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CONOCIMIENTO CIENTIFICO

In document Teoria de La Comunicacion Libro (página 91-97)

C OMUNICACIÓN ENTRE LAS C IENCIAS

CONOCIMIENTO CIENTIFICO

El conocimiento de los mecanismos comunicativos facilita el control social. No está al alcance del teórico de la comunicación (ni de ningún otro teórico) impedir que su saber pueda ser utilizado por Ego, en la práctica, para reducir la libertad personal y colectiva de Alter. Pero en cambio, sí que le cabe enfrentarse, a nivel teórico, con los intentos de instrumentación del saber, negándose a degradar el estudio de la Teoría de la Comunicación a la condición de otra técnica de control, alternativa a las técnicas que programan la coactuación.

La diferencia entre un enfoque del estudio de la comunicación orientado a la ampliación del conocimiento y otro orientado al perfeccionamiento del control social es muy sencilla de establecer. El científico está interesado en hacer saber, para que Alter, por la vía del conocimiento (en este caso, del conocimiento de sus comportamientos comunicativos y de los ajenos comportamientos), tome conciencia de su propia condición existencial y social en cuanto Actor de la comunicación; esa toma de conciencia amplía su autonomía. En cambio, el controlador está interesado en hacer hacer a Alter. La información no se valora como un modo de esclarecimiento, sino como estímulo para producir un comportamiento previsto. Si además Ego es poco escrupuloso, no excluirá la instrumentación del falseamiento o el engaño como técnicas de control comunicativo.

La línea divisoria entre la Teoría de la Comunicación (o si se prefiere, las Teorías de la Comunicación alternativas que pueden elaborarse) y las técnicas de control social que recurren a la comunicación, pasa por el lugar que, desde siempre, ha separado a la Ciencia de la instrumentación. La reflexión científica es un saber desinteresado. El «desinterés» del teórico no

significa indiferencia, ni frente a las consecuencias del saber, ni respecto a su uso; el teórico es consciente de que la ciencia cumple su función de hacer

saber cuando lograr mostrar lo que se pretende hacer hacer por los

controladores que de ella se aprovechan; de aquí el carácter crítico que es consustancial con toda teoría67.

4. RAZONES AXIOLOGICAS Y EPISTEMOLOGICAS QUE

RECLAMAN UNA REFLEXION TEORICA SOBRE LA

COMUNICACION

Las anteriores observaciones justifican la necesidad de un planteamiento teórico de la comunicación. «Teórico» no se opone a práctico, ya que una buena teoría es condición necesaria para guiar toda práctica consciente; y por otra parte, no cabe construir teoría alguna —ni en comunicación, ni en ningún campo del saber—, que no haya sido elaborada a partir de una reflexión sobre la experiencia, y contrastada con ella para probar su validez. Un planteamiento teórico se opone a otro instrumental, en la medida que el segundo se preocupa sólo de proveerse de los medios para intervenir eficazmente sobre la realidad, renunciando a relacionar el uso de esos medios con los fines que persigue la intervención.

En el plano meramente epistemológico, la reflexión teórica sobre la comunicación está aún lejos de haber logrado un nivel satisfactorio; no sólo por la juventud de la disciplina, sino además por la prioridad que han recibido los enfoques instrumentales. Sin embargo, esa reflexión ya no puede aplazarse, a la vista de los contactos que la Teoría de la Comunicación

67 En el campo de la comunicación abunda más la literatura técnica aplicada al control de los Actores que las

teorías preocupadas por difundir el saber desinteresado, y son más numerosos los controladores que los teóricos. Algunos controladores están trabajando al servicio de instrumentaciones más bien pintorescas que peligrosas, por ejemplo aquelllos que ofrecen recetas para triunfar en la vida por medio de la comunicación, del tipo «cómo ganar amigos», pero también existen otros controladores al servicio de proyectos mucho más inquietantes: por ejemplo, aquellos que trabajan en el objetivo colonialista de destruir conscientemente la cultura de una nación X (subdesarrollada), programando la penetración comunicativa del modo de vida de la nación Y (superdesarrollada).

establece con otras ciencias, de los cuales se ha hecho mención en este mismo tema68.

5. EL METODO PARA FUNDAR UNA TEORIA DE LA

COMUNICACION

5.1. El paso del saber al comprender

En el primer tema se afirma que la comunicación es una reflexión científica muy nueva a propósito de un objeto muy antiguo. Con ello se está indicando que la C O MU N I C A C IÓ N, como práctica, ha antecedido a la «Ciencia

de la Comunicación», como saber, en millones de años, si nos atenemos a su génesis biológica69.

Un campo teórico nuevo, como la Teoría de la Comunicación, se inicia siempre a partir de la reflexión científica sobre fenómenos que por ser evidentes se dan por sabidos.

Así ocurrió, por ejemplo, en la Física. La teoría de los graves se formuló cuando Newton propuso que se explicase por qué se caían las manzanas, y, en cambio, no se caían unos astros sobre otros. Es probable que muchos de los contemporáneos de este científico se preguntasen por qué unos hechos tan evidentes y conocidos tenían que ser explicados, y que fuesen aún más numerosos quienes opinasen que a partir de unas preguntas tan elementales sería imposible derivar teoría científica alguna. En este

68 En la introducción a este libro ya se advirtió al lector que son pocos los teóricos que se han puesto a

reflexionar sobre el estatuto epistemológico de la comunicación, y aún más escasas las «Teorías» elaboradas a las que cabe remitirse. También se indicó que quienes estamos interesados en sentar las bases teóricas de la comunicación, somos conscientes de que nuestra reflexión deberá ser corregida en el futuro por el propio avance de los estudios de comunicación. En todo caso, la provisionalidad que afecta a cualquier propuesta que ahora pueda ofrecerse sobre los fundamentos teóricos de la comunicación no significa que el esfuerzo sea inútil; los resultados que se alcancen servirán, cuando menos, para contar con un marco epistemológico que pueda ser discutido, criticado y, por tanto, mejorado.

69 Lo mismo ha ocurrido en todos los demás ámbitos de la realidad que han sido objeto del pensamiento

científico. El paso del conocimiento práctico o precientífico al conocimiento científico de esa práctica es largo; pero incluso la ciencia antecede a la epistemología: el saber científico va avanzando antes de que los científicos se pongan de acuerdo sobre los supuestos teóricos y sobre el objeto mismo de sus investigaciones. Así sucedió con todas las ciencias que en la actualidad están más sólidamente fundadas en supuestos epistemológicos válidos, y así ocurre ahora con la Teoría de la Comunicación.

ejemplo, como en tantos otros, «lo que se sabe», «lo que se conoce» por todos, coincide con lo que menos se comprende y más tiempo tarda en ser explicado científicamente. En el campo de la comunicación, la reflexión científica sobre los fenómenos comunicativos fundamentales resulta particularmente diffcil, a consecuencia de «lo mucho que se sabe» y «lo mucho que se conoce»70.

Para trabajar teóricamente la comunicación resulta útil adoptar una actitud metodológica que los fenomenólogos denominan «puesta entre paréntesis»: consiste en dejar a un lado, provisionalmente, lo que se sabe de la comunicación a partir de las experiencias comunicativas personales, y en prescindir de lo que se conoce de la comunicación a partir de la familiaridad con el lenguaje comunicativo. No quiere decirse que la Teoría de la Comunicación formule sus preguntas ignorando «lo que sabe» ni velando «lo que se conoce». La teoría está para poder explicar lo que se sabe por experiencia y para poder comprender lo que se conoce por la cultura; pero esta tarea epistemológica sólo es posible cuando el estudioso, en vez de conformarse con la descripción de los fenómenos, se interesa por la razón de ser de los mismos.

Un ejemplo puede ilustrar la diferencia entre la descripción de «lo que se sabe» y el análisis teórico. Se sabe por experiencia que es posible comunicar a propósito de máquinas de movimiento continuo, o de círculos cuadrados, sin que signifique un obstáculo para la comunicación la imposibilidad de que los comunicadores puedan fabricar esa clase de máquinas o dibujar esa clase de figuras. Las personas sin interés teórico en el campo de la comunicación se conformarán con este conocimiento. En cambio, el teórico de la comunicación utiliza el conocimiento que posee por experiencia de esa clase de comunicaciones, para formular preguntas que sirvan de base a la investigación. En este ejemplo la pregunta sería la siguiente: ¿cómo es posible que sea posible comunicar a propósito de objetos que no podemos crear?

70 Nadie se siente un profano cuando se está tratando de la comunicación. Cualquier persona «sabe» cómo es

posible comunicar a partir de sus experiencias comunicativas cotidianas en las que participa como Actor o como observador: no existe la descentración del sujeto que investiga respecto al objeto investigado. Algunas personas de notable capacidad para la comunicación pueden incluso imaginar que su habilidad comunicativa es un requisito necesario y suficiente para clasificarse entre los teóricos de la comunicación. Cualquier persona medianamente informada «conoce» los mismos términos comunicativos que se utilizan en los libros de comunicación, aunque los use de forma imprecisa o poco pertinente. El lenguaje técnico de la comunicación se ha incorporado en gran medida al lenguaje coloquial, y esta ausencia de fronteras puede hacer creer a quien posee el vocabulario que también domina los conceptos.

5.2. La pregunta fundacional de la Teoría de la Comunicación

Para la teoría «lo que se sabe» no es el límite, sino el umbral del conocimiento científico. Ese límite se traspasa mediante la interrogación metódica por el cómo, el porqué y el qué de la comunicación. Tales preguntas permiten adquirir la aptitud científica. Es un «experto» en comunicación quien ha avanzado desde lo que meramente «se sabe» porque se observa en él mismo o en los otros, hacia lo que se comprende, porque es capaz de explicarlo. La capacidad de asombro ante lo cotidiano, la curiosidad epistemológica diferencian al científico (quien cree no saber, lo cual le permite formular todas las preguntas) del filisteo (quien cree tener todas las respuestas, lo cual le impide formular pregunta alguna). La aptitud científica requiere de esa actitud para el asombro. El lector que esté animado de dicha actitud, y que estudie en busca de aquella aptitud científica, dispone de una pregunta que puede servir para fundar la Teoría de la Comunicación, porque resulta adecuada para transformar el saber sobre la práctica comunicativa, en un comprender científico. Proponemos como pregunta fundacional de la Teoría de la Comunicación la siguiente:

«¿Cómo es (a veces) posible que la comunicación sea posible?» o alternativamente: «¿cómo es posible (a veces) que la comunicación no sea posible?»71.

El lector que se detenga en busca de una respuesta adecuada comprobará que todo cuanto sabe sobre la comunicación a un nivel práctico le ayuda poco en sus inicios como teórico. Para facilitar su análisis, cabe desarrollar esa pregunta en un repertorio de cuestiones más concretas que están en ella implícitas. Por ejemplo, las siguientes:

a) ¿Cómo es posible que a veces un ser vivo (no) sea Actor de la comunicación? ¿Qué hace posible o imposible la condición de Actor?

b) ¿Cómo es posible que a veces una cosa, un objeto, un bien, un cuerpo (no) se utilice para obtener expresiones comunicativas? ¿Qué hace

71 Otras preguntas equivalentes ha servido para fundar la teoría de otras ciencias. Por ejemplo:

—De la Física: ¿cómo es posible que el movimiento (no) sea posible? —De la Biología: ¿cómo es posible que la vida (no) sea posible? —Del Psicoanálisis: ¿cómo es posible que el placer (no) sea posible?

posible o imposible la condición de sustancia expresiva para la comunicación?

c) ¿Cómo es posible que a veces el trabajo aplicado sobre sustancias expresivas inorgánicas u orgánicas (no) sirva para obtener expresiones? ¿Qué hace posible o imposible la génesis de expresiones comunicativas a partir de la materia?

d) ¿Cómo es posible que a veces unas energías (no) se configuren como señales aptas para ser transportadas entre los actores de la comunicación? ¿Qué hace posible o imposible el empleo de las energías como señales aptas para ser transportadas entre los Actores de la comunicación? ¿Qué hace posible o imposible el empleo de las energías como señales transportables por los canales de comunicación?

e) ¿Cómo es posible que a veces unos órganos biológicos o unos intrumentos tecnológicos (no) sean capaces de manejar los canales de comunicación (no) permitiendo que las señales lleguen a más distancia o permanezcan más tiempo? ¿Qué hace posible o imposible la condición de instrumento de la comunicación?

f) ¿Cómo es posible que a veces una representación a propósito de algo (no) se configure como un contenido comunicativo y (no) se vincule a unas expresiones determinadas? ¿Qué hace posible o imposible la génesis y el uso de representaciones en la comunicación?

g) ¿Cómo es posible que a veces (no) pueda comunicarse a propósito de unos u otros objetos de referencia; entre ellos, cosas, objetos, materiales, personas, ideas, cualidades, actos, acontecimientos reales e irreales, presentes, pasados o futuros? ¿Qué hace posible o imposible la condición de objeto de referencia de la comunicación?

h) ¿Cómo es posible que a veces la comunicación (no) sirva para conseguir lo que otros comportamientos hacen posible? ¿Qué hace posible o imposible la satisfacción de las necesidades y expectativas de los actores por medio de la comunicación?

i) ¿Cómo es posible que a veces la comunicación (no) resulte intervenida o mediatizada por otras instancias? ¿Qué hace posible o imposible la autonomía de la comunicación?

j) ¿Cómo es posible que a veces la comunicación (no) intervenga o mediatice a otras instancias? ¿Qué hace posible o imposible el control por la comunicación?

Estas y otras preguntas alternativas tendrán una respuesta, más o menos completa, según lo permita nuestro saber, a medida que se vaya configurando la tarea teórica en la que estamos trabajando. Entre tanto, y con el objeto de ofrecer una primera aproximación muy concreta a las cuestiones que conciernen a la Teoría de la Comunicación, se ofrece un ejemplo de una interacción comunicativa en la cual el lector está participando activamente: la lectura de este tema.

6. UNA PRIMERA APROXIMACION AL CONTENIDO DE LA

TEORIA DE LA COMUNICACION MEDIANTE EL ANALISIS DE

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