La estructura de este libro
Distrito 9 de la municipalidad de Cochabamba.
3 Modelos para MUS a escala de predio y comunitaria
3.7 Conclusiones sobre los modelos de MUS
En este capítulo ha discutido cómo llevar a cabo las cinco condiciones que se asumen son indispensables para implementar MUS sobre el terreno. Se identificaron dos tipos de modelos de MUS: a nivel de predio y a nivel comunitario. En esta última sección, se resumirán algunas de las principales conclusiones acerca de estos modelos y cómo apli- car los principios para hacerlos realidad.
3.7.1 Los modelos de MUS a nivel de predios
• Los estudios confirman que el agua de hecho se utiliza en y alrededor de los predios para múltiples fines y que esto trae beneficios sustanciales a los medios de sustento de las personas. El MUS a escala de predio es, por lo tanto, una manera de lograr un conjunto más integrado de estrategias impactantes de lucha contra la pobreza, en comparación con los servicios de agua convencionales, siempre y cuando estos servicios estén bien dirigidos. Esto es de particular importancia para los grupos más
3 modelos para mus a escala de predio y comunitaria
vulnerables, específicamente los pobres, las mujeres, los niños y los enfermos. • La escala de usos múltiples del agua refleja los vínculos entre un determinado
nivel de acceso al agua, los usos y medios de subsistencia que pueden derivarse de este. La escala de usos múltiples establece que 20 lpcd de agua son suficien- tes en y alrededor de los predios para el uso doméstico básico, 20-50 para MUS básicos, 50-100 para MUS intermedios y más de 100 para MUS de alto nivel. Las conclusiones empíricas muestran que la escala de usos múltiples del agua ofrece una representación más realista de esta relación, que las versiones previas de esta escala. Aun por debajo del nivel de servicio básico para uso doméstico, las perso- nas pobres priorizan los usos del agua para las actividades productivas en pequeña escala sobre la higiene personal.
• La escala muestra que para facilitar considerablemente las actividades productivas que dependen del agua, deben estar disponibles 50-100 lpcd a una distancia corta de ida y vuelta, entre el punto de acceso y el predio, y de éstos, por lo menos 3 lpcd deben ser agua para beber. Esto representa un paso por encima de los niveles de servicio usualmente considerados en el África subsahariana y Asia meridional. • Los niveles de acceso requeridos pueden ser proporcionados por (combinaciones
de) tecnologías conocidas. Las alternativas a nivel de predio, como los pozos fami- liares y los sistemas entubados con conexiones domiciliarias tienen gran potencial para facilitar el MUS a nivel de predio.
• Los niveles más altos de acceso conllevan un costo superior de inversión, incluso cuando son modestos, como en muchos casos. Estos costos adicionales fácilmente pueden justificarse con los beneficios que pueden obtenerse a través del acceso mejorado al agua, con un rápido retorno de la inversión.
• Aunque el retorno de las inversiones graduales pueden ser relativamente rápidas, esto no significa que las comunidades automáticamente aprovechan estas oportu- nidades. Los costos básicos de la infraestructura requieren a menudo inversiones públicas, a las que las comunidades pueden contribuir de forma gradual. No pare- ce haber evidencia de que los usuarios estén más dispuestos a pagar por la opera- ción adicional y los costos de mantenimiento de servicios de uso múltiple en sí. Sin embargo, la confiabilidad del servicio tiene una influencia importante en la disposi- ción a pagar y a la vez, una mayor confiabilidad puede facilitar el uso múltiple. Los servicios poco confiables no promueven el uso múltiple ni mejoran la voluntad de pago.
• Los servicios de uso múltiple requieren pequeños cambios en los acuerdos de ges- tión. Las conclusiones muestran una variedad de formas en que las comunidades pueden tratarlos.
• El uso del agua es sólo un factor para crear beneficios en los medios de subsisten- cia (aunque a menudo son el punto crítico en zonas con bajos niveles de desarrollo
de infraestructura de agua). Los beneficios se pueden mejorar considerablemente con medidas complementarias, como la educación en higiene y saneamiento, el suministro de insumos como semillas y fertilizantes, la capacitación y el desarrollo de mercados accesibles.
Llegamos a la conclusión que los más altos niveles de servicio necesarios para MUS pueden proporcionarse a través de distintas combinaciones de tecnología, la mayoría de las cuales ya son comúnmente conocidas. El suministro tiene un costo adicional y puede tener también implicaciones de gestión adicionales. Los estudios de caso han demostrado que ninguna de estas medidas adicionales es inalcanzable y que los desa- fíos son compensados, en gran medida, por un incremento de beneficios.
3.7.2 Modelos para los MUS a nivel comunitario
Los estudios de caso del CPWF-MUS destacaron una segunda oportunidad sin explotar para mejorar la prestación de los servicios, cuando se superan las barreras sectoriales: MUS a nivel comunitario. Es relevante dondequiera que se extrae agua para MUS a escala de predio o para usos de agua en otros sitios, de dos o más fuentes dentro de una o más comunidades o subcuencas. En MUS a nivel comunitario, los servicios pue- den desarrollarse y gestionarse desde una perspectiva integrada, teniendo en cuenta a todos los usuarios y usos del agua y a todas las fuentes de agua y sitios de uso. Los estudios sugieren lo siguiente:
• Los servicios de agua pueden orientarse de acuerdo a las prioridades de la gente para el uso del agua en los sitios preferidos por ellos, mediante un proceso par- ticipativo de planificación, más que por mandatos sectoriales. El MUS a nivel de predio será probablemente la prioridad, en especial para las mujeres, los pobres de las zonas rurales y las personas con enfermedades o discapacidad crónicas. • Se pueden utilizar simultáneamente diferentes fuentes de agua y cada fuente pue-
de usarse para el propósito más adecuado.
• La infraestructura existente puede convertirse en un costo oculto útil, de las mejo- ras graduales, en lugar de ser abandonada.
• Cuando diferentes subsectores colaboran para obtener servicios de uso múltiple, el costo-eficiencia y la transparencia pueden mejorarse, especialmente a través de la sinergia de tomas de agua, diseño de almacenamiento y transporte, construcción y gestión.
• Los MUS a nivel comunitario permiten que, el capital social de los acuerdos exis- tentes de administración y normas de gestión de las comunidades, para la prioriza- ción, sea reconocido y aprovechado.
• Donde hay fuerte competencia por el agua, se pueden cuantificar y comparar los usos y los usuarios respectivos del agua. Toda la evidencia actual sugiere que du- plicar o triplicar las cantidades habitualmente utilizadas en el subsector doméstico
3 modelos para mus a escala de predio y comunitaria
tiene un impacto relativamente pequeño sobre el total de los recursos hídricos que se necesitan. Esto pone de manifiesto la pregunta política sobre si el agua debe asignarse a todo el mundo para las necesidades de sustento básico, tanto domés- tico como productivo, o si algunos de los usuarios a gran escala deben seguir ha- ciendo un uso desproporcionado del agua para medios de subsistencia que están muy por encima de la línea de la pobreza. En caso de una competencia creciente, se pueden encontrar soluciones holísticas, tales como evitar fugas o el desarrollo de fuentes alternativas para cualquier uso de agua.
• El MUS a nivel comunitario permite que los problemas de calidad del agua potable puedan ser abordados en el nivel apropiado.
• Por último, pero no menos importante, el MUS a nivel comunitario es apropiado para todos los sectores de agua. De hecho, los esquemas de riego PLUS, el agua para ganado y la pesca pueden convertirse en MUS a nivel comunitario, asegu- rando que sus múltiples ventajas sean explotadas plenamente. Esto permite la integración horizontal entre los diferentes subsectores del agua y reduce la brecha entre la lógica del uso múltiple y la práctica en las comunidades y los enfoques de uso único, que todavía se encuentran entre los planificadores y directores a más alto nivel.
Los resultados muestran una variedad de arreglos tecnológicos, financieros y de ges- tión mediante los cuales se pueden implementar modelos MUS a nivel de predio y a nivel comunitario. Las implicaciones son variadas para diferentes modelos específicos, pero todos requieren que los proveedores de servicios cambien la forma en que prestan servicios. En cada país, las implicaciones para la prestación de servicios en sus propias circunstancias fueron abordadas con interés en debates sobre la prestación de servi- cios, con las alianzas de aprendizaje. En el siguiente capítulo se examinan las lecciones aprendidas de los esfuerzos de las alianzas de aprendizaje, encaminadas al estableci- miento de un entorno propicio para la prestación de servicios de MUS.