Grupo 1. Flujo genético, distribución y conservación de teocintle y maíz criollo.
El estudio de la introgresión entre maíz y teocintle se ha realizado utilizando tres tipos de análisis: a) morfológicos; b) cromosómicos (nudos y cromosomas especiales), y c) moleculares (variación isoenzimática). Sin embargo, en vista de la escasez de evidencias contundentes en cuanto a la ocurrencia de
introgresión entre maíz y teocintle simpátricos y con el objetivo de tener un amplio margen de seguridad en la toma de decisiones prácticas, se recomienda adoptar la hipótesis de que sí ocurre la introgresión bidireccional entre maíz y teocintle, aun cuando ésta sea de baja frecuencia.
Se estima, al analizar la información disponible, que el flujo genético del maíz transgénico a las variedades nativas de maíz o al teocintle estaría influido por una gran cantidad de factores, que van desde el grado de cruzamiento entre el maíz transgénico y el maíz o teocintle locales, relacionado con factores como barreras de aislamiento, ploidía y épocas de floración, hasta factores políticos y culturales relacionados con la promoción y aceptación de las nuevas variedades. De lo anterior se infiere que la probabilidad de flujo genético entre maíz transgénico y criollo sería mucho mayor que la anticipada para el maíz transgénico y teocintle.
Los informes de los resultados de pruebas
experimentales con maíces transgénicos, publicados hasta la fecha, indican que los genes transferidos presentan suficiente estabilidad, segregan en forma mendeliana, y no tienen efectos pleitrópicos ni
epistáticos. Sin embargo, se recomienda tener presente que los sistemas de producción y la utilización del maíz en Estados Unidos son muy diferentes a los de México, por lo que las evaluaciones del maíz transgénico y las técnicas seguidas para ello en el
primer país, no son necesariamente válidas para las condiciones del segundo. Se recomienda hacer estudios, cuidadosamente diseñados, para obtener información precisa y cuantitativa acerca del flujo genético entre especies y variedades del genero Zea, antes de liberar comercialmente maíz transgénico en México, en vista de que no es posible anticipar los efectos, tanto favorables como desfavorables, que se producirían con las interacciones génicas entre los transgenes y los genes “nativos”.
Se recomienda la designación de áreas que consideren diferentes niveles de riesgo para el establecimiento de pruebas de campo y experimentación con maíz transgénico. La supervisión de las pruebas de campo en las diferentes zonas de riesgo deberá ser realizada por personal profesional capacitado y autorizado. Se deberán considerar algunas acciones
complementarias para la preservación y el
mantenimiento de la diversidad genética del maíz y el teocintle. En este sentido, se recomienda la
conservación ex situ de germoplasma de maíz en instalaciones adecuadas para el almacenamiento a largo plazo. Además, se recomienda la construcción y operación en México de un Banco Nacional de Germoplasma Vegetal, no sólo para maíz, sino para todas las especies botánicas de importancia agrícola. La diversidad del teocintle en condiciones ex situ es de aproximadamente 80% de la diversidad presente en México. Con anterioridad a la liberación comercial del maíz transgénico, se recomienda completar el 20% de las colecciones que faltan para tener la
representatividad de la diversidad genética del teocintle en México. Además, se considera necesario iniciar un programa de monitoreo de las poblaciones de teocintle, con la participación de las instituciones locales, con el propósito de rescatar el conocimiento de las comunidades que están de alguna manera asociadas al manejo de este germoplasma.
La conservación in situ de ciertos tipos de teocintle está garantizada por la existencia y operación del área silvestre protegida en Manantlán, Jalisco, la cual ha considerado dentro de sus proyectos la conservación en finca de una población de Z. diploperennis. En cuanto a las demás poblaciones de teocintle, se deberán considerar propuestas similares a las de la Reserva de la Biosfera de Manantlán.
Se recomienda que las prioridades de investigación y conservación se orienten en primer lugar al maíz criollo y después al teocintle, ya que se anticipa que el flujo transgénico se daría en ese orden.
Es recomendable iniciar algunos trabajos de
conservación y caracterización en maíz y teocintle en zonas contiguas o cercanas a los poblados que tienen un alto crecimiento demográfico y en aquéllos que están sujetos a cambios ecológicos importantes. Se consideró que la liberación de maíz transgénico entraña riesgos, pero es necesario hacer un balance de riesgo y beneficio para determinar si los riesgos pueden ser mayores que los beneficios o viceversa, y para discernir cuáles son los efectos de unos y otros sobre los productores de diferentes niveles
socioeconómicos.
Grupo 2. Investigaciones en el área de riesgo, impacto y bioseguridad.
Los riesgos para el maíz criollo y el teocintle por la introducción del maíz transgénico, probablemente sean equivalentes al impacto que han tenido las variedades mejoradas e híbridos sobre los maíces nativos. Empero, no se puede anticipar o inferir el efecto de los transgenes sobre el teocintle, hasta que éstos se incorporen a su genoma.
Los transgenes que se han incorporado al maíz pudieran tener efectos pleiotrópicos en teocintle, lo que implicaría la posibilidad de cambios inesperados que pudieran ser benéficos para el maíz nativo, pero
letales o sumamente adversos para la capacidad reproductiva del teocintle. Por lo anterior, se recomienda que la investigación en esta área se enfoque hacia los transgenes y las plantas transgénicas que ya se encuentran disponibles o avanzados en su desarrollo, entre los cuales se identifican los
siguientes: a) el maíz transgénico que expresa la proteína insecticida del gen de la ∂-endotoxina de
Bacillus thuringiensis; en este caso se infiere que la
presencia de individuos tolerantes a la ∂-endotoxina, podría contribuir al desarrollo de poblaciones de insectos resistentes al producto transgénico; b) el maíz transgénico con resistencia a herbicidas podría implicar para las poblaciones de teocintle dos tipos de situaciones: una situación de riesgo en el momento de la aplicación de herbicidas que acompañe a la
introducción de variedades transgénicas resistentes a éstos, o bien, en otro escenario se supondría una ventaja adaptativa para el teocintle, conferida por la introgresión del transgene, lo cual le permitiría desarrollar una mayor capacidad de sobrevivencia e incrementar su potencialidad de convertirse en maleza.
Se recomienda la obtención de información
complementaria acerca del tamaño efectivo, y sobre algunos aspectos básicos de la panmixia y de la capacidad reproductiva de las poblaciones de teocintle. Además, es necesario diseñar
investigaciones para determinar las frecuencias del flujo genético, frecuencias de introgresión y el efecto de los transgenes incorporados al teocintle.
Para evaluar las consecuencias de la introducción de plantas transgénicas, se proponen experimentos para medir el grado de migración (m) y el coeficiente selectivo (s), dos parámetros relevantes que pueden utilizarse en modelos genéticos poblacionales y evolutivos.
Se proponen tres tipos de experimentos. El primero tiene que ver con los grados de hibridación para
calcular m y su variación. El segundo consistiría del análisis de introgresión para calcular la aptitud relativa del híbrido y el coeficiente selectivo del gene normal, independientemente del coeficiente selectivo del transgene. El tercero sería calcular el coeficiente selectivo del transgene en el híbrido. En los dos primeros tipos de experimentos no se utilizarían plantas transgénicas, por lo que se pueden hacer in
situ. Las regiones de macro distribución de teocintle
como la Mesa Central, la del Balsas y Chalco, serían seleccionadas para establecer las localidades experimentales, con dos repeticiones por cada localidad general, una in situ, y otra en una estación experimental local del INIFAP. Se recomienda el uso de marcadores codominantes para el estudio de las poblaciones experimentales seleccionadas en tanto que el tamaño de la muestra debe ser adecuado para determinar las diferencias biológicamente
significativas. Adicionalmente, se sugiere utilizar como fuente de polen las plantas resistentes a herbicida obtenidas mediante métodos
convencionales, con el fin de hacer comparaciones con materiales substancialmente equivalentes.
Grupo 3. Regulación y medidas de seguridad en las pruebas con maíz transgénico.
Se llegó al consenso de que sí se pueden llevar a cabo pruebas de campo con el maíz transgénico en México, siempre y cuando se tomen medidas adecuadas para prevenir el flujo genético. Estas medidas dependerán de qué se quiere probar y de los objetivos de los ensayos propuestos, tomando siempre en cuenta que las medidas de seguridad propuestas pueden ser válidas para algunos genes, para algunas localidades y para épocas determinadas.
Se recomienda el análisis cuidadoso de las instituciones que pretendan llevar a cabo estas pruebas. Se tendrá que demostrar que disponen del personal científico y técnico adecuado para manejar las pruebas con el debido profesionalismo.
Se recomienda un seguimiento continuo de las pruebas y llevar una bitácora, siempre a disposición de los miembros del Comité Nacional de Bioseguridad Agrícola. Asimismo, deben establecerse mecanismos de acceso restringido y de vigilancia estricta en los sitios de prueba para evitar que salga material voluntaria o involuntariamente de estos lugares. Se recomienda crear un mecanismo y un cuerpo especial de seguimiento y vigilancia durante la fase de experimentación y prueba de campo con maíz transgénico en México. Deberán participar personas capacitadas de instituciones de investigación e inclusive de entidades no gubernamentales independientes y profesionalmente solventes. La realización de pruebas de campo con material transgénico en centros de origen o diversidad se podrían aprovechar como oportunidades para ganar información, ya que no hay ninguna experiencia hasta ahora. Se recomienda evitar el círculo vicioso de prohibir todo por falta de información
El aislamiento ideal estaría dado en un área
semidesértica como, por ejemplo, en la península de Baja California, donde no hay teocintle, casi no hay criollos, y el cultivo de maíz no es muy importante. En esa región, las barreras biológicas para el aislamiento, tal vez, no serían necesarias. Allí se podría contar con una área ideal para realizar este tipo de pruebas. En las áreas con mayor frecuencia de distribución de teocintle sería necesario tomar algunas medidas de aislamiento en el sitio experimental. Lo más sencillo, directo y fácil es el desespigamiento de las plantas. El aislamiento en el ámbito de los campos experimentales o centros de desarrollo de estos materiales es recomendable, porque se debe contar con infraestructura y con técnicos capacitados para realizar estos trabajos de una forma adecuada y responsable, y evitar el escape del polen. Para lograr el aislamiento en campos de productores, conviene utilizar barreras físico-biológicas de
cultivo, en este caso maíz, o la caña de azúcar en el caso de regiones tropicales y subtropicales. Si el material utilizado como barrera es de la misma especie, en este caso maíz, ni el grano ni el rastrojo deben usarse para alimento humano y/o animal. Si hay probabilidades de escape a través del grano o la semilla, debe destruirse el grano que se obtiene de las barreras. Alrededor del sitio experimental no debe sembrarse maíz en el ciclo siguiente al ensayo con el material transgénico. Además, se deberá regar y barbechar el campo para eliminar las plantas voluntarias al finalizar el ciclo del ensayo. Según experiencias de algunas instituciones que han ensayado material transgénico en campo, la polinización con material homólogo no transgénico rinde un buen nivel de seguridad e indudablemente evita gran parte del problema.
Las pruebas en localidades alejadas de regiones ricas en variedades criollas o teocintle pueden resultar imprácticas, por lo que se sugirió que las distancias de aislamiento entre parcelas con maíz transgénico y normal que se podrían manejar son del orden de 300 a 500 m, que son las utilizadas por las empresas
productoras de semillas híbridas.
La liberación de maíz transgénico en México debe ser considerada como un caso especial y de gran
importancia. El caso del maíz transgénico es diferente, no tanto en la etapa experimental, sino en la etapa de liberación comercial, en la cual no puede haber confinamiento. Tal vez el mayor problema se presentará cuando se llegue al momento de la
desregulación del maíz transgénico y de su liberación como material comercial. Por tanto, se recomienda analizar cuidadosamente y por anticipado las consecuencias de la desregulación. La educación del público para que comprenda lo que está ocurriendo con la introducción del material transgénico, sería un paso importante en la transparencia de la toma de decisiones para la desregulación
Se recomienda que la investigación acerca del flujo de genes y análisis de riesgos biológicos derivados del uso y liberación de plantas transgénicas sea un trabajo interinstitucional coordinado. Es menester un trabajo de equipo donde participen biotecnólogos, biólogos moleculares, fitomejoradores y otros científicos que manejan la investigación desde disciplinas diversas.