• No se han encontrado resultados

Consumo de drogas entre pacientes de primer ingreso a tratamiento en Centros de Integración Juvenil

I N T R O D U C C I Ó N

El registro del uso de sustancias entre la población atendida en Centros de Integración Juvenil (CIJ) aporta indicadores actualizados, útiles para el seguimiento de la forma y las tendencias del uso de drogas en nuestro país, a partir de información válida para la población de usuarios solicitante de los servicios institucionales de tratamiento. En esta ocasión se presentan datos obtenidos con 15,149 casos que solicitaron atención terapéutica durante 2001 en 63 unidades de atención de CIJ, distribuidas en todo el país. La información se presenta concentrada por sexo y rangos de edad, con el fin de hacer explícitas posibles diferencias en función de estas variables.

USO DE DROGAS POR SEXO Y E D A D

De la población que ha recibido tratamiento en CIJ durante 2001, el 86.9% fueron hombres (13,165 casos) y el 13.1% mujeres (1,984 casos), esto implica una razón de 6.6 hombres por cada mujer atendida, la cual tiende a aumentar conforme la edad de ingreso a tratamiento también aumenta, con 2.5 hombres por cada mujer en el grupo menor de 15 años, para llegar a 12.7 hombres por mujer en el grupo de 25 a 29 años. En el caso de los hombres, 53.8% contaba con una edad de entre 15 y 24 años, mientras que 60.1% de las mujeres reportó edades de hasta 19 años [Tabla 1]. La diferencia entre hombres y mujeres en términos de la edad promedio de ingreso a tratamiento resulta significativa (p<0.000); los hombres contaban con una edad media de 23.6 años (DE=8.12), en tanto que las mujeres lo hacían con 21.2 años (DE=9.1).

I

N I C I O D E LC O N S U M O D E S U S TA N C I A S

Los hombres reportaron haber iniciado el consumo de sustancias, incluyendo alcohol y tabaco, a una edad significativamente más alta que las mujeres (p<0.000): 18.9 años en promedio (DE=3.74), contra 15.4 (DE=4.93). Por el contrario, no se registraron diferencias en cuanto al promedio de edad de inicio del uso de drogas ilícitas exclusivamente (incluyendo sustancias con utilidad médica, usadas fuera de prescripción), con una media de 16.8 años para los hombres y de 16.9 para las mujeres.

Por lo que se refiere a la distribución de la edad de inicio, por casos agrupados por género y rangos de edad al ingreso a tratamiento en CIJ, es destacable que un alto porcentaje se sitúa entre los 15 y 19 años (43.5% de los hombres y 34.5% de las mujeres, si se considera el inicio del uso de sustancias legales e ilegales; 47.7% de los hombres y 39.9% de las mujeres, al referirnos exclusivamente el inicio del consumo de drogas ilícitas). Las mujeres refieren en mayor proporción que los hombres haber iniciado el consumo antes de los 15 años (54.0% contra 49.4%, considerando sustancias legales e ilegales; 41.1% contra 34.0%, considerando sólo el uso de drogas ilegales), aunque los porcentajes de mujeres que lo inician después de los 20 tienden a ser también mayores que los de los hombres [Tablas 2 y 3].

En cuanto a las sustancias reportadas como drogas de uso inicial, los hombres refieren en proporción mayor que las mujeres (p<0.00) haber iniciado con el consumo de alcohol (34.9% contra 31.7%) y de mariguana (19.8% contra 12.4%); mientras que un porcentaje más alto de las mujeres (p<0.00) señaló haberlo hecho con tranquilizantes menores (3.6% contra 0.7%), Rohypnol (1.1% contra 0.5%), anfetaminas (1.1% contra 0.2%) y metanfetamina (1.1% contra 0.4%). No se registraron diferencias en cuanto al uso de tabaco, solventes inhalables y cocaína, como sustancias de inicio: 21.2% de los hombres y 22.7% de las mujeres refirieron haber iniciado con tabaco; 11.1% de los hombres y 11.9% de las mujeres, con solventes inhalables; 9.5% de los varones y 9.7% de las mujeres, con cocaína [Tabla 4].

Al considerar únicamente drogas ilícitas (incluyendo sustancias con utilidad médica, usadas fuera de prescripción), se observan diferencias significativas (en su mayoría con p<0.00) en cuanto al consumo de las

siguientes sustancias como drogas de inicio: mariguana (hombres: 43.9%, mujeres: 27.9%), cocaína (hombres: 27.1%, mujeres: 24.3%), tranquilizantes menores (hombres: 1.5%, mujeres: 5.6%), metanfetamina (hombres: 1.3%, mujeres: 2.7%), c r a c k(hombres 1.7%, mujeres: 1.0%; p<0.05), Rohypnol (hombres: 0.8%, mujeres: 1.8%) y anfetaminas (hombres: 0.4%, mujeres: 1.6%). No se encontró diferencia en el consumo de solventes inhalables como droga inicial de uso (hombres: 17.6%, mujeres: 17.9%) [Tabla 5].

S

U S TA N C I A SD E C O N S U M O

Las sustancias de consumo alguna vez en la vidareportadas con mayor frecuencia fueron: alcohol (hombres: 69.2%, mujeres 62.1%), tabaco (hombres: 39.4%, mujeres: 39.8%), cocaína (hombres: 69.9%, mujeres: 52.6%), mariguana (hombres: 64.3%, mujeres: 47.8%), solventes inhalables (hombres: 33.1%, mujeres: 28.8%), tranquilizantes menores (hombres: 9.8%, mujeres: 12.7%), metanfetamina (hombres: 9.2%, mujeres: 10.1%) y

c r a c k(hombres: 11.1%, mujeres: 6.6%). Con la excepción del uso de tabaco y metanfetamina, las diferencias entre hombres y mujeres son, en estos casos, significativas (p<0.000) [Tabla 6].

Así mismo, entre los hombres se detectan proporciones más altas de consumo alguna vez en la vidade heroína (4.8% contra 2.9% de las mujeres) y Rohypnol (7.6% contra 5.5%), mientras que las mujeres reportan tasas más altas de uso de anfetaminas (3.8% contra 2.5% de los hombres) y de sedantes barbitúricos (1.7% contra 1.2%; p<0.05). No hay diferencias significativas en relación con el uso de alucinógenos (hombres: 5.2%, mujeres: 4.5%) y de opiáceos (hombres 1.1%, mujeres: 1.2%) [Tabla 6].

El consumo de bebidas alcohólicas alguna vez en la vidaafecta principalmente a los hombres mayores de 20 años, con tasas de uso superiores al 70%; en cambio, el uso de tabaco registra porcentajes mayores al 40% en los grupos de menor edad (menores de 19 años).

Las tasas más altas de uso de mariguana (alguna vez en la vida) se registran entre los varones de 15 a 19 años (66.1%) y de 20 a 24 años (67.7%). Por el contrario, el consumo de solventes inhalables es mayor entre los menores de 15 años (59.2%). El uso de cocaína alcanza tasas mayores al 80% entre los hombres de 20 a 29 años; en tanto que el de c r a c kasciende a 14.1% entre los de 20 a 24 años. La más alta proporción de consumo de heroína corresponde a varones mayores de 30 años (7.9%); las de metanfetamina y Rohypnol (cerca del 10%), a los de 20 a 29 años. El uso de tranquilizantes menores y de alucinógenos se incrementa entre los hombres mayores de 15 años (alcanzando tasas cercanas al 10% en el primero de los casos y entre 4.4 y 6.5%, en el segundo). Finalmente, el consumo de opiáceos alcanzó su tasa más alta (1.8%) entre los de 30 años y más [Tabla 6].

El consumo de alcohol alguna vez en la vidaentre las mujeres aumenta de poco más del 50% entre las menores de 15 años, hasta un 70.3% entre las de 25 a 29 años, para disminuir, entre las mayores de 30 años, a 57.1%. El uso de tabaco, por su parte, ubica una mayor tasa (50.0%) entre las de 25 a 29 años.

Al igual que en el caso de los hombres, las tasas más altas de consumo de mariguana alguna vez en la vidaentre las mujeres corresponden a los casos entre 15 y 20 años (58.7%) y a los de 20 a 24 años (53.2%), mientras que el uso de inhalables fue reportado en una proporción más alta (41.8%) por las mujeres menores de 15 años. También como en el caso de los hombres, el uso de cocaína es más alto entre las mujeres de 20 a 29 años, con tasas de uso superiores al 70%, mientras que el de crackafecta al 12.6% de las de 25 a 29 años. La metanfetamina registra porcentajes superiores al 13% entre mujeres de 20 a 29 años; en tanto que la heroína alcanza tasas cercanas al cinco por ciento entre las mayores de 25 años y los alucinógenos llegan a un 8.9% entre las de 20 a 24 años.

En cuanto a sustancias con utilidad médica, los tranquilizantes menores fueron reportados por 21.8% de las mujeres de 30 años y más, mientras que el uso de Rohypnol fue referido por más del seis por ciento de las de 15 a 19 y 25 a 29 años; y el de anfetaminas, por cerca del cinco por ciento de las menores de 15 años y de las de 25 a 29 años. Por último, el uso de barbitúricos es más alto entre las mujeres de 20 a 24 años, con una tasa de 3.1%, y el de opiáceos, entre las de 20 a 24 y las mayores de 30 años, con tasas cercanas al 2.5% [Tabla 6].

En lo que respecta al uso de sustancias en los 30 días previos a la solicitud de tratamiento, las drogas con más altos porcentajes de uso fueron similares a las reportadas alguna vez en la vida: alcohol (hombres: 39.0%, mujeres: 34.9%), tabaco (hombres: 23.9%, mujeres: 24.7%), cocaína (hombres: 33.3%, mujeres: 23.2%), mariguana (hombres: 26.1%, mujeres: 17.0%) y solventes inhalables (hombres: 10.3%, mujeres: 12.2%), siendo estadísticamente significativas las diferencias correspondientes a alcohol, cocaína, mariguana (con p<0.000) e inhalables (p<0.004). También se detectan diferencias significativas en el uso en el último mes de crack(hombres: 5.5%, mujeres: 2.7%; p<0.000), tranquilizantes menores (hombres: 2.8%, mujeres: 5.5%; p<0.000), heroína (hombres: 1.8%, mujeres: 1.3%; p<0.05) y anfetaminas (hombres 0.5%, mujeres, 1.3%; p<0.000); sin que se encontraran diferencias significativas en el consumo reciente de metanfetamina (hombres: 3.4%, mujeres: 4.2%) y de Rohypnol (hombres: 1.7%, mujeres: 1.9%) [Tabla 7].

El uso de alcohol en los últimos 30 días entre los hombres supera el 40% en los rangos de edad superiores a 19 años, en tanto que el de tabaco alcanza una tasa de 27.2% entre los de 15 a 19 años. El consumo reciente de mariguana fue reportado por 31.8% de los casos entre 15 y 19 años y por 26.5% de los de 20 a 24; el de solventes inhalables por el 32.8% de los menores de 15 años y el de cocaína por cerca del 40% de los de 20 a 24 años y los de 25 a 29.

El uso de c r a c ky metanfetamina en el último mes es más alto (cerca del siete y del cuatro por ciento, respectivamente) entre los hombres de 20 a 24 años y de 25 a 29; el de tranquilizantes menores, en los de 15 a 19 años (3.4%); el de heroína, en los de 30 años y más (3.0%); el de Rohypnol, en los de 15 a 19 años y de 20 a 24 años (cerca de dos por ciento); y el de anfetaminas, entre los menores de 19 años (cerca del 0.7%) [Tabla 7].

La tasa más alta de uso reciente de bebidas alcohólicas entre las mujeres corresponde a las de 20 a 24 años (42.3%), mientras que el consumo de tabaco afecta al 30.2% de las de 25 a 29 años y al 27.1% de las de 30 años y más. El uso reciente de mariguana es más alto entre las jóvenes de menor edad (17.9% de las menores de 15 años y 20.6% de las de 15 a 19 años), el de solventes inhalables entre las menores de 15 años (23.2%), el de cocaína entre las de 20 a 24 años (31.4%) y de 25 a 29 (34.6%).

Las mujeres mayores de 29 años registran una tasa más alta de uso de tranquilizantes menores (11 . 0 % ) , en tanto que el consumo de c r a c ky metanfetamina es más alto entre las de 20 a 24 años (5.5 y 5.1%, respectivamente) y de 25 a 29 (6.0% en el caso de ambas sustancias). El uso de anfetaminas presenta una mayor proporción en las mujeres menores de 15 años (3.0%), el de Rohypnol en las de 15 a 19 años (2.6%) y el de heroína en las mayores de 29 años (2.2%) [Tabla 7].

Las drogas de mayor impacto (sustancia cuyo uso, de acuerdo con la percepción del propio solicitante de tratamiento, le ha ocasionado mayores alteraciones físicas, psicológicas y sociales) fueron la cocaína (hombres: 29.7%, mujeres: 20.9%), la mariguana (hombres: 18.0%, mujeres: 10.7%), los inhalables (hombres: 8.1%, mujeres: 10.7%) y el alcohol (hombres: 7.8%, mujeres: 11.0%); tratándose, en todos los casos, de diferencias significativas (p<0.00) [Tabla 8].

Aunque en menor proporción, también fueron referidas como drogas de mayor impacto la metanfetamina (hombres y mujeres: 3.8%), el crack(hombres: 4.0%, mujeres: 1.9%), el tabaco (hombres 1.6%, mujeres: 3.2%), la heroína (hombres: 2.3%, mujeres: 1.2%), los tranquilizantes menores (hombres: 0.6%, mujeres: 2.5%) y las anfetaminas (hombres: 0.2%, mujeres: 1.0%); resultando significativas las diferencias, con la excepción obvia de la metanfetamina [Tabla 8].

En la población masculina, el alcohol tiene un impacto mayor en el caso de los sujetos mayores de 29 años (10.9%), el tabaco y los solventes inhalables en los menores de 15 años (3.7 y 29.8%, respectivamente), el de mariguana en los de 15 a 19 años (23.9%) y el de cocaína en los de 25 a 29 años (37.3%), aunque también fue reportada por un alto porcentaje de los de 20 a 24 años y de 30 y más (35.8 y 33.5%, respectivamente). Los más elevados porcentajes de impacto correspondientes a la metanfetamina, heroína, tranquilizantes menores y anfetaminas correspondieron a los hombres de 30 años y más (5.5, 4.3, 1.0 y 0.4%, respectivamente), mientras que el crackregistró un mayor impacto entre los de 20 a 24 años (5.1%) y de 25 a 29 años (4.7%) [Tabla 8].

En lo que corresponde a mujeres, el mayor impacto del consumo de alcohol se sitúa en la población de 15 a 19 años y de 20 a 24 (12.7 y 12.3%, respectivamente), el de tabaco en la población mayor de 29 años (10.7%), el de mariguana en la de 15 a 19 años (13.7%), el de inhalables en la menor de 15 años (23.2%) y el de cocaína en la de 25 a 29 años (34.1%). El consumo de metanfetamina presenta un mayor impacto entre la población femenina de 20 a 24 años (6.1%) y de 25 a 29 (6.0%), mientras que el de heroína, c r a c ky anfetaminas lo presenta en las mujeres de 25 a 29 años (3.3% en los dos primeros casos y 1.1% en el de las anfetaminas). Por último el mayor impacto del consumo de tranquilizantes menores se ubica en las mujeres mayores de 29 años (6.0%) [Tabla 8].

O

T R A S C A R A C T E R Í S T I C A S D E LC O N S U M O

Según muestra una primera impresión diagnóstica del personal de CIJ responsable de la recepción a tratamiento, 82.6% de los hombres presentó síntomas de dependencia propiamente dicha, contra 64.9% de las mujeres, lo cual representa claramente una diferencia significativa (p<0.000). Sin embargo, la más alta proporción de casos con presuntas alteraciones de dependencia (95% de los casos) se concentra, por igual en hombres como en mujeres, en el rango de 30 años y más [Tabla 9].

El uso de dos o más sustancias alguna vez en la vidafue reportado por el 87.9% de los hombres, contra 78.9% de las mujeres, considerando inclusive el consumo de alcohol y/o de tabaco (diferencia significativa con p<0.000). Las mayores proporciones de hombres usuarios de dos o más sustancias alguna vez en la vida( m á s del 90%) se sitúan en los grupos de 20 a 24 años, de 25 a 29 y de 30 y más años, mientras que en el caso de las mujeres (más del 83%) se ubican entre las de 15 a 19 años, las de 20 a 24 y las de 25 a 29 [Tabla 10].

El uso de las dos sustancias lícitas (alcohol y tabaco) alguna vez en la vidafue referido por 45.4% de los hombres y por 47.2% de las mujeres, con mayores porcentajes en el caso de los hombres de 15 a 19 años (49.7%) y de las mujeres de 25 a 29 años (54.2%). Así mismo, el uso de dos o más drogas ilegales alguna vez en la vidafue reportado por 67.4% de los hombres y 58.8% de las mujeres (p<0.000), con proporciones más altas, en el caso de los hombres, en el grupo de 20 a 24 años (72.9%) y, en el de mujeres, entre las de 15 a 19 años (64.3%) [Tabla 11].

El consumo de dos o más drogas en los 30 días anteriores a la solicitud de tratamiento en CIJ se reportó en el 65.5% de los hombres y en el 56.8% de las mujeres (p<0.000). Entre los hombres, el mayor porcentaje de usuarios recientes de dos o más sustancias correspondió al grupo de 20 a 24 años (69.6%); Entre las mujeres, al de 25 a 29 años (60.6%), seguido por el de 15 a 19 años (60.1%) [Tabla 11].

El consumo actual de alcohol y tabaco fue registrado en el 32.9% de los hombres y en el 35.3% de las mujeres, con porcentajes más altos, tanto entre los hombres como entre las mujeres, en el grupo de 15 a 19 años (38.2 y 39.4%, respectivamente). Por su parte, el uso reciente de dos o más drogas ilícitas fue reportado por 34.0% de los hombres y 31.0% de las mujeres (p<0.05), con porcentajes mayores, en el caso de los hombres y las mujeres, en el grupo de 15 a 19 años (36.8 y 36.6%, respectivamente) [Tabla 11 ] .

Si se compara la edad reportada al momento de solicitar por primera vez tratamiento en CIJ, con la edad reportada para el inicio del consumo de sustancias (incluyendo alcohol y tabaco), destaca que en el caso de los hombres ha transcurrido, en promedio, un lapso de 8.8 años (DE=7.77), contra de 5.8 años (DE=7.51) en el caso de las mujeres, lo cual implica la existencia de diferencias significativas (p<0.000).

Por lo que se refiere a los hombres, 36.2% de los menores de 15 años acude a tratamiento antes de un año de haber iniciado el uso de sustancias; 37.3% de los casos entre 15 y 19 años lo hace entre tres y cinco años después de haber comenzado el consumo; y 57.1% de los de 20 a 24 años solicita tratamiento de seis a diez años después de haber iniciado el consumo. Los hombres de 25 a 29 años y de 30 años o más acuden a tratamiento once años o más después de haber iniciado el uso de drogas en una proporción de 60.0 y 90.8%, respectivamente [Tabla 12].

En el caso de las mujeres, 42.1% de las menores de 15 años asiste a tratamiento antes de que transcurra un año de haber comenzado a utilizar drogas; 35.0% de las jóvenes entre 15 y 19 años lo hace entre tres y

7 0

cinco años después de haber comenzado; y 49.7% de las de 20 a 24 años lo hace de seis a diez años después de haber iniciado el consumo. Tanto entre las mujeres de 25 a 29 años como entre las mayores de 29 años, una mayor proporción solicita tratamiento después de once años o más de haber comenzado a utilizar drogas (43.4 y 71.2%, respectivamente) [Tabla 12].

TENDENCIAS DELCONSUMO A L G U N A VEZ EN LA V I D ADE LAS PRINCIPALES SUSTA N C I A S

R E P O R TADAS, 1990-2001

Según fue reportado con anterioridad,2la población atendida en CIJ en los últimos 12 años ha registrado una

tendencia al aumento del consumo de cocaína y de metanfetamina, así como una disminución del uso de inhalables y, en los últimos cuatro años, de mariguana y de depresores con utilidad médica. No obstante, los datos registrados con la población atendida en 2001 reflejan una ligera disminución en el uso alguna vez en la vidade la mayor parte de las sustancias consideradas, salvo en lo referente al consumo de metanfetamina y de alucinógenos, las cuales observan un ligero incremento [Gráfica 1].

En términos generales, estas tendencias también pueden observarse entre la población atendida en los CIJ de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, si bien en la población atendida en estas dos últimas ciudades puede apreciarse un ligero aumento del consumo de cocaína [Gráficas 2 a 4]. En el caso de los pacientes atendidos en la ciudad de Tijuana, debe subrayarse la existencia de un aumento del uso de metanfetamina y una disminución del de cocaína, así como altas tasas de consumo de heroína, sustancia que también fue reportada por una alta proporción de pacientes recibidos en tratamiento en el CIJ Ciudad Juárez, donde observa una tendencia creciente [Gráficas 5 y 6].

Por último, el uso de sustancias entre la población atendida en el resto de los CIJ, agrupados según las regiones establecidas en la Encuesta Nacional de Adicciones 1998, presenta tendencias similares a las registradas en el nivel nacional. Sin embargo, la población atendida en las Regiones Norte y Centro reporta un aumento del uso de metanfetamina más acusado que en el nivel nacional. Igualmente, en los CIJ de la Región Centro se aprecia, en el último año, un ligero incremento del uso de cocaína, mientras que en la población atendida en los CIJ de la Región Sur se observa un ligero aumento del consumo de heroína [Gráficas 7 a 9].

S Í N T E S I S

Con base en los datos anteriores, puede destacarse, en primer lugar, una mayor proporción de hombres solicitantes de tratamiento, pero también un mayor número de mujeres en los rangos de menor edad, probablemente indicativo del aumento del uso de sustancias entre la población femenina.

En segundo lugar, destaca el hecho de que las mujeres reportan una menor edad de inicio del consumo de sustancias que los hombres (15.4 contra 18.9 años). Tanto los hombres como las mujeres refieren en mayores proporciones haber iniciado el consumo con alcohol, tabaco, mariguana y solventes inhalables.

En cuanto al consumo de drogas, tanto alguna vez en la vidacomo en el mes previo a la solicitud de tratamiento, las sustancias reportadas con mayor frecuencia fueron alcohol, tabaco, cocaína, mariguana y solventes inhalables, con mayores porcentajes de uso de alcohol, cocaína, c r a c k, mariguana y heroína, entre los hombres, y de anfetaminas, tranquilizantes menores y sedantes barbitúricos, entre las mujeres. El uso de inhalables y Rohypnol alguna vez en la vidafue mayor entre los hombres y en los 30 días previos al tratamiento, entre las mujeres.

En general, el uso de alcohol aumenta con la edad, mientras que las tasas más altas de consumo de tabaco se registran entre los hombres menores de edad y entre las mujeres de 25 a 29 años. Los mayores porcentajes de uso de mariguana tienden a situarse entre los 15 y 24 años, mientras que las tasas más altas de consumo de inhalables se observan entre los menores de 15 años. El uso de cocaína y metanfetamina alcanza porcentajes más altos entre la población de 20 y 29 años, en tanto que el de tranquilizantes menores afecta principalmente a mujeres de 30 años o más. Finalmente, el uso de heroína presenta una tasa más alta entre población mayor de 29 años.

2. C f r. Díaz DB, Balanzario MC, Castillo I, Gutiérrez A, García, R. Uso de drogas entre pacientes de primer ingreso a tratamiento en Centros de Integración Juvenil. En: Medina-Mora ME (coord.). Observatorio Epidemiológico en Drogas: El fenómeno de las adicciones en México 2001. México, Secretaría de Salud, 2001.

TA B L A 1

Distribución de usuarios de drogas recibidos en tratamiento en CIJ

Documento similar