Luego del recorrido realizado por el libro de texto de Editorial Norma Avanza Lenguaje 8 y la identificación de diferentes componentes que circulan en su propuesta, se presentan las siguientes conclusiones relacionadas con los objetivos y con la pregunta que orientó todo el desarrollo de la investigación.
En primer lugar la relación que se encuentra entre las políticas educativas y la elaboración del material didáctico estudiado (Libro de texto Avanza Lenguaje 8) es de carácter formal, es decir, a pesar de que la editorial cuenta con una adecuación de equidad de género y diversidad cultural, sus recursos fotográficos, algunos de sus textos y propuestas didácticas se apartan de las realidades que se generan en las aulas y refuerzan representaciones de lo “otro” en marcos estereotipados que separan la experiencia de los estudiantes y el conocimiento a construir, de los objetivos del Ministerio de Educación Nacional referentes a la propuesta educativa en el área de lenguaje.
“Desde los años 90 se da en América Latina en general, y en la región andina en particular, una nueva atención a la diversidad étnico-cultural; una atención que parte de reconocimientos jurídicos y una necesidad, cada vez mayor, de promover relaciones positivas entre distintos grupos culturales; de confrontar la discriminación, el racismo y la exclusión; de formar ciudadanos conscientes de las diferencias y capaces de trabajar conjuntamente en el desarrollo del país y en la construcción de una sociedad justa, equitativa, igualitaria y plural.” (Walsh, 2009)
El libro de texto Avanza Lenguaje 8 se aleja de un proyecto intercultural ya que este apartado de las demandas de las comunidades étnicas y de los grupos sociales que están en una lucha constante por el respeto y la equidad.
A pesar de que en Colombia el reconocimiento pluriétnico y multicultural se da en la constitución de 1991, esto como resultado de la resistencia que durante años los diferentes grupos culturales excluidos dieron en el campo político y siendo este el primer paso de un diálogo cultural
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y social se hace pertinente una reformulación de las propuestas pedagógicas y educativas, siendo este escenario el que dinamiza los procesos interculturales en la sociedad.
El análisis del libro de texto de lengua castellana enmarcado en la observación de las ideas, los valores y significados que se transmiten, permitió identificar representaciones que circulan en sus páginas percibiéndolo como un dispositivo que no está respondiendo efectivamente a los cambios sociales, políticos y culturales de la sociedad y que dejo de ser una herramienta pedagógica para convertirse en un producto mercantil y simbólico de la hegemonía.
Su propuesta exclusiva deja entre dicho su concordancia con las políticas educativas del país que pretenden una aceptabilidad de los diversos sujetos que confluyen en la escuela, sin importar los factores económicos, culturales, biológicos, sociales que hacen parte de una sociedad multicultural. Si bien en Colombia no hay una legislación alrededor de los libros de texto si existen una serie de elementos legales que regulan la actividad educativa, estos elementos son la Ley General De Educación y los Lineamientos Curriculares. Dentro de la Ley General De Educación los libros de texto son definidos como “Soportes pedagógicos e informativos relevantes sobre una asignatura en particular. Deben cumplir la función de complemento del trabajo pedagógico y guiar o encauzar al estudiante en la práctica de la experimentación y de la observación, apartándolo de la simple repetición memorística”. (MEN, 1994)
El libro de texto como herramienta pedagógica y ruta metodológica debe contribuir a la reflexión y al desarrollo de un proyecto intercultural, los conocimientos que genere deben dar respuesta a los objetivos de una sociedad “otra”, por lo tanto, la estructura y su diseño deben ser un espacio de reconocimiento y no de la estereotipación, sin embargo, en la estructura del libro de texto Avanza Lenguaje 8 se denota una invisibilización de las culturas que hacen parte de nuestra nación, no existen propuestas académicas para el trabajo del reconocimiento de la lengua, variantes dialécticas, estructuras culturales entre otras. Su secuencia está enmarcada en una metodología que no reconoce la diversidad del país, sus actividades, lecturas, imágenes permanecen estáticas en una cosmovisión única que imposibilita reconocer la diversidad, las diversas formas de pensar, de aprender y de ser ante la sociedad, esto implica que sus contenidos, propuestas metodológicas y
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didácticas no llegan a los escolares ya que reproducen conocimientos alejados de sus necesidades y realidades.
Por lo tanto, conviene precisar que los cambios que se generan en los diseños y propuestas editoriales deben ser construidos a partir de los proyectos políticos, sociales y culturales que hace parte de un modelo educativo, no obstante en este punto se cuestiona cómo el libro de texto sigue integrando las dinámicas del aula sin incluir en su discurso propuestas educativas diversas, apartándose de las realidades y de los proyectos educativos, esto hace que se cuestione el uso del texto escolar en la escuela y su relación con las políticas nacionales y los factores contextuales que lo rodean. El libro de texto Avanza Lenguaje 8 no reconoce en el estudio del lenguaje, la literatura y la comunicación una oportunidad de reconocimiento cultural, de exploración de diferentes experiencias, de diferentes ritmos de aprendizaje e incluso de diferentes condiciones socioeconómicas.
La separación que se encuentra en el libro de texto entre lo cultural-social, y la experiencia propia de la escuela dificulta las relaciones interculturales que se buscan desde el diálogo epistemológico, social, político y cultural, ya que como lo menciona Hall “Somos siempre construidos en parte por los discursos y las prácticas que nos constituyen, de tal manera que no podemos encontrar dentro de nosotros mismos como individuos o sujetos o identidades individuales el punto desde donde se origina el discurso o la historia o la práctica. La historia debe ser entendida como una continua relación dialéctica o dialógica entre lo que ya está constituido y lo que está haciendo el futuro.” (2010, Pág. 340)
En este sentido la estructura del libro de texto Avanza Lenguaje 8 en sí mismo, no permite dicho diálogo ya que esta es básica y se ciñe a la mirada “Universal” de la cultura, única y hegemónica, el libro no posibilita otros encuentros, desde la propuesta del desarrollo de competencias, es claro que su ofrecimiento pedagógico sigue teniendo una mirada estática de la cultura como menciona (Martínez, 2008) “Concretan también los libros de texto una pretendida mirada universalista y enciclopédica de la cultura y el conocimiento, como si el mundo total fuera el mundo del libro, independiente de la plurales realidades nacionales, étnicas, sociales, de género,
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territoriales, ideológicas, subjetivas o de cualquier otro tipo en las que se asienta la diversa, compleja y conflictiva realidad que cada sujeto interpreta día a día.” (Pág. 64)
Lo anterior se evidencia en la relación establecida entre políticas educativas y la propuesta
de Avanza Lenguaje 8, evidentemente dirigida a una población establecida en colegios privados,
su diseño y objetivos están enfocados al consumo educativo y no a las necesidades educativas que se plantean desde los lineamientos curriculares, su elevado costo y la unificación con la plataforma digital ya limitan su uso, las promesas del texto están orientadas a la preparación de una prueba saber, en sus actividades no existe el desarrollo de la sensibilidad estética y creativa del lenguaje, no existe una apropiación del patrimonio literario colombiano a partir de sus exponentes, ya que el estudio de la literatura y de sus épocas siempre parte del contexto europeo, olvidando las circunstancias históricas colombianas como parte del estudio de su literatura y como eje fundamental para la construcción de pertenencia cultural nacional.
“Hablar de un orden de conocimiento es importante, porque nos permite empezar a pensar sobre el problema educativo desde otra perspectiva. Es decir, nos posibilita ir más allá de las políticas educativas y la propuesta curricular, y considerar como la institución de la educación ha contribuido, y sigue contribuyendo, a la colonización de las mentes, a la noción de que la ciencia y la epistemología, son singulares, objetivas y neutrales y, que cierta gente es más apta para pensar que otra”. Walsh, (2005)
Siendo el texto escolar un espacio que no escapa a los cambios políticos y sociales, por la relación que existe entre ellos y el contexto que lo determina, su análisis no solo debe enfocarse en sus procesos pedagógicos sino también en su relación política, social y cultural determinándolo como un: “condensado de la sociedad que lo produce, es entonces histórica y geográficamente determinado. Se caracteriza por ser un producto de consumo, un soporte de conocimientos escolares, un vector ideológico y cultural y un instrumento pedagógico” (Chopin, p. 15, 1992).
Es así como la importancia del análisis realizado está centrada en la relación que el libro de texto de lengua castellana establece con el conocimiento, la diversidad cultural, la literatura, el
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lenguaje y su aporte a la construcción de una sociedad intercultural en un marco de interacción respetuosa y de fortalecimiento de la identidad. Como dispositivo de poder simbólico el libro de texto debe ser un material no solo diseñado sino también estudiado por los docentes, esta herramienta se debe integrar a la escuela no como un producto mercantil sino por el contrario como un producto diseñado para fortalecer el sentido de identidad y diversidad, a través del estudio de la lengua, la comunicación, la lectura, la escritura y la literatura favoreciendo la reflexión de las realidades culturales y sociales de nuestro país.
La preocupación frente al uso del libro de texto dentro de la escuela pertenece directamente al docente, ya que “Hoy más que nunca los maestros están abocados a reconocer y cuestionar realidades y contextos educativos cada vez más complejos y problemáticos; llamados a enfrentar dinámicas de reproducción y a asumir posturas críticas; convocados a educar para la vida y para el ejercicio de la ciudadanía. Ante estos desafíos toda práctica pedagógica no puede entenderse sino como práctica investigativa.”7 Es en este sentido que el libro de texto no puede continuar siendo un artefacto de control sobre el trabajo docente como lo plantea Martínez (2008). El docente es el agente definitivo en la construcción de un diálogo intercultural, su práctica, discurso y metodología, hacen parte de la posibilidad que tiene el escenario educativo de trascender de la normatividad a la práctica, resignificando las relaciones de poder en el aula y visibilizando otras posibilidades de relación, conocimiento y relación.
Por último, la revisión del libro de texto de lengua castellana desde una propuesta intercultural hace un llamado al docente como ser ético, reflexivo y sensible a las realidades sociales y culturales a ser un actor activo dentro de las dinámicas que rodean a la escuela y que contribuyen a la construcción de ciudadanías “otras”.
7 Tomado de los principios de formación del programa de Acreditación y Autoevaluación de la Licenciatura en Humanidades y Lengua Castellana. Universidad Distrital Francisco José de Caldas 2019
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La reflexión pedagógica intercultural hasta ahora inicia, nuestra labor como educadores es fortalecer este proyecto, con nuevas producciones de sentido a través del lenguaje, transformando aquellas representaciones coloniales, hegemónicas y excluyentes mediante la formación de ciudadanías consientes de la diversidad cultural, política, estética, étnica y social, capaz de construir espacios justos, equitativos y diversos.
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