De los resultados y su discusión, tanto de las encuestas como de las entrevistas se advierte lo siguiente:
Si observamos los elementos del marco teórico podemos establecer que el sufrimiento ambiental se constituye en esta sociedad como un marcado y potente signo que define casi taxativamente el estado social de Ingeniero White, verificándose en numerosos testimonios la percepción casi homogénea del riesgo y su consecuente de inseguridad.
También podemos concluir que, la influencia de la prensa tal como actúa en el caso, los organismos gubernamentales, la actuación empresaria (por acción u omisión) y el riesgo percibido son elementos formadores de ese sufrimiento al que también contribuye con gran
77 peso la falta de conocimientos del área, la carencia de información genuina tanto técnica básica (a la que llamamos alfabetización científica) como de marcos legales (de derechos y de seguridad). Tal vez con cierto riesgo, nuestra postura, apuntada en la hipótesis, es que la carencia de los conocimientos, de la información, a la que llamamos Educación Ambiental, es un componente del sufrimiento factible de modificar, nada fácil de implementar pero con el convencimiento de que puede aliviar la situación. Al respecto de ese camino de capacitación pensado, no observamos como muy fuerte la predisposición de la población a recibirla. Pero, por otra parte, insistimos que la "Educación” cambia la mirada insegura y desesperanzada y se constituye en un capital propio de la comunidad imposible de revertir. En Ingeniero White existe gente que tiene conocimientos sobre la contaminación y los peligros pero interpreta esta información de manera diferente y a veces contradictoria. Hay cuestiones objetivas, eventos, emisiones, accidentes con pérdidas; sus habitantes sufren permanentemente con las nubes que emanan de las chimeneas del polo, con los fuertes olores y las consecuencias visibles en sus hogares, grietas y filtraciones producto de las vibraciones, que las referimos como fácticos. También experiencias subjetivas, por las dudas e incertidumbres en su percepción acerca de la contaminación y por los peligros potenciales de accidentes, y también por historias, casi nunca comprobables, de las acciones no éticas (pasadas y presentes) del Estado , de las empresas, de periodistas y funcionarios. Resulta imposible comprobar sobornos a periodistas, pero, en todo caso, no es tan relevante lo que son o hacen algunas empresas, algunos funcionarios, sino cómo estos actos son percibidos por la gente. Esto es clave, independientemente de la comprobación o no de estos hechos, porque teniendo en cuenta que una fuente de información importante para la población es la prensa, esta percepción de “contaminación ética y cultural” alimenta la desconfianza de la sociedad involucrada y, como se plantea en la hipótesis, la influencia de la prensa no parece ser positiva en la creación del conocimiento genuino, en línea de favorecer la participación ciudadana.
La prensa se advierte como el mas común de los modos de información diaria, cuestionada y sin la aprobación de la población. Los agentes de prensa están limitados en el alcance y comprensión de los problemas ambientales, y son presionados por intereses económicos. No obstante, su influencia es gravitante y es uno de los factores por los cuales las acciones comunitarias referentes a los temas ambientales sean reactivas ante los hechos,
78 no preventivas ni anticipativas y muchas veces equivocadas en los planteos. Como ya se ha mencionado, los organismos de gobierno, empresas y el riesgo percibido son también factores cuya influencia no contribuye a impulsar la acción comunitaria.
Si bien podría considerarse necesario educar ambientalmente a los comunicadores de los medios masivos, un ciudadano formado ambientalmente abordaría una información de los medios en forma crítica sin necesidad de que los medios la aborden en forma crítica. Aceptando la realidad, ningún medio de comunicación se ocupa genuinamente del ambiente, salvo los específicos que no son masivos, siempre que no estén involucrados en algún contexto interferido por intereses en conflicto. Además es casi utópico que alguien que no conoce desde adentro una instalación industrial sea educador, transmisor conceptual de un evento ambiental. Si solamente transmitieran el evento con total veracidad podrán constituirse en colaboradores aunque el origen del evento no se conozca inmediatamente de sucedido.
En relación a todos los puntos relacionados con el riesgo (accidentes, contaminación, salud) y teniendo en cuenta que existen mas incertidumbres que certezas, se debería remitir al Principio de Precaución. No es lo mismo no tener pruebas de, por ejemplo, la toxicidad de sustancia, a decir que está probado que no es tóxica. Si bien este principio debiera aplicarse sobre problemas mas gravitantes y mas extendidos o globales, no deja de ser cierto que ante la duda siempre las decisiones deberían apuntar a la posición mas segura. Esto involucra a empresas, autoridades de aplicación, centros de salud, centros de control En línea con lo anterior, adherimos a una idea vertida en una de las entrevistas (N⁰5) que supone interesar a los pobladores, en un número bajo pero representativo, a un medio de acercamiento, penetración e involucramiento en las problemáticas ambientales. La propuesta concreta es que ese medio sea la participación de esos pobladores (identificados como potencialmente interesados) en las auditorias de las empresas, y que estos pequeños grupos se renueven en períodos determinados hasta alcanzar un número tal que su influencia expansiva hacia el resto de los pobladores pueda generarse.
En este sentido parece ser un excelente camino involucrar a los ciudadanos en esa actividad, como un medio eficaz para comenzar paralelamente la educación ambiental genuina que tanto falta. Los grupos no deberían ser numerosos pero si alternados. Además la divulgación de esa experiencia, será un factor potenciador de la misma.
79 Esto último, casi atrevidamente, lo inscribimos en lo que la ciencia pos normal (Funtowicz S. Ravetz J, 1993) llama pares ampliados o extendidos. Este enfoque no se aplica en principio a los temas relacionados con la seguridad en la industria, que involucra la intervención solamente de expertos, pero entendemos, que las auditorias son susceptibles de incorporar participantes de la comunidad.
No se advierten cambios posibles en las empresas que pudieran favorecer la situación de la población. Las mismas tienen como línea de trabajo para la comunidad tanto de Ingeniero White como de Bahía Blanca la llamada Responsabilidad Social Empresaria, que implica realizar trabajos de apoyo, por ejemplo, a comedores, escuelas, instituciones deportivas etc. Nada puede cambiar en otros aspectos , salvo las mencionadas visitas a las plantas que no resultan útiles.
En un puerto creciendo constantemente junto al Polo, las empresas, desde la experiencia propia de quien escribe, se puede afirmar que se hace esfuerzo por mejorar pero nunca se puede asegurar el cero accidente. También la comunicación de los eventos tiene sus restricciones por lo que se ha dicho respecto a los diagnósticos posteriores y los tiempos que toma. Esto tiene que ver con la información que se emite después de un evento dado que se debe informar desde las empresas lo que hasta el momento es seguro y conducir la información a través de su responsable de Relaciones Institucionales. Hay una realidad, no hay empresa que no se proponga bajar accidentes, cuidar integridad de equipos, evitar paradas de emergencia, aunque solo sea por su interés económico.
Tampoco podemos esperar de la prensa actitudes homogéneas y altruistas ya que además de sus intereses económicos también carecen de conocimientos suficientes, repitiendo en las noticias lo que las empresas informan. También aquí podemos inferir que la comunidad ambientalmente formada leerá críticamente las distintas emisiones de la prensa.
Y los gobiernos y sus organismos dependientes, incluso los técnicos, también están inmersos en problemas similares por lo que no vemos mejoras a partir de ellos, sin políticas uniformes, atendiendo a los cambios que se experimentan en cada periodo político.
80 Por lo dicho, no se percibe la posibilidad de mejoras en los factores intervinientes en el “sufrimiento ambiental” con la única excepción de “educar ambientalmente”. Como planteamos en la hipótesis, se corrobora que el cambio ambiental significativo que ha sufrido la población de Ingeniero White no fue acompañado por una Educación Ambiental acorde. Además, el rol ejercido por los actores que influencian a los habitantes no ha sido otro que el de potenciador del contexto de sufrimiento en el sentido ya mencionado. A modo de cierre, recuperando la esencia conceptual de este trabajo, coincidimos con el decir de Auyero (2008), en que “Una etnografía del sufrimiento ambiental es un análisis de las voces que lo padecen, pero es también un estudio de las narrativas que circulan alrededor de las vidas de quienes lo padecen, esto es, de todos los intentos de darle sentido a este sufrimiento”.
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