Incluyo la descripción de este truco aunque dudo que alguno de los lectores se vea tentado a hacerlo. Primero porque utiliza aparatos que son imposibles de conseguir y segundo porque dichos aparatos se verían totalmente fuera de moda en un escenario moderno. Sin embargo me parece que puede resultar inspirador conocerlo.
Este es un truco de los llamados de pasa-pasa. Herrmann pedía prestado un sombrero de copa y lo ponía boca abajo sobre una mesa. Mostraba ahora una vasija de metal la cual llenaba de arroz y la dejaba finalmente a la vista del público. Señalando tres conos metálicos que tenia sobre otra mesa, hacía que el público eligiera uno de ellos y después de meter la varita mágica en su
interior para mostrarlo vacío, lo ponía sobre el sombrero prestado. Hacía elegir otro de los conos y con éste cubría la naranja la cual había puesto en otra mesa.
Ahora, como para recapitular, Herrmann levantaba el cono que estaba sobre el sombrero,
mostraba que no había nada debajo y lo volvía a poner en su sitio. Levantaba el cono que cubría la naranja y después de dejarla ver, la cubría pero fingía llevársela oculta y metérsela en el bolsillo. El público protestaba y él les aseguraba que no había hecho nada y finalmente
levantaba el cono mostrando la naranja todavía en su sitio. Entonces eliminaba el cono dejando la naranja a la vista sobre la mesa.
Entonces se acercaba a la vasija con el arroz y sin tocarla, juntaba sus manos como si cogiera invisiblemente el arroz y hacía el movimiento de lanzarlo hacia el cono que cubría el sombrero. Levantando este cono se veía que, en efecto, el arroz había aparecido debajo, sobre el sombrero. Tomaba entonces la naranja con las manos y acercándose a la vasija que había llenado de arroz, la fingía pulverizar y hacerla pasar mágicamente a su interior. Separaba las manos y la naranja había desaparecido y destapando la vasija, en su interior no había ni un solo grano de arroz sinó la naranja.
Los dibujos superiores ilustran los aparatos usados. Hay tres conos de metal. Dos son normales y uno es trucado pues tiene una tapa interna la cual se abre por fuera mediante un botón. El compartimento secreto resultante se llena de arroz y se cierra la tapa. Los tres conos se ponen sobre una mesa con el trucado en la posición central pues ha de ser forzado y esta es la mejor posición para ello. No entraremos en el detalle del forzaje pues
todo mago ha de saberlo. Pasemos mejor a la vasija del arroz. Este aparato todavía se utiliza pues forma parte de un truco algo más moderno llamado " Here, There, Where?" (Aquí, allí ¿dónde?) que no es más que una evolución de este que estamos explicando y en el cual no solo cambian de sitio una naranja y unos puñados de arroz sinó que también interviene en el baile una botella (o una pila de fichas grandes de madera, en las versiones más modernas). Los dibujos de abajo son sacados de un catálogo en el que se anunciaba esta versión más moderna del efecto que presentaba Herrmann.
Estudiando el dibujo de la vasija del arroz en la página anterior, se verá que ésta contiene un doble fondo inferior y un émbolo que permite, presionando sobre el punto C, elevar la naranja y a la vez abrir el doble fondo. La naranja está desde el comienzo en la posición mostrada en el
dibujo. El mago toma la vasija y sin mostrarla vacía, la va llenando de arroz de una bolsa. En el momento en que la naranja queda cubierta de arroz, el mago puede,
acercándose al público, dejar ver el interior de la vasija y solo se verá llena de arroz. Después de ponerle la tapa finge no saber bien donde dejarla y aprovecha este tiempo
para, presionando el punto C, levantar el émbolo con lo cual se abre el doble fondo y el arroz se esconde por su propio peso en él. Al cabo de los pocos segundos que toma esto, el mago deja la vasija a la vista y el muelle del émbolo cierra la abertura secreta y la naranja queda sola en el compartimento principal, lista para el final de la experiencia.
A estas alturas todo estará más o menos claro excepto un par de detalles. Después de hacer aparecer la naranja de la varita, el mago toma la vasija y la llena de arroz tal como se ha
explicado ya, dejando ver su interior cuando haya cubierto la naranja duplicada. Tapa la vasija y la deja a la vista después de haber abierto el doble fondo para que el arroz se oculte. Ahora fuerza el cono trucado con el arroz y después de meterle la varita por dentro para demostrar que está vacío, lo pone sobre un sombrero de copa prestado el cual usa solo como plataforma. Hace luego elegir otro de los conos y cubre con éste la naranja.
Haciendo una recapitulación, levanta el cono del sombrero mostrando que abajo no hay nada y al volverlo a poner, toca el botón secreto con lo cual el arroz sale del compartimento secreto superior. Levanta el otro cono mostrando la naranja y al volverla a cubrir finge escamotearla. Después de aprovechar dicha situación, elimina el cono dejando la naranja a la vista sobre la mesa. Ahora finge pasar el arroz de la vasija al cono del sombrero y levanta éste mostrando que el arroz ha aparecido debajo.
Lo que no he dicho hasta ahora es que la mesa en que está la naranja está equipada con una trampa mecánica tal como se enseña en los dibujos inferiores. No entraré en detalles acerca de la construcción o funcionamiento de dicho artilugio. Solo diré que después de estudiar durante mucho tiempo la técnica de los magos de antaño, considero una lástima que se hayan dejado de utilizar estos elementos pues los efectos que se lograban con ellos eran excelentes, tal como veremos más adelante cuando expliquemos el truco de los conejos tal como lo ejecutaba Herrmann y otros magos de la época. Esta trampa en particular la abría el mismo mago presionando con la
muñeca al colocar las manos como muestra el dibujo inferior para coger la naranja.
Todo está claro ahora. La naranja se había dejado sobre la trampa y al fingir cogerla entre las manos, se había abierto ésta y la naranja pasaba al interior de la mesa. La trampa se dejaba cerrar (el mecanismo estaba provisto de muelles para
que fuera automático) y se avanzaba hacia la vasija del arroz fingiendo llevar la naranja entre las manos. Aquí se cerraban los dedos como si se redujera la naranja a polvo y se separaban las manos mostrando que había desaparecido. Abriendo ahora la vasija del arroz, se dejaba caer de ella la naranja y se mostraba que el arroz había desaparecido.