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CURRICULUM EDUCACIÓN PARVULARIA

V. MARCO TEÓRICO

5.3 CURRICULUM EDUCACIÓN PARVULARIA

Para la elaboración de este proyecto se utilizaron las Bases Curriculares de la Educación Parvularia para sustentar bajo el marco a nivel nacional los aprendizajes que los niños debieran poseer. Estas fueron creadas el año 2001, conjugando diversas voces para su elaboración, lo cual permitió que fueran una base enriquecida por múltiples actores de la sociedad. Su elaboración permitió entregar un mayor sustento a la educación inicial, entregando una base inicial para la Educación Parvularia a nivel nacional. Es por esta razón que es importante detallar los principios que rigen el aprendizaje de los niños y los contextos pedagógicos que se deben tener en cuenta al momento de implementar estas bases. Además de considerar los ejes centralizadores que presentan una bajada más específica de las Bases Curriculares.

5.3.2 Principios Pedagógicos

Los principios pedagógicos hacen referencia a los elementos que debemos cuidar al momento de generar diversas experiencias de aprendizaje para nuestros niños. Los precursores se hacen presentes en estos, siendo agregados tres principios más tardíamente: bienestar, potenciación y significado. A continuación se definirán brevemente los ocho principios pedagógicos que hay que considerar al momento de trabajar con niños, destacando la participación de algunos referentes teóricos en torno a ellos.

Principio de Bienestar: Este principio se caracteriza por velar por que todos los niños se sientan “plenamente considerado en cuanto a sus necesidades e intereses de protección, protagonismo, afectividad y cognición, generando sentimientos de aceptación, confortabilidad, seguridad y plenitud, junto al goce por aprender de acuerdo a las situaciones y a sus características personales.” (Mineduc, 2001, p.17) Este hace alusión al niño como un ser integral, que a partir de esta integralidad se debe considerar su bienestar tanto emocional, como físico y también cognitivo. A pesar que este principio fue incorporado con posterioridad se pueden encontrar sus bases en Froebel y Decroly, ya que ellos consideraron el bienestar global de los niños asociado estrechamente con el principio de singularidad.

Principio de Actividad: Este principio hace referencia a que los niños son los protagonistas de su propio aprendizaje, por lo tanto las experiencias de aprendizaje deben estar enfocadas a que sean los niños los que manipulen, trabajen y actúen. El primer precursor que formuló el principio de la

autoactividad fue Froebel, ya que era fundamental considerar que los niños aprenden en la medida en que pueden actuar sobre su entorno. A partir de él ningún precursor pudo negar la gran importancia que tiene la actividad propia de los niños, dónde el rol del adulto pasa a ser el de confeccionar las ayudas necesarias para que el contexto y las diversas experiencias posibiliten este accionar del niño.

Principio de Singularidad: Con este principio se formula la gran importancia que los niños poseen por ser lo que son, es decir, niños, y no por lo que van a llegar a ser, es decir, adultos. Este principio sostiene que cada niño es único, y que por lo tanto debe ser tratado como tal. Esto también implica que cada uno de los niños aprende de manera diferente, y que por lo tanto considerar sus ritmos y estilos de aprendizaje también es considerarlos como la singularidad que son. Con este principio entendemos que la concepción de infancia está enfocada en los niños como sujetos de derechos, por lo que, aún cuando sean parte de una colectividad, son únicos en ella. Decroly y Froebel pusieron gran énfasis en esto, ya que por medio de sus observaciones de los niños pudieron darse cuenta de su individualidad.

Principio de Potenciación: Este principio de refiere a que las experiencias de aprendizaje deben posibilitar que los niños vayan adquiriendo paulatinamente “un sentimiento de confianza en sus propias capacidades para enfrentar mayores y nuevos desafíos, fortaleciendo sus potencialidades integralmente” (Mineduc, 2001, p.17), para este principio es fundamental conformar un ambiente de aprendizaje que permita la adquisición de confianza por parte de cada uno de los niños. Es importante que los niños se conozcan a si mismos reconociendo las capacidades que hay en ellos. Este es un principio que fue incorporado tardíamente, aún así podemos encontrar sus bases en las hermanas Agazzi cuando proponen “estimular, promover y orientar la potencialidad del sujeto.” (Agazzi, 1973, citado en Peralta, 2008, p.223)

Principio de Relación: Este principio hace referencia a la importancia que tiene el entorno de relaciones sociales para los niños, Es por esto que los pares y los adultos pasan a ser modelos a imitar y a seguir por parte de los niños, por lo que estos modelos deben ser cuidados. Esto nos habla además de la dimensión social que pasan a tener las experiencias de aprendizaje, dónde podemos enriquecer las relaciones de los niños ampliándolas a otros

actores de su entorno más próximo o ampliando este campo a otros lugares. En este sentido Agazzi, Decroly y Froebel consideraron las relaciones de los niños como fundamentales al momento de generar aprendizajes con ellos.

Principio de Unidad: Este principio es muy importante hoy en día, dónde tendemos a olvidarlo con facilidad. “El niño como persona es esencialmente indivisible, por lo que enfrenta todo aprendizaje en forma integral, participando con todo su ser en cada experiencia que se le ofrece.” (Mineduc, 2001, p.17) Esto quiere decir que la división que proponen las bases son solamente con un fin planificador y evaluador, como una ayuda para no olvidar lo que se debe enseñar, pero esto no implica que se deban entregar al niño de manera fragmentada. Por esta razón no tiene sentido dividir su aprendizaje en materias o ramos, ya que estas se encuentran todo el tiempo relacionadas y el niño lo entiende así. Este fue un principio que Decroly y Froebel entendieron en su tiempo de manera más global, dónde el niño no mantenía esta unidad tan solo con las materias, sino también con todos los componentes del universo.

Principio de Significado: Este principio fue incluido con posterioridad y hace referencia a que “Una situación educativa favorece mejores aprendizajes cuando considera y se relaciona con las experiencias y conocimientos previos de las niñas y niños, responde a sus intereses y tiene algún tipo de sentido para ellos.” (Mineduc, 2001, p.17) Esto implica que las experiencias de aprendizaje deben conectarse con la realidad de los niños. Ausubel nos habla de la significatividad del aprendizaje, de donde proviene este principio del significado.

Principio de Juego: Hoy en día existe la creencia que el juego resulta una pérdida de tiempo, y que en realidad los niños deben ocupar su tiempo más en aprender de manera “formal” que a jugar. Este principio fue formulado para poder entender el papel fundamental que tiene el juego para los niños, ya que “a través del juego, que es básicamente un proceso en sí para los párvulos y no sólo un medio, se abren permanentemente posibilidades para la imaginación, lo gozoso, la creatividad y la libertad.” (Mineduc, 2001, p.17) Por esta razón las experiencias de aprendizaje se deben basar en su utilización, la cual debe ser por si misma, y no como un medio para lograr otros fines. El juego le va a permitir al niño desarrollarse, emocional, cognitiva y socialmente, por lo que le va a permitir adquirir múltiples

habilidades para la vida. Froebel es el precursor que señala al juego como elemento crucial en el desarrollo de todo niño, lo que va a ser reafirmado posteriormente por la psicología.

Es importante destacar que estos principios se deben considerar al momento de planificar experiencias de aprendizaje que puedan resultar enriquecedoras para los niños. Así mismo podemos tener presentes a los precursores de la educación parvularia por medio de los principios, lo cual resulta clarificador para la práctica pedagógica, ya que se pueden tener presentes los principios transversales que la educación debiera tomar en cuenta en todo momento.

5.3.3 Contextos para el Aprendizaje

Los contextos para el aprendizaje se encargan de abarcar los componentes básicos del desarrollo curricular, estos deben ofrecer a los niños una educación de calidad, la cual implica “lograr aprendizajes de calidad en los niños y niñas, es decir, aprendizajes que sean relevantes y significativos para su bienestar, desarrollo y trascendencia como personas.” (Teleduc, 2002, p.143) Es fundamental destacar que estos contextos se encuentran coordinados e incluidos unos en otros, por lo que no es posible verlos por separados, sino más bien considerarlos como un conjunto coordinado y coherente entre sus componentes. Es importante señalar que durante este proyecto se llevará a cabo la presentación y análisis de cada uno de estos contextos. Por consiguiente resulta fundamental explicitarlos brevemente para ponerlos al servicio de una mejor gestión curricular por parte de la educadora.

Planificación: Es el primer contexto de aprendizaje porque es el encargado de coordinar y de situar a los demás contextos directamente con el aprendizaje de los niños. “Las planificaciones deberían responder a un conjunto de criterios generales que favorezcan los sentidos principales que se plantean para la enseñanza y el logro de los aprendizajes esperados.” (Mineduc, 2001, p. 89) Es decir, sin importar la modalidad curricular que se utilice en los centros educativos, es de vital importancia que la planificación tenga coherencia con los sentidos de la enseñanza y el logro de las metas

propuestas. A partir de esto las Bases Curriculares (2001) indican cinco criterios básicos que deben tenerse en cuenta al momento de planificar:

Criterios de contextualización y diversificación: Hace referencia a la importancia de considerar la diversidad de niños con los que se va a trabajar, conociendo e incluyendo en la planificación sus necesidades, características y fortalezas. Para poder contar con esta información se deben considerar la evaluación diagnóstica de los niños y las que puedan existir en torno a la comunidad y a las familias.

Criterios de selección y graduación de los aprendizajes: Estos criterios se refieren a la importancia de seleccionar y ordenar los aprendizajes a partir de los niños con los que se trabaje, considerando deben graduarse utilizando los siguientes criterios “de lo simple a lo complejo, de lo concreto a lo abstracto; de lo cercano a lo más distante; de lo inmediato a lo mediato…”(Mineduc, 2001, p.90)Estos criterios ayudan a poder prestar los andamiajes necesarios a la hora de querer desarrollar aprendizajes con los niños.

Criterios de sistematización y flexibilidad: Estos criterios hacen referencia a la gran variedad de situaciones que podemos encontrarnos en la realidad, por lo que es importante por un lado ser sistemática, pero al mismo tiempo estar preparada para los cambios repentinos que se puedan presentar y que implican flexibilidad por parte de la educadora. Lo fundamental es estar siempre preparadas para poder responder de la mejor manera posible a las necesidades y motivaciones de los niños.

Criterio de integralidad: Este criterio nos remonta al principio de singularidad, por el hecho de cuidar el desarrollo integral de cada uno de los niños considerados como seres humanos únicos y singulares. Además hace referencia a la importancia de considerar todos los aprendizajes manteniendo un equilibrio que beneficie a todos los niños, no tan solo en los ámbitos más deficitarios, sino también potenciando sus fortalezas.

Criterio de participación: Este criterio hace referencia al trabajo en equipo que implica la planificación, involucrando a distintos actores dentro de ella. Esto enriquece las experiencias a las que van a enfrentarse los niños otorgándoles un mayor significado. Esto involucra en el proceso de

Comunidad educativa: Este contexto para el aprendizaje hace referencia a “todas las personas que directa o indirectamente están involucradas en la educación de las niñas y los niños y que comparten el propósito de contribuir efectivamente en sus aprendizajes.” (Mineduc, 2001, p. 95) Esta comunidad debe mantenerse coordinada y estar en permanente diálogo y reflexión, con foco en el aprendizaje compartido para poder contribuir de mejor manera a la formación de los niños que pertenecen a ella. De esta manera las experiencias que vivan los niños se diversifican y enriquecen a partir de la comunidad y a beneficio de ella. Hay que tener en cuenta, además, la diversidad con la que cuentan las comunidades para reconocer y valorar sus diversas características y aportes que puedan dar al proceso de formación de los niños. Es importante destacar el rol que ejercen las educadoras de párvulos en cuanto a su constante reflexión en torno a las relaciones que mantienen con la comunidad en la que se encuentran insertas.

Organización del tiempo: Este contexto considera la organización del tiempo como un elemento importante de las experiencias de aprendizaje. El tiempo se considera para poder ordenar y organizar una jornada, un mes, un proyecto, un año, etc. De esta manera el tiempo se presenta como necesario para construir una rutina y dar con ella un ambiente seguro y predecible a los niños. Es por esto que las Bases Curriculares de la Educación Parvularia hace mención de la organización del tiempo en tres niveles importantes de considerar

Organización del tiempo a largo plazo: Esta organización del tiempo implica que se programen los plazos y los tiempos de manera de poder tener una finalidad a la cual se deba llegar. Es importante considerar que esta varía según los tiempos de cada establecimiento, por lo que es difícil determinar cuánto tiempo dura, además cabe destacar la flexibilidad a la que está sujeta esta organización por eventualidades que puedan surgir en el transcurso de esta. En el caso del proyecto presente se consideró esta organización de parte del jardín, es decir, que el proyecto se adaptó a los plazos de los que disponía el jardín.

Organización del tiempo a mediano plazo: Esta organización se utiliza siempre que sea necesaria, para establecer plazos intermedios que faciliten la posterior evaluación y registro de los aprendizajes de los niños. En el caso del proyecto presente esta organización del tiempo

correspondería a la totalidad del proyecto aplicado, el cual consta de un mes de duración.

Organización del tiempo a corto plazo: Esta es la más específica de las organizaciones, la que permite darle una continuidad al trabajo diario que se realiza en el centro educativo. Además de ser más específica permite un mayor detalle de la planificación. Durante este proyecto existió como la rutina diaria, acompañada de cada uno de los centros de interés y del proyecto de aula realizado.

Organización del espacio educativo: Este contexto hace referencia al espacio como “la conjunción de los aspectos físicos (la materialidad, la luz, el diseño, la ventilación, las dimensiones, entre otros) con los aspectos organizacionales, funcionales y estéticos (la distribución del equipamiento, la disposición de los materiales, etc.) propios del ambiente de aprendizaje.” (Mineduc, 2001, p.100) Este espacio es un espacio de las oportunidades, en este sentido es capaz de ofrecer a los niños diversas experiencias en las que se puedan desempeñar considerando los principios señalados anteriormente. El espacio educativo desde esta perspectiva es un espacio abierto, que se abre a la comunidad, y que por lo tanto se intenciona como espacio educativo cualquier espacio que se preste para algún proyecto o aprendizaje determinado. Lo importante es destacar la disposición que ese espacio pueda aportar al aprendizaje de los niños.

Evaluación: Este contexto hace referencia a la importancia que tienen los procesos evaluativos en el proceso de enseñanza. “Se concibe la evaluación como un proceso permanente y sistemático, mediante el cual se obtiene y analiza información relevante sobre todo el proceso de enseñanza- aprendizaje, para formular un juicio valorativo que permita tomar decisiones adecuadas que retroalimenten y mejoren el proceso educativo en sus diferentes dimensiones.” (Mineduc, 2001, p. 107) Con esto se quiere decir que el hecho de evaluar nos permite mejorar las prácticas realizadas a favor del proceso de enseñanza-aprendizaje de los niños. Es importante destacar también que esta evaluación “debe estar presente durante todo el desarrollo curricular, a través de la evaluación diagnóstica, formativa y acumulativa.” (Mineduc, 2001, p.107) Este proceso que contempla estos tres tipos de evaluación se lleva a cabo por medio de indicadores de logro, los cuales

deben ser medibles, para poder determinar qué es lo que se ha logrado y qué queda por lograr.

Durante el último tiempo se ha puesto un énfasis mayor por especificar este contexto a través de los Mapas de Progreso del Aprendizaje, los que buscan complementar las Bases Curriculares de la Educación Parvularia para poder graduar los aprendizajes esperados entregando así una continuidad más clara de lo que deben lograr los niños en sus etapas de desarrollo. Es así como se hace necesario “constituirse como un marco de referencia para la elaboración de instrumentos de evaluación formativa que diseñan las Educadoras, con el propósito de conocer en su grupo o curso, las condiciones de entrada y los avances a lo largo del año.” (Mineduc, 2008, p.9) Es importante precisar que los Mapas de Progreso permiten contribuir al proceso de evaluación que las educadoras realizan con los niños, tomándose como base de este proceso, por el mayor nivel de especificidad que presentan.

5.3.4 Ejes Centralizadores

Actualmente se mantiene la complejidad de la distancia que hay entre el curriculum declarado y el real, en otras palabras el dialogo que debe haber entre la teoría y la práctica y los procesos reflexivos asociados a esa construcción.

Para romper la brecha los ejes centralizadores son maneras de llevar a cabo la planificación o diseño de experiencias de aprendizaje, los cuales permiten organizar el trabajo pedagógico utilizándolos en las distintas modalidades curriculares. Dichos ejes van asociados al proceso reflexivo previo que la Educadora de Párvulos debe realizar cuando construye y gestiona el curriculum, ya que a partir de la evaluación diagnóstica debe formularse las preguntas asociadas a la construcción curricular y tomar decisiones en torno a qué, para qué, cuándo y cómo llevar a cabo un diseño eficiente que le permita integrar las experiencias educativas que favorecen los aprendizajes de los niños.

Los ejes centralizadores responden a un tipo de planificación sectorial o parcial, que permiten organizar una estrategia pedagógica, en pos de la integralidad de las experiencias educativas que favorezcan los aprendizajes de los niños. Para poder tener claridad en qué consisten estos ejes será

necesario describirlos uno a uno poniendo énfasis en los que han sido utilizados en el proyecto que ha sido realizado:

Juego de rincones: En este eje centralizador “Todo el grupo en forma simultánea trabaja o juega con diferentes materiales, en diferentes espacios, definidos generalmente por el mismo niño/a” (http://www.mineduc.cl) Este eje pone el énfasis en la capacidad de autonomía e iniciativa de los niños, teniendo en cuenta su libertad para poder tomar determinadas decisiones y priorizando la significatividad de las diferentes actividades de los niños.

Juego centralizador: En este eje centralizador “Todos los niños/as juegan

a un mismo juego colectivo, en base a un tema central.”

(http://www.mineduc.cl) El énfasis se encuentra puesto en que los niños puedan relacionarse con sus compañeros en un proceso de socialización, en el cual adquieren habilidades para poder interactuar con otros en entornos entretenidos y que posibilitan este tipo de interacciones.

Motivo de lenguaje: Este eje centralizador permite que “A partir de un objeto los niños y niñas realizan diversas experiencias que potencian el lenguaje verbal.” (http://www.mineduc.cl) El objetivo principal de este eje es que los niños conozcan y vivencien distintas experiencias del lenguaje verbal, para que puedan ampliar su lenguaje, vocabulario y experiencias que tengan que ver a futuro con lectura y escritura. La idea es diversificar y no restringir el lenguaje de los niños.

Centro de interés: En este eje centralizador nos encontramos con que “A partir de un objeto (en el caso del Centro de Interés mínimo) o una situación (En el caso de un Centro de interés Sectorial), se pretende expandir o