4 CONTEXTUALIZACIÓN HISTÓRICA
4.3.2 CONVERGENCIA ENTRE MÚSICA Y LENGUAJE
“El hombre solo ve en el fondo de la caverna que es su vida, la danza que forma la sombra de las cosas; pero no los objetos
que las proyectan desde su espalda” (Platón)
Música y lenguaje comparten ciertas áreas cerebrales, pudiendo existir incluso un so- lapamiento entre ambos dominios; como indica Alejandra Sel215: “La música y el len-
guaje son dos formas de comunicación humanas, con un origen común en la evolución de la especie y que comparten ciertas características. Ambos son estímulos auditivos, con un patrón fonológico determinado, ordenados en una estructura sintáctica concreta y que sue- len tener un significado específico”.
Citando trabajos como los de Steinbeis y Koelsch, Sel de Felipe216 expone asimismo:
“Diversos estudios han demostrado no sólo que la música es capaz de transmi- tir un mensaje a nivel semántico, sino que además, música y lenguaje com- parten ciertos mecanismos cerebrales subyacentes al procesamiento semántico, y que el significado de la música está representado en el cerebro de manera análoga a como se representa el significado del lenguaje”.
Resultados similares se observan cuando el contenido semántico es de carácter emo- cional.
Por lo anterior se puede afirmar que la música tiene una estructura que es procesada mediante mecanismos semejantes a los empleados para la comprensión del lenguaje,
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nes. Madrid: Tesis Doctoral de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, 2012, p. 154.
216 SEL DE FELIPE, Alejandra. Efecto de la emoción inducida por la música sobre la comprensión de oracio-
nes. Madrid: Tesis Doctoral de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, 2012, p. 154.
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aunque estructuralmente y a nivel cerebral existan diferentes estudios y discrepancias sobre su forma de actuación, procesamiento, niveles y lugares de almacenamiento, redes asociativas, etcétera.
Citando los trabajos de Bradley y Lang, Alejandra Sel217 señala también:
“Uno de los principales aspectos a considerar en el estudio de las emociones es su enorme complejidad. (…) de entre las clasificaciones más popularmente empleadas en la Neurociencia de la Emoción, encontramos aquella que orga- niza los estímulos a lo largo de tres dimensiones o constructos emocionales: la dimensión de valencia, la dimensión de activación o arousal emocional y la dimensión de intensidad o dominancia”.
La misma autora define la dimensión de valencia en referencia a un continuo que va- ría desde el extremo positivo o apetitivo hasta el extremo negativo o aversivo. La acti- vación varía desde el extremo de activación más alta hasta el nivel de calma. La do- minancia se mueve a su vez entre los extremos de fuerte y dominante o débil y sumi- so. Dimensiones estas últimas que son las de menor consistencia en la literatura sobre el tema.
Otros puntos de importancia en el estudio de las emociones es la diferencia entre es- tado afectivo o estado emocional y la respuesta emocional; diferentes en intensidad, duración de la respuesta, etcétera. A la respuesta emocional se suele atribuir un carác- ter más definido, pues se genera ante un estímulo concreto.
Los trabajos que estudian la emoción han obtenido resultados diversos, según el pro- cedimiento y la tarea cognitiva estudiada: la atención, el razonamiento lógico u otros aspectos; aunque en general todos admiten la existencia de la memoria de trabajo como recurso atencional, admitiéndose asimismo la existencia innata de unas emo- ciones positivas y unas emociones negativas, con efectos diferentes sobre la cognición. Citando a investigadores como Vastfjall y Koelsch, Sel de Felipe218 enumera los si- guientes mecanismos:
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nes. Madrid: Tesis Doctoral de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, 2012, p. 154.
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“Cada vez son más los estudios que defienden el gran poder de la música para modular las emociones. Se ha demostrado que la música es capaz de inducir una gran variedad de emociones de elevada intensidad, con una alta validez ecológica, que además resultarían difíciles de generar mediante otro tipo de materiales. Este efecto de la música sobre las emociones ha sido estudiado des- de distintas perspectivas, dando evidencias del importante papel que cumple la música en la vida diaria”.
“Desde la psicología social, se defiende que la música es capaz de inducir emociones de forma muy eficaz porque cumple siete funciones sociales impor- tantes: contacto, cognición social, empatía social, comunicación, coordinación de movimientos, cooperación y cohesión”
“Por otra parte, desde la psicología cognitiva se sugieren seis mecanismos psi- cológicos a través de los cuales la música puede inducir emociones.
“El primer mecanismo se basa en el concepto emocional de arousal o activa- ción, y explica que la percepción de un cambio físico en la información en- trante, provocado por la presentación del estímulo musical, genera una res- puesta atencional en el individuo que percibe la situación como relevante o novedosa. Esta respuesta atencional ante el estímulo musical generaría en el individuo una activación emocional de valencia indefinida”.
“El segundo mecanismo está relacionado con cómo las respuestas pueden mo- dularse en función de las expectativas previas del individuo con respecto al es- tímulo. (…) Los elementos simples del ambiente se ordenan en estructuras más complejas, y el orden de estos elementos depende de una serie de reglas que se han ido adquiriendo en el proceso normal de aprendizaje durante el desarrollo, y que están influidas por las características culturales. Si el orden estructural de la información entrante no coincide con las expectativas pre-
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vias del individuo, esta situación suele provocar un estado de tensión negativo o desagradable en dicho individuo. Por lo tanto, cuando se presenta música disonante, música con cambios o incorrecciones en su estructura, la percep- ción de esta música suele ser negativa, en contraposición a como se suele per- cibir la música consonante, cuya estructura coincide con las expectativas pre- vias del individuo”
“El tercero de los mecanismos es el denominado contagio emocional. Median- te éste los individuos perciben la emoción a través de las características físicas o sensoriales de la música, (…) siendo los que determinan principalmente el carácter emocional”
“El cuarto mecanismo psicológico a través del cual la música modula el estado de ánimo hace referencia al condicionamiento emocional. En concreto, un fragmento musical que en un principio es de carácter neutro o poco significa- tivo para el individuo, queda asociado con un estímulo emocional, que es de carácter contingente y simultáneo en el tiempo, mediante una experiencia o vivencia concreta. Así, cuando el individuo perciba de nuevo el fragmento musical en un momento temporal posterior, se generará un estado de ánimo muy similar al estado de ánimo que provocó el estímulo emocional, pero en ausencia de éste”.
“El quinto mecanismo está relacionado con la memoria episódica, (…) el fragmento musical que se presenta, induciría el recuerdo de un evento parti- cular en la vida del individuo al que va asociado una emoción, generándose dicha emoción cuando se recupera el recuerdo”
“El sexto mecanismo se denomina imaginería visual. (…) La experiencia emocional sería producto de una combinación entre la percepción de las ca- racterísticas sensoriales de la música y la imagen que se genera”.
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Estudios realizados con técnicas de neuroimagen funcional nos muestran219 que “la
música es capaz de activar estructuras límbicas y paralímbicas, que normalmente se acti- van ante emociones de la vida cotidiana. En concreto (…)la música activa estructuras corticales y subcoricales fundamentales para el mantenimiento y supervivencia de la espe- cie como por ejemplo, la corteza cingular anterior, la corteza orbitofrontal, el núcleo es- triado ventral, la parte anterior de la ínsula, la amígdala o el hipocampo”.
En relación a la dimensión emocional de activación Alejandra Sel220 señala finalmente que la música activa y alerta al humano, provocando respuestas que tienen como base fisiológica determinadas zonas comunes a las empleadas por el lenguaje:
“La música tiene una gran capacidad para elevar el nivel de alerta o activa- ción, provocando la respuesta de determinadas regiones asociadas a cambios autonómicos y hormonales como en la corteza cingulada anterior (…) Estas estructuras se encargan también de otros procesos como la comprensión del lenguaje”
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nes. Madrid: Tesis Doctoral de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, 2012, p. 154.
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nes. Madrid: Tesis Doctoral de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, 2012, p. 154.
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4.3.3.- MUSICA MILITAR PARA LA CAPTACIÓN, INSTRUCCIÓN Y ES-