Cuando se refiere a coordinación, específicamente es flexibilidad en el control motor y los mecanismos de ajuste postural que involucran al movimiento. Es la toma de conciencia del cuerpo, necesaria para la realización y el control de los movimientos finos.
La postura y el equilibrio son elementos claves del esquema corporal, pero es necesario que el uno vaya siempre acompañado del otro.
Resulta de la armonización de las acciones musculares, sean éstas en reposo o en movimiento.
15 CONDEMARÍN, Mabel, CHADWICK, Mariana y MILICIC, Neva, Madurez Escolar, Manual de evaluación y desarrollo de las funciones básicas para el aprendizaje escolar, pág. 123
La postura es la posición adoptada por nuestro cuerpo para ejecutar cualquier acto de tipo motor y es el patrón motor básico que garantiza la posición del cuerpo respecto a su centro de gravedad, y se apoya mucho en el tono muscular. El equilibrio (regulado por el sistema cerebeloso) es el estado en el cual el sujeto puede mantener una actividad o gesto postural en el espacio usando la gravedad o manteniendo una relación con ella. Aquí interviene la propioceptividad, la función vestibular y la visión.
La coordinación, que permite la praxia global, supone un grado de integración cortical de muchos factores como la tonicidad, equilibrio, lateralidad, noción del esquema corporal y organización espacio-temporal. Todo este conjunto de informaciones persiguen un objetivo que es el acto motor voluntario donde el niño y niña se mueve sin consignas preestablecidas. El movimiento o actividad que surge autónoma es el resultado de su deseo o necesidad y conlleva una carga muy fuerte de carácter expresivo, comunicativo y creativo.
El equilibrio dinámico está relacionado con la postura que viene a ser algo fundamental dentro del aprendizaje de un movimiento porque es a través de esta dimensión donde el niño mantiene el punto de partida para la exploración del espacio, permite que el niño o niña tome conciencia de la posición de su cuerpo en el espacio. En el caso del equilibrio estático, implica una coordinación neuromotriz necesaria para mantener una postura determinada.
La actividad postural abarca también las emociones ya que el tono muscular se ve alterado gracias a éstas. Aquí es donde la postura adquiere un carácter realmente significativo porque pone a cualquier persona de manifiesto en su relación con otras. Como dice Wallon “la emoción no es sino una respuesta centrípeta (hacia el centro) que desencadena una especie de corriente tónica que se propaga por todo el organismo generando una actitud que constituye el verdadero paso de lo fisiológico a lo psíquico a través del medio, pues la función inicial de la emoción no es sino la comunicación con los otros”.16 Entonces la actitud postural se convierte en gesto lo que representa una manifestación de emoción y afectos fundamentada en la actividad tónica.
Ajuriaguerra menciona “el diálogo tónico que existe entre un recién nacido y su madre, donde el bebé utiliza la actividad postural para expresarle sus emociones en una manera tónica, aquí es donde aparece la acomodación entre ambos y por ende se da una comunicación. Las emociones constituyen el origen del lenguaje, pues, a través de la actividad tónico-postural, se ofrece al recién nacido la primera posibilidad de comunicación con el medio, lo que las convierte en las primeras manifestaciones sociales, de relación.”17
Cuando se realiza cualquier tipo de movimiento o cualquier acción del cuerpo automáticamente se produce un estado de tensión en los músculos que participan. Lo que realmente sucede es que la musculatura ajusta las posturas de acuerdo a la situación en la que se halla. Sin la tensión de los músculos sería imposible ejecutar un acto motor voluntario porque no existirían los movimientos, puesto que el tono muscular está regulado por el sistema nervioso.
16 GARCÍA NÚÑEZ, Juan Antonio y BERRUEZO, Pedro Pablo, Psicomotricidad y Educación Infantil, pág. 46.
El tono muscular consiste en un estado permanente de ligera contracción en el cual se encuentran los músculos estriados. La finalidad de esta situación es de servir de telón de fondo a las actividades motrices y posturales. (Stambak, 1979, 19)18
Es necesario un aprendizaje para lograr que los movimientos se adapten. Es un proceso necesario para lograr una adecuada manipulación de los objetos del entorno. El tono muscular proporciona sensaciones propioceptivas necesarias para la construcción del esquema corporal y conciencia de nuestro cuerpo. El control del cuerpo depende directamente del dominio de la tonicidad. De igual manera, la formación reticular es la que regula la tensión muscular y la tensión cerebral, que a su vez interviene estrechamente en los procesos de atención, por lo que cuando se trabaja en la tonicidad, se trabaja también en los procesos de atención, tan necesario para los aprendizajes.
Los movimientos básicos al igual que los patrones del movimiento requieren de un adecuado control de la postura así como del equilibrio. Cualquier relación con el espacio circundante tiene que tener como punto de referencia el propio cuerpo.
2.2.1.7. Relajación
Varias son las técnicas que permiten al niño o niña, canalizando la disminución de la tensión muscular, sentirse más cómodo o cómoda en su cuerpo. Esto permite que lo conozca, controle y maneje de mejor manera lo que influye directamente en el comportamiento tónico – emocional. La respiración común que todos los humanos llevamos con nosotros se regula por el autorreflejo pulmonar y los centros respiratorios bulbares que se adaptan automáticamente a la necesidad del momento. Es la respiración uno de los elementos claves para lograr un estado de relajación y está vinculada a la percepción del propio cuerpo y a una atención interiorizada que controla la resolución muscular y la relajación segmentaria, y también permite la elaboración del esquema corporal.
Para lograr que las niñas y niños logren un control consciente de su propia respiración y reconvertirlo en un proceso automático, es necesario utilizar diferentes tipos de ejercicios como: aspiraciones, espiraciones en diferentes estados, tanto de reposo como de actividad que requieran un esfuerzo.
Desde el punto de vista del desarrollo de la madurez para el aprendizaje, “la relajación actúa a diferentes niveles: no sólo mejora la motricidad fina por supresión de tensiones musculares superfluas y mayor control muscular, sino también contribuye a la elaboración del esquema corporal a través de la vivencia de un estado tónico; es además, especialmente útil para que el educador comprenda y maneje diversos aspectos de las disarmonías de evolución”.19
18 Ibíd, pág. 43.
19
CONDEMARÍN, Mabel, CHADWICK, Mariana y MILICIC, Neva, Madurez Escolar, Manual de evaluación y desarrollo de las funciones básicas para el aprendizaje escolar, pág. 136
Se pretenden entonces en edades tempranas como en ciclos iniciales educativos, lograr una distensión muscular mas no una relajación total como tal, puesto que esto apenas se logrará entre los 7 y 8 años en delante.