cumpliera el dictamen, lo que forzó la retirada de la UNMEE en 2008. Un año antes, la EEBC finalizó sus trabajos sin poder implementar su mandato por obstrucciones de Etiopía, por lo que la situación continúa estancada desde entonces.
25. Matfess, Hilary y Watson, Daniel, Change and Continuity in Protests and Political Violence in PM Abiy’s Ethiopia, ACLED, 13 de octubre de 2018.
julio los líderes de ambos países firmaron la Declaración Conjunta de Paz y Amistad, que pone fin a 20 años de guerra e incluye el acuerdo sobre la implementación de la decision fronteriza y el restablecimiento de acuerdos diplomáticos, económicos y de comunicaciones, entre otras cuestiones. Abiy pidió al secretario general de la ONU, António Guterres, el levantamiento de las sanciones a Eritrea. Entre el 14 y el 16 de julio Afewerki visitó Etiopía por primera vez en 20 años y reabrió la embajada eritrea, y el 18 de julio la compañía Ethiopian Airlines reanudó los vuelos con Eritrea, y el 4 de agosto hizo lo propio su homóloga eritrea. El 24 de julio los dos líderes agradecieron en Emiratos Árabes Unidos al príncipe heredero Mohammed bin Zayed Al-Nahyan su papel para promover la paz entre ambos países. El 5 de septiembre Abiy Ahmed realizó su segunda visita a Eritrea, y al día siguiente inauguraron la embajada de Etiopía en Asmara. El 11 de septiembre ambos líderes acordaron la retirada de tropas de la frontera común. Esta decisión dio paso a la reunión tripartita entre Eritrea, Etiopía y Arabia Saudita en Jeddah (Arabia Saudita) que culminó con la firma el 16 de septiembre del acuerdo de paz entre Eritrea y Etiopía, conocido como Acuerdo sobre la Paz, la Amistad y la Cooperación Integral, con la presencia de los líderes de ambos países y del rey Salman de Arabia Saudita, del secretario general de la ONU, del presidente de la Comisión de la UA y del ministro de Exteriores de Emiratos Árabes Unidos. Este acuerdo añadía a la Declaración conjunta del 9 de julio la creación de proyectos de inversión conjuntos, que incluyen el establecimiento de Zonas Económicas Especiales Conjuntas y la colaboración en la lucha contra el terrorismo y el tráfico de personas, drogas y armas, así como un comité y subcomités de seguimiento de la implementación del acuerdo.
Etiopía
Intensidad: 3
Evolución: ↓
Tipología: Gobierno Interna
Actores: Gobierno (coalición EPRDF, liderada por el partido TPLF), oposición política y social, diversos grupos armados
Síntesis:
El régimen que gobierna Etiopía desde 1991 se enfrenta a una serie movimientos opositores que reclaman avances en la democracia y la gobernabilidad del país, así como un mayor grado de autogobierno. La coalición gubernamental EPRDF (Ethiopian People’s Revolutionary Democratic Front) está controlada por el partido Tigrayan People’s Liberation Front (TPLF) de la minoría tigré, que rige el país con un creciente autoritarismo y con el beneplácito de las élites amhara. Existe un descontento en el país con el régimen federal étnico implantado por el EPRDF, que no ha resuelto la cuestión nacional, lo que ha alimentado la consolidación de una fuerte oposición política y social. Hay sectores político-militares que cuestionan el federalismo étnico
como insuficiente para sus demandas nacionales mientras otros sectores de las clases dominantes y con presencia en el conjunto del país consideran el federalismo étnico un freno a la consolidación del Estado-nación, en paralelo a las exigencias de una democratización de las instituciones. En las elecciones de 2005 esta diversa oposición supuso un reto para el EPRDF, que reprimió con dureza las protestas postelectorales, renuente a la competencia multipartidista. Los siguientes comicios (2010, 2015) limitaron todavía más la apertura democrática al incrementar la verticalidad del régimen y la represión de la oposición política. La Ley antiterrorista de 2009 contribuyó a diezmar a la oposición. El intento desde 2014 de llevar a cabo el Addis Abeba Master Plan, plan que preveía la expansión territorial de la capital, Addis Abeba, a costa de varias ciudades de la región de Oromiya, y la organización del desarrollo de la ciudad generó importantes protestas y represión mortal en la región de Oromiya, lo que contribuyó a incrementar la tensión.
El nombramiento del nuevo primer ministro Abiy Ahmed en marzo de 2018 fue determinante para la evolución de la situación en el país. En febrero se produjo la renuncia del primer ministro Hailemariam Desalegn y el nombramiento el 27 de marzo de Abiy Ahmed por parte de la coalición gobernante EPRDF. Abiy Ahmed, miembro de la comunidad oromo, antiguo oficial de inteligencia militar y diputado, fue propuesto por el Oromo Democratic Party (ODP), que es uno de los cuatro partidos que conforman la coalición gobernante EPRDF. Sus primeras medidas se dirigieron a mitigar las tensiones étnicas en el país, promover la unidad nacional y relajar las restricciones relativas a libertades civiles. En su primer viaje en abril visitó Jijiga, capital del estado regional de Somalí, con el objetivo de reunirse con representantes de las comunidades oromo y somalí. El 30 de junio el Gobierno presentó una propuesta en el Parlamento para retirar de la lista de grupos terroristas a tres grupos armados (OLF, ONLF y Ginbot 7), abrió el acceso a más de 200 páginas web prohibidas, relevó a altos cargos de prisiones por haber fracasado en la protección de los derechos de los presos y promovió la liberación de presos políticos, lo que redujo ostensiblemente la violencia y el clima de tensión en el país.
No obstante, tal y como destacó ACLED, el cambio en el liderazgo y la apertura democrática promovida por el Gobierno de Abiy Ahmed no significó la interrupción de la violencia política.25 En este sentido, ACLED constató
una mayor tolerancia hacia las protestas y se produjo una reducción del número de manifestaciones en Oromiya, pero a la vez la inestabilidad en otras partes de Oromiya y la violencia intercomunitaria en Etiopía se incrementaron. En junio de 2018 se levantó el estado de emergencia que incluía la prohibición de celebración de actos públicos de protesta, lo que implicó un incremento de la movilización social y política y a la vez una reducción de las confrontaciones entre los manifestantes y los cuerpos de seguridad del país, debido a la mayor tolerancia por parte de los cuerpos de seguridad.
El nombramiento del nuevo primer ministro Abiy Ahmed en marzo de 2018 fue determinante para la evolución de la situación en el país. En febrero se produjo la renuncia del primer ministro Hailemariam Desalegn y el nombramiento el 27 de marzo de Abiy Ahmed por parte de la coalición gobernante EPRDF. Abiy Ahmed, miembro de la comunidad oromo, antiguo oficial de inteligencia militar y diputado, fue
propuesto por el Oromo Democratic Party (ODP), que es uno de los cuatro partidos que conforman la coalición gobernante EPRDF. Sus primeras medidas se dirigieron a mitigar las tensiones étnicas en el país, promover la unidad nacional y relajar las restricciones relativas a libertades civiles. En su primer viaje en abril visitó Jijiga, capital del estado regional de Somalí, con el objetivo de reunirse con representantes de las comunidades oromo y somalí. El
30 de junio el Gobierno presentó una propuesta en el Parlamento para retirar de la lista de grupos terroristas a tres grupos armados (OLF, ONLF y Ginbot 7), abrió el acceso a más de 200 páginas web prohibidas, relevó
a altos cargos de prisiones por haber fracasado en la protección de los derechos de los presos y promovió la liberación de presos políticos
Tras su retirada de la lista de grupos terroristas, en la que se encontraba desde 2008, el OLF declaró en julio un alto el fuego unilateral. El 20 de julio el Parlamento aprobó una ley de amnistía para los antiguos presos políticos. Tras estas históricas decisiones, el Gobierno y el grupo armado oromo OLF alcanzaron un acuerdo de reconciliación para poner fin a las hostilidades en Asmara el 7 de agosto. Ambas partes acordaron establecer un comité conjunto que supervise la implementación del acuerdo.
Sin embargo, tras estos importantes pasos, se produjo una escalada de la violencia en la capital, Addis Abeba, y sus alrededores vinculada al retorno de miembros del OLF que se encontraban en el exilio. El 15 de septiembre se celebró una significativa manifestación para conmemorar su retorno, que acabó con actos de violencia por parte de simpatizantes de la rebelión contra otras comunidades y en los días posteriores se produjeron actos de violencia en algunos barrios y distritos de la capital, en los que murieron 28 personas. Posteriormente, el Gobierno pidió a los combatientes del OLF que todavía no se habían desarmado en el marco del acuerdo de reconciliación alcanzado en agosto que procedieran a desarmarse. Unos 1.300 combatientes del OLF ya se habían desarmado a raíz del acuerdo durante el año. No obstante, se reportaron enfrentamientos entre el OLF y los cuerpos de seguridad etíopes en el distrito de Qelem de Wolega entre el 28 y el 29 de octubre, que se repitieron a finales de año. El OLF acusó al Gobierno de no haber respetado el acuerdo de agosto. No obstante, ACLED constató una mayor tolerancia hacia las protestas y se produjo una reducción del número de manifestaciones en Oromiya, pero a la inestabilidad en otras partes de Oromiya y la violencia
intercomunitaria en Etiopía se incrementaron.26
Además, la geografía de la violencia política también se desplazó de la capital, Addis Abeba, y de Oromiya Occidental, hacia la región de Somalí y la zona fronteriza entre Somalí y Oromiya. Así, cabe destacar la recurrencia de los brotes de violencia entre comunidades ganaderas somalíes y comunidades agrícolas oromo a lo largo de la frontera entre las regiones de Oromiya y de Somalí que compiten por los recursos pero sobre todo por la demarcación de los respectivos territorios, ya que nunca se ha producido una demarcación formal de la frontera y ésta continúa siendo un símbolo para promover la violencia intercomunitaria. A esto cabe añadir la escalada de la violencia perpetrada por la Policía Liyu, el grupo paramilitar gubernamental Etiopía (Oromiya)
Intensidad: 3
Evolución: ↑
Tipología: Autogobierno, Identidad, Recursos Interna
Actores: Gobierno central, Gobierno regional, oposición política (partidos OFDM, OPC) y social, oposición armada OLF, IFLO
Síntesis:
Etiopía es escenario de movimientos de carácter secesionista o de rechazo del poder central desde los años setenta. El oromo OLF surge entre 1973 y 1974 en la región etíope de Oromiya, en el centro y sur del país, en contra de la dictadura de Mengistu y con el objetivo de establecer un Estado independiente para la comunidad oromo. A pesar de sus diferencias, los movimientos políticos y armados de carácter nacionalista oromo participan junto a otros movimientos insurgentes del país para derrocar el régimen de Mengistu en 1991. Sin embargo, el OLF se desmarca en 1992 del Gobierno de transición liderado por el partido TPLF de Meles Zenawi, que controla la coalición en el poder, el Ethiopian People’s Revolutionary Democratic Front (EPRDF), y desde entonces inicia la lucha armada contra el Gobierno central y contra otros movimientos políticos oromos progubernamentales exigiendo la independencia de la comunidad oromo. En paralelo, la región de Oromiya ha vivido un ciclo de protestas iniciadas por el movimiento estudiantil en 2014 contra el régimen etíope debido a reivindicaciones vinculadas a la percepción de marginación del pueblo oromo, que fueron fuertemente reprimidas. Por último, cabe destacar la recurrencia de los brotes de violencia entre comunidades ganaderas somalíes y comunidades agrícolas oromo a lo largo de la frontera entre las regiones de Oromiya y de Somalí por la competencia de recursos y por la demarcación entre los territorios de ambas comunidades y en zonas remotas de ambas regiones y la intervención represiva de la Policía Liyu, que contribuye a exacerbar la situación e incrementar la violencia.