criollos y teocintle?
A. Kato
Los reportes de los resultados de pruebas
experimentales con maíces transgénicos, que se han publicado hasta la fecha, indican que los genes transferidos presentan cierta estabilidad y parecen segregar en forma mendeliana. Por otra parte, parece que tampoco se han registrado publicaciones en donde se reporte la determinación de efectos pleitrópicos, epistáticos o de otra naturaleza, en los transgenes. Partiendo de lo anterior y suponiendo que los pocos reportes en la literatura reflejan
adecuadamente y sin sesgo los resultados, se puede inferir que unas cuantas variedades transgénicas, en forma independiente, no tendrían un impacto
significativo sobre las poblaciones de maíz o teocintle, aparte de aquellos que confieren específicamente los genes transferidos.
Sin embargo, hay que tener presente que los sistemas de producción y la utilización del maíz en Estados Unidos y México son muy diferentes, por lo que las evaluaciones del maíz transgénico y las técnicas seguidas para ello en el primer país, no son necesariamente válidas para las condiciones del segundo.
Además, suponiendo que en el futuro se introdujeran un número mayor de maíces transgénicos de diferente naturaleza, se tiene qué anticipar que la situación puede cambiar drásticamente en cada una de las localidades o regiones. En este sentido sería
evaluación de las implicaciones del maíz transgénico en México:
a) En las variedades transgénicas el gene transferido es un segmento adicional de ADN que normalmente no se encuentra en el maíz convencional ni en el teocintle. Por otro lado, durante el proceso de transferencia no es posible controlar el lugar de inserción del gene en los cromosomas. Por esta razón, en dos o más variedades transgénicas con el mismo gene transferido, éste puede encontrarse en diferentes loci formando parte de grupos de ligamiento distintos. Si algunas de estas variedades transgénicas son introducidas, independientemente, a una localidad y posteriormente los transgenes fueran transferidos al maíz criollo o al teocintle, por hibridación o introgresión, con el tiempo pueden llegar a juntarse en el mismo genomio y acumularse en las poblaciones nativas. Esto ocasionaría que el mismo transgene se encuentre por duplicado, triplicado o en repeticiones de mayor grado. Esta multiplicación génica dentro del mismo genomio podría causar diversas irregularidades, entre las que se encuentran principalmente las aberraciones cromosómicas y algunas anormalidades fisiológicas. Si esta situación llegara a establecerse en las
poblaciones de maíz criollo y el teocintle, entonces se puede anticipar que se presentarían diversos efectos de los cuales muchos podrían ser
desfavorables para un desarrollo y reproducción normales de las plantas y por tanto, de las poblaciones.
b) Por otro lado, como los transgenes pueden mutar en forma libre, y si originalmente no mostraban algún efecto adverso, después del cambio producirían efectos de diversa índole, que actualmente no es posible predecir.
Conforme se incremente la formación de variedades transgénicas y éstas, en proporciones similares, se introduzcan y se liberen, el número de genes
totalmente extraños en los complejos génicos tanto del
maíz como del teocintle irá en aumento. Se puede predecir que esta situación llegará en pocos años, dado que la tecnología está disponible y cada vez se perfecciona y se hace más eficaz. Esta situación podría generar nuevos tipos de interacciones génicas entre los transgenes y entre éstos y los genes “nativos”. ¿Qué efectos producirán estas interacciones? No es posible anticipar algo concreto, pero potencialmente sí hay grandes posibilidades de que ocurran efectos considerables, tanto favorables como desfavorables. Un problema fundamental en el análisis de esta situación es la falta de información que pueda orientar la toma de decisiones en relación con la introducción, prueba y liberación del maíz transgénico y las consecuencias que podrían traer las acciones que se lleven a cabo. Lo más recomendable sería hacer estudios y pruebas piloto cuidadosamente controladas y estrictamente vigiladas para obtener la información requerida antes de introducir y liberar maíz
transgénico.
Es necesario además llevar a cabo estudios más precisos sobre introgresión entre maíces nativos y entre éstos y el teocintle, con la finalidad de aclarar si ocurre o no y en qué grado ocurre si éste es el caso. Estos estudios pueden hacerse bajo estricta vigilancia y supervisión de investigadores y académicos capaces. Una vez que se tenga evidencia de que el maíz
transgénico no tiene efectos adversos en los maíces criollos o el teocintle y se tome la decisión de aprobar su uso comercial, suponiendo que se determine que el efecto general de éstos puede no diferir del que pueden tener, o han tenido, los maíces híbridos obtenidos por métodos convencionales de mejoramiento genético, se pueden anticipar las siguientes consecuencias:
a) Desplazamiento de variedades nativas de uso en agricultura comercial, en periodos cortos de tiempo, en aquellos lugares donde existen condiciones de producción con potencial elevado.
b) Desplazamiento o modificación lenta de variedades nativas para consumo con usos especiales.
c) Las generaciones avanzadas de híbridos o variedades introducidas y “adaptadas”, así como las variedades nativas “modificadas” pueden convertirse en la fuente de enlace en la
transferencia de germoplasma exótico al teocintle. d) El uso de germoplasma exótico, con o sin
transgenes, en forma de híbrido comercial, resulta en la expresión de características negativas que no se detectan de inmediato sino que aparecen en generaciones avanzadas o cuando se modifican algunos factores ambientales. Estas características negativas, como la susceptibilidad a ciertos factores ambientales, posteriormente pueden ser
transferidas a variedades nativas o al teocintle.