• No se han encontrado resultados

4 CONTEXTUALIZACIÓN HISTÓRICA

4.1 ORÍGENES DEL INSTRUMENTARIO MUSICAL MILITAR

Padilla y Rueda88 señalan que “la utilización de caracolas y de todo tipo de defensas cór-

neas como instrumentos para emitir y ampliar sonidos de cierto alcance se remonta a los orígenes de la humanidad. El uso de bocinas elaboradas a partir de cuernos de carnero, macho cabrío y otros grandes rumiantes aparece ampliamente documentado por un exten- so abanico de fuentes tanto escritas como materiales”.

“(…) Por otra parte, el desarrollo de la metalurgia, y particularmente el dominio de las aleaciones de bronce, había permitido moldear tempranamente nuevos instrumentos de mayor y mejor calidad sonora, modificando las formas naturales y ampliando su tamaño hasta alcanzar una mayor sonoridad. De esta manera, en la Antigüedad coexistieron aeró- fonos elaborados con elementos del mundo animal, junto a otros instrumentos de viento fabricados en metal”.

La Biblia Vulgata latina89 emplea indistintamente los términos tuba y bucina, cuerno,

trompa y trompeta, para referirse a los cuernos o trompas usadas por el pueblo judío, que en su mayoría los denomina shofar o cuerno de carnero. Estos instrumentos, se- gún el mismo texto bíblico, pueden ser también de metal y se emplean tanto con fi- nes religiosos como militares, pues su sonido sirve tanto para las alabanzas litúrgicas como para transmitir órdenes en el campo de batalla.

El mundo ibérico utilizó, junto a los aerófonos córneos, instrumentos como la trom- pa curva, semejante al cornu romano y asimismo curvada en una sola vuelta. Esa fue la trompa romana por excelencia, la tuba o trompa de aproximadamente un metro de longitud que acompañaba a los soldados de Infantería; su embocadura podía ser mó-

88 PADILLA, José Ignacio y RUEDA, Karen A. El sonido de la guerra. Las trompas de la fortaleza medie- val de Ausa (Zaldivia, Gipuzkoa). Revista Acta Histórica et Archaeologica Mediaevalia. 2010, 30, p. 453- 485 (Fecha de consulta: 05.03.2015).

En línea: http://www.raco.cat/index.php/ActaHistorica/article/view/250086. ISSN electrónico: 2339- 9996. 89 Disponible en: https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&cad=rja&uact=8&ved=0CCEQFj AA&url=https%3A%2F%2Fmujercristianaylatina.files.wordpress.com%2F2009%2F05%2Fla_biblia_vul gata_latina.pdf&ei=TjEQVYLfC4aqUaHmgSA&usg=AFQjCNG9xiNBVaSHw- pxLco4fL7RSe1Azg&bvm=bv.88528373,d.d24

Página 

80 

vil y el extremo se acampanaba para amplificar el sonido. Por su parte los celtas usa- ron las trompas de combate en cerámica o metal, cuyo extremo decoraban con seres fantásticos, fauces de animales salvajes, etcétera.

Aunque existen documentos iconográficos y algunos escasos ejemplares de instru- mentos de la Antigüedad, existen sobre ellos pocos estudios completos y, lógicamen- te, una ausencia total de partituras. Aunque esto no impide confirmar la presencia de numerosos tipos instrumentales, por ejemplo de viento y de percusión.

Es difícil otorgar nacionalidad u origen propio a todos los instrumentos, pues surgen por doquier en todos los países. En casos como el tambor, creemos que incluso si- multáneamente en continentes o en espacios sin relación entre sí. Esto apunta a pen- sar que fueron las inquietudes y necesidades innatas del hombre quienes lo movieron hacia este desarrollo musical. Aunque el propósito es igual o semejante, las distancias idiomáticas hacen que se denominen de forma diferente, provocando múltiples con- fusiones.

“El saber occidental hace siglos que intenta ver al mundo; to- davía no ha comprendido que el mundo no se mira, se escu- cha”.

(Jacques Attali)

Desde la prehistoria existe la creencia de que la música es un lenguaje que posee un poder extraordinario, algo que solía ir acompañado de cierto aspecto de prodigio o maravilla90.

La música fue una de las distracciones principales en Egipto, observable en la canti- dad de instrumentos musicales encontrados en tumbas y la información dejada a ese respecto en papiros y relieves

90 En su hogar o en el automóvil las personas a menudo encienden la radio, porque desean estar informa- das y porque la música les hace sentirse mejor, sentirse acompañadas, etcétera. La música ayuda a poder elegir el estado de ánimo al que desean llegar. Además en ella no suelen existir imágenes; una carencia vi- sual que es compensada a través de voces diferentes, efectos sonoros y sobre todo música: Un poder que evoca numerosas emociones y sentimientos.

Página 

81 

En su etimología música proviene de la palabra griega musa, término que se refería al grupo de personajes míticos femeninos que inspiraba a los artistas. Según la mitología griega, las musas eran las diosas inspiradoras de la música y posteriormente también de la poesía, las artes y las ciencias. De entre las musas destaca Euterpe91, la musa de la música y más concretamente la protectora del arte de tocar la flauta. Suele repre- sentarse con una corona de flores, portando entre sus manos la doble flauta, pudien- do asimismo ser figurada con otros instrumentos como el violín o la guitarra.

91 Ευτέρπη, la muy placentera.

Figura 2.- Reproducción de instrumentos músicos egipcios para deleite humano; las intérpretes llevan sobre la cabeza una vasija que encendida perfumaba la estancia. Original en Tebas. (Fuente: Fototurismo.org)

Página 

82 

La educación era un valor prioritario para la sociedad griega. El carácter debía ser desarrollado convenientemente, y para ello, los griegos sabían utilizar la música cre- yendo totalmente en el poder regulador de este arte.

Griegos y romanos empleaban la música en sus representaciones, señalando con los efectos de la música cómo debían sentirse los espectadores durante el drama o la re- presentación que tuviera lugar. Todavía más, para los griegos la prosodia, dedicada a enseñar la correcta utilización de los tiempos y los tonos en las palabras, capacitaban al orador como lo hace la música, porque puede representar la agitación de una bata- lla como lo haría un orador elocuente.

No existen dudas de que la música es capaz de conmover el espíritu o que música y alma se influyen mutuamente, citando a Fubini (1988) Fernández señala al respecto;

“(…) Damón de Atenas, uno de los maestros de Sócrates y precursor de las actitudes de Platón hacia la música, estuvo entre los primeros autores que su- girieron una conexión específica entre la música y la formación del carácter humano. (…) Cuando se conmueve al espíritu surgen el canto y la danza, (…) capaces de influir positiva o negativamente en el alma de quien escu- cha”.

En su doctrina de la imitación92, Aristóteles indica:

“(…) incluso las melodías simples implican una imitación del carácter, por- que las escalas musicales difieren esencialmente unas de otras y quienes las es- cuchan se ven afectados por ellas de distintos modos. La música, añade Aris- tóteles, puede representar directamente las pasiones o estados emocionales, de forma que cuando alguien escucha una música que representa un sentimiento concreto puede resultar influido por ese sentimiento”.

A su vez Platón, en su obra La República93, considera la música nada menos que una

continuación de la política estatal, capaz de formar el carácter de los ciudadanos e influir en el mismo Estado:

92 YEPES STORK, Ricardo. La doctrina del acto en Aristóteles. Navarra: EUNSA Ediciones, 1993, p. 516. ISBN 9788431312312.

Página 

83 

“La música es capaz de influir, modificar o incluso destruir el orden social es- tablecido. (…) Cuando cambian los modos de la música, las leyes fundamen- tales del Estado siempre cambian con ellos”.

La música es un lenguaje universal que al decir de autores como Ramírez94 “se dirige más al sentimiento que al entendimiento”. Según el mismo autor, dentro de la técni- ca musical se distinguen algunos aspectos básicos:

 La técnica del compositor95.

 La técnica propia del instrumentista o del cantante96.

 La representación gráfica de la música o los sonidos97.

En lo sustancial, los diferentes autores han llamado sonido a la sensación percibida por medio del oído, cuando éste es impresionado por vibraciones sonoras en cantidad y potencia adecuadas.

El sonido precisa de una fuente originaria o agente productor, por ejemplo una cam- pana; un medio transmisor, que habitualmente es el aire; y un órgano receptor que es el oído. Señala Ramírez98 que cualquier sonido tiene tres cualidades fundamentales:

 Tono o altura99.

 Intensidad100.

 Timbre101

94 RAMÍREZ-ANGEL, Antonio. Cultura Musical. Madrid: Editorial Almena, 1977, p. 319. ISBN

8470140035.

95 Estudios de armonía, contrapunto, etcétera, que habitualmente se aprende en los conservatorios 96 Estudios propios y adecuación de estos a su instrumento.

97 Duración, entonación, etcétera.

98 RAMÍREZ-ANGEL, Antonio. Cultura Musical. Madrid: Editorial Almena, 1977, p. 319. ISBN

8470140035.

99 Tono o altura del sonido se asocia al mayor o menor número de oscilaciones por segundo con que un cuerpo vibra. Los sonidos con un reducido número de vibraciones se denominan musicalmente “sonidos graves”, mientras que los “sonidos agudos” son los que tienen un número paulatinamente mayor de vibra- ciones por segundo. Un tubo corto como es el chifle produce de manera natural sonidos agudos, mientras que un tubo largo y grueso, como podría ser el de un órgano de iglesia, lo produce grave.

100 La potencia o fuerza con la que se produce el sonido, dependiendo de la altura o entonación del mismo. Musicalmente suele expresarse con palabras de origen italiano, como piano para significar poco intenso o mezzo-forte para indicar que es medio fuerte. Junto a ellos pueden colocarse reguladores convencionales o líneas angulosas cuyo vértice corresponde al momento de menor sonoridad, aumentando su intensidad conforme el ángulo se abre.

Página 

84 

Para éste y otros autores, las primeras manifestaciones relacionadas con la música pu- dieron ser de un carácter puramente rítmico, capaz asimismo de animar y acompasar el trabajo en común:

“Palmadas, mano contra mano, o golpeándose en las piernas, acompañando este ritmo, casi siempre sencillo, con movimientos de la cabeza o del cuerpo. Más adelante con troncos vacíos golpeados por piedras, etc.”

“También estas manifestaciones rítmicas sirvieron para acompañar trabajos o faenas. Así remar, machacar, caminar arrastrando animales cazados, etc.”

Todo esto para hacer más sencillo y llevadero el trabajo en las sociedades primitivas, e incluso para adentrarse en formas mágicas rudimentarias por las que el humano tra- taba de atraer la suerte o alejar de sí el infortunio; ya fuera en las actividades de caza o en su misma salud personal.

Se conoce también que en época del Imperio y antes del combate, los soldados roma- nos intentaban conocer la voluntad de los dioses. Para averiguarlo preguntaban a los augures; quienes interpretaban las entrañas de un toro, un cerdo y una oveja. Junto a los animales los soldados marchaban en procesión, mientras tres bucinatores y un symphoniacus interpretan música102.

Durante la Edad Media aparecen la mayor parte de formas instrumentales, si bien se acusa también la pérdida casi total de ejemplares conservados, por lo que las fuentes suelen ser representaciones pictóricas103 y algunas esculturas, en un patrimonio cons- tituido de instrumentos populares occidentales que durante muchos años no evolu- ciona.

101 Cualidad por la que varios sonidos de igual entonación o altura se diferencian entre sí, según el instru- mento que los produce: una voz humana, un pífano, un flautín, etcétera.

102 ALEXANDRESCU, Cristina-Georgeta. The Iconography of Wind Instruments in Ancient Rome:

Cornu, Bucina, Tuba, and Lituus. Music in Art Vol. 32. Iconography as a Source for Music History Volume III (Spring–Fall 2007), pp. 33-46. (Fecha de consulta: 20.04.2014) En línea: http://www.jstor.org/stable/41818803?seq=1#page_scan_tab_contents

103 La imaginación de los pintores ha dado para mucho, y representaciones de instrumentos del XVII como la denominada trompeta marina o trompeta de los marineros es más que probable sea una trompeta ma- riana o trompeta de la Virgen María, tocada en los claustros y conventos por las religiosas y cuya denomi- nación posiblemente se deba a una errónea traducción desde el latín.

Página 

85 

Figura 3.- Alfonso X El Sabio representado junto a los hechos y adelantos de su corte en una miniatura iluminada, a este caso durante la extracción de una punta de flecha (Fuente: Archivo Fototurismo.org).

Una importante fuente de conocimiento sobre instrumentos musicales en el siglo XIII se encuentra en los manuscritos conservados de las Cantigas de Santa María; los códices de este cancionero religioso galaico-portugués, confeccionados en la corte de Alfonso X el Sabio, fueron ilustrados e iluminados mostrando figuras como la del có- dice de los músicos, una exposición exhaustiva de los principales instrumentos musi- cales del siglo XIII. A lo largo de esta colección de imágenes se puede observar un va- riado conjunto de instrumentos104.

Según puede advertirse a través de los dibujos iluminados105, los instrumentos mu- sicales en esta época son los siguientes:

De percusión:

 Albogón106

104 Las miniaturas del códice de los músicos pueden ser observadas en: http://www.3to4.com/Cantigas/csm2a.html

105 Pese a que el Rey Sabio era minucioso y muy posiblemente supervisaba personalmente estos trabajos, queda siempre la duda de que en algunos dibujos se introdujeran elementos de imaginación.

106 Los antiguos instrumentos de viento ofrecen referencias dispares, si bien el Diccionario de la Lengua española, en su primera acepción del término trompa, realiza una descripción relativa a un instrumento

Página 

86 

 Carrillón de martillo107  Carrillón diatónico108  Címbalo109  Darburka110

 Tamboril con flauta111

 Tejoleta112

De viento:

 Albogue113

 Caramillo, alboque o chirimía vasca114

musical de viento “consistente en un tubo de latón enroscado circularmente que va ensanchándose desde la bo- quilla al pabellón”, cuyo sonido se modifica por medio de pistones y antiguamente introduciendo la mano en el pabellón.

“(Del ár. hisp. albúq, y este del ár. clás. būq).1. m. Especie de flauta simple y rústica, o doble y de mayor comple- jidad de forma, generalmente de madera, caña o cuerno, propia de juglares y pastores” (Vigésimo primera edi- ción del Diccionario de la Academia).

El albogón es un instrumento de viento formado de un tubo cónico, por el que soplan a través de una do- ble lengüeta. En las cantigas se observan varios modelos, de diferentes tamaños. Ilustran la cantiga número 300.

107 El carillón de martillo se compone de varias campanas en forma de tulipa, que son golpeadas por el intérprete mediante un pequeño martillo. Ilustra la cantiga número 180. “(Del fr. carillon).1. m. Grupo de campanas en una torre, que producen un sonido armónico por estar acordadas.2. m. Juego de tubos o planchas de acero que producen un sonido musical”. (Vigésimo primera edición del Diccionario de la Academia). 108 Instrumento formado por siete campanas formando una escala diatónica. Las campanas son tañidas por sus correspondientes badajos. Ilustra la cantiga número 400.

109 Los címbalos van unidos en pareja mediante un cordón. Este instrumento dará lugar a los platillos de orquesta. Ilustran la cantiga número 190. “(Del lat. cymbălum, y este del gr. κύμβαλον).1. m. cimbalillo.2. m. Arqueol. Instrumento musical muy parecido o casi idéntico a los platillos, que usaban los griegos y romanos en algunas de sus ceremonias religiosas”. (Vigésimo primera edición del Diccionario de la Academia). 110 La darbuka es un instrumento de percusión de origen árabe, constituido por un cono hueco, simple o doble, al que se puede aplicar una membrana única, con la variante de poder tener una membrana en cada extremo. Ilustran la cantiga número 300.

111 Flauta y tamboril, tamborino o tamborete, suelen ser manejados por un mismo intérprete, que maneja ambos. La flauta no tiene más agujeros que los manejables por una sola mano, normalmente tres o cuatro. Ilustra la cantiga número 370. “(De tamborín).1. m. Tambor pequeño que, colgado del brazo, se toca con un solo palillo o baqueta, y, acompañando generalmente al pito, se usa en algunas danzas populares” (Vigésimo primera edición del Diccionario de la Academia).

112 Tejoletas o palillos forman un instrumento de percusión compuesto por dos tejas planas o dos tablillas de madera, que se hacen sonar una vez colocadas entre los dedos de una mano, imprimiendo un movi- miento de muñeca para su repiqueteo. Ilustran la cantiga número 330. “Pedazo de teja o de barro cocido”

(Vigésimo primera edición del Diccionario de la Academia).

113 El albogue es un instrumento de viento formado por un tubo en el que se sopla a través de una doble lengüeta. En las cantigas se observan varios modelos, de diferentes tamaños. Ilustran la cantiga número 310. “(Del aum. de albogue). Instrumento musical antiguo de madera, de unos nueve decímetros de largo, a manera de flauta dulce o de pico, con siete agujeros para los dedos, el cual servía de bajo en los conciertos de flau- tas. 2. m. Instrumento parecido a la gaita gallega”. (Vigésimo primera edición del Diccionario de la Acade- mia).

Página 

87 

 Corneta115  Chirimía116  Flauta117  Flauta travesera118  Gaita119  Launedda120  Odrecillo121  Órgano portativo122  Trompa curva123

114 El alboque o caramillo es una flauta pequeña manufacturada con caña, madera o hueso, de sonido muy agudo. Su variante es la chirimía vasca. Ilustran la cantiga número 340.

115 En su etimología la corneta es un corno o cuerno, al que recuerda los que se construían a de bóvidos y otros animales astados. El representado es un instrumento combinación de tubo de madera provisto de agujeros, por el que se sopla a través de una boquilla, esta última de cuerno o de madera. Ilustran la cantiga número 270. “(Del dim. de cuerno).1. f. Instrumento musical de viento, semejante al clarín, aunque mayor y de sonidos más grave”. (Vigésimo primera edición del Diccionario de la Academia).

116 En su etimología chirimía proviene del francés chalemelle, tomado a su vez del término griego calamos. En el reino de Aragón se populariza como bombarda, manufacturada en caña o madera provista de siete agujeros. Su uso es muy amplio en la esfera militar, cortejos, acompañamiento de procesiones litúrgicas, etcétera. Similares pero de tamaño menor son la dulzaina y el caramillo. Ilustran la cantiga número 360.

“(Del fr. ant. chalemie).1. f. Instrumento musical de viento, hecho de madera, a modo de clarinete, de unos siete decímetros de largo, con diez agujeros y boquilla con lengüeta de caña” (Vigésimo primera edición del Diccio- nario de la Academia).

117“(Quizá del prov. flauta).1. f. Instrumento musical de viento, de madera u otro material, en forma de tubo

con varios agujeros circulares que se tapan con los dedos o con llaves” (Vigésimo primera edición del Dicciona- rio de la Academia).

118 Utilizadas desde el siglo XII con el nombre de exabeda, derivado del árabe sabada, las flautas traveseras presentan sobre las flautas de pico su mayor dificultad en la ejecución. Ilustran la cantiga número 240. 119 Deriva de cornamusa o cornamuza, a la que se añade un odre o pellejo, donde se almacena el aire. Dis- pone de una boquilla para soplar, un tubo melódico y otros dos melódicos o roncores. Ilustra la cantiga número 350. “(Quizá del gót. gaits, cabra).1. f. Instrumento musical de viento parecido a una flauta o chiri- mía de unos 40 cm de largo” (Vigésimo primera edición del Diccionario de la Academia).

120 La launedda es un instrumento similar al alboque, con tres tubos cilíndricos. Ilustra la cantiga número 60.

121 El odrecillo es variedad de la gaita, de menor tamaño y sin bordón. Sobre aquella posee un puntero recto y largo, quebrado en forma angular. Ilustra la cantiga número 260. “(Del lat. uter, utris).1. m. Cuero, generalmente de cabra, que, cosido y empegado por todas partes menos por la correspondiente al cuello del ani- mal, sirve para contener líquidos, como vino o aceite”. (Vigésimo primera edición del Diccionario de la Aca- demia).

122 El órgano portativo u órgano de mano se emplea con profusión en el Imperio Romano y en España desde el siglo XII. Hasta el siglo XV se emplea también en desfiles religiosos. Su timbre es muy agudo de- bido por el breve tamaño de sus tubos. Lo acciona un fuelle manejado a una mano, mientras la otra mane- ja un teclado. Se muestra en la cantiga número 200.

123 La trompa se utiliza con habitualmente como acompañamiento de los timbales, constituidos ambos en instrumento de carácter heráldico y castrense. Se muestra en la cantiga número 320.

Página 

88 

 Trompa recta124 De cuerda:  Arpa gótica125  Baldosa126  Cítara127  Cítola128  Guitarra129  Guitarra latina130  Laúd131  Mandora132  Guitarra morisca133  Rabel134

124“(De or. onomat.).1. f. Instrumento musical de viento, que consiste en un tubo de latón enroscado circular-