El papel de la frecuencia de los impulsos está estrechamente li- gada al del reclutamiento espacial; es entonces natural que lle- guemos a las mismas conclusiones:
1. La acción específica de la fuerza se sitúa sobre frecuencias im- portantes.
2. Hacen falta, también ahora, cargas pesadas para solicitar esas frecuencias elevadas (50, 60 Hz).
nes máximas las unidades motoras rápidas descargaban a fre- cuencias inferiores a la de las unidades motoras lentas. Esto expli- ca una posibilidad de progreso importante que desarrolla segura- mente el entrenamiento o las situaciones de tensión intensa o de hipnosis (De Lucas y col., 1982).
El entrenamiento aumenta la posibilidad de desarrollar fre- cuencias elevadas (Grimby y col., 1981). Así las unidades moto- ras de alto umbral de reclutamiento que no estaban implicadas van a ser solicitadas. Además, un entrenamiento de tipo isométri- co es capaz de permitir un mantenimiento de descarga elevada durante un período más largo (que pasa de los 3-4 a los 20 se- gundos) (fig. 117).
Figura 115. El reclutamiento temporal.
Tensión Tensión Tensión Tensión
Un mensaje Dos mensajes Muchos mensajes Todo los mensajes (Clonus) (Tetanus)
Tiempo Tiempo Tiempo Tiempo
a. la sacudida b. suma de sacudidas c. tétanos imperfecto d. tétanos perfecto
Figura 116. Una estimulación a 50 Hz es suficiente para producir una fuerza máxima en el extensor corto del pie (fig. A). Si se aumenta la fre- cuencia (fig. B), se aumenta la pendiente de la curva y la subida de fuer- za. Esto es particularmente interesante para los movimientos rápidos (se- gún Grimby y col., 1981). % T ensión máx. Frecuencia, Hz Tiempo % T ensión máx
Figura 117. Frecuencia de descarga de las unidades motoras de alto um- bral de reclutamiento durante las contracciones voluntarias máximas mantenidas. Al principio las UM descargaban (durante 100 mseg) a alta frecuencia. La frecuencia baja rápidamente. Los sujetos no entrenados no mantienen la frecuencia más de unos (qq seg) (según Grimby y col., 1981, sobre el extensor corto del pie).
Frecuencia
Entrenado
No entrenado UM de umbral alto
Las frecuencias superiores a 50 Hz se destinan a mejorar la pendiente de subida de fuerza. Este fenómeno es particularmente interesante en el movimiento deportivo. Un entrenamiento “explo- sivo” puede entonces mejorar la posibilidad de aumentar la fre- cuencia de los impulsos a intervalos de tiempo muy cortos (Sale, 1988). En el entrenamiento, las cargas pesadas son ideales para aumentar la fuerza máxima, las cargas ligeras utilizadas rápida- mente son favorables para la subida rápida de fuerza. Una com- binación de las dos presenta un cierto interés. En los sujetos se- dentarios, las unidades motoras rápidas no son reclutadas o utilizadas plenamente sobre frecuencias de descargas óptimas, durante las contracciones máximas (De Lucas y col., 1982). En efecto, esos autores han demostrado que durante las contraccio-
3. Pero tenemos igualmente necesidad de desarrollar una fuerza importante en poco tiempo, nos van a hacer falta entonces cargas pesadas levantadas rápidamente, lo que necesitará frecuencias más elevadas (hasta 100 Hz).
4. Sobre movimientos explosivos con o sin carga se puede obte- ner en tiempos muy breves (100 mseg) frecuencias que alcan- zan los 150 Hz.
5. El entrenamiento con cargas muy pesadas o de tipo explosivo parece interesante para mejorar en los atletas las frecuencias de descarga de las unidades motoras.
6. El entrenamiento isométrico permite mejorar la regularidad de descarga de las unidades motoras.
7. Es lo contrario de lo que se produce durante los ejercicios di- námicos. Parece entonces que existe incompatibilidad entre estos dos tipos de contracción isométrica y concéntrica explo- siva. En la práctica hay que tener esto en cuenta y jamás efec- tuar sólo trabajo isométrico.
8. Es por el contrario interesante en una planificación del entrena- miento prever una alternancia de trabajo explosivo y trabajo iso- métrico para obligar al músculo a explorar funcionamientos dife- rentes con el fin de lograr una adaptación a un nivel superior.
Reclutamiento y frecuencia
¿Cómo se articulan estos dos mecanismos? La estrategia varía en función de los músculos implicados:
– Para los pequeños músculos de la mano la mayor parte de las unidades motoras son reclutadas por fuerzas inferiores al 50% de la fuerza máxima (De Lucas y col., 1982; Kukulka y Cla- man, 1981). La fuerza aumenta después gracias al aumento de la frecuencia.
– Para músculos más grandes y más “proximales” como el del- toides y el bíceps, en el reclutamiento de las unidades motoras intervendría hasta el 100% de la fuerza máxima (De Lucas y col., 1982; Kukulka y Claman, 1981). Según Sale (1986) esto posibilitaría la utilización global de todas las unidades moto- ras más difíciles para estos músculos y justificaría así una po- sible ganancia mediante el entrenamiento.
Figura 118. La frecuencia de los impulsos y su papel en la calidad de la contracción. % Fuerza Fuerza Tiempo Hz Hz Frecuencia
Figura 120. Estrategia de reclutamiento-frecuencia para los pequeños músculos de la mano.
% Fuerza
Reclutamiento Frecuencia
Figura.119. Consecuencias prácticas sobre la frecuencia de los impulsos.
➡
➡
➡
trabajo explosivo➡
cargas pesadas prudencia sobre la isometría gran velocidad de ejecución consecuencias prácticas frecuencias de los impulsosFigura 121.Estrategia de reclutamiento para el deltoides y el bíceps. %
Fuerza
El reclutamiento espacial es más prolongado para el deltoides (60-70% de fuerza máxima) que para el interóseo (50%).
Las frecuencias de “desreclutamiento” son igualmente varia- bles: son inferiores a las frecuencias de reclutamiento.
En las relaciones entre reclutamiento y frecuencia se plantea una pregunta sobre la dosificación de la fuerza: cuando recluta- mos una unidad motora suplementaria, la fuerza debería subir bruscamente, pero no éste es el caso, dado que se puede aumen- tar la producción de fuerza sin esfuerzo. De Lucas (1985) propo- ne una explicación interesante: cuando una motoneurona es re- clutada, envía una influencia inhibitoria a la frecuencia de descarga del resto del grupo de unidades motoras ya reclutadas. Esto compensa la ganancia adquirida gracias a la nueva unidad motora y permite evitar una subida de fuerza demasiado brusca. La acción inhibitoria sobre el grupo ya reclutado se hará entre otros gracias al circuito de Renshaw (fig. 123).
LA SINCRONIZACIÓN DE