La importancia de la ética en el ejercicio de la profesión , sea cual sea, es un asunto insoslayable en la formación de cuadros profesionales que puedan alcanzar altos niveles de competitividad en este mundo moderno, donde ser competitivo parece significar la mayoría de las veces dominar conocimientos científicos y tecnológicos de vanguardia.
Si bien es cierto que este tipo de conocimientos es una de las características del profesional, no es la única ni la más importantes, pues como ya lo hemos dicho lo que da sentido a la existencia de las profesiones es la búsqueda del bienestar del hombre en lo individual y en lo colectivo.
Esto cobra importancia sobre todo en los tiempos actuales, donde el hombre se ve rodeado por una visión altamente pragmática y utilitarista, donde la búsqueda del bienestar económico parece ser el punto central de la sociedad, ajena a la esencia del verdadero hombre.
La formación de cuadros profesionales que no contemple la visión humanista estará condenada a fracasar, ya que se puede contar con la más alta tecnología, los avances científicos más modernos, pero si faltan los valores esenciales del hombre, las empresas ni los individuos se realizarán y al final acabaremos destruyendo nuestro mundo y nuestra sociedad.
En relación con las empresas que son una fuente de trabajo para los profesionales, tan importante es considerar los valores que muchas están buscando replantear sus formas de organización y administración, ya que se han dado cuenta que el recurso más valioso con que cuentan, más allá de las maquinarias más complejas, es el hombre.
Este hecho hace considerar que en un futuro inmediato no será suficiente incorporar la visión tecnológica ni mejorar la relación económica si no se incorporan los valores en el manejo y conducción de las actividades de la empresa donde los profesionales desempeñan una función central.
En relación con el profesional, la necesidad de incorporar a su formación científica los valores éticos fundamentales del hombre le permitirán un ejercicio profesional que satisfaga las demandas sociales, lo cual es un compromiso personal y un compromiso con la sociedad. Personal, en cuanto a que nuestra acciones deben ser orientadas por los valores que puedan ayudar a la sociedad, a nuestro ambiente y a nosotros. Un hecho valioso que debemos resaltar es la preocupación de las instituciones de formación profesional, en particular el SENATI, por tratar de fortalecer la formación de profesionales con un alto sentido de la responsabilidad que les confiere el ejercicio de una profesión.
Para terminar, podemos decir que el ejercicio plano de toda profesión significa una alta responsabilidad con la sociedad, la profesión y con nosotros mismos. Si consideramos que este ejercicio va a constituir nuestra actividad central durante buena parte de nuestra vida. En gran medida, nuestra realización a través de él depende de la observancia de un buen comportamiento ético.
RESUMEN.
El trabajo juega un papel fundamental en la vida individual y colectiva del hombre. Por un lado, en lo individual, le permite obtener los recursos económicos necesarios para la satisfacción de sus necesidades, así como para su realización personal, satisface así no sólo el aspecto económico sino además en gran medida desarrolla un autoconcepto de si como una persona valiosa o no, y por lo tanto construye su autoestima. Desde el punto de vista colectivo o social, mediante el trabajo se producen los bienes y servicios de vista colectivo o social, mediante el trabajo se producen los bienes y servicios requeridos por la colectividad, lo cual colabora en el desarrollo económico de un país.
Existen diversas formas de trabajo que requieren diferentes habilidades y o destrezas. El hombre se capacita en función de diversos factores tales como posibilidades económicas, aptitudes, vocación, entre otras, cada uno de ellos es valorado socialmente de diferentes
formas de acuerdo con el papel que juegan en la vida económica de un país en un momento determinado o la relevancia social que ti ene el servicio que prestan a la comunidad. En ese sentido, la valoración que se da a las profesiones es diferente de la que se hace del trabajo técnico y del trabajo manual.
Las diferentes profesiones existen a partir de necesidades sociales que buscan ser satisfechas mediante la aplicación de conocimientos científicos y tecnológicos en un campo particular, es decir, la profesión existe a partir de una necesidad social que satisfacer, de forma que entre profesión y sociedad se establece un doble vínculo.
Podemos decir que un profesional sólo puede considerarse cono tal en la medida en que se desarrolla como persona íntegra, pues, por un lado aporta los conocimientos teóricos y técnicos de una disciplina y por otro, aplica estos conocimientos a partir de valores éticos fundamentales como son justicia, equidad, honestidad, respeto a la confianza que le otorga la sociedad y el individuo es decir debe ser capaz de ejercer el secreto profesional y actuar con alto nivel de responsabilidad.
El actuar bajo la observancia de valores éticos fundamentales se traduce en formas de comportamiento específico, en las cuales quedarán de manifiesto estos valores, lo que realmente hará del trabajo profesional una actividad digna que busque el bien del hombre y de la sociedad, y permita a su vez que el profesional trascienda convirtiéndose en una persona íntegra, en un verdadero ser humano.