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Cooperación en materia de control de fronteras

In document Informe Anual de Políticas 2010 (página 69-71)

5. CONTROL DE FRONTERAS

5.2 Cooperación en materia de control de fronteras

En los apartados que siguen se describe la cooperación en materia de control de fronteras en 2010. Primero se describe la evolución de los hechos, desde la perspectiva del cumplimiento de los compromisos del Pacto Europeo y el Programa de Estocolmo (apartado 5.2.1), en lo que respecta al uso de visados biométricos y a la cooperación entre las autoridades consulares de los Estados miembros. El apartado 5.2.2 ofrece luego una visión de conjunto de las medidas de los Estados miembros desde la perspectiva nacional.

5.2.1 Evolución desde la perspectiva de la UE en el contexto del Pacto Europeo sobre Inmigración y Asilo y el Programa de Estocolmo

5.2.1.1. Uso de visados biométricos y cooperación entre las autoridades consulares de los Estados miembros

Varios Estados miembros hicieron avances en la aplicación de los visados biométricos y la cooperación consular. En lo que respecta a los visados biométricos, Alemania, Bélgica, Bulgaria,

la República Checa, Dinamarca, la República Eslovaca, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Malta, los Países Bajos y Portugal prepararon o iniciaron su expedición

en algunas de sus oficinas consulares, principalmente en África del Norte, de acuerdo con las directrices de la UE. Francia, por ejemplo, equipó a 169 de sus 193 oficinas consulares para expedir visados biométricos desde marzo de 2010 y la República Eslovaca instaló en todas sus embajadas lectores de huellas dactilares. La República Checa prevé contar con un total de 180-200 estaciones de trabajo de expedición de visado mediante autentificación de las huellas dactilares.

Italia inició las pruebas en dos Estados norteafricanos, mientras que Irlanda las comenzó en

Nigeria y Portugal creó un centro de visados en Cabo Verde con plena capacidad para obtener y expedir visados biométricos. Letonia estudió la realización de una fase de prueba en su oficina consular en Egipto. El Reino Unido, no participante en el VIS, también exigió a los solicitantes de visado una fotografía digital y las huellas dactilares.

Unos pocos Estados miembros se refirieron a la cooperación entre oficinas consulares. Estonia, por ejemplo, señaló la firma de acuerdos de representación en materia de visados con Dinamarca,

Francia y Polonia, mientras que la República Eslovaca negoció acuerdos de ese tipo con Alemania, la República Checa, España, Estonia, Francia, Letonia, Lituania y Polonia. Su

Ministerio de Asuntos Exteriores ordenó asimismo a sus embajadas que iniciaran negociaciones sobre la posible creación de servicios consulares conjuntos. La República Checa informó que, desde 2010, la representaban España, Francia y Portugal en más de 30 terceros países, mientras que, por su parte, ella representaba a Francia y a España, respectivamente, en Ucrania y Moldavia. Tras la firma de los correspondientes acuerdos de representación, Grecia está representada por

Alemania, Austria, Bélgica, España, Francia, Hungría, Italia, Lituania, los Países Bajos, Portugal y Suecia, mientras que representa a Francia y Hungría. Chipre está examinando

actualmente los costes y beneficios de la firma de acuerdos de este tipo con otros Estados miembros, antes de iniciar las negociaciones. Lituania firmó acuerdos de representación con

Alemania, Dinamarca, Grecia, Letonia y Noruega, y se propuso firmarlo con la República Eslovaca. Con la adopción del Código de visados, Luxemburgo confirmó la continuidad de la

mayor parte de los acuerdos de representación existentes. Polonia firmó acuerdos de este tipo con

representada también por la República Eslovaca en Chipre, Rumanía y Ucrania. Suecia representa a Estonia en Cuba y Sudáfrica, y a Finlandia en Zambia. Noruega representa a Suecia en Bulgaria y Polonia la representa en Argelia. Bélgica, en colaboración con Suecia, estableció un Centro Común de Solicitudes en Kinshasa, R. Democrática del Congo, en abril de 2010.

Luxemburgo participó en centros comunes de solicitudes en Chisinau (Moldavia), Praia (Cabo

Verde) y Podgorica (Montenegro).

En cuanto a las medidas futuras, Luxemburgo representará a los Países Bajos en 13 ciudades europeas (Ginebra, Madrid, Praga, Roma, Bruselas, París, Viena, Copenhague, Berlín, Berna, Lisboa, Atenas y Varsovia) desde 2011.

5.2.1.2. Cooperación con los países de origen y de tránsito para reforzar el control de las fronteras exteriores

Además de acuerdos de readmisión, varios Estados miembros (Austria, Chipre, Eslovenia,

Estonia, Grecia, Italia, Lituania, Portugal y Rumanía) celebraron acuerdos bilaterales o

multilaterales con países de origen o de tránsito para reforzar el control de las fronteras exteriores o la lucha contra la inmigración irregular. Austria firmó acuerdos bilaterales de seguridad y cooperación policial con Georgia, Moldavia, Albania y Bosnia-Herzegovina. Chipre firmó con Sudáfrica un acuerdo bilateral de cooperación para luchar contra la delincuencia organizada, incluida la migración irregular, y negoció acuerdos similares con Siria y Qatar. Estonia acordó un plan de acción bilateral con la Guardia de Fronteras de Bielorrusia en mayo de 2010 y firmó un acuerdo bilateral de cooperación con la Guardia de Fronteras de Moldavia en noviembre de 2010.

Grecia estableció puntos de contacto en terceros países para el intercambio de información e

intensificó la cooperación policial con Albania, realizando operaciones conjuntas con la Policía de Fronteras de este país. Italia firmó acuerdos especiales de cooperación policial con Libia, Túnez, Nigeria, Argelia, Níger, Ghana, Egipto, Senegal y Gambia. En virtud del acuerdo con Níger, por ejemplo, Italia suministró vehículos todoterreno, detectores de metales y organizó sesiones de formación para la policía de ese país con el fin de mejorar los controles fronterizos. En Lituania, entró en vigor el acuerdo con Bielorrusia sobre el régimen jurídico de las fronteras estatales.

Portugal firmó acuerdos bilaterales con Cabo Verde y Brasil y negoció otros con Angola, Guinea-

Bissau, Santo Tomé y Príncipe, Mozambique y Timor Oriental. Rumanía firmó un acuerdo bilateral con Moldavia para regular el pequeño tráfico fronterizo y negoció otro similar con Serbia, así como un proyecto de protocolo de cooperación para abrir un paso fronterizo conjunto con este último país. Rumanía examinó asimismo la firma de acuerdos de cooperación y de lucha contra la delincuencia organizada con Moldavia, la Federación Rusa, Siria y Ucrania. En virtud del acuerdo sobre transporte fronterizo y cooperación firmado con Croacia, Eslovenia adoptó medidas adicionales para reforzar el control de las fronteras exteriores.

Se desarrollaron igualmente o continuaron durante 2010 otras varias formas de cooperación con terceros países. Austria desplegó asesores sobre temas de documentación en Bangkok, El Cairo, Damasco, Nueva Delhi, Tailandia, Egipto, Líbano y la India, y participó en un proyecto de hermanamiento con Serbia para la aplicación de la estrategia integrada de gestión de las fronteras de este último país. Bélgica continuó con su programa de ‘Asistencia a la guardia de fronteras’, puesto en marcha en 2008, en virtud del cual participó en las actividades de control de los documentos de viaje en varios aeropuertos del África central y occidental. Continuó asimismo con su proyecto “Trabajadores de campo”, iniciado en 2007, que implica el despliegue de funcionarios especializados de inmigración en oficinas consulares de terceros países. En 2010, se enviaron funcionarios de este tipo a Camerún, Costa de Marfil y Ecuador. Francia firmó un acuerdo de cooperación con Bélgica para participar en el proyecto. Dinamarca intervino en dos proyectos de desarrollo de capacidades con las autoridades de emigración de Ghana: el primero iba encaminado a mejorar la gestión de la emigración mediante la prestación de apoyo al Servicio de Emigración, mientras que el segundo se centraba en la lucha contra el tráfico y la migración irregular procedente

de la propia Ghana, y en tránsito por el país, mediante el suministro de información a los posibles emigrantes y a los emigrantes en tránsito y la prestación de conocimientos especializados a las autoridades competentes para la detección, investigación y procesamiento de los responsables de la trata de seres humanos y del tráfico de inmigrantes. Alemania y Suecia indicaron que utilizaban funcionarios de enlace en terceros países en relación con las cuestiones de control de fronteras. La

República Checa y la República Eslovaca pusieron en marcha un proyecto de desarrollo de las

capacidades en la frontera moldova-rumana, centrado en la identificación de los documentos de viaje falsos. Italia siguió participando en una misión a Libia, mientras que Grecia intervino en proyectos de formación en Libia y Níger desarrollados bajo los auspicios de las autoridades italianas. Letonia organizó, en el marco del programa de Gestión de fronteras en Asia Central, una visita de formación para presentar su modelo de gestión integrada a participantes de Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán. También formó a guardias de fronteras de Uzbekistán para trabajar con perros que detectan los estupefacientes y los explosivos. Polonia prosiguió con el control conjunto de fronteras con Ucrania, sobre todo en los puntos de cruce.

España hizo mención de su participación en la Red Seahorse junto con Portugal, Marruecos,

Mauritania, Senegal, Gambia, Cabo Verde y Guinea-Bissau. El Reino Unido hizo referencia a distintos proyectos de refuerzo de los controles fronterizos y de desarrollo de capacidades del personal en Ghana, África oriental y Libia.

5.2.2 Evolución adicional a escala nacional

Como se ha explicado al tratar de la metodología, el presente apartado describe aspectos adicionales y complementarios de la evolución en materia de control de fronteras a escala de los Estados miembros, al margen del ámbito de aplicación del Pacto Europeo sobre Inmigración y Asilo y el Programa de Estocolmo.

En Austria, la cooperación policial se manifestó en la organización de patrullas mixtas con los Estados miembros vecinos Hungría, la República Eslovaca y Eslovenia. Se estableció una nueva cooperación policial entre Austria, Eslovenia y Croacia. Italia cooperó con varios otros Estados miembros para detectar pasos fronterizos irregulares y organizar patrullas conjuntas en los trenes internacionales.

Lituania acogió una reunión de los Ministros del Interior de los tres Estados bálticos para examinar

la cooperación interestatal. Los Estados miembros también firmaron un acuerdo de cooperación con

Polonia para luchar contra la delincuencia en los territorios fronterizos. El Reino Unido cooperó

con Irlanda para mantener a salvo de amenazas la Zona de Viaje Común.

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