• No se han encontrado resultados

CAPÍTULO 3. Aprendizaje colaborativo y comunidades de aprendizaje

3.1. Aprendizaje colaborativo

3.1.3. Aprendizaje colaborativo asistido por computador o mediado

3.1.3.2. Componentes esenciales para el aprendizaje colaborativo

Según Johnson & Johnson (1999), cinco son los componentes esenciales para lograr el aprendizaje colaborativo: la interdependencia positiva, la interacción promotora cara a cara,

70

la responsabilidad individual y grupal, el uso adecuado de las habilidades sociales y el procesamiento grupal.

Interdependencia positiva. Con esto se busca que los integrantes de un grupo trabajen

juntos para alcanzar un objetivo colectivo y no meramente el reconocimiento o éxito individual. Por ello, hay dos grandes responsabilidades en ese punto. Primero, aprenderse el material que será objeto de estudio o trabajo y garantizar que todos los demás miembros del equipo hagan lo mismo. Se busca entonces no sólo reforzar la idea que cada integrante resulta indispensable para el éxito grupal y que cada uno tiene algo para aportar, sino también evitar que unos se aprovechen de los otros.

Se aconsejan tres pasos para lograr la interdependencia positiva. Primero, asignarle al grupo una tarea clara y comprensible, esto es, que los integrantes sepan qué deben hacer. Segundo, estructurar la interdependencia positiva de los objetivos, esto es, convencer a todos los miembros que sólo es posible lograr el éxito colectivo cuando no se antepone el éxito individual y cuando todos los miembros son responsables frente los objetivos propuestos. Tercero, complementar y conjugar diversos tipos de interdependencia positiva. Por ejemplo, frente los recursos (deben combinarse los recursos de todos para lograr los propósitos grupales), los roles (cada integrante tiene un rol interconectado con los demás que es necesario para lograr las tareas conjuntas), la identidad (el grupo establece una identidad conjunta), o lo ambiental (el medio físico contribuye a que los miembros estén unidos).

En suma, con la interdependencia positiva se busca que los miembros de cada grupo comprendan al menos cuatro puntos:

 Que comparten un destino común que depende del desempeño general de los integrantes del grupo.

 Esforzarse por el beneficio mutuo y aprender a reconocer que lo que ayuda a otros miembros beneficia a uno y viceversa.

71

 Aprender a considerar que la productividad conjunta de largo plazo es más valiosa que las ventajas personales de corto plazo.

 Tener una identidad compartida basada en la pertenencia al grupo ya que se unen los miembros emocionalmente y se crea una relación positiva en la que se celebran los logros grupales e individuales (Johnson & Johnson, 1999).

Interacción promotora cara a cara. Con este componente se busca asegurar que los

integrantes de un grupo estén cara a cara cuando trabajen juntos. Para lograrlo, se aconsejan tres pasos. Primero, destinar tiempo para que el grupo se reúna y crezca como tal. Segundo, subrayar la interdependencia positiva que exige que los miembros del equipo trabajen juntos en pro de los objetivos propuestos. Tercero, favorecer y festejar la interacción promotora entre los integrantes del grupo.

Responsabilidad individual y grupal. La idea tácita de los equipos de trabajo es lograr que

cada uno de sus miembros sea un individuo más fuerte por sí mismo. Por ello, es importante fomentar la responsabilidad individual con el fin de que todos los miembros se vean reforzados por el aprendizaje colaborativo y puedan así realizar tareas similares a futuro pero de manera individual. En el fondo se busca aprender juntos pero que a la larga se puedan desempeñar solos.

Para lograr la responsabilidad individual, se aconsejan al menos cuatro pasos. Primero, formar grupos pequeños ya que mientras menos numeroso sea un equipo de trabajo, mayor será la responsabilidad individual. Segundo, valorar durante el transcurso de un proyecto de manera individual. Tercero, observar en detalle a cada grupo y registrar la participación de cada miembro. Cuarto, decirle a un estudiante que le explique a otro lo que ha aprendido; cuando todos hacen esto, se denomina explicación simultánea (Johnson & Johnson, 1999).

Uso adecuado de habilidades sociales. Los conocimientos y las habilidades necesarias para

interactuar con otros no están dadas siempre de manera a priori. Por el contrario, las habilidades sociales deben entrenarse para así garantizar la colaboración y la motivación para llevarla a cabo. El no entrenamiento de estas habilidades conducirá a que no se puedan

72

realizar los objetivos grupales y disminuya incluso el desempeño individual. De ahí la importancia de practicar con regularidad estas competencias sociales.

Procesamiento grupal. Un buen desempeño grupal depende de que el equipo de trabajo

reflexione, procese, sobre su funcionamiento. Por ello, este componente puede definirse como la reflexión sobre una actividad grupal para ver qué acciones resultaron útiles y cuáles no para así tomar decisiones sobre qué conservar y qué cambiar a futuro.

Para lograr el procesamiento grupal se aconseja seguir al menos cinco pasos. Primero, evaluar la calidad de la interacción entre los miembros de un equipo de trabajo para mejorar el aprendizaje de cada uno. Por lo general, el docente realiza esta evaluación mientras observa en detalle y de manera sistemática la forma en que trabaja el equipo de trabajo. Segundo, ofrecer realimentación a cada grupo. El docente debe ver qué acciones resultaron útiles, cuáles no, y valorar en público los esfuerzos que estén conduciendo a un mejor desempeño grupal. Tercero, que los equipos de trabajo se fijen objetivos para mejorar su desempeño. Aquí es necesaria la discusión sobre el funcionamiento grupal. Los integrantes pueden sugerir formas de mejorar el trabajo en equipo y entre todos decidir qué sugerencias se adoptarán. Es fundamental pensarse como grupos para lograr ser mejores en las actividades futuras que se realicen. Cuarto, que el o los docentes procesen el funcionamiento de la clase pero en conjunto, esto es, incluyendo a todos los grupos de trabajo y no solamente a uno. Quinto, festejar y valorar los esfuerzos de los grupos con toda la clase ya que sentirse apreciado y respetado ayuda a construir el compromiso por aprender, por trabajar mejor de manera colaborativa y aumenta la autoestima de cada uno de los integrantes (Johnson & Johnson, 1999).