo en los niveles internacionales,
“Delimitar adecuadamente las áreas protegidas en el departamento, puntualizándolas claramente en los instrumentos de planeación ambiental municipal y regional, ya que éstas
son estratégicas en el proceso de adaptación, para garantizar la continuidad en la prestación de los servicios ecosistémicos evitando que la cota agrícola suba, por ejemplo, a
los páramos. Estas acciones de conservación, podrían ser desarrolladas en conjunto con los campesinos agricultores, quienes en su mayoría son conscientes de la importancia de los recursos naturales, y pueden promover acciones de conservación en la medida que se
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nacionales, y locales, y en la planificación sectorial y territorial. Un municipio que realice una adecuada gestión del riesgo de desastres, en sus tres componentes esenciales (conocimiento, prevención y atención de emergencias y desastres), está avanzando de manera segura hacia la adaptación territorial al cambio climático y la construcción de un territorio más resiliente y seguro (PRICC, 2014).
En este orden de ideas, en el departamento se debe promover y estimular la investigación al respecto, como primera medida para conocer de manera puntual y específica, los riesgos a los cuales están expuestos los sistemas naturales y sociales bajo escenarios de cambio climático, de manera que frente a esto se establezcan las estrategias necesarias en el marco de la planeación.
A 2015, y según cifras de la Gobernación de Cundinamarca, cerca del 30% de los municipios cundinamarqueses ya cuentan con sus estudios de amenazas, riesgo y vulnerabilidades, con el fin de que estos sean insumo para el proceso de actualización de los Planes de Ordenamiento Territorial, o la figura que corresponda en cada municipio. Sin embargo, esta cifra es muy baja, pues implica que de los 116 municipios que conforman el departamento, solamente 35 de ellos cuentan hoy con estos estudios.
De igual manera, se deben articular los 116 programas de Servicio Público de Asistencia Técnica Agropecuaria, a los programas de gestión del riesgo y cambio climático, en esta estrategia, la línea base era cero para el plan de desarrollo a 2016; lo cual implica que necesariamente deben designarse los recursos que apliquen a la consecución de esta meta.
Las entidades competentes, como la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres, en el marco de una de sus funciones que consiste en orientar y apoyar a las entidades departamentales y municipales en su fortalecimiento institucional para la gestión del riesgo de desastres y asesorarlos para la inclusión de la política de gestión del riesgo de desastres en los Planes Territoriales, debería estar facultada para desarrollar su función considerando el cambio climático, y que sea esta, una entidad pionera en tan importante apoyo para los municipios.
Tal como lo indica el PRICC (2014), la incorporación de la gestión de riesgos hidroclimáticos en el ordenamiento territorial municipal se traduce en un camino seguro para la adaptación al cambio climático, lo cual no debería interpretarse como una carga más para las autoridades municipales o un mero cumplimiento normativo, sino una medida con la cual se evita que los fenómenos potencialmente peligrosos se conviertan en amenazas ciertas para los componentes urbanos y rurales expuestos.
Por otro lado, y según el informe de pobreza monetaria del DANE, en 2013 el 18,9% de las personas del departamento vivían en estado de pobreza, situación estratégica en este sentido ya que según Crespeigne et al. (2010), se ha comprobado de manera general que las personas más pobres tienen menor capacidad de protegerse con antelación contra los riesgos climáticos. En este marco, se consideran los siguientes aspectos de acuerdo con las áreas y componentes para la gestión del riesgo:
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Áreas Componentes Cambio climático
Análisis de riesgos
Estudio de
amenazas y
vulnerabilidades
- Amenazas por fenómenos climáticos extremos como inundaciones, (sobre todo para aquellas poblaciones ubicadas en zonas de ladera) y sequías intensas en las zonas donde la precipitación tiende a disminuir.
- Análisis de las provincias con mayor vulnerabilidad, dada su condición socio económica, ubicación, tipo de cultivo, áreas sembradas, u otra que lo haga poco resiliente a los impactos del cambio climático.
Reducción y transferencia de riesgos Prevención, mitigación, financiación y transferencia de riesgos
- Inclusión de la gestión del riesgo (climático) en los instrumentos de planeación municipal como medida de prevención ante el fenómeno.
- Promoción de tecnologías limpias y/o menos contaminantes en la maquinaria usada en el sector agrícola, que evite y/o disminuya el uso de combustibles fósiles.
- Planteamiento de sistemas agrícolas ecológicos que reduzcan las emisiones de gases efecto invernadero. - Desarrollo de planes de financiación para los pequeños
agricultores, que les permita incidir en nuevos cultivos, más aptos para las nuevas condiciones climáticas. - Definición de seguros agrícolas, acompañados de
planes robustos de seguridad alimentaria, de manera que el agricultor obtenga sus ingresos económicos pero que a la vez se garantice el acceso a los alimentos.
Manejo de eventos adversos Preparación, alerta y respuesta
- Desarrollo de procesos de sensibilización, capacitación y simulacros.
- Implementación de los planes y propuestas
anteriormente diseñados.
- Puesta en marcha de los planes de gestión de riesgos hidroclimáticos y otros relacionados.
Recuperación Rehabilitación, reconstrucción
- Evaluación de pérdidas en términos productivos - Contraste de los efectos obtenidos, respecto de los
esperados y las medidas planteadas para afrontarlos. - Diseño e inclusión de aspectos de mejora en los planes
y estrategias de adaptación de acuerdo con las consecuencias negativas derivadas del cambio climático.
Tabla 42. Aspectos del cambio climático en las áreas de la gestión del riesgo Fuente: Adaptado de Sarmiento (2008)
“Adelantar investigación frente a riesgos climáticos e incluir de manera prioritaria la gestión de riesgos en los instrumentos de planeación, con el fin de promover la adaptación planificada y contar con la preparación oportuna ante eventos climáticos adversos.”
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7.3. Lineamientos sociales