2.4.1 Los inicios
La historia de este conservatorio se remonta al siglo XVIII. Uno de los más destacados compositores mexicanos que realizó sus estudios en él fue Miguel Bernal Jiménez, de quien sus investigaciones señalaban al Conservatorio de las Rosas como el primer conservatorio en América.
En 1743 se fundó el Colegio de Niñas de Santa Rosa de Santa María en la antigua ciudad de Valladolid, actualmente Morelia, capital del estado de Michoacán. El inmueble que actualmente alberga al conservatorio había sido el convento dominico de Santa Catalina de Sena y se destacaba por su intensa actividad musical. Posteriormente El Colegio de Niñas también gozo de la misma reputación por la enseñanza musical. Así funcionó hasta 1870 en que fue clausurado definitivamente, para ser reabierto en 1904 como la Escuela de Música Sacra San Gregorio Magno, la cual ofreció formación profesional a los músicos de iglesia. En 1914 nuevamente fue clausurada para reabrirla en 1921 como Escuela Oficial de Música Sagrada del Arzobispado de Michoacán, en donde había un minucioso cuidado en la formación de los cantantes del coro, lo que desencadenó, para 1926, en otorgar los primeros títulos en “Licencia de Canto Gregoriano” y “Magisterio en Composición”. De entre los primeros discípulos estaba Bernal Jiménez, quien después estudió en Roma y a su regreso sería maestro de órgano en el conservatorio y más adelante el director de la institución. Esto marcó el inicio de una nueva etapa en la enseñanza de música sacra en Morelia y en general en México.
2.4.2 La reestructuración
Para 1950, cuando se constituyó la Asociación Civil del Conservatorio de las Rosas, poco a poco se alejaría de sus orígenes eclesiásticos para ser reconocido como Conservatorio de las Rosas. Pero su transformación radical llegó hasta 1986 en que fue reestructurado y se separo definitivamente el
conservatorio de la iglesia. Anteriormente había estado gestionado durante varios años el clérigo, Marcelino Guiza, quien logró sostener la institución y para quien era fundamental la formación de músicos al servicio de la iglesia y que empezó a perder sentido cuando en 1962 el Concilio Vaticano desplazó la música a un factor secundario en el oficio, por lo que ya no eran requeridos músicos cualificados.
En su reestructuración, además de la restauración del convento casi en ruinas, la planta docente junto al Consejo de Asociados iniciaron una transformación académica de fondo. A partir de entonces el conservatorio se enfocó en formar músicos profesionales.
2.4.3 La vanguardia
Cabe mencionar que en 1992 ocuparía la dirección del conservatorio el propio Eduardo Mata, quien contribuyó a dinamizar esa renovación institucional y propiciar una reforma total al proyecto. Al poco tiempo comenzarían a llegar maestros extranjeros a la planta docente, que, junto a reconocidos músicos mexicanos, lograron consolidar el prestigio del conservatorio en una institución de vanguardia en educación musical en México y el extranjero.
El Conservatorio de las Rosas ofrece 20 licenciaturas y un bachillerato en música y humanidades. Además cuentan con un campus adicional, Campus Carlos Prieto, que atiende los niveles de preescolar, primaria y secundaria. Todo ello los destaca como un proyecto académico con un modelo de educación integral y enfoque humanista30.
30 Conservatorio de las Rosas, http://conservatoriodelasrosas.edu.mx/Portal/historia-del- conservatorio/ página consultada el 6 de agosto de 2015.
2.4.4 Niños Cantores de Morelia
• El origen.
Es la agrupación emblemática del Conservatorio de las Rosas31 e “icono en la cultura michoacana”32. En 1944 es fundado por Bernal Jiménez, quien ocupaba el cargo de director del conservatorio. Tres años después Bernal Jiménez viajo a Europa y visitó el Instituto de los Niños Cantores de Viena, Austria, ahí conoció a Romano Picutti, quien era director del prestigioso coro infantil y le invito a trabajar con él en el coro en Morelia. A Bernal Jiménez le interesaba transformar al coro en algo similar al europeo, en estructura y calidad musicales. Picutti aceptó la invitación y en 1949 viajó a la ciudad de Morelia, en un principio para hacer una estancia laboral de diez meses, pero se quedó a dirigir al coro hasta que murió Picutti en 195633. Picutti, además del coro formado por Bernal, utilizaría de base a niños del Coro de Infantes de la Catedral34.
• El proceso de enseñanza.
La misión del coro se enfoca en reivindicar las raíces musicales de México, además de abordar nuevas tendencias y maneras de expresión estética. La mayoría de los niños proviene de la propia primaria del Conservatorio de las Rosas y, según su actual director Hernán Cortés, se utiliza una pedagogía de vanguardia para la enseñanza del coro, a través de técnicas y actividades que promueven el enriquecimiento del proceso de aprendizaje en un ambiente de motivación y gusto por el canto, sin descartar el juego, la espontaneidad y la curiosidad de los niños. Explica su proceso de admisión, el cual consiste en una prueba de selección, una vez superada están sometidos a un período de
31 id
32 Cortés, Hernán, en entrevista con Notimex, según el diario:
http://www.lavozdemichoacan.com.mx/ninos-cantores-de-morelia-icono-en-la-cultura- michoacana/, página consultada el 6 de agosto de 2015.
33 Id al 6.
34 Diario http://www.cambiodemichoacan.com.mx/nota-202329, página consultada el 6 de agosto de 2015.
formación, después realizan una prueba final que les permita acceder al coro titular. La rutina del coro titular consiste en cuatro ensayos a la semana de tres horas, uno más el sábado en el cual conceden un recreo entre ensayos, para así aplicar una pedagogía distinta, la cual contempla, además de los ensayos, una clase de expresión corporal y otra de lectura musical.35
La calidad del movimiento coral que hoy existe en México se debe, en gran medida, a la inspiración que los Niños Cantores de Morelia han generado a lo largo de seis décadas en gran parte de los coros infantiles más recientes. Razón por la que para su director es esencial mantener el nivel musical y pedagógico del coro.36