J. Alejandro Arenas-Díaz JEFEDESERVICIOSDEATENCIÓNPRIMARIAALASALUD
Gustavo Castillo Rosales JEFEDELDEPARTAMENTODELMODELODESALUDINTEGRALFAMILIARPREVENTIVO
María Elena López-Alvarez COORDINADORADELOSPROGRAMASDESALUDMENTALYADICCIONES
M E TO D O L O G Í A
El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) se extiende en toda la República Mexicana, con una cobertura de 10,235,000 trabajadores de Instituciones al servicio del Estado, de los cuáles están registrados 7 millones de usuarios en los distintos servicios de seguridad social. De estos servicios la atención para la salud es uno de los más importantes; cuenta con 1,129 unidades de primer nivel de atención, 12 clínicas de especialidades médicas diversas para pacientes ambulatorios, 23 hospitales generales para el segundo nivel de atención y 10 hospitales regionales y un Centro Médico Nacional para el tercer nivel de atención.
El objetivo general del programa contra las adicciones es la detección oportuna de trastornos mentales y del comportamiento, así como del uso o abuso de sustancias adictivas incluidas el tabaco y el alcohol en los pacientes que acuden a las unidades médicas, con el fin de disminuir su incidencia y sus repercusiones en la salud y la sociedad.
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R O C E D I M I E N TO S PA R AL AD E T E C C I Ó N D E C A S O S N U E V O S D ET R A S TO R N O S M E N TA L E S Y A D I C C I O N E S.
N I V E L C E N T R A L
A la Subdirección General Médica le corresponde la decisión política – administrativa del programa, por lo que es responsable de su ejecución ante la Dirección General y las autoridades del sector salud.
Es competencia de la Subdirección de Atención a la Salud, a través de la Jefatura de Atención Primaria a la Salud, establecer la colaboración interinstitucional correspondiente, hacer cumplir las normas oficiales nacionales, actualizar los lineamientos y normas institucionales, evaluar el desarrollo del programa y brindar la asesoría necesaria. También es responsable de la capacitación y adiestramiento del personal que ejecuta el programa. Las Subdirecciones de Servicios Médicos en el área centro y de los estados son responsables ante la Subdirección General Médica de la programación, ejecución y control del programa, de acuerdo con los lineamientos y normas correspondientes, estableciendo coordinación con la Jefatura de Servicios de Programación Informática y Desarrollo para efectos de presupuestación.
N I V E L O P E R AT I V O
Los directores de las unidades de atención médica son responsables de la difusión, implantación y organización de recursos para el desarrollo adecuado del programa. También son responsables de la formulación de sus pedidos al almacén, para lo cual deberán llenar las formas SM-7 para la Detección de Trastornos que se guía por la 10ª Clasificación Internacional de Enfermedades.
MECANISMOS DE INFORMACIÓN
Para realizar la detección y notificación de casos de adicciones, en el ISSSTE se utilizan los formatos SM7- 2B, “Informe Mensual de Trastornos Mentales, del Comportamiento y Adicciones “basado en la Clasificación Internacional de Enfermedades, en su décima revisión (CIE-10), en los rubros F10 para la notificación de los Trastornos Mentales y del comportamiento debidos al consumo del alcohol, Trastornos mentales y del comportamiento debidos al uso de sustancias psicoactivas F-10, F-16, F-18 y F-19, y por último la detección de los trastornos relacionados con el consumo de tabaco F-11.
La información es responsabilidad del médico familiar o general, el cual registra los casos detectados a través del formato SM7-2B. Cada unidad médica, mediante el servicio de Medicina Preventiva o Epidemiología, elabora el concentrado mensual de notificación de trastornos y adicciones, y lo envía a la subdelegación médica que le corresponde, durante los primeros cinco días del mes. Dicho informe es validado y firmado por el director de la unidad. En cada entidad federativa se elabora el concentrado de los casos nuevos de trastornos mentales y de adicciones: Farmacodependencia, Tabaquismo y Alcoholismo, en los formatos SM- 7; posteriormente se envían mensualmente a la Subdirección General Médica la cual lo delega a la jefatura de Atención Primaria a la Salud, específicamente al Departamento de Programas Médico Preventivos en donde se concentran los datos y se lleva a cabo el análisis epidemiológico.
ACTIVIDADES DELPRIMER NIVELDE AT E N C I Ó N
Las unidades de primer nivel de atención y las unidades de medicina familiar, proveen consulta externa, atienden casos de medicina general, que son notificados para su control epidemiológico y nosológico. Cuando el médico familiar detecta trastornos mentales y casos de adicciones, los atiende y notifica, y ofrece tratamientos a pacientes que aún no presentan complicaciones por el uso de sustancias psicoactivas. La mayoría de estos pacientes son canalizados y referidos al segundo y tercer niveles de atención y a los grupos de autoayuda o instituciones especializadas con las que el ISSSTE ha establecido convenios y acuerdos, como: Alcohólicos Anónimos, Centros de Integración Juvenil, Drogadictos Anónimos, etc. Los pacientes referidos y canalizados ya no se registran en el segundo y tercer nivel de atención, para no duplicar o sesgar la información.
En las clínicas del primer nivel de atención, corresponde al médico familiar, aplicar la cédula de detección a los pacientes que acuden a consulta con problemas de alcoholismo, tabaquismo o farmacodependencia. Si el caso es leve y el médico se encuentra capacitado para ofrecer atención, se le atiende o se le deriva a los grupos de autoayuda y los círculos de apoyo para su recuperación. Si el paciente presenta complicaciones, debe ser canalizado a los servicios de psiquiatría o de psicología según corresponda. A los pacientes que presentan enfermedades relacionadas con el consumo de drogas, alcohol o tabaco, se le debe canalizar al servicio de medicina preventiva para la aplicación de los exámenes correspondientes.
ACTIVIDADES DE SEGUNDO YTERCER NIVELES DE AT E N C I Ó N
Los servicios de segundo y tercer niveles de atención cuentan con asistencia médica las 24 horas del día, todos los días del año; proporcionan al paciente tratamiento y terapia farmacológica para la atención y manejo de los síndromes de intoxicación y abstinencia por sustancias psicotrópicas así como la referencia y contrarreferencia para el control de los casos. La detección que se realiza en el segundo y tercer nivel de atención, se lleva a cabo con el mismo formato, en los casos que llegan a los servicios de urgencias y terapia intensiva. Para los de adicciones con problemas severos se determina la hospitalización, para la cual el ISSSTE cuenta con un servicio subrogado en el Hospital Psiquiátrico “Fray Bernardino Alvarez”, y con un convenio de atención con el Hospital Psiquiátrico Infantil “Juan N. Navarro”.
R e s u l t a d o s
I N T R O D U C C I Ó N
En la casuística relacionada con adicciones, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Tr a b a j a d o r e s del Estado registra el número de casos nuevos detectados entre 1998 y 2000, con aproximadamente 980,000 pacientes, situándose en el primer lugar de padecimiento a los relacionados con el tabaquismo, con un porcentaje de 54%, lo cual equivale a 532,000 casos detectados. Le sigue el alcoholismo, con 39% de la población usuaria, lo que representa aproximadamente, 378,000 casos. Por último se ubica la detección de casos de farmacodependencia con 7% (70,000 casos); de este último rubro sólo se registró un 14% (9,800) de mujeres usuarias, a diferencia de 86% (60,200) de hombres consumidores.
En 1999 se llevó a cabo un estudio de prevalencia y consumo de tabaco en población médica y paramédica (resultados no publicados), encontrándose que cerca del 70% de esta población eran fumadores o exfumadores. Así mismo, los resultados mostraron que a mayor nivel escolar, el consumo de cigarrillos fue más alto. Otros estudios realizados en derechohabientes entre los años de 1999 y 2001 revelaron cifras de consumo altas.
R E S U LTA D O S
Las cifras obtenidas en 2001 en el concentrado nacional de adicciones registran a 239,532 pacientes, correspondiendo 52.5% a casos nuevos asociados al uso de tabaco, siguiendo en orden de frecuencia los asociados al alcohol, con 37.8%, sedantes o hipnóticos, con 4.9%, a estimulantes con 1.9%, cocaína con 1.2% y menos de 1% cada uno, aquellos asociados al consumo de cannabinoides, opioides, alucinógenos y drogas múltiples (cuadro n°1, gráfica n°1).
De acuerdo con el género, 66.6% de los usuarios de drogas pertenecían al masculino y 33.4% al femenino, con una razón de masculinidad de 1.9 hombres por cada mujer; sin embargo, al desglosar el tipo de droga, nos encontramos grandes diferencias. Cuando se trata de los casos asociados al consumo de alucinógenos, cocaína, cannabinoides y alcohol, la diferencia entre los géneros con predominio masculino, es mayor al 30%; cuando mencionamos al tabaco, opioides, estimulantes y drogas múltiples, el predominio de los varones se reduce a menos de 25%; por el contrario, cuando se trata de sedantes o hipnóticos son las mujeres las que alcanzan una mayor proporción de consumidoras (gráfica n°2).
En lo que se refiere a la edad, como puede observarse en la gráfica n° 3, el grupo que con mayor frecuencia solicitó consulta por problemas asociados al consumo de sustancias adictivas entre los hombres, fue el de 45 a 64 años de edad, seguido por el de 25 a 44, el de 15 a 24, el de 65 y más, y por último el de 5 a 14. Entre las mujeres el grupo más afectado fue el de 25 a 44 años de edad, seguido en orden de frecuencia por el de 45 a 64, el de 15 a 24 y con proporciones semejantes, los grupos de edad en los extremos de la vida (65 y más y el de 5 a 14 años), (gráfica n°3).
En el género masculino, cuando se trató de alcohol, estimulantes y drogas múltiples, el grupo de edad que predominó fue el de 45 y 64 años; con referencia al tabaco, opioides, sedantes o hipnóticos y alucinógenos fueron los hombres entre 25 a 44 años los que ocuparon el primer sitio; por el contrario, el grupo de 15 a 24 años de edad ocupó la mayor proporción cuando se trató de cannabinoides y cocaína.
En lo que respecta a las mujeres, el grupo de edad comprendido entre 25 y 44 años predominó en tabaco, sedantes o hipnóticos y cocaína; en alcohol y drogas múltiples el mayor porcentaje fue en el grupo de 45 a 64 años; finalmente, cuando se trató de opioides, cannabinoides, estimulantes y alucinógenos, el que resalta es el grupo de 15 a 24 años de edad.
El consumo de opiáceos fue mayor en las entidades del norte del país, principalmente en Tamaulipas, Chihuahua y Durango; mientras que el consumo de cocaína fue mayor en los estados centrales.
Es importante hacer notar que la mayoría de los casos de consumo de sustancias psicoactivas del grupo de las benzodiacepinas, sedantes o hipnóticos y drogas médicas, corresponde al grupo de mujeres, con casi el doble del consumo que el de los hombres. Resalta el hecho de que la prescripción de estas drogas se da en su mayoría en los consultorios de primer nivel de atención, debido a que los principales trastornos mentales atendidos en esta población son depresión moderada y aguda, y trastornos de ansiedad; mientras que en la población masculina la tendencia se inclina hacia el uso de drogas ilícitas.
Por la naturaleza psicosocial y multifactorial de estos problemas, existe subregistro de casos de adicción a drogas, puesto que la población derechohabiente es un grupo cautivo fácilmente detectable. Para disminuir este obstáculo, se han creado mecanismos de referencia hacia organizaciones especializadas no gubernamentales (ONG) y gubernamentales.