Control de la Realidad Construida
2.2. Creación del Colegio de Arquitectos
48 RA: 1922, mayo N° 1, año 1, p1.
49 Márquez R., Jaime y Cáceres G., Osvaldo; Cinco Décadas de una Pequeña Gran Historia, CA (68): 23, abril, mayo, junio, 1992.
50 Risopatrón Barredo, Alberto; Nuestra institución gremial. La asociación y el colegio de arquitectos de Chile; AC: 1947, diciembre N°11, p37-40.
51 AC: 1947, diciembre N°11, p38. En los diez y nueve años de existencia de la Asociación (1923-1942), ocuparon la presidencia nueve arquitectos: Ricardo Larraín Bravo, Ricardo González Cortés, Fernando Valdivieso Barros, Bernardo Morales Gálvez, Juan Steinfort, Fernando de la Cruz, Rodulfo Oyarzún, Al- fredo Benavides y Alberto Risopatrón B. Y formaron parte del directorio: Ricardo Larraín Bravo, Manuel Cifuentes, Ricardo González Cortés, Bernardo Morales, Fernando Valdivieso, Patricio Irarrázaval, José Smith, Pedro Prado, Ismael Edwards, Hermógenes del Canto, Alberto Schade, Carlos Reyes Prieto, Juan López, Fernando de la Cruz, Oscar Oyaneder, Juan Steinfort, Ricardo Mouat, Federico Bieregel, Santia- go García, Arturo Bianchi, Juan Martínez, Guillermo Schneider, Tomás Reyes Prieto, Aquiles Zentilli, f
f
f. Ricardo Larraín Bravo, arquitecto. f.Ricardo González Cortés, arquitecto.
Durante 1923 se estudió el financiamiento por medio de la emisión de estampillas sobre los contratos y la creación de la facultad de arqui- tectura de la Universidad de Chile. Y entre otras actividades, se inició el estudio del arancel de honorarios y de las bases para la convocato- ria de concursos. Al mismo tiempo, se planteó el interés por publicar una revista de arquitectura. A partir de ese año y hasta la creación del Colegio de Arquitectos, se realizaron muchas acciones orientadas a la unificación, organización y prestigio de la profesión. Notables fueron en 1924, el reglamento de la Caja de Crédito Hipotecario, el estudio de la transformación de Santiago, el estudio de la ley de habitaciones obreras y el reglamento de edificación de Santiago. La aprobación del código de ética profesional, el estudio de las bases para el concurso del Pabellón de la Exposición de Sevilla y las bases del concurso del Palacio de la Liga de las Naciones, en 1925. En 1929 se obtuvo la personalidad jurídica de la Asociación y se estudiaron las reformas de la Ordenanza General de Construcciones. Durante 1932 se estudió el nuevo proyecto de ley que crea el Colegio de Arquitectos. Al año siguiente, se designó a Ricardo González Cortés y a Alberto Risopatrón Barredo para que representa- ran a la Asociación ante la Cámara de Diputados donde se presentó el proyecto de ley auspiciado por los diputados Gabriel González Videla e Isauro Torres. En 1933 también se estudió el proyecto de ley de venta por piso elaborado por el asesor legal de la Asociación, Marcos Silva Bascuñan; y se prepara la realización de un congreso de arquitectura y urbanismo. En 1938 se realizaron asambleas que estudian el problema de la vivienda económica.
Finalmente, el proyecto de ley de creación del Colegio de Arquitectos que comenzó a tramitarse el 20 de febrero de 1929, se materializó en la ley N° 7211, de 4 de agosto de 1942, que lo creó definitivamente, siendo Presidente de la República Juan Antonio Ríos Morales y Ministro de Obras Públicas Oscar Schnake. “La Asociación de Arquitectos había cumplido su misión: unificó, organizó y prestigió la profesión e hizo posible la legislación que creó el Colegio de Arquitectos”52.
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Si se tiene en cuenta que la organización gremial respaldó todas las revistas publicadas durante el periodo que duró gestionar y obtener la
Gustavo Monckeberg, Rigoberto Correa, Ernesto Ried, Víctor Jiménez, Alberto Risopatrón, Esteban Barbieri, Luciano Kulczewski, Sergio Larraín, Wenceslao Cousiño, José Pistono, Alfredo Benavides, Ricardo Müller, Alfredo Johnson, Mario Valdivieso, Hernán Rojas, Luis Muñoz, Rodulfo Oyarzún, Luis Vergara, Fernando Devilat, Ignacio Tagle, Roberto Humeres, Eduardo Eguiguren y Federico Oehrens. 52 AC: 1947, diciembre N°11, p38.
creación del Colegio de Arquitectos; las revistas se transforman en testi- gos fidedignos de las vicisitudes de ese proceso.
En esa perspectiva las revistas actúan como prolongación de la entidad gremial divulgando el pensamiento y, sobre todo, las obras de los arqui- tectos. Hablar de las revistas es en muchos sentidos hablar de la organi- zación gremial misma. Lo que atribuyamos a las revistas podemos atri- buirlo en propiedad a los arquitectos organizados.
Las revistas ponen de manifiesto el ámbito de preocupaciones gre- miales y reflejan el tono con que se desarrollan los acontecimientos. Las actividades más significativas estuvieron orientadas a la creación del Colegio de Arquitectos, publicar revistas, impulsar la formación de facultades de arquitectura, participar en los congresos panamericanos de arquitectos y organizar exposiciones. La gestación del colegio de arqui- tectos estuvo marcada por la presencia de los arquitectos en directorios de instituciones de financiamiento de la construcción, en las direcciones de obras municipales , en ministerios, en el parlamento; acciones que en conjunto pusieron de relieve a la profesión en el mundo político, econó- mico y social. Hubo acciones cuyo efecto incidió directamente a favor de la profesión, como la aprobación de bases para concurso de proyectos y el reglamento de edificación. Por último, lo más importante para nues- tro estudio, las revistas testimonian el cambio de la arquitectura dando cuenta de la incorporación de nuevas tecnologías, de las modificaciones que se acusaban en los proyectos, y el debate y los conflictos que estas circunstancias iban paulatinamente generando a la práctica de la arqui- tectura al enfrentar, por ejemplo, los fenómenos de la vivienda económica y la transformación urbana.
Alberto Risopatrón B., siendo presidente del Colegio de Arquitectos en 1947, recordó el comienzo de los congresos atribuyéndolo a la labor visionaria de los arquitectos uruguayos Alfredo Campos y Horacio Acosta y Lara, destacando como conquista de los cinco congresos reali- zados hasta entonces: la unificación gremial, la creación de facultades de arquitectura, la divulgación y reglamentación de concursos, la promul- gación de leyes sobre colegios profesionales de arquitectos; y dijo: “Una profesión que hace años era sólo un satélite de otras profesiones, hoy no solamente ha logrado tener órbita propia, sino que aún tiene muchos satélites. Hoy día nuestra profesión es respetada, ocupa el sitio que le corresponde y desempeña una importante misión social”53.
En el 1° Congreso realizado en Montevideo, en marzo de 1920, par- ticiparon Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Paraguay y Uruguay. El temario abordó la transformación, ensanche y embellecimiento de la ciudad de tipo predominante en América; la conveniencia de exigir la preparación de planos reguladores “para lograr la aplicación de un concepto moderno sobre la transfor- mación de las aglomeraciones humanas”; favorecer el uso de los mate- riales de construcción propios de cada país; impulsar la formación de laboratorios de materiales de construcción, para “el perfeccionamiento industrial”; deslindar la profesión de arquitecto y reglamentar el ejercicio de la profesión. También se trata el tema de las “casas baratas”, pero no se tomaron acuerdos, recomendándose pedir cooperación a instituciones hipotecarias. Se propone “obtener mayor cultura artística en el público” y responsabilidad profesional del arquitecto. Se pregunta acerca de hacer la enseñanza de la arquitectura en facultades especiales. Se plantea la creación de un centro panamericano de perfeccionamiento para los ar- quitectos, con sede en París. Y estimular la edificación. El 4 de marzo se inauguró la 1° Exposición Panamericana de Arquitectura54.
El 2° Congreso se realizó en Santiago en 1923. El temario, en lo prin- cipal, abordó la necesidad de crear por ley, planos de transformación, ensanche y embellecimiento de la ciudad, así como la reglamentación de la edificación y del ejercicio profesional, y la conservación de monu- mentos. Se plantea si los edificios y monumentos públicos no deben ser adjudicados por concurso. Sigue presente el tema de casas baratas y el de la orientación de la enseñanza de la arquitectura. La propiedad artística y la creación por el Estado de museos de materiales de construcción. La formación del obrero técnico bajo el control del arquitecto. Se tomó como acuerdo insistir en la formación de planos reguladores y ordenan- zas de zonificación55.
53 AC: 1947, diciembre N°11, p30. 54 AC: 1947, diciembre N°11, p32. 55 AC: 1947, diciembre N°11, p33.