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Los datos siguientes, indican las Correlaciones entre diferentes variables: DAT SR, PMA E, PMA R, ZKA-PQ y SSRI.

Tabla 31. Correlación Inteligencia. PMA -E PMA- R DAT SR ,44** -0,35** PMA –E -0,28*

*significativa al nivel 0,05 (bilateral). **significativa al nivel 0,01 (bilateral).

En la Tabla 31, observamos apreciaciones significativas entre DAT SR y PMA E, con un valor de ,44**,así como entre DAT SR y PMA R con una correlación de ,35**. También encontramos correlación entre PMA E y PMA R con valores de ,28*.

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Tabla 32. Correlación Inteligencia/ Inteligencia Emocional. DAT SR PMA-E PMA-R Valoración y Expresión de las Emociones. -0,06 -0,09 -0,08 Regulación de las Emociones. -0,05 -0,11 ,053 Utilización de las Emociones. -0,06 -0,16 -0,13 Inteligencia Emocional. -0,01 -0,03 -0,08

Fijándonos en la Tabla 32, podemos comprobar cómo no existen correlaciones significativas entre las pruebas de Inteligencia DAT SR, PMA E y PMA R, y la prueba de Inteligencia Emocional SSRI.

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Tabla 33. Correlación Personalidad/ Inteligencia Emocional.

Valoración y expresión de las emociones. Regulación de las emociones. Utilización de las emociones. Inteligencia emocional. AG1 -0,11 0,17 -.065 0,00 AG2 -0,26 -0,18 -0,12 -0,27 AG3 -0,08 0,06 -0,04 -0,06 AG4 -0,16 -0,15 -0,03 -0,19 AC1 0,28 ,43** 0,21 ,40* AC2 0,24 0,06 0,22 0,21 AC3 -0,00 0,07 0,10 0,03 AC4 -0,10 0,22 0,09 0,16 SS1 -0,03 -0,05 ,33* 0,12 SS2 0,26 0,24 ,39* ,44** SS3 -0,01 -0,17 0,04 -0,04 SS4 -0,28 0,02 -0,08 -0,15 NE1 0,07 0,09 -0,15 -0,09 NE2 -0,16 0,07 -0,28 -0,14 NE3 -0,02 -0,06 -0,12 -0,07 NE4 -0,05 -0,07 -0,14 -0,05 EX1 0,15 0,25 0,22 0,26 EX2 0,27 0,20 0,12 0,25 EX3 0,02 -0,15 0,14 0,04 EX4 0,29 0,15 0,07 0,26 AGG -0,24 .074 -0,10 -0,14 ACT 0,22 0,28 0,22 0,28 SSE 0,02 -0,04 0,29 0,14 NEU -0,10 0,03 -0,23 -0,11 EXT 0,25 0,15 0,16 0,27

AG1=Agresividad física, SS1= Emoción y aventura, AC1= Trabajo compulsivo, EX1= Emociones positivas, NE1=Ansiedad,AG2= Agresión verbal, SS2=Búsqueda de experiencias,AC2=Actividad general,EX2=Integridad social, NE2=Depresión, AG3=Enfado, SS3=Desinhibición,AC3=Inquietud,EX3=Exhibicionista,NE3=Dependiente,SS4= Susceptible al aburrimiento,AG4= Hostilidad, AC4= Trabajo enérgico, EX4= Sociable, NE4= Baja autoestima, SSE= Búsqueda de Sensaciones, AGG= Agresividad, ACT= Actividad, NEU=Neuroticismo y EXT=Extraversión.

*significativa al nivel 0,05 (bilateral). **significativa al nivel 0,01 (bilateral).

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Los datos reflejados en la Tabla 33, muestran correlaciones significativas entre valores de Personalidad e Inteligencia Emocional. Vemos cómo entre Actividad y Regulación de las Emociones (AC1; Trabajo compulsivo y “Regulación de las Emociones”) aparece un valor de ,43**, lo cual indica que sujetos con altos niveles de Trabajo compulsivo, tendrán también valores altos en Regulación de las Emociones y viceversa.

También se observa una correlación significativa entre Búsqueda de Sensaciones y Utilización de las Emociones, concretamente entre SS1 (Emoción y aventura) y Utilización de las Emociones con valor de ,33*. Ello significa que cuanto más gusto por la emoción y aventura tenga un sujeto, mayor utilización de las emociones empleará y viceversa.

De la misma forma ocurre entre SS2 (Búsqueda de experiencias) y Utilización de las emociones, con valor de ,39*, por lo que un sujeto con altos niveles de Búsqueda de Sensaciones, tendrán altos niveles de Utilización de las mismas y viceversa.

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Tabla 34. Correlación Personalidad/ Inteligencia.

DAT SR PMA - E PMA -R

AG1 -0,13 -0,2 -0,19 AG2 -0,15 -0,33** 0,17 AG3 -0,34** -0,25 -0,04 AG4 -0,08 -0,23 0,01 AC1 -0,08 0,06 0,02 AC2 0,06 0,03 -0,04 AC3 0,00 0,08 0,06 AC4 0,22 -0,25* 0,19 SS1 -0,36** -0,30* 0,03 SS2 0,16 0,09 0,14 SS3 0,08 0,08 0,12 SS4 0,34** -0,25 -0,14 NE1 -0,29* -0,34** -0,11 NE2 0,35** -0,30* -0,15 NE3 -0,31* -0,27* -0,11 NE4 -0,29* -0,23 -0,14 EX1 0,31* 0,23 0,28* EX2 0,02 0,12 0,02 EX3 -0,03 -0,16 -0,07 EX4 0,07 -0,00 0,29* AGG -0,31* -0,34** -0,08 ACT 0,08 0,15 0,08 SSE 0,22 0,12 0,11 NEU -0,37** -0,34** -0,15 EXT 0,12 0,07 0,17

AG1=Agresividad física, SS1= Emoción y aventura, AC1= Trabajo compulsivo, EX1= Emociones positivas, NE1=Ansiedad,AG2= Agresión verbal, SS2=Búsqueda de experiencias,AC2=Actividad general,EX2=Integridad social, NE2=Depresión, AG3=Enfado, SS3=Desinhibición,AC3=Inquietud,EX3=Exhibicionista,NE3=Dependiente,SS4= Susceptible al aburrimiento,AG4= Hostilidad, AC4= Trabajo enérgico, EX4= Sociable, NE4= Baja autoestima, SSE= Búsqueda de Sensaciones, AGG= Agresividad, ACT= Actividad, NEU=Neuroticismo y EXT=Extraversión.

*significativa al nivel 0,05 (bilateral). **significativa al nivel 0,01 (bilateral).

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Como podemos observar en la Tabla 34, encontramos correlaciones significativas entre Personalidad e Inteligencia. En el caso del D.A.T, encontramos correlación entre esta relación espacial y el factor Agresividad, en su faceta Enfado, con un valor de -0,34** lo cual indica que sujetos con altos niveles de relación espacial, tendrán bajos niveles en enfado y viceversa.

También se observa una correlación significativa entre relación espacial y Búsqueda de Sensaciones, concretamente en Emoción y aventura y Susceptible al aburrimiento con valores de -0,36** y 0,34** respectivamente. Esto supone que cuanto mayor capacidad de relación espacial tenga el sujeto, menor sentimiento de emoción y aventura y mayor susceptibilidad al aburrimiento presentará y viceversa. En Neuroticismo también encontramos correlaciones significativas con la relación espacial en todas sus facetas, Ansiedad (-0,29*) Depresión (0,35**) Dependiente (-0,31*) y Baja autoestima (-0,29*). En este caso, cuanta mayor capacidad de relación espacial tenga el sujeto, menor ansiedad, dependencia y baja autoestiman tendrá. En cambio, cuanto mayor capacidad de relación espacial, mayor depresión presentará y viceversa. En Extroversión observamos correlaciones significativas entre la faceta Emociones positivas y relación espacial, con valor 0,31*, suponiendo esto que cuanto mayor nivel de relación espacial presente el sujeto, mayor nivel de emociones positivas y viceversa.

Referente a las correlaciones entre el PMA-E (relación espacial) y Personalidad, encontramos correlaciones en el factor Agresividad, en su faceta Agresión verbal, con valor de -,33**suponiendo ello que cuanto más capacidad espacial tenga el sujeto, menor capacidad de agresión verbal tendrá y viceversa. En el factor Búsqueda de Sensaciones, hallamos correlaciones en su faceta Emoción y aventura, con valor de 0,30*, mostrando que cuanto mayores niveles de personalidad tenga, mayores niveles de emoción y aventura y viceversa. En el factor Neuroticismo, hayamos correlación en tres facetas y personalidad: Ansiedad, Depresión y Dependencia, con valores -0,34**,-0,30* y -0,27* respectivamente, suponiendo estos datos que cuanto mayor nivel de capacidad espacial tenga el sujeto, menores niveles de ansiedad, depresión y dependiente obtendrá y viceversa. Por último

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respecto a la correlación entre personalidad y Actividad, encontramos una correlación positiva en su faceta Trabajo enérgico, con valor de 0,25*, por tanto cuanto mayor capacidad espacial, mayor nivel de trabajador enérgico y viceversa.

Referente a la correlación entre Personalidad y Capacidad de Razonamiento (PMA-R), encontramos dos correlaciones positivas en el factor Extroversión en sus facetas Emociones positivas e Integridad social, con valores 0,28* y 0,29* respectivamente, por lo que cuanto mayor capacidad de razonamiento, mayores emociones positivas y capacidad de

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5. DISCUSIÓN.

Hoy en día, la importancia del equilibrio físico/psicológico, adquiere cada vez mayor protagonismo y reconocimiento en el mundo del deporte y la actividad física. Son muchas las ocasiones en las que nos encontramos atletas con una gran capacidad física, pero sufren carencias de entrenamiento en aspectos relacionados con variables psicológicas. Esto lleva a malos resultados en sus pruebas físicas, por lo que se debería tener en cuenta la importancia de la psicología en el ámbito deportivo.

Reconocer e identificar un perfil psicológico para deportistas, nos puede ayudar a incidir sobre aquellos factores inherentes al deporte en el aspecto mental.

La natación, es uno de los deportes que podríamos enmarcar en el grupo de deportes “rutinarios” ya que se practica dentro de un mismo espacio y se realiza de forma repetida, sin grandes variaciones en su ejecución. Esto conlleva a la necesidad, al igual que en el resto de disciplinas deportivas, de reforzar aspectos psicológicos, con el fin de mejorar su rendimiento.

Los nadadores que aspiran a ser grandes deportistas comienzan su vida deportiva a edades muy tempranas por lo que debería ser, en estas edades, cuando se comenzase a reforzar ciertas variables psicológicas, como la personalidad, inteligencia o inteligencia emocional.

La práctica del deporte no modifica la personalidad, generalmente acentúa ciertos rasgos que ya están instalados en el individuo o que se van moldeando en el comienzo de la práctica deportiva. Es durante la infancia y la adolescencia cuando ejercen gran influencia los entrenadores que representan figuras de autoridad muy importantes que tienen gran participación en las etapas de formación de la personalidad.

Nuestro estudio puede proporcionar pautas a los entrenadores deportivos para tratar de entender qué tipo de deportistas son más o menos aptos para este deporte, y en este

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sentido, analizar el rendimiento que pueden esperar de ellos según su perfil de personalidad (Pérez, 2006).

Así mismo, sirve de ejemplo para explicar por qué la práctica deportiva tiene asociado una mejoría en capacidades cognitivas y ayuda a obtener mayores niveles de personalidad respecto a personas que no realizan ningún tipo de actividad física. Lo empleamos como respuesta a lo que nos estamos encontrando actualmente; una sociedad infantil cada vez más sedentaria, la cual sustituye la práctica de actividad física por otros entretenimientos que no implican acciones motrices, como son los videojuegos o la televisión.

Es por todo ello, por lo que se hace necesario conocer y entender cuáles son aquellas variables psicológicas que mejoran con la práctica deportiva, así como saber si la práctica de ciertos deportes está influenciado o no según la personalidad, la inteligencia o la inteligencia emocional del deportista.

De esta forma, nos hemos planteado analizar las diferencias individuales en Inteligencia, Inteligencia Emocional y Personalidad entre cada uno de los cuatro grupos objeto de estudio, encontrando así, diferencias significativas en Inteligencia y Personalidad.

El perfil psicológico que tiene un deportista en el campo deportivo, nos permite analizar qué tipo de personalidad tiene en su vida cotidiana, si emocionalmente es una persona estable o si tiene desarrolladas ciertas capacidades cognitivas y viceversa, el estudio de estas variables pueden sernos de utilidad para saber si un deportista es apto para ciertos deportes respecto a otros. Como puede ser el caso de deportistas de combate (Rodríguez, García & Burgos, 2011), quienes presentan altos niveles en búsqueda de sensaciones o agresividad, frente a sujetos sedentarios, quienes presentar rasgos asociados a la tranquilidad, mayor capacidad de concentración, etc.

Esta investigación contribuye también a la idea de incorporar la práctica deportiva en la vida cotidiana para desarrollar diferentes capacidades cognitivas, tales como la capacidad

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espacial o razonamiento. Siguiendo la línea de lo encontrado por García & Burgos,2003; Budde et al. 2008; Ellemberg & St. Louis, 2010; Hillman et al. 2009; Pesce et al. 2009, las acciones motrices requieren una percepción, una toma de decisión y una ejecución. La velocidad de este proceso en el ámbito deportivo es imprescindible, ya que el tiempo es una característica de la mayoría de acciones motrices. En este sentido si la velocidad de aprendizaje se relaciona con las capacidades, la velocidad con la que un individuo analiza una nueva situación también debería estar relacionada con la inteligencia.

Por otro lado, una mejoría en la inteligencia emocional, desarrollaría una conciencia en el deportista, así como unas estrategias de autorregulación. La mejora de este tipo de inteligencia, aumentará la capacidad de un atleta para hacer frente a una serie de factores de estrés, antes, durante y tras una competición. Autores como Devonport (2007), defienden esta idea al decir que este tipo de estrategias promueven la utilización de nuevas habilidades y conductas en diferentes situaciones.

Por último, las diferencias de sexo que hemos encontrado deberían servir tanto a entrenadores como a deportistas como forma de adoptar una conducta más acorde con las características y necesidades en ambos sexos, así como plantear tareas más productivas con el fin de conseguir un mayor rendimiento.

Por ello, con el objetivo de entender los resultados y las relaciones encontradas, y con el fin de facilitar su interpretación, estructuramos este apartado en función de cada una de las variables analizadas.

5.1 INTELIGENCIA.

Recientes autores coinciden al señalar que la práctica deportiva tiene asociado el desarrollo de ciertas capacidades cognitivas, concretamente el ejercicio aeróbico de moderado a alta intensidad, parece promover un desarrollo en la cognición (Pesce et al,

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2009; Davis et al, 2007; Budde et al, 2008; Hillman et al, 2009; Ellemberg & Deschenes, 2010).

Coincidiendo con recientes investigaciones (Ellemberg & Deschenes, 2010; Hillman et al., 2009; Burgos, García & Rodríguez, 2011), quienes defienden la idea de que la práctica deportiva tiene asociado la presencia de altas capacidades cognitivas, nuestros resultados ponen de manifiesto la existencia de diferencias en Inteligencia, concretamente en relación espacial, capacidad espacial y capacidad de razonamiento entre Nadadores y Sedentarios, siendo los Nadadores los que obtienen mayores puntuaciones respecto a los Sedentarios.

De esta forma, los Nadadores de Clubs son los que mayor relación espacial presentan con un 43,91 puntos, seguido de los Nadadores Universitarios con 43 y los Nadadores de Alto Rendimiento con 39,40 puntos. Así mismo, y siguiendo la línea de lo encontrado en anteriores estudios, los Sedentarios obtuvieron la puntuación más baja respecto a relación espacial (33,02).

Estos valores reflejan la existencia de diferencias significativas en cuanto a Inteligencia entre Sedentarios y Nadadores Universitarios (p=,013) y entre Sedentarios y Nadadores de Clubs ( p=,001).

De igual forma que en la relación espacial, se encuentran diferencias tanto en capacidad espacial como en capacidad de razonamiento, siendo los Nadadores los que han obtenido mayores puntuaciones respecto los Sedentarios, presentando un nivel de significación de p=,001 entre Sedentarios y Nadadores de Clubs. En este caso también encontramos diferencias significativas entre Nadadores Universitarios y Nadadores de Clubs (p=,031).

Respecto a la capacidad espacial, son los Nadadores de Alto Rendimiento los que obtienen puntuaciones más altas (31,20 puntos) seguido de Nadadores de Clubs, (29,25), Nadadores Universitarios (23,85) y Sedentarios con 18,98 puntos.

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De igual forma, en el análisis de la capacidad de razonamiento, los Nadadores de Clubs obtienen la puntuación más alta (22,65), seguido de los Nadadores de Alto Rendimiento (21,80) y Nadadores Universitarios (17,79). Al igual que en los resultados encontrados respecto a relación espacial y capacidad espacial, los Sedentarios obtienen la puntuación más baja con 15,58 puntos.

Ello, pone de manifiesto que la práctica deportiva, en concreto la natación, tiene asociado la presencia de altas capacidades, en concreto, relación espacial, capacidades espaciales y de razonamiento.

Aun coincidiendo nuestros resultados encontrados con diversos autores (Burgos, García & Rodríguez, 2011; Diamond, 2006; Budde et al, 2008), nos supone cierta dificultad extrapolar nuestros resultados con los encontrados en la literatura, ya que ninguno de ellos analizó la existencia de diferencias significativas en Inteligencia entre nadadores y sujetos sedentarios.

Estos estudios realizaron actividades físicas coordinativas, mientras que en el estudio que se presenta se analiza a sujetos cuya práctica deportiva predominante es la natación.

De esta forma, en la línea de lo encontrado, Diamond (2006), muestra que con la edad, los niños y adolescentes, no sólo demuestran más competencia en las tareas que evalúan cada componente cognitivo individualmente , sino que también adelantan tareas que requieren una coordinación de componentes múltiples.

Budde et al. (2008) encontraron diferencias en el funcionamiento cognitivo en un grupo de adolescentes al realizar 10 minutos de un ejercicio coordinativo bimanual o 10 minutos de

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ejercicio poco coordinativo, hallando los resultados esperados, siendo los primeros quienes desarrollaron mayores capacidades cognitivas.

Pesce et al. (2009) investigó dos tipos de ejercicio aeróbico de intensidad equivalente al aeróbico, encontrando en ellos un beneficio favorable para la capacidad cognitiva.

Conjuntamente, estos dos estudios amplían la posibilidad de aceptación al decir que el ejercicio requiere un complejo, controlado y adaptable cognición y el movimiento puede determinar el impacto en los procesos cognitivos. Los ejercicios coordinativos, como los empleados por Budde et al. (2008) requieren un control cognitivo sustancial y la habilidad sobre la disposición de un comportamiento automático (Diamond, 2009). Los juegos aeróbicos, como los empleados por Pesce et al. (2009) requirieron un comportamiento estratégico, coordinación de movimientos corporales complicados, y la adaptación de cambiar continuamente de tarea.

Aun así, no difiere demasiado la práctica de ejercicio que emplearon estos autores en sus estudios del nuestro, ya que, la natación, es un movimiento deportivo de carácter complejo, el cual incluye un alto componente coordinativo en su realización, en la que intervienen, de manera activa, prácticamente todos los planos musculares, así como el Sistema Óseo Articular en su totalidad, por lo que se entiende que para lograr eficiencia y economía enel movimiento de nado y para lograr buenos resultados deportivos, se requiere de una buena coordinación en los movimientos de todos los elementos que componen las técnicas de nado.

Por último, respecto a las diferencias en Inteligencia según el sexo, los resultados encontrados en nuestro estudio, coinciden con Colom & García (2011), al señalar que los hombres puntúan más alto en relación espacial, capacidad espacial y capacidad de razonamiento.